Diario de Sesiones 105/2018, de fecha 7/2/2018 - Punto 15

9L/PNL-0533 PROPOSICIÓN NO DE LEY, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR, SOBRE APOYO Y DEFENSA DE LA PRISIÓN PERMANENTE REVISABLE.

La señora PRESIDENTA: PNL-533, del Grupo Popular, en apoyo y defensa de la prisión permanente revisable.

Para la defensa de la misma, la señora Navarro.

La señora NAVARRO DE PAZ: Gracias, presidenta. Señorías.

"Ojalá pudiéramos volver atrás y evitar los trágicos asesinatos de nuestros hijos, pero la dura realidad es que tan solo puede llegar a reconfortarnos un objetivo que queremos compartir contigo y para el que pedimos tu valiosa ayuda. Se trata de evitar que se derogue la prisión permanente revisable, una pena excepcional contemplada para casos de extrema gravedad como por ejemplo el asesinato de menores. Para que así el legado de la vida de Marta, Diana, Mari Luz, Candela, Amaia, Ruth y José sirva para construir una sociedad más segura, más justa y más solidaria". Con estas palabras, señorías, se presentó la campaña lanzada a través de la plataforma Change.org por los familiares de Marta del Castillo, Mari Luz Cortés, Diana Quer, Candela y Amaia Oubel, Ruth y José Bretón, insisto, por una sociedad -pedían ellos- más justa, más segura y más solidaria.

Señorías, cinco familias ajenas a cualquier ideología política se han unido para buscar apoyos con la esperanza de evitar que se derogue la prisión permanente revisable y otras familias tengan que vivir el calvario por el que ellas han pasado. Un apoyo que han prestado ya directamente más de dos millones de españoles a través de su firma en la citada campaña. Y es que además ocho de cada diez españoles, según la encuesta GAD3, publicada, como todos sabemos, el pasado día 17, son partidarios de mantener esta figura penal para los crímenes excepcionalmente graves. El 80 % de nuestros compatriotas cree que la figura de la prisión permanente revisable debe permanecer en nuestro Código Penal y precisamente, señorías, sumar la voz de este Parlamento, del Parlamento de Canarias, a estos más de dos millones de españoles que lo demandan es el objetivo de esta PNL que hoy defiendo en nombre de mi grupo parlamentario.

Esta proposición no de ley, insisto, que defiendo en nombre de mi grupo, pretende recabar su respaldo, el respaldo de sus señorías al mantenimiento de la figura de la prisión permanente revisable, incorporada, como todos ustedes bien saben, a través de la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, al Código Penal. Una figura penal que, además del respaldo casi unánime de todos los españoles, con independencia, insisto, de su opción ideológica, cuenta con el aval del derecho internacional al ser una figura reconocida por la Corte Penal Internacional y ser compatible con la Convención Europea de Derecho Humanos.

Y, claro, muchos se preguntarán: ¿y qué dice el derecho internacional, qué dice la normativa sobre derechos humanos al respecto? Pues la normativa es muy clara, señorías: admite la prisión permanente siempre y cuando exista posibilidad de liberación. Esa es la realidad del derecho internacional y de la normativa sobre derechos humanos, por mucho que algunos pretendan hacernos creer lo contrario. Y les voy a poner un ejemplo. El Estatuto de Roma, de la Corte Penal Internacional, en vigor desde el año 2002, en sus artículos 77 y 110, prevé la reclusión a perpetuidad cuando lo justifique la gravedad del crimen o las circunstancias del condenado lo justifiquen también, con un plazo de revisión de 25 años. A mí desde luego ese plazo me suena, y me suena por lo que voy a contar a continuación. Yo no sé si a ustedes les suena.

He escuchado a algunos pedir la derogación de esta figura porque han entendido que no se contempla la posibilidad de revisión. Pero, miren, la derogación de la prisión permanente revisable, que tanto se ha criticado por algunos y por otros se defiende, que yo sepa, nadie, incluso los que defienden que se derogue, ha denunciado o ha cuestionado la ratificación por España del Estatuto de Roma.

Pero, miren, es que no solo tiene encaje internacional la figura esta que estamos comentando, es que también ha logrado el aval de los altos organismos del Estado: Consejo General del Poder Judicial, Consejo Fiscal, Consejo de Estado. Y, por cierto, y lo digo por los miembros del Grupo Socialista, cuenta también con el apoyo de importantes representantes del Partido Socialista, el señor Zapatero y la señora Fernández de la Vega.

Por lo tanto, yo lo que pido es que quienes lo apoyan directamente, que lo defiendan y quienes se oponen o no quieren decir claro que lo hacen, que nos den las razones.

Señorías, estamos hablando de una pena extraordinaria, reservada exclusivamente para delitos de extrema gravedad, pero que es una figura habitual y normalizada en Europa. Les recuerdo que al menos siete países de nuestro entorno europeo cuentan en su ordenamiento jurídico con una figura de estas características, destinada a proteger a la sociedad de delincuentes peligrosos mientras no esté acreditada su voluntad de reinserción y que no reincidirán nunca. Y es, señorías, que la sociedad lo que busca es tener confianza. Pero nosotros además, los legisladores, le tenemos que dar seguridad. Sí. ¿Por qué hablo de seguridad?, porque la respuesta al delito va a ser suficiente en todos los casos, pero tiene que ser todavía mucho mayor cuando hablamos de casos de extrema gravedad, casos que atentan contra los valores esenciales de nuestra convivencia. Una respuesta perfectamente definida y tasada en cuanto a qué y cómo debe aplicarse. Solo a una lista cerrada de ocho delitos cuya gravedad se explica por sí misma, como por ejemplo el asesinato de menores o personas especialmente vulnerables, el asesinato tras agresión sexual y asesinato por parte de terroristas.

En resumen, señorías, la prisión permanente revisable es una pena proporcionada a la gravedad del crimen y además -insisto en ello- es una pena revisable. Sí, señorías, revisable, con un sistema de evaluación periódico y una pena que posibilita y aspira a la reinserción. Sí, han oído bien, una pena que posibilita y aspira a la reinserción. Y es que una cosa son los discursos y otra, la regulación vigente. Regulación que no renuncia, por mucho que en ello insistan los que se oponen a esta figura penal, a la reinserción del penado. Eso sí, se prevé la revisión de la pena a los 25 años de condena y tienen la posibilidad, si así se certifica, de obtener la libertad. Ello, como ustedes comprenderán, para que esto se produzca, deberán contar lógicamente con el informe favorable de reinserción y tener en cuenta la naturaleza de los delitos. Pero la previsión legal existe y esto es importante que se tenga bien claro.

Creo, o al menos he intentado insistir en ello, que queda claro que no estamos ante una pena que ni es perpetua ni es inconstitucional ni es indiscriminada ni es desproporcionada ni es degradante ni es inhumana ni es una pena que está de espaldas a la sociedad; muy al contrario, señorías, es una pena que tiene encaje internacional, una pena que tiene encaje jurídico, una pena que tiene encaje social y una pena que tiene encaje democrático.

Ya voy terminando, señorías.

A los familiares, a las víctimas y al resto de los españoles que luchan para que no se elimine de nuestro Código Penal la figura de la prisión permanente revisable, les digo, en nombre de mi grupo parlamentario, que no se rindan, que sigan adelante, que desde el Grupo Parlamentario Popular vamos a seguir a su lado, codo con codo. Pueden estar seguros de que haremos todo lo que esté en nuestra mano para que no se derogue esta figura penal y las víctimas de crímenes tan execrables tengan la respuesta y el amparo que merecen. Y yo les pido a todos ustedes que sea nuestra voz, la voz del Parlamento de Canarias, la que esté presente en el Congreso de los Diputados y que dejemos bien claro que nosotros sí queremos en este Parlamento que se mantenga esta figura penal y que se evite, y que lo digamos bien alto y bien claro, que se derogue la prisión permanente revisable.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Navarro.

Esta PNL tiene dos enmiendas. Primer grupo enmendante, Grupo Nacionalista, señora González Taño.

La señora GONZÁLEZ TAÑO: Buenas tardes, señorías.

En primer lugar, permítanme aclarar que por un error en el primer texto que enviamos... se corrigió posteriormente y que está corregido en el portal del Parlamento en la tercera versión que mandamos.

En España, según la Constitución, el objetivo de las condenas a prisión es la reinserción. En nuestro Estado de derecho la pena de prisión es una forma de alejar a la gente de la sociedad a fin de que pueda cambiar su vida y volver a la misma sociedad, dándole apoyo formativo y psicológico. No es un castigo, como se plantea en otros sistemas penitenciarios, ni una forma de venganza, como se plantea en algún otro. Pero este objetivo es difícil de cumplir, a nadie se le esconde, y las prisiones no siempre pueden cumplir esta tarea.

Ese principio establecido por la Constitución marca todo el sistema penal y penitenciario español. Por eso existen los permisos de fin de semana después de un tiempo, el tercer grado o la reducción de pena por trabajos en prisión. Pero ¿qué ocurre cuando es imposible la reinserción?, ¿qué ocurre con alguien que comete un delito atroz -y no voy a poner ejemplos porque todos los tenemos en la cabeza, incluso en Canarias- y nunca se arrepiente? ¿Qué pasa con esa persona que nunca reconoce que ha hecho algo malo, una persona que nunca pide perdón y sobre todo que nunca va a sentir el dolor ajeno?

Preparando esta iniciativa, hemos consultado con psiquiatras y nos explican que los psicópatas nunca entenderán que han hecho daño y nunca sentirán culpa. No existe para ellos ni tratamiento ni cura ni medicinas y, por tanto, no tiene sentido encerrarlos en un centro psiquiátrico. A lo mejor no podemos entenderlo, yo desde luego no lo entiendo; a lo mejor no podemos aceptarlo, a mí me cuesta aceptarlo, pero esto es así y existe. En estos casos desgraciadamente el único sitio posible es la cárcel y el único objetivo de la prisión es alejarlos de la sociedad para que no vuelvan a hacer daño.

En una reforma del 2015, tal y como se ha explicado aquí, no voy a reiterarlo, se introdujo en el Estado español la prisión permanente revisable, la máxima pena privativa de libertad que existe en nuestro Estado. Esta pena, me voy a ahorrar la explicación, porque se ha explicado aquí, pero, bueno, se aplica a casos concretos y determinados, y está tasada, no es subjetiva. Esto es importante dejarlo claro, que no queda a criterio de un juez sino que está establecido a qué casos se aplica. Tipos similares de esta pena existen en Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Bélgica, Austria o Suiza.

¿Qué planteamos nosotros en nuestra enmienda? Lo que nosotros planteamos es que, dado que esta modificación solo se ha aplicado durante dos años y solamente a un caso en España, que se espere un tiempo, un periodo de tiempo razonable, que nosotros hemos estimado en unos cinco años, para que se evalúe y se decida entonces, una vez que se evalúe, si es una medida eficaz o no. Porque, miren, cerrar los ojos a la realidad es absurdo. No se puede legislar en materia penal a golpe de recogida de firmas, por mucho que los casos que conocemos nos horroricen. No podemos ni debemos cambiar el sentido y el objetivo de la reinserción, no lo pretendemos, pero también debemos pensar que hay gente, que hay casos de tal atrocidad que deben tener una condena adecuada y sobre todo que hay gente que nunca será reinsertable y, por tanto, habrá que alejarlos de la sociedad para que no hagan más daño. Ese es lamentablemente el mundo en el que vivimos.

Por eso nosotros, con el planteamiento de nuestra enmienda y si es aceptada, vamos a votar a favor de esta iniciativa y vamos a darle a esta medida un tiempo para, una vez evaluada, decidir si es necesaria, si produce efectos positivos o negativos y entonces tomar una decisión sobre casos contrastados.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora González Taño.

Turno ahora para el grupo enmendante, Socialista. Señor Matos.

El señor MATOS EXPÓSITO: Señora presidenta. Señorías.

"La solidaridad con las víctimas es una expresión natural y necesaria por parte de cualquier político que empatice con los crímenes que puedan azotar a la sociedad, pero la utilización de esas mismas víctimas como escudos políticos para momentos de dificultades ante la opinión pública es una obscenidad a la altura del peor populismo. Y es el que está ejerciendo el Partido Popular. La urgencia con la que el Partido Popular ha planteado endurecer la prisión permanente revisable en el Código Penal confirma todas las sospechas sobre una iniciativa ajena a cualquier prioridad de gobierno expresada hasta la fecha, a las necesidades más apremiantes de un país paralizado políticamente desde el 2015 y a los planteamientos más honestos y desinteresados del sentido de la política". Obscenidad del Partido Popular. Doña María Australia, antes de abuchearme, lo que le acabo de leer es el editorial del periódico El País de hoy (mientras muestra un documento a la Cámara), no son palabras ni del Grupo Parlamentario Socialista ni de este diputado, es el editorial, bueno, manifestar su contrariedad ante lo que estaba manifestando. No son palabras del Grupo Parlamentario Socialista ni de este diputado, es el editorial de un periódico que últimamente desde luego tampoco se le puede acusar de ser muy sospechoso de ser amigo del Partido Socialista. Esta es el editorial de El País de hoy.

Miren, es difícil en tres minutos treinta y dos segundos que me quedan poder resumir lo que ha ocurrido, pero, miren, don Mariano Rajoy es hoy un boxeador sonado, que se tambalea por el ring, sonado por la corrupción, sonado por los resultados electorales en Cataluña, sonado por el auge de Ciudadanos en las encuestas, que se está agarrando a las cuerdas y al rival, lanzando mandobles, porque no sabe muy bien dónde está el enemigo, y se está agarrando, mezquinamente, al dolor de las familias, de los padres, de los hijos, de los hermanos, de las hermanas que han sufrido crímenes terribles, con los cuales todos nos solidarizamos.

Ustedes han querido lanzar un debate tramposo e indigno, según el cual los que estamos en contra de la cadena perpetua somos menos, empatizamos menos con los ciudadanos que han sufrido el dolor, el daño, la crueldad de crímenes que son simplemente repugnantes. Y hacer eso en democracia es, no voy a ser igual de repugnante, pero desde luego no es, por decirlo suavemente, sano desde el punto de vista democrático. Ustedes han montado una campaña política con esto. Les importa muy poco lo que opine este Parlamento y lo que opine el Parlamento del Estado, les importa muy poco lo que opine el Tribunal Constitucional, que está pendiente de resolver un recurso sobre esta cuestión. Les importa muy poco, porque ustedes ya han anunciado que el viernes van a llevar al Consejo de Gobierno la reforma de la prisión permanente revisable, como ustedes la llaman, o de la cadena perpetua. Y esto simplemente, como dice el editorial de El País, es una obscenidad del Partido Popular. La reacción de muchos cuando vimos al señor Mariano Rajoy utilizando el dolor de las víctimas el pasado fin de semana, de algunos padres que han sufrido crímenes terribles, simplemente lamentable. Ni siquiera en los años más duros del señor José María Aznar se atrevió a llevar en solitario una reforma como la que sí hizo el Partido Popular cuando aprobó la reforma del Código Penal, digamos, y estableció unilateralmente esta cuestión.

Miren, si ustedes quieren de verdad preocuparse por las víctimas y les preocupa en algo el sistema penitenciario español, si de verdad les preocupa, les voy a hacer desde mi grupo varias recomendaciones. La primera, cubran las plantillas de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. Faltan en este país 20 000 guardias civiles y policías desde que ustedes gobiernan en el año 2011. Si quieren ustedes prevenir la criminalidad en un país que es bastante seguro, uno de los más seguros de Europa, déjense de discursos a las entrañas del corazón, del dolor de la gente, para ver si le arañan unos votos y paran la sangría de votos que se les están yendo hacia Ciudadanos y pongan los policías a trabajar; revisen el sistema penitenciario español, inviertan en el sistema penitenciario español, que hoy es un fracaso, no sirve para la reinserción. Si ustedes de verdad están pensando, de verdad, en resolver el problema, no hagan esto, se lo pido, ahora se lo pido yo también en nombre del Grupo Parlamentario Socialista; paren lo que van a hacer el viernes, busquen el consenso de la gente, busquen el consenso de los colectivos, de los sindicatos de trabajadores de los sistemas penitenciarios, del resto de grupos parlamentarios, que representan a más gente de la que representa el Partido Popular en estos momentos en el Congreso de los Diputados. No utilicen a las víctimas, no utilicen el dolor, no es sano democráticamente, señores del Partido Popular.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Matos.

Señora Navarro, le pido que me fije posición respecto a las enmiendas que han presentado el Grupo Nacionalista y el Grupo Socialista.

La señora NAVARRO DE PAZ (Desde su escaño): Gracias, presidenta.

Bueno, decir al Grupo Nacionalista que vamos a aceptar su enmienda. Entendemos que se hace necesario ese estudio y a un tiempo creo que más que prudencial para poder valorarlo, ¿no?

Y al Partido Socialista, por supuesto, no se la vamos a aceptar. Y, miren, no solo no vamos a parar, señor portavoz, es que vamos a intensificar más nuestra actuación en búsqueda del apoyo a la permanencia...

La señora PRESIDENTA: Señora Navarro, no me entre en el debate porque le tengo que dar tiempo al otro. Si usted me entra en el debate, le tengo que dar tiempo al otro grupo. Por tanto, le pido que fije posición y no entre en el debate.

Muchas gracias.

Continuamos con el resto de los grupos, para que fijen también su posición.

El Grupo Mixto, señor Ramos Chinea.

El señor RAMOS CHINEA (Desde su escaño): Gracias, señora presidenta.

La Carta Magna establece muchos artículos para oponerse a esta pena. Sin ir más lejos, el artículo 25.2, sobre la reeducación y la reinserción, como fin último de nuestro derecho penal; la dignidad de la persona y los derechos inviolables que le son inherentes, que propugna el artículo 10; junto con la prohibición de los tratos inhumanos o degradantes que establece el precepto 15; por no decirles la legalidad y seguridad jurídica reflejadas en el artículo 9.3 de nuestra norma suprema. Todos y cada uno de los preceptos enunciados son vulnerados y quebrantados por la prisión permanente revisable.

Dicho esto, señorías, en modo alguno, podemos apoyar el mantenimiento de una suerte de cadena perpetua que nos aleja del fin de conseguir la reinserción y que tampoco asegura reducción alguna de la criminalidad. Esto no quiere decir que no entendamos la necesidad de justicia de todas aquellas familias que han sido víctimas de la crueldad, siendo despojadas, de la manera más vil, de sus seres queridos. Es perfectamente comprensible que los familiares de las víctimas clamen por que se haga justicia, con la máxima dureza, para que no vuelva a ocurrir. Y ese es precisamente nuestro deber y no otro: que se haga justicia, perseguir a los culpables, capturarlos, procesarlos y, demostrada su culpabilidad, que sobre ellos caiga todo el peso de la ley. Pero para que se cumpla la ley, señorías, no podemos vulnerar los derechos fundamentales consagrados en nuestra Constitución bajo ningún pretexto y, desde luego, la prisión permanente revisable lo hace. Y es que, además de injusta, resulta ineficaz para la prevención de delitos y puede resultar altamente costosa para las arcas del Estado.

Es imprescindible para recuperar a las personas que estas tengan la posibilidad real de volver a la sociedad en mejores condiciones y sin necesitar delinquir. No convirtamos a las prisiones en un almacén de gente sin esperanza donde la sociedad los olvide, porque si hay algo que debemos revisar es el sistema penitenciario y ver por qué falla en reinsertar a los presos que vuelven a cometer delito una vez son liberados. Las decisiones no se deben tomar sin consenso y menos usando el dolor de los familiares de las víctimas. Crear una sociedad más justa no debe responder al populismo y menos al interés electoral.

Nosotros nos vemos obligados a no apoyar la presente iniciativa y esperar al dictamen del Tribunal Constitucional para luego abrir un debate político adecuado.

Muchas gracias.

(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Ramos Chinea.

Turno ahora del Grupo Nueva Canarias. Señora González.

La señora GONZÁLEZ GONZÁLEZ (doña María Esther): Gracias, presidenta. Señorías.

Señora Navarro, será una figura normalizada en Europa tal como usted ha dicho pero desde Nueva Canarias no estamos de acuerdo con la prisión permanente revisable, ni ahora ni en el 2015 cuando esa prisión permanente revisable entró a formar parte de nuestro ordenamiento jurídico, porque es que entendemos que la prisión permanente revisable no es otra cosa que una cadena perpetua encubierta. Y además, voy más allá en la preocupación: hoy es una cadena perpetua, algo con lo que no estamos de acuerdo, pero es que mañana a esos imposibles de reinsertar, como ha dicho la señora González Taño, a esos psicópatas que no hay manera de que vuelvan a estar en la sociedad, pues, habrá que matarlos y entonces lo siguiente, pues, será la pena de muerte.

Y seguro, o sea, porque es que, le digo, yo soy madre, yo soy hija y si a mi madre o a mi hija la mataran brutalmente, tendría ganas de matar al que lo hizo, pero eso no justifica que llevemos a cabo ese tipo de acciones, porque nosotros, los poderes legislativos, entiendo que tenemos que estar por encima de esta situación.

Entendemos perfectamente, como le acabo de decir, a las familias de las víctimas, pero la defensa principal de una sociedad democrática y de los representantes de esa sociedad democrática es la defensa de los derechos fundamentales, la defensa de los derechos constitucionales. La seguridad es importante pero no puede estar jamás por encima de esa defensa de los derechos constitucionales y la realidad es que la prisión permanente revisable atenta contra estos derechos, contra el principio de proporcionalidad, ya que no es una pena determinada sino que se prolonga en el tiempo, incluso hasta llegar a la muerte del reo, y además le restringe la posibilidad de reinserción, atenta contra la dignidad de los seres humanos y además atenta contra esa prohibición establecida normativamente de penas inhumanas y tratos crueles y degradantes.

El ordenamiento jurídico español, además, antes del 2012, era un modelo garantista. Ya tenía un sistema penal muy duro, lo cual no era gratuito, era debido sobre todo a los temas de terrorismo que sufrimos, y las penas eran muy elevadas y su efectivo cumplimiento muy alto, porque lo que nosotros entendemos es que en ese aspecto era innecesario modificarlo.

Yo le insisto, entendemos a las víctimas de las familias pero desde luego, bajo ningún concepto, estamos de acuerdo con la cadena perpetua.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora González.

Turno ahora para el Grupo Parlamentario Podemos. El señor Déniz.

El señor DÉNIZ RAMÍREZ: Señora presidenta. Señorías.

Yo creo que las propuestas que se hacen tienen también un contexto de oportunidad, tienen un contexto y una explicación en este caso en la realidad penal española, y a mí me parece que la realidad, a mi grupo nos parece que la realidad del Estado español no requiere que se esté aprobando o que incluso esté en el Código Penal la prisión permanente revisable. Por varias razones. En primer lugar porque la amenaza en España, la amenaza penal en España, ya es de las más contundentes de toda Europa; en segundo lugar, porque la realidad criminológica actual no exige un incremento de las penas, es decir, actualmente estamos en un 0,6 % por 100 000 habitantes en los delitos... Es decir, no hay un requerimiento especial que implique aumentar las penas, es decir, ya estamos bastante abajo, desde el 2003 ha bajado el índice de criminalidad en 3 puntos. Por lo tanto, tenemos que estar satisfechos de esta cuestión. Es decir, que el contexto no requiere más penas. Y además está demostrado que el incremento de las penas no reduce el delito, señores del PP, el incremento de las penas no reduce el delito. Vayan ustedes a Estados Unidos, vayan a Rusia o vayan a otro tipo de países.

A mí me parece que el contexto de esta propuesta es meternos de lleno en una campaña electoral por el voto en el espectro del electorado de la derecha: Ciudadanos y ustedes están pugnando ahora mismo por ese voto conservador, ultraconservador, por ese voto que, en caliente, digamos, bastante motivado por tertulias basura, que parece que son las que marcan el argumentario. Están, en fin, disputándose un voto. A mí me parece que no es serio traer al Parlamento un motivo de campaña electoral.

Además, entre otras cosas, como ya han indicado varios de los diputados que estamos aquí, no es bueno utilizar, ustedes constantemente utilizan el dolor de las víctimas. Mire, yo soy padre y muchas veces, cuando oigo ese tipo de noticias, esas atrocidades que se cometen, yo pienso: "qué haría yo", y justifico absolutamente, ¿no?, en caliente, lo que están pasando esas personas y los deseos, como aquí se ha expresado, que quisieran hacerle al que ha atentado contra su familia o contra sí mismos. Lo entiendo perfectamente, pero es que la jurisprudencia internacional lo que aconseja es que no se puede legislar en caliente y mucho menos tampoco legislar y traer al Código Penal lo que son debates de tertulia de televisión basura, que se basan en sensacionalismos y en hacer absolutamente de todo un espectáculo. Por lo tanto, nosotros consideramos que no hay motivos.

Además la seguridad total es un espejismo, no existe. Además, también, focalizar al autor del delito como único responsable... Mire, en el caso de la violencia sexual, ¿es que la sociedad no es culpable por seguir manteniendo en diferentes ámbitos la violencia sobre el género, cosificar a las mujeres?, ¿no estamos fomentando todo eso? En definitiva, nosotros no vamos a apoyar esto y creemos que no es bueno, como están haciendo ustedes, no solamente por este tema, sino por otros, intentar resetear constantemente el franquismo. No podemos volver atrás.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Déniz.

Señorías, voy a llamar a votación. Ruego a los señores diputados entren y ocupen sus escaños. (La señora presidenta hace sonar el timbre de llamada a la votación). (Pausa).

Comienza la votación, señorías. (Pausa).

Señorías, 49 votos emitidos: 23, sí; 26, no; ninguna abstención.

Por tanto, queda rechazada la presente proposición no de ley.

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