Diario de Sesiones 104/2018, de fecha 6/2/2018 - Punto 29

9L/PPL-0017 DEBATE DE TOMA EN CONSIDERACIÓN. PROPOSICIÓN DE LEY, DE LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS NACIONALISTA CANARIO (CC-PNC), SOCIALISTA CANARIO, POPULAR, PODEMOS, NUEVA CANARIAS (NC) Y MIXTO, DE MEMORIA HISTÓRICA DE CANARIAS Y DE RECONOCIMIENTO Y REPARACIÓN MORAL DE LAS VÍCTIMAS CANARIAS DE LA GUERRA CIVIL Y LA DICTADURA FRANQUISTA.

La señora PRESIDENTA: Que viene a continuación, señorías, el debate de toma en consideración de la proposición de Ley de Memoria histórica de Canarias y de reconocimiento y reparación moral de las víctimas canarias de la Guerra Civil y la dictadura franquista.

Antes de comenzar el debate, tiene la palabra el secretario primero para dar lectura al criterio del Gobierno.

El señor SECRETARIO PRIMERO (Cabrera González): "El Gobierno, tras deliberar, y a propuesta del presidente, acuerda manifestar el criterio favorable a la toma en consideración de la proposición de Ley de los grupos parlamentarios Nacionalista Canario, Socialista Canario, Popular, Podemos, Nueva Canarias y Mixto, de Memoria histórica de Canarias y de reconocimiento y reparación moral de las víctimas canarias de la Guerra Civil y la dictadura franquista".

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor secretario primero.

Vamos, pues, con la intervención de los grupos parlamentarios por orden de menor a mayor, por tiempo de siete minutos. Comienza el Grupo Mixto.

Y antes de hacerlo quiero saludar a las asociaciones de memoria histórica que hoy nos acompañan, a todas aquellas personas que están aquí y también nos ven a través de la página web, para seguir el debate de esta proposición de ley.

Gracias.

Señor Ramos Chinea.

El señor RAMOS CHINEA: Gracias, señora presidenta. Buenas tardes, señorías. Buenas tardes a los asistentes, también al señor Moreno, que nos acompaña, sé que trabajó bastante esta ley.

Y, bueno, señorías, miren, a lo largo de la historia a veces nos encontramos con situaciones irónicas, Canarias es un archipiélago que pertenece a la Macaronesia y Macaronesia significa 'islas afortunadas', pero desgraciadamente hemos vivido un periodo que de afortunado ha tenido poco. Gracias a Dios, pues, estamos viviendo un periodo donde esa oscuridad empieza a aclararse y verse la luz.

Ya hemos traído a este Parlamento algunas iniciativas, incluso en esta misma legislatura, a petición de todos los grupos, se ha traído una proposición no de ley, pues, que consistía en acabar con el silencio y el olvido de las épocas más sangrientas, crueles y negras de nuestro archipiélago. Todos seguramente hemos tenido casos en los que algún familiar ha sufrido las consecuencias de una dictadura, de la Guerra Civil, etcétera. En mi caso, pues, yo también he tenido algunos. El pecado de mi bisabuela era ser socialista y precisamente por eso sufrió humillaciones, vejaciones y persecución. Por eso hoy en día me siento muy orgulloso de tener su misma ideología, porque a ella sé que no consiguieron nunca callarla, nunca consiguieron acabar con su pensamiento, con su ideología, y eso me hace sentir orgulloso de tener su misma ideología y sobre todo, pues, de pertenecer a unas siglas como es la Agrupación Socialista Gomera.

Bueno, de la Guerra Civil también muchos conoceremos personas que han pasado por esta situación. A mí me viene a la mente un vecino de mi pueblo, de Valle Gran Rey, que actualmente tiene 103 años, pero tiene la mente muy clara, y me gusta mucho hablar con él porque siempre me cuenta estos periodos de la Guerra Civil, y es increíble con la claridad que cuenta todo, lo cuenta con el mínimo detalle, esas situaciones, esas angustias que tenía que pasar, la pérdida de amigos, el hambre que pasaban, el frío...Y, en fin, uno se pone a pensar en esas situaciones y le viene a la mente que, ¡vaya!, que qué haría uno en esa situación, si sería uno capaz de sobrevivir, y la verdad es que yo a esta gente la miro como a héroes. Él consiguió sobrevivir gracias a su ingenio. En eso los gomeros somos maestros, tenemos un gran ingenio. Y es una persona que, bueno, me gustó tener pues este momentito y recordarlo aquí en esta ocasión.

Durante la Dictadura vivimos un régimen con una doble moral. Por un lado teníamos un régimen que defendía la unidad familiar, el compromiso de la familia, pero, por el otro, separaba familias, separaba hermanos o dejaba huérfanos, etcétera. Bueno, no importaba, como ya he dicho, separar hermanos, hace que desaparecieran personas, torturas, etcétera. Por lo tanto, desde nuestro grupo queremos pedir disculpas también por tardar tanto en elaborar una norma que diera respuesta a las demandas de las víctimas, pero creo que la espera ha merecido la pena si con esto conseguimos devolver a las víctimas, pues, esa tranquilidad o ese sosiego y el poder, sobre todo, pasar página y muchos que puedan seguir con sus vidas.

El texto legal que tomamos en consideración hoy aquí no es muy extenso, tiene solo 16 artículos y 2 disposiciones adicionales, pero déjenme decirles que están llenos de una auténtica justicia histórica y material y que además recoge aspectos esenciales para dar una efectiva reparación a las víctimas. Empieza con una exposición de motivos extensa y detallada de la necesidad de la ley y de la remisión a la Ley básica estatal 52/2007, del 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la Dictadura. Además debemos decir que va un poco más allá de la ley básica en este reconocimiento y esperamos que esta futura ley sea un ejemplo para otras regiones de nuestro país, que aún no ha sido legislado en este sentido.

Por supuesto lo primero que hace la ley es establecer un objeto y finalidad claros: recuperar la memoria histórica, la reparación moral y la recuperación de la memoria personal y familiar de las víctimas, fomentar la búsqueda y localización de las personas desaparecidas y la identificación de las víctimas, el registro de estas y su exhumación llegado el caso y, por último -y no menos importante-, la divulgación de los hechos ocurridos en Canarias, para que eventos como los acaecidos en la Guerra Civil, tanto en Icod de los Vinos, Santa Cruz de Tenerife, La Palma, Gran Canaria o Vallehermoso, no sean olvidados.

Lo segundo que hace la ley es definir de forma clara las víctimas de Canarias, para que no quede ninguna sin reparación.

Una vez se abra el periodo de enmiendas, deberemos consensuar e incluir en la ley apartados específicos que permitan dar respuesta también a las víctimas de forma efectiva y permitan los reencuentros familiares. Sé que es un debate que tendremos que tener en la ponencia, con el beneplácito de las asociaciones de memoria histórica, pero sí les digo que no podemos olvidarnos de nadie a estas alturas.

Y nos consta, de los mismos informes que emitió el Gobierno, cuando estimó favorable esta ley, que tenemos que abordar alguna corrección técnica adicional en el plazo de enmiendas, lo que sin duda redundará en beneficio de esta ley, que esta ley tenga la máxima utilidad posible.

Señorías, se ha trabajado desde el comienzo de la legislatura entre todos los grupos parlamentarios de la mano de las asociaciones de víctimas y de la memoria histórica para traer hoy este texto a la Cámara, para que tramitemos esta ley y, finalmente, la aprobemos en próximas fechas. Por eso quiero dedicar estas últimas palabras a estas asociaciones y a los compañeros diputados que han estado trabajando en la ponencia de la creación de esta proposición de ley. A todos les quiero dar el agradecimiento de la Agrupación Socialista Gomera y añadir un especial agradecimiento a la presidenta del Parlamento por impulsar de forma decidida estas reuniones y trabajos, de forma que podamos decir en un futuro reciente que Canarias ya no olvidará jamás. Igualmente, quiero hacer este agradecimiento a mi compañera Melodie, que ha sido quien ha trabajado en las diferentes ponencias, y -cómo no- a don Emilio Moreno, que también ha trabajado bastante y creo que merece un reconocimiento especial al respecto.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Ramos Chinea.

Turno ahora para el Grupo Nueva Canarias. Señora González.

La señora GONZÁLEZ GONZÁLEZ (doña María Esther): Gracias, presidenta. Señorías, buenas tardes.

Saludar en primer lugar a todos los colectivos de víctimas de la memoria histórica de Canarias, porque hoy es un día importante en Canarias. Hoy es el día en el que este Parlamento, el Parlamento de Canarias, da el pistoletazo de salida a la ley de memoria histórica de Canarias y de reconocimiento y reparación moral de las víctimas canarias de la Guerra Civil y de la dictadura franquista. Un hecho que lamentablemente se ha tornado en trascendental para los familiares de estas víctimas, las víctimas canarias de la Guerra Civil y de la Dictadura, y yo digo lamentablemente porque si el Gobierno de España o, mejor dicho, los sucesivos Gobiernos de España, y en particular del señor Rajoy, hubieran cumplido con su obligación, si hubieran acatado ley, la ley del 2007, la ley de memoria histórica canaria no hubiera sido necesaria o por lo menos no hubiera sido trascendental. La ley de memoria histórica del 2007, la ley estatal, nació con la intención de ordenar lo que ya era un clamor en toda España. Nació con la intención de cerrar las heridas todavía abiertas en los españoles y dar satisfacción a los ciudadanos que sufrieron la tragedia de la Guerra Civil y la represión de la dictadura franquista. Y todos sabemos, todos conocemos, que desde el 2011 el Gobierno de España ha asfixiado la ley. La ha dejado viva solo en el papel, porque la ha privado de músculo, la ha privado de dotación presupuestaria, con lo cual su aplicación dista mucho de la esperada.

Y en los diez años de vida de esta ley de memoria histórica del 2007, pues, ha dado la nacionalidad a descendientes del exilio, ha servido en algunos casos de palanca para retirar del callejero honores franquistas y también ha concedido la nacionalidad española a algunos pocos brigadistas internacionales, pero lo que no ha impedido esta ley es que en la última década hayan muerto muchos descendientes de las personas que la represión fascista hizo desaparecer sin haber recibido ninguna atención por parte del Estado español, por lo que en estos momentos el que la ilusión de las víctimas canarias de la Guerra Civil y del franquismo se haga realidad no depende de la suerte, depende básicamente, y en estos momentos o fundamentalmente, de que los grupos parlamentarios de esta Cámara demos los pasos adecuados. Y en ello estamos y por ello, y con la convicción de que el reconocimiento y la reparación moral de las víctimas no podía seguir aplazándose en el tiempo, decidimos sentarnos, debatir e incluso discutir, pero, eso sí, con la firme decisión de no levantarnos hasta no tener un texto consensuado que permitiera presentar a esta Cámara una proposición de ley conjunta de todos los grupos políticos. Y ciertamente no ha sido fácil y este texto no es el que mi grupo, el que Nueva Canarias hubiera deseado presentar a esta Cámara, con lo que también me atrevo a decir que no creo que sea tampoco ni el del Grupo Mixto ni el de Podemos ni el del Grupo Popular, Socialista o el de Coalición Canaria, pero todos hemos sido generosos para que esta iniciativa fuera la proposición de ley de todos los grupos parlamentarios y tras muchos meses de trabajo lo logramos.

A partir de ahí, y si hoy se aprueba la toma en consideración de esta iniciativa, oiremos, estudiaremos y debatiremos todas las propuestas que nos trasladen los ciudadanos y especialmente los colectivos afectados para que, en la medida de lo posible, consensuemos un nuevo texto que sea el que finalmente se apruebe. Porque entendemos que recuperar la memoria histórica de todas aquellas personas represaliadas por defender ideas democráticas, especialmente los desaparecidos, no admite dilación y merece un esfuerzo permanente de todos los grupos políticos de esta Cámara. Es más, entiendo que requiere un esfuerzo permanente de todas las instituciones públicas.

La consolidación de nuestra democracia nos permite hoy mirar y afrontar la verdad sobre nuestro pasado. Apostar por recuperar la memoria histórica nos compromete a volver la mirada hacia los acontecimientos históricos ocurridos en la Guerra Civil y en la época franquista y hacer un ejercicio de búsqueda de la verdad, de reconocimiento público y de reparación de todas las personas que fueron víctimas de las graves violaciones de derechos humanos cometidas entre los años 1936 y 1975.

El olvido y la impunidad no son solamente fuente de dolor para las víctimas, son una grave vulneración del derecho de la memoria, y la historia no puede construirse desde el olvido de los débiles y desde el silencio de los vencidos. Además no hay que olvidar que el conocimiento del pasado reciente contribuye a asentar nuestra convivencia sobre unas bases más firmes, protegiéndonos así de repetir errores del pasado.

Pero, con todo, hay una realidad, la realidad actual es que han pasado cuarenta y dos años desde la muerte de Franco y en nuestro país aún no se ha hecho justicia. La Transición supuso la llegada de un régimen parlamentario asentado sobre la injusticia, sobre una Ley de Amnistía, la de 1977, que significó la impunidad de los crímenes del franquismo y un profundo olvido de las personas que fueron asesinadas. La restauración de la democracia en España tampoco vino acompañada de la atención y la reparación de las víctimas de este periodo comprendido entre el 36 y el 75 y lo que ocurrió es que se impuso un velo que colocó a los que sufrieron la represión y a sus familiares en la situación de tener que soportar un nuevo castigo, esta vez el castigo del silencio, y de ello la necesidad de esta ley canaria, de la que hoy iniciamos su tramitación. Porque frente a las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la Guerra Civil y el periodo de represión franquista los poderes públicos tenemos la obligación de impulsar medidas para garantizar que se conozca la verdad de lo ocurrido, que se investiguen los hechos para que se haga justicia y se repare como merece el sufrimiento de las víctimas y de sus familias.

Nadie puede sentirse legitimado, como ocurrió en el pasado, para utilizar la violencia con la finalidad de imponer sus convicciones políticas y establecer regímenes totalitarios. Regímenes que, por otra parte, son contrarios a la libertad y a la dignidad de todos los ciudadanos.

Con la tramitación de esta proposición de ley, Canarias inicia la equiparación a otras comunidades autónomas que ya disfrutan de esta ley. Comunidades como la andaluza, la valenciana, la asturiana o la balear. Y, como antes mencioné, la falta de interés del Gobierno de España en impulsar la ley de memoria histórica ha permitido que muchas familias de los represaliados del franquismo hayan fallecido sin haber recibido ninguna atención por parte del Estado, por lo que desde mi grupo parlamentario, desde Nueva Canarias, entendemos fundamental la aprobación de la ley canaria de memoria histórica para seguir trabajando en un asunto en el que Canarias está por detrás de otras comunidades, y me refiero a los trabajos de localización y exhumación de los restos de las personas desaparecidas durante la represión franquista para que sus familiares les puedan dar digna sepultura. Además de no solo ser fundamental sino prioritaria y urgente la creación de un banco de ADN, que será el responsable de la toma de muestras a los descendientes directos, hijas e hijos...

La señora PRESIDENTA: Dos minutos más, señora González.

La señora GONZÁLEZ GONZÁLEZ (doña María Esther): Gracias.

...y víctimas de la Guerra Civil y la represión franquista, que permita la identificación de los cuerpos que se recuperen en los trabajos de exhumación, por lo que entendemos imprescindible que el Gobierno de Canarias financie con celeridad su puesta en funcionamiento una vez que entre en vigor la ley.

Yo, por último, al igual que hizo el Grupo Mixto, quería finalizar agradeciendo la labor realizada por todos los colectivos de memoria histórica, que gracias a su empeño, a su esfuerzo y a su tesón hoy estamos en esta Cámara hablando de la urgente necesidad de recuperar la memoria histórica de Canarias. Felicitar, además, a todos los grupos parlamentarios por el ejercicio de generosidad que hemos tenido que realizar en pro del objetivo común. Agradecer la labor realizada por los letrados de la Cámara en la ponencia; el empeño, especialmente el empeño y la implicación de doña Carolina Darias, que puso un especial énfasis en que esta proposición de ley viera la luz. Y, por último, hacer mención a la labor realizada por un exdiputado de este Parlamento, hoy viceconsejero de Justicia, don Emilio Moreno Bravo, que para bien o para mal, pues, en su nueva etapa le va a tocar, por lo menos hacer en parte que lo que se apruebe en esta ley sea una realidad.

Gracias.

(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias.

Ruego al público asistente, ruego al público asistente que se abstengan de aplaudir. Lo dice el Reglamento, lo siento.

Turno ahora para el Grupo Parlamentario Podemos. El señor Marrero.

El señor MARRERO MORALES: Buenas tardes.

En primer lugar, saludar a los representantes de las asociaciones de víctimas del franquismo de La Palma, de Tenerife y de Gran Canaria, presentes aquí, así como también al Colectivo Sin Identidad de bebés robados.

Canarias creemos que llega con una década de retraso a intentar aportar una solución satisfactoria a un importantísimo asunto aún no resuelto en nuestra sociedad: hacer justicia, buscar la verdad y propiciar la consiguiente reparación para las miles de víctimas que se han producido en estas islas a partir del golpe de Estado de 1936. Es, por tanto, una deuda inaplazable que tenemos con la sociedad canaria, porque, como decía José Saramago, se empieza por el olvido y se termina por la indiferencia.

Una ley es útil para la ciudadanía si reconoce, regula y resuelve los problemas que la hacen nacer. De lo contrario, corre el riesgo de parecer una pose estética para intentar quedar bien y acallar conciencias. Yo estoy convencido de que este Parlamento aspira a aprobar la mejor ley de memoria histórica de este país.

De la misma manera que afirmo que, aunque con mucho retraso es loable que el Parlamento de Canarias, a instancias de las asociaciones canarias de la memoria histórica y del Colectivo Sin Identidad de bebés robados, haya elaborado este texto que hoy tomamos en consideración, a la vez tengo que trasladar también el mensaje unánime de dichas asociaciones y colectivos, que manifiestan sus expectativas de que en el paso por comisión se les escuche a todos y sea mejorada sustancialmente, con las enmiendas que presentemos en ese momento. De manera especial que cuente con una ficha financiera, asunto que hoy no estaba contemplado, no está contemplado en el texto de esta ley.

Somos conscientes de que tenemos dos grandes retos, dos grandes escollos a nivel estatal. Uno de ellos es la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía. Esa ley se consideró una ley de punto final. Nosotros consideramos que esa ley, de alguna manera, habrá que modificarla parcialmente para que de alguna forma se llegue al fondo del asunto. Esa ley ha sido considerada como inadmisible por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y por otras organizaciones internacionales. Los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles, no pueden quedar borrados por una ley de amnistía simplemente, y los juicios del franquismo deben ser anulados por ilegales.

El segundo escollo es mejorar la ley de 2007, de memoria histórica, considerada por muchos como una ley de buenos propósitos pero de algunos fracasos, y necesita mejorarse y dotarse de medios. Y ahí voy, a dotarse de medios, porque desde que el Gobierno del Partido Popular llegó al poder esta ley dispone en los presupuestos anuales de cero euros cada año. Por tanto, fue una de las pocas promesas que ha cumplido el señor Rajoy cuando llegó al Gobierno.

Los herederos del franquismo se empeñan en que las víctimas sean invisibles, que las víctimas se resignen, quieren que no reclamen sus derechos y se queden en las cunetas del olvido. Hay que recordarles que sin reparación no hay justicia posible.

Pero además de dotarla hay que mejorarla, esa ley, y hay que mejorarla en una serie de aspectos. Apertura de fosas comunes, que se encomienda a familiares y a asociaciones, que tiene que ser asumida como una responsabilidad pública y no una responsabilidad particular. La memoria de las víctimas del franquismo no es solo personal y familiar, es una cuestión de toda la sociedad en su conjunto. La simbología de nuestras calles, y aquí en esta ciudad, donde se encuentra este Parlamento, pues, todavía sigue presente mucha de esa simbología sin ser eliminada, sin cumplir esa ley. No existe aún un censo de edificaciones y obras que se realizaron con mano de obra esclava, con mano de obra forzada, y aún seguimos sin ese censo, sin conocerlo. No se puede hablar de una ley injusta, de cuestiones injustas en la ley, son ilegalidades, no es injusticia.

Todavía a fecha de hoy seguimos sin conocer a fondo la verdad de la represión franquista. Tiene que constituirse en algún momento alguna comisión de la verdad que llegue al fondo del asunto. Y desgraciadamente, bajo la toga de algunos jueces y las manifestaciones de algunos políticos, siguen estando presentes aquellos polvos del franquismo. Por tanto, eso sigue manifestándose. A poco que leamos en los medios, veamos los medios de comunicación cada día, nos encontramos con esas razones.

Por eso es necesario que los poderes del Estado se impliquen jurídica y económicamente, por eso es necesario que este Parlamento inste al Gobierno del Estado y al Congreso de los Diputados a que se modifique esa ley. Precisamente nosotros, en el Congreso de los Diputados, a través de En Marea, hemos presentado una proposición de ley para reformarla con el objetivo, entre otros, de que se anulen automáticamente todos los juicios políticos del franquismo y además se obligue al Gobierno a publicar los nombres de todas las personas condenadas, ya fueran físicas o jurídicas, especificándose la pena impuesta a cada una de ellas.

En este país hay más de ciento treinta mil desaparecidos forzosos en todo el Estado y siguen repartidos en más de dos mil quinientas fosas comunes o tragados por el mar. El mar es la gran fosa común de Canarias. Precisamente ahí poco podemos hacer por encontrar los restos. También nos encontramos con miles de bebés robados que siguen sin tener una mínima consideración en nuestras leyes.

Y para todo ello reivindica este colectivo una ley integral, tanto en el Estado como en Canarias. Es urgente y prioritaria la localización, exhumación, entierro digno de las víctimas que todavía yacen en el anonimato. Sus familiares, muchos en segunda y tercera generación, necesitan hacerlo y siguen luchando a fecha de hoy para conseguirlo. Este Parlamento no los puede defraudar, de ahí que desde lo público se deban asumir responsabilidades y favorecer los trámites y procedimientos mediante medidas jurídicas y dotaciones económicas al efecto para que se produzcan esas localizaciones, exhumaciones, cotejos de ADN, certificaciones que recojan la verdad y entierros dignos para todas estas personas, víctimas de la represión franquista.

En consecuencia, todas las víctimas tienen que tener igual consideración, independientemente de la complejidad del asunto en que desaparecieron. Pero sabemos que a fecha de hoy la sombra de Franco sigue siendo alargada. Como ejemplos tenemos el callejero de pueblos como los nuestros, con monumentos, placas y conmemoraciones de personajes siniestros.

La señora PRESIDENTA: Dos minutos más, señor Marrero.

El señor MARRERO MORALES: O la entrada sobre el dictador del diccionario de la Real Academia de Historia, que comenzó fusilando, con el denominado estado de guerra, y murió el 20N después de que en septiembre, también con el estado de excepción, fusilara.

Antes de concluir, quisiera hacer una breve mención a las víctimas: cargos públicos, diputados, alcaldes, concejales, maestras y maestros de la República, la generación mejor preparada con el plan 31 -que yo colaboré para que a los cursillistas del 36 en el 77 se les reconocieran sus derechos-, sindicalistas, miembros de sociedades obreras, mujeres presas políticas, al colectivo LGTBI -que recientemente la ciudad de Barcelona, en un encuentro de redes de ciudades por la memoria histórica, planteaba que iba a hacer un recurso a favor de ellos porque sufrieron abusos y persecución-, igualmente a los innumerables bebés robados desde el golpe de estado hasta finales de los años 90, y ahí hay connivencia de muchas instituciones, entre otras, de sectores de la Iglesia católica. Tal vez por eso no se quiera tocar demasiado el tema.

Quisiera recordar de alguna forma -para terminar también- que el lenguaje no es una cuestión neutra. Por tanto, yo creo que cuando hablemos de la ley en comisión muchos de los eufemismos que aparecen en ella seguramente tendremos que eliminarlos y llamar a las cosas por su nombre, como yo he intentado hacerlo hoy aquí, porque creo que los eufemismos lo que hacen es tapar la verdad. Por tanto, habrá que seguir planteándolos.

Finalmente, lo que quisiera plantear es que los crímenes de lesa humanidad como los del franquismo ni prescriben ni son susceptibles de ser amnistiados. Sigue creciendo en todo el Estado la marea de la memoria y la justicia, con la razón moral y la razón histórica. Las asociaciones de víctimas ya no pueden seguir esperando más y reclaman justicia, verdad y reparación. Yo estoy convencido de que podemos hacerlo y de que lo vamos hacer en este Parlamento y no los vamos a defraudar.

(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Marrero.

Ruego al público asistente, ruego al público asistente que se abstenga de hacer manifestaciones a favor o en contra. Esperen hasta el final, por favor.

Continuamos, Grupo Parlamentario Popular, señor Jorge.

El señor JORGE BLANCO: Gracias, señora presidenta. Señoras y señores diputados, señorías.

Traemos a la consideración de esta Cámara, del pleno del Parlamento, la proposición de ley de memoria histórica de Canarias y reparación de las víctimas producidas en nuestra tierra. Es una proposición de ley, como han dicho los anteriores intervinientes, que ha sido acordada por todos los grupos políticos, ha sido negociada con todas las formaciones políticas, hemos tenido un trabajo intenso a lo largo de los últimos tiempos, en fin, auspiciados por la presidenta del Parlamento de Canarias, y, por tanto, evidentemente contará con nuestro apoyo para su toma en consideración y para su aprobación final.

Señorías, la Constitución del año 1978 supuso un hito histórico para nuestro país. Supuso la reconciliación política de España, significó el principio de una nueva etapa en España, en nuestro país, después de treinta y cinco años de dictadura franquista. Una etapa basada en el acuerdo y en el consenso donde se dejaron atrás diferencias irreconciliables y se pusieron en valor aquellas cosas que nos unían y apartamos de nuestro lado las que nos separaban en aras de construir entre todos un país donde todos cupiéramos, donde todos fuéramos felices. Así se hizo y fue un éxito de todos, fue motivo de reconocimiento internacional como un modelo ejemplar de transición y de convivencia entre todos los españoles. Pero es verdad, señorías, que ese éxito, ese éxito colectivo de todos los españoles, el éxito de los partidos políticos en ponerse de acuerdo, el éxito de los sindicatos, de las entidades empresariales y de carácter social, dejó atrás, arrastró quizás, en cierta manera, al olvido la reparación individual. El interés general ocultó, como dije antes, el necesario recuerdo individual de todas aquellas personas que fueron represaliadas por el franquismo. Y recuperar su memoria es tarea de todos, de unos y de otros, para que nadie quede olvidado, para que se pueda recuperar su memoria personal y familiar y para adaptar y adoptar medidas complementarias destinadas a suprimir todos los elementos de división entre los españoles, con el fin de fomentar la cohesión y la solidaridad de todos en torno a los principios, a los valores y a las libertades que proclama nuestra Constitución del 78, que fue, insisto, la Constitución de la concordia.

Y permítanme que diga que estos valores reconocidos en la Constitución se deben reivindicar siempre, reclamar su aplicación como principios que nos unen y que nos identifican como nación y como pueblo. Lo digo porque hoy, desgraciadamente, hemos entrado en un periodo en el que se ensalza lo que nos separa frente a lo que nos une. Se enseñan en nuestras escuelas aquellas ideas o pensamientos que nos dividen o nos enfrentan y se pone en valor el odio de unos territorios contra otros cuando tendría precisamente que ser lo contrario, enseñarnos lo contrario.

Señorías, la diversidad es la riqueza; el odio en razón de la ideología, de la raza, del sexo o de la religión que se fomenta ahora en algunos sitios es un síntoma de pobreza intelectual y de pobreza personal.

¿Qué objetivos pretendemos en esta ley?

En primer lugar, fomentar la búsqueda, la localización e identificación de las personas desaparecidas en la época franquista.

En segundo lugar, satisfacer el interés legítimo de las personas fallecidas o desaparecidas para la identificación de las víctimas, la localización, la exhumación y el entierro de los restos humanos de acuerdo con las creencias que cada uno de ellos tenga. Nadie, señorías, puede ser expropiado de ese derecho por razón de su pensamiento o de su condición.

Tercero. La divulgación de los hechos ocurridos en Canarias para que se conozca la verdad de lo acontecido.

Y después hay una serie de elementos que se incorporan también al articulado de la ley. Se define lo que es el papel de víctima, se crea un registro de víctimas canarias, se establece un mapa de fosas que se mantendrá necesariamente actualizado, se establece un protocolo y un procedimiento para las exhumaciones, se establece también la creación de un banco de ADN y especialmente se establecen medidas para el conocimiento y la divulgación de la memoria histórica, entre otros, desde el Centro Documental de la Memoria Histórica de Canarias.

Hoy, señorías, es la toma en consideración. Esta proposición de ley, como dije al principio, ha sido fruto de muchos días de trabajo de todos los grupos parlamentarios, que han permitido pulir y perfeccionar el documento para presentarlo en el día de hoy ante sus señorías. Se abre ahora el periodo de enmiendas. Les pido, sería deseable que el mismo consenso y acuerdo que tuvimos para la toma en consideración sería deseable para el periodo de enmiendas. Buscar entre todos el acuerdo porque ese es el mejor ejemplo que les podemos dar a las víctimas del franquismo.

Señorías -y con esto termino-, quiero agradecer el trabajo de todos, de los diputados que han trabajado en ella, de la presidenta del Parlamento. Quiero, aprovechando que el viceconsejero de Justicia está aquí, aprovechar para decirle que, una vez entre en vigor, habrá que tomar medidas para hacer efectivo este proyecto de ley, esta proposición de ley, don Emilio Moreno, que, siendo diputado del Partido Popular, también trabajó intensamente en esta ley.

Muchas gracias a todos por su atención. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Jorge.

Turno para el Grupo Socialista. La señora Hernández.

La señora HERNÁNDEZ PÉREZ: Buenas tardes.

La llamada Transición española se basó en la capacidad de todos, los actores políticos y sociales, para sentarse y dialogar. El problema es que ese éxito exigió pagar un peaje muy alto: el del silencio y el del olvido. Precisamente aquellas personas que menos se merecían ese trato: familias, partidos políticos, sindicatos, masonería, personas con diferentes opciones sexuales... Por eso, y aunque ya lo hemos hecho de manera institucional en esta legislatura, quisiera comenzar mis palabras diciéndoles gratitud en nombre del Partido Socialista a todas aquellas personas que murieron o sufrieron persecución por defender sus ideales durante la Guerra Civil y la posterior dictadura.

En segundo lugar, quiero mostrar el reconocimiento y agradecimiento de mi partido a los familiares de las víctimas, hoy representadas por las asociaciones que nos acompañan. Cuando los vemos, nos miramos en un espejo y, como ustedes, también decidimos rebelarnos ante esta condición de víctima para ser parte activa de la reconciliación.

En tercer lugar, quiero agradecer a todos los grupos por su trabajo y predisposición en la elaboración de esta proposición y sin olvidar que el Gobierno de Canarias nos pasó aquel primer borrador que después trabajamos. También la intervención -ya lo han dicho todos los grupos- de la presidenta de este Parlamento, Carolina Darias.

Señorías, como todos saben, el Partido Socialista ha sido muy crítico con el posicionamiento del Partido Popular en todo lo que sea referente a la memoria histórica. Por eso, con la misma contundencia con la que hemos sido críticos hasta ahora, quiero mostrar un reconocimiento especial, en nombre del Partido Socialista de Canarias, al Grupo Parlamentario Popular por estar hoy aquí como autores y defensores de esta proposición de ley. Un reconocimiento especial al viceconsejero de Justicia, al señor Emilio Moreno, que desde un primer momento se ha mostrado sensible a la realidad de las víctimas y sus familias.

Señorías, entrando ya dentro de la proposición de ley, lo primero que quiero decir es en el contexto en que nace. Nace en el contexto de la Ley 52/2007, la llamada, aunque no es así, ley de memoria histórica. Una ley que estaba y aprobada con cuño socialista. Señorías, en esa ley nos basamos para desarrollar la que estamos trayendo hoy aquí y que es deber del conjunto de las administraciones, incluida la comunidad autónoma.

Pero en ese marco el PSOE se presentó en las últimas elecciones con unas propuestas concretas. Hay medidas que no podemos, digamos, dejar de sacarlas de nuestro ideario. Es el caso, señorías, de la parte de localización de las tumbas. Pero una causa fundamental es que -ya se ha dicho también aquí por otros oradores- esta ley no cuenta con un presupuesto determinado y viene limitado por las disposiciones presupuestarias. Nosotros vamos a mejorar, vamos a hacer propuestas en este sentido, y espero que entre todos consigamos este extremo, que creo que es necesario.

El segundo gran objetivo que nos planteamos es recuperar la dignidad y la memoria de las víctimas. El objetivo de esta norma recoge muchas medidas pero olvida nuestro principal compromiso en esta materia, y me refiero a la simbología y al callejero. Han pasado diez años de la ley de Zapatero de 2007 y, señorías, lamentablemente estamos rodeados de simbología y nombres franquistas. No hemos tenido el valor de hacerlo. Señorías, vamos a proponer algo que no sabemos si lo vamos a conseguir pero que de hecho sale de la impotencia de ver que esto no va. Vamos a proponer que esa ley, la posibilidad de limitar o retener las subvenciones que emanan de la comunidad autónoma a aquellos ayuntamientos que no cumplan con esta norma. Porque yo no lo entiendo, es revocar un acuerdo plenario y poner una placa. Yo detrás de ese simple, simplísimo, acto administrativo y que no se haga, me van a perdonar, pero veo maldad. Es que veo maldad. No lo entiendo, por qué no lo hacen. Ignorancia, pasotismo... no lo sé. Me duele, me duele, porque hay una ley de hace diez años que no se está cumpliendo.

Nosotros vamos a luchar hasta el último momento y hoy votaremos a favor de la toma en consideración de la proposición de ley que nos traen.

Y, por último, les quiero decir que también vamos a luchar por algo: incorporaremos una enmienda en el sentido de que un día al año -ya se determinará qué día del año- se dedique especialmente a la memoria histórica, a lo que pasó, a la verdad. Yo creo que a la gente que ha nacido después del franquismo y que no lo ha vivido le estamos ocultando una verdad que existió. Ya nadie recuerda quién fue "el general". Por lo tanto, nosotros, dentro de las posibilidades de enmiendas, vamos a que esos hechos que pasaron...

La señora PRESIDENTA: Dos minutos más, señora Hernández.

La señora HERNÁNDEZ PÉREZ: Gracias. ¿Cuántos? ¿Uno o dos?

La señora PRESIDENTA: Dos minutos más, señora Hernández.

La señora HERNÁNDEZ PÉREZ: ...que esos hechos que pasaron se conmemoren, como puede ser cualquier conmemoración. Evidentemente que esa conmemoración, pues, la tendrá que hacer esa comisión a la cual se ha referido. Y yo sugiero que, efectivamente, que pase por nuestros colegios, que pase por nuestras universidades, que se sigan publicando temas, que se hagan exposiciones. Ese contenido de ese día al año -que tengo más o menos una idea, ya la propondré, qué día sería- creo que sería superimportante para transmitir ese periodo tan negro y tan oscuro que fue del 36 al 78, a la Constitución del 78. La verdad, la verdad y la verdad.

Muchas gracias.

(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Hernández.

Turno ahora para el Grupo Nacionalista. La señora González Taño.

La señora GONZÁLEZ TAÑO: Buenas tardes, señorías.

Bueno, por supuesto empezar con una bienvenida a todos y a todas las personas que nos acompañan en representación de las asociaciones de memoria histórica de Canarias, también por supuesto al consejero de Presidencia, que nos acompaña, el viceconsejero, al equipo, gracias por estar aquí en este día, que para nosotros es muy importante.

Me gustaría empezar desde nuestro grupo diciendo que, si habláramos de memoria histórica en Canarias, como nacionalistas nosotros entendemos que el concepto debería ser más amplio, porque si de memoria y de historia hablamos son muchos los muertos y los presos olvidados en Canarias, tanto los habitantes de las islas que sufrieron esclavitud o muerte por defender su tierra en la época de la Conquista como los que vinieron, en distintas épocas de nuestra historia, desterrados durante toda su vida o una parte de ella, porque fuimos tierra de destierro. Esas heridas tampoco se cerraron, tampoco se contaron nunca esas historias. Nosotros, desde luego, seguiremos también para esas etapas y para esas víctimas reclamando memoria y pidiendo que se recuerden.

Pero hoy estamos aquí para hablar de una etapa concreta de nuestra historia, de aquella que tiene que ver con el nacimiento de una rebelión militar que acabó en larga dictadura.

Dado que soy la última en intervenir, no voy a repetir lo aquí reseñado magníficamente por mis compañeros. En Canarias, como se ha dicho aquí, no tuvimos Guerra Civil pero sí una brutal represión que duró hasta el final del franquismo. Cárceles y campos de concentración que eliminaron a aquellos y a aquellas que se consideraban subversivos. Hombres y mujeres que por ideas, creencias o identidad sexual fueron masacrados y masacradas y muchos que partieron fuera de nuestra tierra a luchar porque tocaba, sin que se entendiera muy bien por qué luchaban. Los de un bando tuvieron memoria, historia y reconocimiento; los del otro sufrieron la indignidad.

Muchos dirán que eso fue un efecto de la guerra, y lo fue, porque los que ganan siempre escriben la historia. Por eso los que ganamos después, todos nosotros, tenemos que recuperar a los olvidados y hacer justicia, porque no se ha hecho.

No hemos venido hoy aquí a hablar de la Transición, de si se hizo bien o mal, de sus aciertos o errores, sino a dar dignidad a los que aún la están buscando, a escribir una parte de la historia que no se escribió y a cumplir un deber humano: dar sepultura a los muertos.

Esta tarea es una tarea del Estado y debió haberla asumido en algún momento. La Ley del 2007 fue un paso positivo pero no estableció ficha financiera ni generó un plan de trabajo, por lo que no fue difícil para el Gobierno posterior meterla en una gaveta. Por eso hoy seguimos sin ficha financiera y sin plan de trabajo, por eso estamos hoy aquí diciendo que en Canarias una vez más hacemos y pagamos nosotros lo que no hace el Estado, y no es justo, pero como canarias y canarios estamos obligados a ocuparnos de nuestra gente y a hacer lo que toca, y hoy nos toca esto.

Permítanme agradecer, por supuesto, el trabajo de las asociaciones de memoria histórica. Sin ellas no estaríamos hoy aquí, y al grupo de trabajo -ya se ha dicho aquí- que en el seno del Parlamento preparó este texto, y sí me gustaría nombrarlas a todas, a Carolina, a María Victoria, a Conchi, a Esther, a Melodie y a Emilio, que siempre bromeó con que esto de la memoria histórica era cosa de mujeres. Y habrá que hacer hincapié sobre las mujeres, porque las mujeres también son grandes olvidadas de este periodo. Fueron represaliadas, fueron víctimas siempre, porque detrás de cada fusilado o de cada prisionero había siempre una mujer que salió adelante señalada y humillada, porque era la viuda de un rojo, o sufrió la pérdida de un hijo o de un bebé, como se ha dicho aquí, robado, víctimas también recogidas en esta ley.

Se reconocen en esta ley las víctimas, se crea el banco de ADN, el Centro Documental Virtual... No voy a detallar los aspectos de esta ley, porque ya se han dicho aquí, pero por supuesto tenemos que seguir, continuar con las exhumaciones y buscar las fosas.

Miren, y aquí me gustaría pararme -ya lo hacía anteriormente- para reconocer algún trabajo de distintas personas. Por ejemplo, el caso del miembro de nuestro grupo, Juan Ramón Hernández, allá por los años 90, uno de los primeros en apoyar la búsqueda del alcalde fusilado de Los Llanos de Aridane, darle honores de alcalde y sufragar los gastos que se generaron, con la colaboración del Cabildo de La Palma, con la participación, por supuesto, y está aquí también nuestra compañera María Victoria Hernández.

Por eso nos sentimos orgullosos, por tantos compañeros y compañeras que han seguido colaborando en esta tarea, que seguiremos haciéndolo. Hacen mal aquellas formaciones que intentan patrimonializar políticamente este tema. Los descendientes de las víctimas estamos en todos los partidos y si hay algún aprendizaje de la Guerra Civil es que los bandos son malos. Son malos también para esto. Los que, como decía, somos descendientes de las víctimas sabemos que la Dictadura nos hizo ser como somos, que en tu casa tu abuelo era alguien del que no se hablaba, porque había hecho algo malo. Nadie te contaba el qué, solo sabías que la familia había pasado de vivir sin dificultades a la miseria; que una mujer joven había pasado del matrimonio con el maestro y alcalde de Garafía a la tortura, a escapar del fusilamiento y a tener que hacer pan para sobrevivir. Mi padre nos confesó hace poco que su ilusión hubiera sido ser maestro -hoy se ha hablado aquí de los maestros de la República-. Maestro había sido su padre, su tía, su tío, su abuela; sin embargo, él a duras penas logró sacar los estudios básicos y emigró para poder salir adelante. Yo siempre supe que la vida era dura, que tenía que ser fuerte, que una mujer tenía que usar el cerebro. Mi abuela decía: ese es nuestro mejor músculo, para lograr no depender de un hombre, porque de repente aparecen y lo matan. Mi abuela, su mujer, me ponía a escuchar a Antonio Cubillo por las noches, probablemente porque creía en una Canarias libre, porque lo que vino de fuera fue lo que le arrebató la vida.

Las familias seguimos siendo víctimas de la Guerra Civil. Muchos quieren enterrar a sus muertos y tener una tumba donde llevar flores. Todas, incluida la mía, hemos querido dignidad, recuperar el orgullo de lo que hicieron, personas brillantes que quisieron cambiar las cosas, pensaron de forma diferente o eligieron amar a alguien de su mismo sexo y murieron por ello. Mi padre ahora, en la última etapa de su vida, está orgulloso de su padre y de su tío y ahora entiende que él fue una víctima.

No podemos cambiar la historia pero sí recordarla y escribirla para que no pase nunca más. Por eso estamos hoy aquí, para que esta ley nos ayude a hacerlo, para que entre todos podamos recordar siempre que la historia no puede volver a repetirse. Nosotros, desde luego, desde el Grupo Nacionalista y desde nuestros miembros en cualquier institución en la que gobernemos...

La señora PRESIDENTA: Dos minutos más, señora González Taño.

La señora GONZÁLEZ TAÑO: Decía que Coalición Canaria-Partido Nacionalista Canario, dondequiera que estemos, dondequiera que estemos, gobernemos o seamos oposición, y por supuesto desde los miembros que tenemos en el Gobierno de Canarias, estamos seguros de que vamos a poder lograr el objetivo que se busca en esta ley y que, como decía antes, la historia se escriba para que nunca más se repita.

Muchas gracias.

(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora González Taño.

Señorías, voy a llamar a votación para la toma en consideración de esta proposición de ley. (Suena el timbre de llamada a la votación. Pausa).

Ocupen sus escaños, señorías. Comienza la votación. (Pausa).

Señorías, 52 votos emitidos: 52, sí, ningún no y ninguna abstención.

Esta Cámara ha tomado en consideración la proposición de ley de la memoria histórica.

(Los señores diputados, puestos en pie, aplauden).

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  • 9L/PPL-0017 Sobre De Memoria Histórica de Canarias y de Reconocimiento y Reparación moral de las víctimas canarias de la Guerra Civil y la dictadura franquista.

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