Diario de Sesiones 163/2015, de fecha 25/3/2015 - Punto 7

8L/PREA-0001 PROPUESTA DE REFORMA DEL ESTATUTO DE AUTONOMÍA: APROBACIÓN DE LA PROPUESTA DE REFORMA.

El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (Cruz Hernández): Pasamos a continuación, señorías, al siguiente punto del orden del día: debate sobre la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía de Canarias.

Conforme a la Junta de Portavoces, planteado por los distintos grupos, el procedimiento será una defensa por parte de los grupos proponentes, el Grupo Socialista y el Grupo Nacionalista, y después una propuesta de los grupos no proponentes de esta reforma del Estatuto de Autonomía.

Para la primera intervención, por parte del Grupo Parlamentario Socialista, don Manuel Fajardo Palarea tiene la palabra.

Antes de la intervención de don Manuel, quiero saludar a los componentes del grupo cultural Isleta Unida, de Las Palmas de Gran Canaria, que nos acompañan hoy. Les damos la bienvenida a este Parlamento, que es también su casa, y que disfruten de este debate del Estatuto de Autonomía, que es un debate importante y que además se va a celebrar hoy.

Igualmente, a los alumnos y a las alumnas del curso de 5.º de Primaria de las Escuelas Pías de Tenerife, que también nos acompañan en la tribuna. Les damos la bienvenida a este Parlamento.

Don Manuel, cuando usted lo considere, puede comenzar su intervención.

El señor FAJARDO PALAREA: Buenos días, señorías. Buenos días, señor presidente del Gobierno.

Es muy difícil que cuatro se pongan de acuerdo si dos no quieren, pero lo que ya es del todo imposible es que esos cuatro se pongan de acuerdo si dos se ausentan. Es un modo de actuar que a nuestro juicio resulta increíble, que el Grupo Popular y el Grupo Mixto no han querido saber nada de la tramitación de nuestra principal norma de autogobierno. Aunque algunos se empeñen en olvidar las fechas y el curso parlamentario de las iniciativas, lo cierto es que la propuesta de nuestro Estatuto de Autonomía, que hoy aprobaremos, inició su andadura hace hoy 404 días, cifra que se eleva a los 526 días si tenemos en cuenta la fecha de registro de la comunicación del Gobierno en la que proponía al Parlamento emprender dicha reforma. Y hago este recordatorio porque algunos, en su afán por restarle valor a esta propuesta o para mantener su doble discurso de "hay que modificar el Estatuto pero no ahora deprisa y corriendo", parecen haber olvidado que han tenido tiempo de sobra para incorporarse al consenso que debería presidir una reforma de este calado. Un consenso buscado por los grupos que apoyamos la propuesta y rehuido por el resto de grupos del arco parlamentario. No ha existido, señorías, contrapropuesta: nadie, salvo nosotros -Coalición, el Grupo Nacionalista Canario y el Partido Socialista Canario-PSOE-, ha presentado enmiendas. Todos se han desentendido bajo argumentos tan vacuos como "ahora no toca".

Por eso difícilmente tampoco puedan comparecer hoy aquí aduciendo la falta de consenso. A mí, como portavoz del Grupo Socialista, no me corresponde decirle al resto de grupos lo que tienen que hacer, pero sí asumir nuestra responsabilidad en los asuntos que emprendemos o que dejamos de emprender, y espero que el resto de grupos asuma también su responsabilidad en la falta de acuerdo y no intenten utilizarla como un arma arrojadiza, criticando lo que ellos mismos han propiciado.

Señorías, entrando de lleno en el contenido de la propuesta, como ya dije en la comisión, lo primero que hay que decir es que hemos respetado la propuesta que elevó el Gobierno a este Parlamento, sobre la base de los acuerdos alcanzados en el año 2007, aunque los trabajos datan de anteriores años.

Como ustedes bien saben, porque además se indicó en la comunicación, los únicos cambios introducidos sobre los acuerdos alcanzados en relación con la anterior propuesta vinieron motivados por razones de sistemática normativa y principalmente para recoger la doctrina sentada por el Tribunal Constitucional ante el Estatuto de Autonomía de Cataluña. No había cambios de fondo ni de formato; el texto que presentamos los Grupos Nacionalista y Socialista es el mismo resultante de aplicar la reforma elevada por este Parlamento en la pasada década y las enmiendas presentadas en su día por Coalición Canaria, Partido Popular y Partido Socialista en las Cortes Generales; sin embargo, señorías, aquello que en otro tiempo fue bueno para esta tierra dejó de serlo en el mismo momento en que no se ostentaba la iniciativa.

Un texto que tiene su origen, en lo que concierne a los grupos que apoyan al Gobierno, en el texto pactado y el compromiso programático que suscribimos al inicio de la legislatura, contemplando que uno de los mayores retos era, y es, la reforma de nuestro Estatuto. Un nuevo Estatuto para Canarias sobre la base del texto aprobado en el año 2007 que supone su actualización a los denominados "de última generación" y que también venía recogido en el programa electoral del Partido Socialista Canario. Un texto reafirmatorio de nuestro compromiso con el autogobierno y las singularidades de Canarias, modificando el sistema electoral canario, ampliando la capacidad normativa de nuestra comunidad autónoma respecto al Régimen Económico y Fiscal, asumiendo nuevas competencias e incluyendo las peculiaridades derivadas de la reforma, de la lejanía, de la insularidad, de modo que el Estado las pondere a la hora de legislar, redefiniendo las competencias de las diferentes instituciones públicas.

Una propuesta de Estatuto que fija por primera vez y a semejanza de los estatutos de última generación un catálogo de derechos de los ciudadanos y ciudadanas para reforzar su protección social en el ámbito autonómico. Un catálogo de derechos que ha mantenido la neutralidad ideológica que debe presidir este tipo de normas, sin que por ello se haya menoscabado el alcance material de los mismos. Desarrollando el principio de modulación de la política del Estado en Canarias, consagrando nuestro estatuto fiscal y económico diferenciado. Un Estatuto más social, más integrador, contemplando mejor en los nuevos sistemas y futuros sistemas de financiación el hecho insular, la doble insularidad, la lejanía y los sobrecostes que dichos factores conllevan.

Además, señorías, hemos reforzado los criterios democráticos que han de presidir la comunidad autónoma. En este sentido, de prosperar esta iniciativa en las Cortes este será el primer Estatuto cuya modificación exija un refrendo en las urnas. Cuestiones básicas como nuestro Régimen Económico y Fiscal dejarán de residenciar su aprobación en las Cortes y en el Consejo de Ministros para que sea este Parlamento el que decida, en último término, sobre su contenido.

Señorías, abordamos también el difícil asunto del sistema electoral para reforzar su carácter democrático, y lo hacemos por dos vías. Por un lado, en la disposición transitoria primera, democratizamos más el sistema electoral actual rebajando los topes electorales a la mitad, pasando del 6 al 3% regional y del 30% al 15% insular. Esto supondrá que en las primeras elecciones autonómicas que se celebren tras la aprobación del nuevo Estatuto automáticamente se reduzcan a la mitad las exigencias para obtener representación parlamentaria en esta Cámara.

Y, por otro lado, en el artículo 37 sentamos las bases de un nuevo sistema electoral para Canarias. Que a su vez se marca tres objetivos: primero, reforzar la representatividad democrática de cada una de las islas mediante la disminución de los topes electorales que ya he mencionado; segundo, profundizar en la vocación regional, no solo del Gobierno sino también del propio Parlamento que lo designa, mediante la creación, junto con las circunscripciones insulares, de una lista autonómica o regional; y, en tercer lugar, estableciendo un principio rector por el cual ninguna isla con menor población que otra que tenga mayor población tenga mayor representación en este Parlamento. Esto, en definitiva, abrirá la posibilidad a los ciudadanos de pronunciarse sobre una posible candidatura a la Presidencia del Gobierno de Canarias. Y así, inspirados en el modelo de representación política de la Unión Europea, introducida por el Tratado de Lisboa, pretendemos mejorar la representación de las instituciones autonómicas sobre la base de que es necesario avanzar en este terreno.

Señorías, la propuesta que hoy defendemos también aborda las singularidades de Canarias dentro de la organización política del Estado. Trata de colocarnos en una buena posición de salida a la hora de abordar negociaciones multilaterales como el sistema de financiación o los presupuestos generales del Estado. En definitiva, trata de incorporar al bloque de constitucionalidad el reconocimiento de nuestras barreras estructurales para, en consecuencia, garantizar un tratamiento adecuado a las mismas por parte del conjunto del Estado.

Y lo que proponemos en esta reforma es que todas esas políticas que nos integran en el Estado puedan modularse, pero en ningún caso eliminarse ni obviar el hecho insular por la mera voluntad, sectarismo o insensibilidad política del Gobierno de turno en España, porque tienen que existir unos límites que vayan más allá de la distribución competencial.

También en nuestra propuesta pretendemos actualizar las potestades del Gobierno de Canarias, como la capacidad de disolver el Parlamento o la posibilidad de dictar decretos-leyes.

Señorías, dicho esto, creo que ahora es oportuno detenerme también en las modificaciones sucintamente que hemos presentado a nuestro texto original vía enmiendas. En este sentido, hemos incorporado la gran mayoría de las sugerencias de contenido técnico expuestas por el Consejo Consultivo en su informe. Además hemos incorporado el lenguaje de género en cuestiones que adolecían de tal precisión. Por poner un ejemplo, nuestra propuesta inicial preveía que al frente del Gobierno de Canarias estuviera un presidente y era y es de justicia hacer también alusión a la posibilidad de que el mismo lo dirija una presidenta. Ustedes me entenderán.

Pero, al margen de esta cuestión, que es importante dadas las situaciones de desigualdad que siguen viviendo las mujeres con respecto a los hombres, también hemos hecho una serie de aportaciones mediante enmiendas.

Una que tiene que ver... puede parecer ser baladí, pero me dirijo a los ciudadanos de La Graciosa, en el artículo 4 en relación con el artículo 62: la consideración como isla de La Graciosa y no como territorio insular, que es como venía siendo contemplada dentro de lo que es el Estatuto de Autonomía.

Y el artículo 38, que es el tema del aforamiento. A partir de ahora, si prospera esta reforma del Estatuto, las personas, los parlamentarios, las parlamentarias, estarán aforados solo y exclusivamente ante el Tribunal Superior de Canarias por aquellos hechos que pudieran ser motivo de reproche penal que dimanen de la función exclusiva de parlamentario. Este Parlamento dejará de ser un refugio para aquellas personas, hombres o mujeres, que pueden haber cometido hechos merecedores de reproche penal, no en el ejercicio de la función parlamentaria, sino en el ejercicio de otras funciones representativas.

Además, me quiero referir a una enmienda que sí introduce una aportación sustancial con respecto a la propuesta de reforma presentada. Me refiero concretamente a la enmienda 29, que introduce un nuevo artículo 113-bis para blindar la competencia legislativa de Canarias para fijar los tipos del IGIC y el AIEM. Una competencia que hoy ostentamos en virtud de una ley y que puede ser modificada por voluntad de las Cortes en cualquier momento, competencia que ha resultado fundamental en la presente legislatura para garantizar el sostenimiento de los servicios públicos esenciales; el consenso en la financiación de cabildos y ayuntamientos y el cumplimiento de nuestros compromisos en materia financiera. En definitiva, una respuesta eficaz que hoy contempla el ordenamiento jurídico y que debe de ser configurada de tal forma que garantice su permanencia en el tiempo.

Y no puedo dejar pasar la ocasión de felicitar al Partido Popular por haberse sumado a esta reivindicación. Sí, lo que oyen, porque no sé si saben que todas esas rebajas fiscales que la candidata va ofreciendo a diestro no serían posibles si Canarias no ostentara hoy esta competencia. Fíjense ustedes para lo que va a ser bueno este nuevo Estatuto: para garantizar al Partido Popular un instrumento normativo que le permita cumplir con sus promesas electorales. Por cierto, en este orden de cosas, menudo lío tienen montado en el Congreso con la modificación de la ley del sistema de financiación: ya van por doce modificaciones, paridas en la Moncloa, que no han pasado por el Consejo de Política Fiscal y Financiera y todo para no arreglar el problema de fondo.

Señorías, ya, para terminar, el ofrecimiento que los Grupos Nacionalista y Socialista hemos hecho al resto de los grupos para que se sumen con sus aportaciones a este texto sigue vivo; es más, les garantizo que seguirá vivo después del 24 de mayo. Nosotros no nos embarcamos en una reforma de nuestra norma institucional básica en función de si estamos o no en un Gobierno, sino en función de que cumpla con los objetivos que le marcamos. Estamos abiertos a discutir hasta el último minuto cualquier aportación que quieran hacer los demás grupos a esta propuesta, como seguiremos dispuestos a negociar hasta el último momento cuando la misma tenga entrada en las Cortes.

Y ahora voy a citar a una persona que en el 2007 decía lo que voy a leer:

Hoy no es un buen día para este Parlamento, hoy no es un buen día para Canarias ni para los canarios; es una vergüenza para Canarias y para todos los canarios que después de tantos esfuerzos y tantas expectativas generadas en nuestra sociedad se haya bloqueado nuestra reforma estatutaria en las Cortes Generales. Hoy es un día triste para este Parlamento y no solo por el tiempo perdido, que no es poco, casi cuatro años, y por las ilusiones truncadas, sino sobre todo por haber desaprovechado las nuevas oportunidades que nos brindaba nuestra reforma estatutaria en un momento histórico trascendental para el futuro -diría yo- de Canarias. Por eso debemos alegrarnos y felicitarnos de la lucha, el esfuerzo y el sacrificio compartido por todos los canarios, de todas las ideologías, que hemos participado en esta reforma estatutaria, a la que nadie, nadie, le puede negar el mérito de haber profundizado al máximo en nuestro autogobierno. Por eso quienes le han dado la espalda tendrán que explicar al pueblo canario por qué, después de tantos años de estudio y esfuerzo y en un momento tan importante para nosotros.

Canarias se ha quedado fuera en el camino hacia la reforma estatutaria, porque, después de haber consensuado en un alto porcentaje y entre todos, entre todos, el contenido de la propuesta, es muy difícil justificar por qué se bloquea esta reforma estatutaria y máxime cuando la ley establece fórmulas para desarrollar, de manera independiente y por esta misma Cámara, la reforma electoral. Parece ser que era el único aspecto que estaba en discusión.

Ustedes -se referían a nosotros- que presumen de su vocación autonomista son los únicos responsables de haber frustrado la segunda reforma del Estatuto de Autonomía de Canarias, de un proyecto de reforma estatutaria analizado, trabajado y muy consensuado entre todos, entre todos, señores socialistas, aunque a algunos les avergüence reconocerlo ahora. El Partido Popular conservará su vocación de dotar a Canarias de un nuevo Estatuto de Autonomía que...

El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (Cruz Hernández): Sí, señor diputado, le ruego vaya concluyendo.

El señor FAJARDO PALAREA: ... que facilite a Canarias el ámbito jurídico preciso para afrontar los nuevos retos que presenta la realidad cambiante de nuestros días. Eso sí, desde criterios de suficiencia y eficacia. No es otra cosa lo que demandan los canarios y no es, desde luego, otra cosa lo que ocupa a este grupo -en este caso hablaba el Grupo Popular- parlamentario y lo que ocupa al Gobierno de Canarias.

Estas palabras, sobre este mismo texto, con las únicas modificaciones que acabamos de mencionar, las hacía, las pronunciaba, la candidata del Partido Popular a la Presidencia del Gobierno de Canarias, doña Australia Navarro, y mi pregunta es por qué ahora no cuando se reconocía que había consenso, había esfuerzo y había habido cuatro años de trabajo.

Termino. Espero, espero todavía, espero todavía que se sumen a esta oferta que hacemos desde el Grupo Nacionalista y desde el Grupo Socialista por el bien de Canarias, por conseguir todo lo que usted decía en el 2007 sobre el mismo, prácticamente, texto que hoy traemos a aprobación, y espero, y espero, que cuando este texto llegue a Madrid, efectivamente, sea tomado en consideración y sea aprobado, bien por su Gobierno, bien por la mayoría parlamentaria del PP, o bien por el próximo Gobierno que salga de las urnas en noviembre, en diciembre o en enero, porque del señor Rajoy se puede esperar cualquier cosa.

Nada más.

El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado.

Por parte del Grupo Nacionalista Canario, don José Miguel Ruano, tiene usted la palabra.

El señor RUANO LEÓN: Buenos días, señorías. Señor presidente.

Acometemos hoy un proceso, el final de un proceso que, como ha señalado el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, podemos considerar, por lo menos en esta legislatura, accidentado.

Digamos que la deliberada ausencia del Grupo Parlamentario Popular y del Grupo Parlamentario Mixto -y en el Grupo Parlamentario Mixto aquellos que acostumbran a intentar darnos lecciones de nacionalismo-, y que se han ausentado, que se han ausentado, digo, deliberadamente de un proceso que tiene que ver con el autogobierno y, por tanto, con la capacidad que podamos tener de tomar decisiones propias... En ese contexto, acometemos el punto final en este Parlamento de la tramitación del Estatuto de Autonomía de Canarias, porque, como hemos comentado en muchas ocasiones, señorías, y como la sociedad canaria, quienes nos escuchan deben saber, un estatuto de autonomía tiene dos fases necesariamente. Dos o tres: tres cuando el estatuto necesita ser refrendado por el cuerpo electoral de aquella comunidad de la que se esté aprobando ese estatuto y dos necesariamente porque una es en su Parlamento, en su Parlamento propio, en este caso en el Parlamento de Canarias, y otra es en las Cortes Generales.

El Gobierno de Canarias nos envió, a finales del año 2013, una comunicación valorando la oportunidad de retomar el proceso que había quedado interrumpido en 2007, cuando no fue posible, una vez tomada en consideración en el Congreso de los Diputados, no fue posible continuar, por razones que no son al caso, con la tramitación de la propuesta estatutaria que entonces formuló Canarias.

El proceso de aquel momento había durado dos años. Durante 2006, una ponencia institucional de este Parlamento había elaborado el texto. El Partido Popular no compartió aquel texto pero se mantuvo trabajando, como era su obligación, en la elaboración y, finalmente, fue tomado en consideración, en febrero del año 2007, en el Congreso de los Diputados.

Ciertamente, la distancia que el Partido Popular mantuvo entonces, respecto del texto que se aprobó en el Parlamento de Canarias y se tomó en consideración en el Congreso, se cambió, con acuerdos posteriores que se adoptaron, también en el Congreso de los Diputados, entre Coalición Canaria y el Partido Popular, o Partido Popular y Coalición Canaria. Se hizo aquello mediante la redacción de enmiendas conjuntas, cosa poco habitual, entre las personas del Grupo Mixto, en las cuales estaba Coalición Canaria, y el Grupo Popular en el Congreso de los Diputados. El texto que hoy proyectamos, que hoy vamos a someter a votación, incorpora el preámbulo de la enmienda 113, del Grupo Popular en el Congreso, que está publicada en el Boletín Oficial del Congreso del 12 de julio de 2007.

Todos estos antecedentes son imprescindibles para recordar, reconocer cómo hemos llegado hasta aquí. Es un trabajo de mucho tiempo, de muchos años, que queremos, que merece que se reconozca, que lo pongamos en valor y que estemos en condiciones desde Canarias de situar nuevamente este debate en Madrid, en las Cortes Generales.

Y el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista decía que ocho comunidades autónomas fueron capaces de elaborar estatutos, que se conocen ahora como estatutos de segunda generación, y no está Canarias en esa relación. Podríamos nuevamente, como de forma habitual nos ocurre en la política, reprocharnos los unos a los otros qué hicimos, qué dejamos de hacer -esto es una posibilidad, muy habitual, por cierto, en las palabras de don Román Rodríguez en relación con este asunto-, pero ahora tenemos una responsabilidad presente, la responsabilidad que nos da el mandato, que todavía no ha terminado, de los diputados y diputadas que componen este Parlamento, porque, como dije, nuestro deber es dar cumplimiento a la tarea legislativa, que en este caso tiene una fase previa, que es la nuestra, y otra fase posterior en el Congreso de los Diputados. Quiero decir, por tanto, que el texto podía haber sido un texto negociado entre el Partido Socialista y Coalición Canaria o el Grupo Nacionalista y no ha sido así; hemos trabajado sobre el texto acordado en 2006-2007 con la introducción de las enmiendas en las cuales estaba el Partido Popular, sobre ese texto. Hemos corregido aquel texto incluso con la sentencia del Tribunal Constitucional, producida respecto al Estatuto de Cataluña, para hacer que el texto que hoy aprobamos tenga compatibilidad en el ordenamiento constitucional. Y hemos producido también modificaciones, a las cuales me referiré ahora, pequeñas modificaciones, algunas las citaba el portavoz socialista, que han sido importantes, que creemos que son importantes, en el contexto político actual.

Cuando tuvimos este debate, primero de la comunicación y después de la toma en consideración del texto de propuesta de reforma, el portavoz del Grupo Popular, entonces el señor Antona, nos decía que el presidente del Gobierno, el señor Rivero, nos quería distraer de los grandes asuntos de Canarias: del funcionamiento de los servicios públicos, de la falta de empleo, de las dificultades de financiación, etcétera, etcétera, ocupándonos con el Estatuto. Por el contrario -esta era la tesis del portavoz popular-, por el contrario, el portavoz del Grupo Mixto, don Román Rodríguez -ese partido tan nacionalista-, nos decía que estábamos tratando este asunto sin la suficiente proyección social y política y, por tanto, esto solo nos podía conducir al fracaso. Volvía e insistía también don Román en cargar sobre el Gobierno en la inoportunidad de la propuesta formulada. Lo que es constatable es que no han cumplido con sus obligaciones, eso sí es constatable; lo que es constatable es que el Reglamento obliga a asistir a las comisiones a todos los diputados y diputadas, y no han asistido a las comisiones; lo que es constatable es que se ausentaron de la ponencia que se constituyó sin razones fundadas, porque, si el texto que elaboramos era el texto que en su momento pactamos; si el proceso no ha interrumpido la actividad del Gobierno que nosotros en la resolución... Cuando aprobamos las resoluciones sobre la comunicación del Gobierno, mandatamos al Gobierno, esta Cámara mandató al Gobierno a que continuara con la tarea de defensa de los servicios públicos e hiciera valer los intereses de Canarias en todos los ámbitos, sin olvidar que en el Parlamento continuaríamos ya la tarea de elaboración estatutaria. Y todo se ha cumplido por nuestra parte: el Gobierno ha hecho su tarea y los Grupos Parlamentarios Socialista Canario y Nacionalista Canario hemos cumplido con nuestra obligación.

Tenemos la responsabilidad, quienes ocupamos un escaño, de trasladarles a las personas que tienen menor nivel de conocimiento, pero que nos han puesto aquí, la importancia de la decisión. Existe esto, estamos aquí porque tenemos un Estado descentralizado con comunidades autónomas y Canarias es una comunidad autónoma del Estado español y tiene un Parlamento porque tiene potestad legislativa. Y esto, que es tan simple, tan sencillo, representa a su vez deberes en relación con los ciudadanos que nos han puesto aquí y, cuando uno hace la tarea o deja de hacerla, tiene que explicar cómo lo ha hecho o por qué ha dejado de hacerla. Y no tienen explicación suficiente para la ausencia, no tienen explicación suficiente para no haber cumplido con su deber, porque lo que han hecho no es discrepar, es no cumplir con su deber. Porque la discrepancia es la esencia de la democracia: podían haber discrepado, podían haber enmendado, podían haber trabajado, podían haber elevado el tema, podíamos haber separado el acuerdo en este asunto frente a la discrepancia que puedan mantener respecto de la política del Gobierno. ¡Podían haberlo hecho! Hemos sido capaces en esta legislatura de ponernos de acuerdo en algunos asuntos importantes, lo hicimos sobre la estrategia renovada en relación con la Unión Europea, la estrategia RUP; lo hicimos en relación con el documento base, en la resolución que adoptamos en julio del 2012 sobre el Régimen Económico y Fiscal; fue posible incluso, después de aquel acuerdo, el acuerdo entre el Gobierno de Canarias y el Gobierno de España, a pesar de la manifiesta hostilidad que se ha producido en todos estos años desde el Gobierno, y fue posible incluso llegar a un acuerdo en materia de los aspectos fiscales del REF. ¿Cuál es la explicación fundada, cuál es la explicación fundada para ausentarse? La escucharé con atención, doña Australia. Esperaba escucharla en primera instancia en la comisión pero, como usted no fue, no pudimos escucharla. Y entonces hoy vamos a estar atentos, a ver si tiene fundamentos, el ausentarse en un asunto tan relevante como este. Porque le digo: diga usted lo que diga, usted ha incumplido sus deberes como parlamentaria, usted y todos los miembros del Grupo Popular, además de los del Grupo Mixto.

Nosotros aspiramos ahora a que se abra un periodo de negociación. Sabemos que el proceso es complejo, que no se puede aprobar un estatuto en Canarias sin que se apruebe después en Madrid. Eso forma parte del catecismo político de cualquier persona que quiera entender qué es un estatuto de autonomía. Se explica a los alumnos de Derecho cuando cursan su 2.º curso. Eso lo sabemos. Si pretende darnos una lección sobre eso, eso lo sabemos. Lo que nosotros queremos ahora es conocer la disposición a dialogar sobre esto, porque, miren, cuando, con motivo del debate de investidura del actual presidente del Gobierno de España, don Mariano Rajoy, Coalición Canaria y Nueva Canarias, integrados en el Grupo Mixto, se abstuvieron en su debate de investidura, era manifestando el propósito de llegar a acuerdos con el Gobierno de España en algunos asuntos y uno de ellos era el Estatuto de Autonomía a la vista de que en el proceso del 2006-2007 no habíamos tenido éxito. En aquel momento, el presidente Rajoy contestó: en cuanto al Estatuto de Autonomía de Canarias, es una iniciativa que les corresponde a ustedes y estamos dispuestos a estudiar con detalle los planteamientos que ustedes tengan a bien hacernos en el futuro. Nosotros queremos preguntar si van a cumplir el compromiso del presidente Rajoy en el Congreso de los Diputados, porque ya nuestra tarea la hemos hecho. Los votos de la mayoría absoluta de esta Cámara pondrán el Estatuto en Madrid y ahora queremos saber si están dispuestos a escuchar... -bueno, vamos a leerlo estrictamente-, si están dispuestos a estudiar con detalle los planteamientos que ustedes tengan a bien hacernos en el futuro.

Eso es lo que queremos, señorías, queremos que nos respeten. Queremos ser un pueblo, en el conjunto de los pueblos de España, al que se nos respete, al que se nos tenga en cuenta. Creemos que todo eso tiene que estar vinculado a lo que es la norma institucional básica de nuestra comunidad, y eso lo ha explicado ya el portavoz socialista muy bien. El contenido lo ha explicado tan bien que yo no voy a reiterar el contenido, incluso ha hablado del porqué de las enmiendas que nosotros presentamos o elaboramos en relación con el texto. Quizás una omisión, señor Fajardo: no presentamos solo la de La Graciosa y la del aforamiento de los diputados, que se vincula ahora a las funciones y no a las personas, es decir, en la medida en que uno pueda cometer un delito en el ejercicio de su función, está aforado y, si no es por eso, no se está aforado.

Y, en segundo lugar, otro tema que fue importante es establecer las competencias...

El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (Cruz Hernández): Sí. Señor diputado, le ruego concluya, por favor.

El señor RUANO LEÓN: ¿Un minuto?

El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (Cruz Hernández): Dos minutos tiene.

El señor RUANO LEÓN: Muchas gracias.

Las competencias normativas sobre el IGIC y el AIEM, aunque ya están establecidas por ley, creemos que tienen que tener una congelación de rango en nuestro Estatuto de Autonomía.

Señorías, concluyo.

Más allá del contenido, que es un contenido ya muy conocido entre nosotros, que tendremos que divulgar por la importancia de lo que es un archipiélago, como las islas y el mar que lo unen en una estructura no solo geográfica sino física, política, identitaria... Si esto es así, tenemos el deber de luchar por tener un nuevo Estatuto, por no ser una comunidad de segunda división cuando en Europa estamos concernidos para ser siete, perdón, ahora ya nueve regiones ultraperiféricas, que además tienen tanta identidad como que en los billetes del euro aparecemos separaditos en una esquina, una identidad suficiente para hacer políticas diferenciadas. Queremos tener esa identidad en España, creemos que es importante que reivindiquemos esa diferencia, porque la diferencia es lo que nos acerca en la unidad. Si no se nos respetan las diferencias, algunos tendrán que responder por eso.

Muchas gracias.

El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (Cruz Hernández): Gracias, señor diputado.

Para fijar posición en relación con esta propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía, por el Grupo Parlamentario Mixto, por tiempo de quince minutos, don Román Rodríguez, tiene usted la palabra.

El señor RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ: Señor presidente, señorías, muy buenas días. Señor presidente del Gobierno.

Ya lo dijimos en la toma en consideración de esta iniciativa: no tenemos ninguna duda, nunca la hemos tenido, del valor del autogobierno en la transformación de Canarias y que nunca hubo en nuestra historia nada más relevante que la institucionalización de este pueblo a través de este Parlamento y de su gobierno. ¡Nunca! Eso y la democracia es lo que nos ha llevado hasta aquí, a ser un país pequeño con dificultades y con problemas, pero a tener una identidad y unos órganos de gobierno razonables y provisionales. De manera que no tenemos ninguna duda de que el estatus político de Canarias, en el marco del Estado español y la Unión Europea, tiene y debe evolucionar. Ninguna duda. Pero los antecedentes son los antecedentes y retratan a quien los protagonizó. Ahora va a resultar que los que no aceptamos, no podemos aceptar, utilizar el Estatuto en función de la coyuntura, de los intereses tácticos, de los intereses políticos, para los juegos de poder somos los malos y los buenos son los que han perdido las oportunidades históricas de colocarnos en un mayor estatuto de autogobierno.

Ya tuvimos un gran fracaso como sociedad en el año 1982 cuando accedimos a una autonomía política de segunda categoría porque aquí determinadas fuerzas políticas -y todavía perviven algunos de sus dirigentes, ¿eh?- prefirieron subordinarse al poder central y aceptar un Estatuto otorgado en vez de pelear por un Estatuto propio como hicieron otros territorios del Estado español. Y esto volvió a repetirse en el año 2006 y 2007, donde se dieron unas circunstancias con unas Cortes Generales -y es un elemento determinante- dispuestas a favorecer la revisión de los estatutos de autonomía, y aquí decisiones políticas, no mala suerte ni mal tiempo, decisiones políticas perfectamente meditadas, con una visión tacticista, interesada, basada en el poder de cada cual, frustraron la posibilidad de un cambio estatutario que nos hubiese dado un paso más en ese proceso inacabado de mejora de nuestro estatuto político. Y ahora, como si no hubiera ocurrido nada y como si aquello fuera casual, aquel Estatuto se elaboró aquí con la participación de todos, fue a Madrid de la mano del Partido Socialista y Coalición Canaria lo retiró de la mano del Partido Popular sin ninguna justificación, sin ninguna justificación. Bueno, sí, la justificación de siempre: el poder, se trataba de cambiar de aliado, se trataba de impedir una previsible reforma electoral que pudiera trastocar los planes de algunos. Esta es la realidad dura y evidente.

Quiero recordar que las enmiendas que presentan en las Cortes Generales Coalición Canaria y el Partido Popular, entre otras cuestiones, señor Fajardo, ¿sabe lo que hicieron?: el escasísimo avance que se producía en relación con la reforma electoral lo enmendaron y volvieron al Estatuto originario. ¿Qué garantías tiene usted de que los que vengan ahora de este partido no hagan lo mismo con este otro partido? ¡Ninguna!, ¡yo no tengo ninguna!, porque el Estatuto que salió de aquí de la mano de los socialistas y de Coalición Canaria llegó a Madrid y lo cambiaron. Y una de las claves -esa sí que es sentida, apreciada y necesaria- de mejorar nuestra democracia la volvieron a cercenar y presentaron una enmienda la señora Oramas y el señor, ya no me acuerdo, del PP que fue ministro de Trabajo, que ahora trabaja en Telefónica -no me acuerdo, no me acuerdo-. Presentaron la enmienda y donde se habían rebajado los topes insulares y del conjunto de Canarias los volvieron al 30 y al 6.

Y estos antecedentes no pueden ser neutrales cuando discutimos esto ahora: ¿cómo van a ser neutrales? Esto lo determinaba todo.

No nos quedamos así, las cosas se pueden hacer de otra manera si quisiéramos pero ustedes no han querido. Aquí es perfectamente posible hablar de este tema, sin duda es necesario, sin duda, pero hay condiciones que hay que conquistar. La primera es que este proceso de debate no sea solo de esta Cámara. Hoy no se está enterando nadie de que estamos debatiendo la norma más trascendente y más influyente en los intereses generales de Canarias si saliera adelante para los próximos quince, veinte o treinta años. No se está enterando nadie. Este es un debate secuestrado, de despacho, aislado de la ciudadanía, no sentido, sin apoyo popular, sin apoyo de los intelectuales ni de las organizaciones locales ni las insulares. Nadie está detrás de la reforma del Estatuto y un Estatuto que no tenga a su pueblo detrás no se conquista, no es posible, y nos pasó en el 2006 y, por supuesto, nos pasó en 1982. Si de verdad quisiéramos conquistar más autogobierno, más poder para esta Cámara, para decidir nuestros destinos, tendríamos que organizar a nuestra gente para que de verdad estuvieran detrás de esa reclamación. Pero eso no, aquí se trata de la formalidad, de cumplir, de tener un Estatuto. Yo lo llamo "estatuto zombi": nace, muere y resucita, siempre con un protagonista, Coalición Canaria, y una comparsa en función de las circunstancias, Partido Popular o Partido Socialista, y lo digo con el máximo respeto. Son ellos los que dicen cuándo el Estatuto es relevante y cuándo va y son ellos los que dicen cuándo el Estatuto deja de ser relevante y cuándo se retira. Así no se conquista un nuevo estatuto político para Canarias.

¿Y qué hablamos de la reforma electoral?, ¿cómo se nos puede acusar a algunos de no participar cuando aquí se ha negado, se ha negado, no se ha dado la oportunidad de discutir la posibilidad de mejorar nuestro sistema de convivencia, nuestro sistema democrático, de hacerlo más permeable, de facilitar el pluralismo, la diversidad, que es una reclamación evidente de la ciudadanía, y aquí se niega la posibilidad del debate y ahora se reprocha que no participemos en las estrategias cortoplacistas, sin futuro, sencillamente para cubrir el expediente de algunos? ¿Pero cómo se puede tener, digamos, esta manera de percibir la realidad? Yo no discuto la reforma porque la coloco en el Estatuto y ahora ni reforma electoral ni reforma estatutaria y lo saben, y lo saben perfectamente.

Nosotros creemos que el Estado español va a cambiar, que la ciudadanía obligará al cambio y que va a haber nuevas formas de hacer política, y que tendremos que mejorar nuestra manera de relacionarnos con los ciudadanos; y también creo que el modelo territorial del Estado tiene que cambiar de manera profunda; y partidos como el Partido Socialista, y con la boca chica hasta el Partido Popular, y por supuesto -el presidente del Gobierno lo ha dicho cuarenta veces y yo otras tantas- hay que reformar la Constitución española, pa muchas cosas, pero esta es una de las claves. Y es en ese contexto donde yo creo que este pueblo tiene que ser capaz de estar a la altura de las circunstancias. La reforma constitucional se hace inevitable. El Estado de las autonomías hay que revisarlo, actualizarlo, mejorarlo, reconocer lo que es una evidencia, que es la diversidad territorial, la diversidad nacional que conforma el Estado español, y nosotros consideramos que en la próxima legislatura se pueden dar condiciones objetivas para esa reforma constitucional. Una reforma constitucional que tiene que ser en profundidad y creemos que es en ese contexto donde tendríamos que ser capaces, los que creemos en el autogobierno, los que creemos que es posible mejorar los intereses de Canarias desde un poder territorial fuerte, aprovechar, aprovechar ese momento para tener un estatuto político de primer nivel, pero solo lo conseguiremos, solo lo conseguiremos si tenemos a la gente con nosotros y no como hoy, que no tenemos a nadie con nosotros.

Perdimos la oportunidad en 1982, la perdimos en el 2006 y en las dos ocasiones hay responsables.

Aquí hoy se nos presenta una propuesta estatutaria que tiene contenidos indiscutiblemente positivos -yo eso no lo voy a negar- y un nuevo proceso de elaboración estatutaria tendría muchos de estos contenidos en el texto final, estoy convencido de ello, pero esta decisión no es oportuna, esta decisión no está sustentada en un debate con la ciudadanía, no tiene ninguna fuerza esta posición, ¡ninguna! La van a proponer dos partidos, sé que no les gusta esto cuando lo digo, pero dos partidos -ustedes lo saben, lo sabemos nosotros, lo sabe la ciudadanía y lo dicen las encuestas-, dos partidos que no sumarán la mayoría de escaños si hubiera elecciones mañana -no, no lo sé, no lo sé, pero no la sumarían (ante un comentario que se efectúa desde los escaños)-, y es muy poco responsable que quien sabe esta situación al final de una legislatura, a cinco días de la convocatoria, emitir un estatuto político a las Cortes Generales, me lo van a permitir, con una mayoría legítima, democrática pero pírrica, pírrica, pírrica, y no va a tener prosperidad en las Cortes Generales, y se sabe, y se sabe, y lo saben ustedes. Y van a mandar unos portavoces de este Parlamento cuando este Parlamento va a cambiar como digan los ciudadanos, va a cambiar. ¿Cómo van a defender en las Cortes Generales representantes de esta mayoría un Estatuto si cambia la situación el 24? ¿Quién la va a defender? (Se reincorpora a su lugar en la Mesa el señor presidente.)

En fin, señorías, cada uno aquí es responsable de sus actos y yo de eso no tengo ninguna duda y cada uno tiene la historia que tiene y los comportamientos y los compromisos que tiene. Nosotros defendemos un nuevo estatuto político para Canarias; lo defendemos en el marco de una reforma constitucional, lo defendemos en el marco de un debate y en la búsqueda de apoyos amplios y lo defendemos también en el marco del máximo consenso político posible. Y ese tiempo no es el de ahora, ese tiempo es el de la siguiente legislatura, porque esta se acabó y lo que precisamos ahora, lo que debemos hacer ahora es acumular fuerzas para abordar ese debate con rigor en la siguiente legislatura.

Y vuelvo a repetir una de las cuestiones que a nosotros nos han marcado en esta posición política: los mismos que ahora reclaman nuestro apoyo para tramitar un Estatuto sin futuro, porque en las Cortes Generales están las mayorías que están, es altamente probable, después de escuchar a algunos líderes decir cómo se hacen las alianzas... Las alianzas -ya dije aquí- algunos no las hacen con base en los programas ni en las ideas ni en la defensa del interés general, solo con base en cómo se está en el poder. He escuchado a algún candidato a la Presidencia que los pactos dependen, no del programa, no de las ideas, sino de las matemáticas, de las matemáticas, cómo den las matemáticas. Como den las matemáticas, ¿sabe qué va a pasar con este Estatuto? Lo retiran. Como las matemáticas den un Gobierno conservador aquí y en Madrid, no habrá este Estatuto ni ningún otro y, si no, al tiempo, señor Cabrera. No habrá nuevo Estatuto.

Por eso nosotros les reclamamos, les reclamamos, dejar esto sobre la mesa. Este trabajo tiene contenidos positivos, sin ninguna duda. Este no es el momento oportuno, aquí no tenemos la fuerza necesaria, no se dan las circunstancias para conquistar un avance sensible en el autogobierno. Esto va a naufragar como naufragó en el 2007 y ha estado en la gaveta durante todos estos años. Es necesario un nuevo tiempo para el autogobierno de Canarias y allí no debemos poner límites, porque la Constitución española tiene que ser revisada. Solamente un cambio constitucional volvería a hacer decaer esta propuesta, porque nosotros creemos que la propuesta de que Canarias necesita más autogobierno no cabe ya en el marco constitucional actual. Y algunos dirigentes, algunos dirigentes de Coalición Canaria lo han dicho también: es necesario acumular fuerza, participar en un gran debate y hacer posible, hacer posible, un estatuto político en el marco de la reforma constitucional inevitable que la mayoría de las fuerzas políticas hoy reclaman. Desde el Partido Socialista Obrero Español, pasando por los partidos nacionalistas, los partidos nuevos que aparecen en el escenario político español hablan de la reforma y hasta el Partido Popular ha dicho que está dispuesto a esta reforma constitucional, que pone una condición, la condición de que los que hacen la propuesta digan en qué va a consistir el nuevo modelo de Estado. En ese contexto, lo razonable, lo sensato, es que este Parlamento no tomara esta decisión, porque sabemos que no la podrá dirigir. Habrá un nuevo Parlamento y sea la nueva mayoría, aprovechando este trabajo, quien haga esta gestión.

Acabo diciendo: lamento mucho no poder estar apoyando esto y cualquier proceso de mejora de autogobierno. Nos vamos a abstener, a pesar de que podíamos compartir elementos sustanciales y también insuficiencias, pero esencialmente no compartimos el momento. Creemos que esto no tiene futuro, que esto no es sentido, que esto no está participado por nuestra gente, que no se conquista un avance en el autogobierno sensible si tu pueblo no te acompaña, y aquí hoy no nos acompaña nadie. Porque este proceso hay que construirlo de abajo arriba, con participación, con implicación, que la gente comprendiera que avanzar en el autogobierno es avanzar en sus derechos, en sus intereses, en su bienestar, en su futuro. Y eso hoy ni por asomo, señorías, ni por asomo, sin pena ni gloria. Banalizamos un debate estratégico, lo tratamos como un asunto más, como un asunto cualquiera, y así nos va. Volveremos a fracasar, a naufragar, en esta...

El señor PRESIDENTE: Dos minutos, don Román.

El señor RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ: ... esa legítima necesidad que tenemos de conquistar más autogobierno y el respeto a nuestros derechos.

Y acabo con la última. No servirá el autogobierno sin un marco de financiación adecuado. Este es un tema decisivo. No tendremos capacidad para cumplir con nuestros deberes con la ciudadanía, para atender nuestras obras públicas, para atender la sanidad, la educación y los derechos de la ciudadanía canaria si, en paralelo de la conquista del estatuto político, no conquistamos el sistema de financiación que haga posible el desarrollo de esos contenidos, el desarrollo de esos derechos. Estatuto sin medios no es estatuto, es sencillamente frustración. Por eso financiación autonómica, reforma constitucional y reforma estatutaria van juntas. Y yo espero que algún día esta Cámara, de verdad, todos, y a ser posible con el apoyo de la ciudadanía, podamos conquistar un nuevo tiempo para, en el marco de esa Constitución reformada, tener el Estatuto que necesitamos, con los medios económicos que precisamos, para poder poner al servicio de la gente el autogobierno, porque el autogobierno solo tiene sentido si genera bienestar, si genera progreso, si genera empleo, si genera derechos y si genera democracia. Y en relación con esa, para generar nuestra democracia, no necesitamos Estatuto, esta Cámara tiene competencias para avanzar en el sistema electoral y no han querido hacerlo, porque algunos viven, hasta ahora, gracias a un sistema electoral que controlan. Digo hasta ahora, y digo bien que hasta ahora.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don Román Rodríguez.

Por el Grupo Parlamentario Popular, don Miguel Cabrera Pérez-Camacho.

El señor CABRERA PÉREZ-CAMACHO: Señor presidente, señorías.

Si pudiera vivir nuevamente mi vida, / en la próxima trataría de cometer más errores. / No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. / Tomaría muy pocas cosas con seriedad. / Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano. / Contemplaría más amaneceres / y jugaría con niños, / si tuviera otra vez vida por delante. / Pero ya ven, tengo 85 años... / y sé que me estoy muriendo.

He querido comenzar esta intervención recitando las partes principales del poema Instantes. Estos bellísimos versos reflejan la desazón y la angustia de su autor entre lo que se ha sido y lo que se hubiese querido ser, entre cómo se ha vivido y cómo se querría vivir en el imposible supuesto de que la vida se repitiese otra vez. El paralelismo entre el poema Instantes y la propuesta de reforma del Estatuto es evidente, porque este texto, presentado por el Gobierno en octubre del 2013, nos refleja la angustia vital entonces del señor Rivero, que nos estaba pidiendo, suplicando, que lo dejásemos ser presidente otra vez, pero con muy distintos poderes. Nos estaba susurrando cómo había gobernado y cómo le gustaría hacerlo si todo se repitiera otra vez. Nos estaba diciendo en el año 2013: he gobernado hasta ahora con un Estatuto que no me ha dejado hacer todo lo que quería, a pesar de ir de socio con el Partido Socialista Canario, que, como siempre estaba con los ojos cerrados, le permitía ir por libre, pero no es el Estatuto que yo hubiese querido; por ello les propongo este texto, les propongo un Estatuto que sea un catálogo de las más puras esencias nacionalistas, y este es el proyecto. "¡Si yo hubiera aprobado ese Estatuto...!" -pensaba el señor Rivero-. "¿Que en el Parlamento no tengo la mayoría o los parlamentarios me incordian más de lo preciso?, pues disuelvo el Parlamento, los mando a sus casas y problema resuelto". Sanssouci, como hubiese dicho Federico el Grande de Prusia. "Once consejerías son pocas para atender a todos los compromisos, ¿por qué esa limitación?, yo quiero poner más consejerías", y así se plasma en el proyecto de Estatuto. "¿Que no prosperan las iniciativas legislativas del Gobierno en el Parlamento?, pues las apruebo por decreto-ley, que ya buscaremos la manera de justificar la extraordinaria y urgente necesidad, pero de entrada se hace lo que yo digo", como en los tiempos del Ayuntamiento de El Sauzal. "¿Que me molesta Radio San Borondón y me critica -qué falta de respeto-, a pesar de los 103.000 euros de multa aberrante que le he puesto?, pues la cierro y asunto zanjado".

Señorías, esta, en resumidas cuentas, políticamente es la propuesta de Estatuto del año 2013. ¿Qué ocurre? Ocurre que dentro de dos meses se acaba la legislatura, ocurre que la propuesta de reforma no será admitida por las Cortes y se hundirá en las aguas internacionales que están entre nuestras islas y ocurre que en la Presidencia del Gobierno, a partir de mayo, estará otra persona. Esta, en consecuencia, es la propuesta de reforma que nos hacen los perdedores, los dos perdedores, y a esa propuesta decimos no.

Es una propuesta políticamente inconsecuente en este momento y jurídicamente anómala, que entró como una comunicación del Gobierno, con un tocho de doscientos y pico artículos.

Pero encima ocurre que esta propuesta carece de credibilidad, carece de credibilidad, porque con esta propuesta lo que se quiere, como ya hemos dicho en alguna ocasión, es correr un estúpido velo -esta vez digo estúpido diciéndolo expresamente- sobre los graves problemas que padece Canarias, sobre los graves problemas que padece Canarias y sobre los graves problemas que padecen los grupos de gobierno, principalmente el Grupo Parlamentario de Coalición Canaria. Hoy nadie les cree, hoy la credibilidad de este Gobierno es cero. Es cero, porque llevan cuatro años diciendo mentiras y llevan cuatro años engañando al pueblo canario. Vaya trolas nos intentan colar cada vez que está acabando la legislatura y hay elecciones. Vaya trolas nos intentan colar, promesas incumplidas, mintiendo al pueblo y mintiendo a esta leal oposición que, como he dicho en alguna ocasión, nosotros puede que no seamos los más inteligentes, pero no somos tan brutos como otros que, sin embargo, gobiernan.

Paren ya de cuentos: el Estatuto no va a ser la solución de los problemas del pueblo canario. Los problemas del pueblo canario se cifran en el Gobierno que hemos tenido en estos cuatro años. ¡No nos vengan con cuentos! Dejemos los cuentos para Dickens y las fábulas para Iriarte. Con ellos nos basta. Paren ya. Un respeto.

Y ocurre, ocurre que desde el momento en que tú analizas el trasfondo en el que se elabora el Estatuto, el borrador de Estatuto del 2013, lo que vemos detrás de él es un Gobierno que no ha hecho nada por Canarias en estos cuatro años: la sanidad en picado, los hospitales sin terminar, el paro angustioso, la dependencia que no levanta cabeza... Todo está mal. Hasta los empresarios están asqueados de la política de conflictos. Entonces la fachada que se pinta para intentar que la gente hable de otra cosa es decir: ponemos la reforma del Estatuto para que se hable de otra cosa y no de los gravísimos problemas que ha tenido nuestra región.

¡Vaya una legislatura perdida!: cuatro años gastados en pelear contra los molinos de viento sin recordar cómo acabó don Quijote. Esta legislatura pasará a la historia como un agujero negro en el espacio autonómico y en ese agujero negro solamente el Gobierno flotará como único astronauta.

Aquí no se ha mejorado nada, nada se ha incrementado, salvo la demagogia del Gobierno. Aquí solamente ha subido el tema impositivo, la presión fiscal. ¿Saben ustedes, señores del Gobierno, que, entre 2013 y 2014, 2.100 familias canarias han renunciado a su herencia por no poder pagar el impuesto de sucesiones? Es una inmoralidad. 900 en el 2013 -sí, señor- y 1.100 en el 2014, mil doscientos casi en el 2014, 2.100 familias canarias han renunciado a su herencia por el impuesto que ustedes han restablecido. A mí me daría vergüenza, a ustedes parece que no.

Y a pesar de tanto disparate hoy nos piden gobernar con más poderes a través del nuevo texto estatutario e intentan, además, intentan colarnos, en el artículo 4 del proyecto, la ley de aguas. Es decir, se aprueba la ley de aguas junto con el Plan Canarias. Es el hazmerreír, papel mojado, no sirve para nada. En el Tribunal Constitucional le pegan bofetadas por derecha y por izquierda y, como eso ha ocurrido así, ahora, en el artículo 4, quieren intentar introducirla con vaselina. No somos tontos, no vamos a consentirlo. La ley de aguas es inconstitucional, vulnera convenios y vulnera los principios fundamentales de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

Y nos piden poder gobernar con más poderes, nos piden que el presidente pueda disolver el Parlamento y gobernar por decretos-leyes. Esas potestades jamás se las vamos a dar a un presidente. Lo siento, señor Rivero, a usted ya no le tocará, pero a los otros. No solamente no se las daremos, tendríamos que estar, señor Barragán, jartos de grifa para conceder esas potestades a un presidente (risas del orador y rumores en la sala.) Sinceramente, jartos de grifa, tendríamos que tener un tranque arriba... Bien. ¿Me deja hablar, señor Barragán? Bueno.

El señor PRESIDENTE: Señorías. Disculpe, don Miguel. Señorías, por favor, no interrumpan, no interrumpan...

El señor CABRERA PÉREZ-CAMACHO: Nunca, nunca, daremos esas potestades al presidente, ni disolver la Cámara a su antojo ni gobernar por decretos-leyes. ¡Jamás! ¿Por qué?, porque ustedes no son una gente de fiar... (Rumores en la sala.)

El señor PRESIDENTE: ¡Señorías! Disculpe. Señorías, me veré obligado a tomar medidas si continúan interrumpiendo al orador. Por favor. Si se sienten...

El señor CABRERA PÉREZ-CAMACHO: ... porque ustedes no son gente de fiar, no merecen nuestra confianza. Cuando han podido usar el dinero público para el beneficio político personal -político-, caso de la Televisión Canaria, lo han usado, lo han usado; en consecuencia... Ya, me alegro de que la etapa haya concluido... (Se producen manifestaciones desde los escaños.) ¿Me dejar hablar, señor Perestelo? ¡Se está poniendo nervioso! No, no, yo estoy muy tranquilo.

Señor presidente, pido el amparo.

El señor PRESIDENTE: Ya es la tercera vez que lo digo. O sea, el debate está yendo por los cauces normales; si lo queremos enredar, pues, interrumpamos al orador, ustedes saben lo que quiero decir.

Continúe, don Miguel, por favor.

El señor CABRERA PÉREZ-CAMACHO: Y nos encontramos con que, en los argumentos más utilizados, he oído decir al portavoz de Coalición Canaria, le he oído decir que, bueno, que nuestras enmiendas del año 2006 y 2007 están prácticamente incorporadas en el texto. Y yo les digo: ¿me están hablando del año 2006, de hace nueve años?, ¡eso en política es una eternidad! Nueve años, en política una eternidad. Con lo cual seamos serios en los planteamientos, seamos serios en los planteamientos y dejemos las eternidades para el otro mundo, donde ya tendremos oportunidad de comprobar en qué consiste la eternidad.

En nueve años han pasado muchas cosas, muchísimas cosas. Mire, en nueve años, por ejemplo, pues, cuatro de cada cinco canarios han dicho que no se fían de su presidente; en nueve años ustedes han perdido dos elecciones, por ejemplo; en nueve años ustedes han demostrado que no se les pueden dar más competencias porque siquiera saben gestionar las que ya tienen; en nueve años hemos pasado al puesto dieciséis de las diecisiete comunidades autónomas en el índice europeo de calidad de los gobiernos regionales, según el informe Charron de la Universidad de Gotemburgo, y si no les gusta, vayan a protestar a Suecia, pero es así; y en nueve años el Tribunal Constitucional no ha hecho más que darles bofetadas y no quiero decirles el Tribunal Supremo con el tema de las prospecciones. Son muchos años, son una eternidad. No nos vale, no nos vale en absoluto.

Entonces ¿qué nos queda por analizar?, pues exclusivamente qué se pretendía cuando en el año 2013 nos plantean este proyecto de reforma. Y llegamos a la conclusión de que lo único que se pretendía, lo único, era dar un paso más en la política de confrontación, en la política de confrontación y provocación porque elaborar un borrador, un borrador, dos partidos, sin contar con el partido más votado en el Parlamento de Canarias y el que tiene mayoría absoluta en las Cortes es un disparate. Actuaron como auténticos kamikazes, por mucho que después hayan dicho que participemos en la ponencia. No, no, no, ustedes lo que nos dijeron: "aquí está el bodrio, nosotros somos los padres de la criatura, aquí está el bodrio y somos los padres de la criatura, o lo toman o lo dejan y se suman, en su caso, a la ponencia y a la comisión". Pues no, no, no nos sumamos ni a la ponencia ni a la comisión, porque es un bodrio impresentable y tiene muchísimos defectos jurídicos, como ya he mencionado, y políticos.

¿Cuál será la tarjeta de visita de esta proposición, propuesta de reforma, cuando llegue al Congreso de los Diputados, señorías? Pues será...

El señor PRESIDENTE: Dos minutos, don Miguel.

El señor CABRERA PÉREZ-CAMACHO: Gracias.

... que el Grupo Parlamentario Popular, grupo más votado en la Cámara regional, no participó ni en la elaboración del borrador ni en la ponencia ni en la comisión ni avaló con sus votos este texto. Texto que es al derecho autonómico lo mismo que los huevos estrellados es a la cocina tradicional: solamente se pueden comer si previamente se los ha descuartizado.

Ese será la tarjeta de visita de este Estatuto, que será desoído por las Cortes, y pienso que el Grupo Popular estará haciendo un gran servicio al pueblo canario y a Canarias toda intentando que este Estatuto no se apruebe. Pienso que será así. Ya veremos lo que ocurre, a ver si el señor Barragán tiene razón o la tenemos nosotros. Pero estoy convencido de que por el bien de Canarias lo mejor es que no se apruebe el Estatuto y que el Gobierno cambie cuanto antes. Hemos aguantado cuatro años y ya no se puede aguantar ni un mes más (risas del orador.)

Señorías, señorías, como no se sabe si este va a ser el último, la última vez que intervenga en la Cámara en esta legislatura, quiero desearles a todos ustedes, a todos los compañeros, estén aquí o no lo estén, salud y prosperidad. Salud porque es el bien más importante que tenemos y prosperidad económica porque el dinero no da la felicidad pero calma los nervios.

Nada más, señorías.

(El señor presidente del Gobierno, Rivero Baute, solicita la palabra.)

(Rumores en la sala.)

El señor PRESIDENTE: Sí, señorías, por favor, ha pedido intervenir el señor presidente del Gobierno, don Paulino Rivero. Tiene la palabra.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rivero Baute): Señor presidente, señorías.

Intervengo en nombre del Gobierno en un debate que me parece un debate muy importante, porque tiene que ver con nuestro actual Estatuto, tiene que ver con cómo queremos los canarios que nos gobernemos. Tan legítimos son y respetables quienes quieren seguir siendo gobernados desde Madrid, tan legítimo, como quienes defendemos nuestro legítimo derecho a ser menos dependientes del exterior y que cada día que nuestro futuro esté más en nuestras manos. Tan legítimo, tan respetable. Hay posiciones, esas que yo muchas veces he dicho de sentirnos como una colonia en el Atlántico, que queremos que las decisiones se tomen fuera de nuestra tierra, y este pueblo ha madurado, este pueblo está avanzando y estamos hablando del instrumento que nos permite gobernarnos a nosotros mismos, tomar decisiones por nosotros mismos. Un estatuto de autonomía va mucho más allá del tiempo de un presidente o del tiempo de unos determinados partidos que conforman este arco parlamentario. Un estatuto de autonomía, la capacidad para tomar las decisiones por nosotros mismos... son decisiones que están en manos del pueblo soberano. Por lo tanto, estamos hablando de algo muy importante para el futuro de esta tierra.

Creo que pocos discuten, incluso quienes tienen esa visión más centralizadora y quienes creen más en que las decisiones tomadas fuera pueden ser mucho más objetivas para nuestro progreso, creo pocos dudan hoy, por no decir nadie, de que la llegada, la aprobación de la Constitución del 78 y especialmente el desarrollo del Estado de las autonomías en el Estado español, y fundamentalmente en el caso de Canarias, ha marcado el periodo más fructífero de nuestro desarrollo social y económico. Nunca en la historia de este archipiélago ha habido un periodo tan fructífero, desde el punto de vista del desarrollo social y económico, como del que hemos disfrutado después de que los canarios tenemos capacidad para tomar decisiones por nosotros mismos.

¿Y por qué?, porque Canarias es el territorio más singular del Estado, porque Canarias es un archipiélago atlántico con unas especificidades y unas singularidades, reconocidas en este caso ya por la Unión Europea, y cuando se tienen esas diferencias, esas singularidades, necesitamos, más que el resto, tener mayor capacidad de tomar decisiones por nosotros mismos. Esa diferencia tiene que estar plasmada en el ámbito, en los instrumentos, en las herramientas que necesitamos para desarrollarnos como pueblo. Y esa Constitución y el Estatuto del año 1982 han sido los principales baluartes de los grandes avances que se han producido en Canarias, a pesar, a pesar de que el encaje que se le dio al archipiélago canario en la Constitución de 1978 fue claramente insuficiente. No se reconocieron, como tenían que haberse reconocido con claridad, nuestros hechos diferenciales y que el Estatuto de Autonomía tampoco respondió, el Estatuto de Autonomía de Canarias del año 1982, tampoco respondió a las necesidades que tiene esta tierra. A pesar de eso, ha sido un instrumento muy valioso.

A lo largo de estos treinta y tres años que van desde el año 1982 han pasado muchas cosas. Ha pasado, entre otras, que ocho comunidades autónomas han actualizado sus estatutos de autonomía, tienen estatuto de segunda generación -en algunos casos, las reformas estatuarias de estas ocho comunidades se han llevado a cabo en varias ocasiones, hay estatutos que se han reformado dos y tres veces-, y que en este momento en el Congreso de los Diputados hay en cola, están en situación de pendientes de ser debatidos en el Congreso, tres estatutos de autonomía; es decir, once de los estatutos de autonomía del ámbito del Estado español han sido reformados a lo largo de este tiempo. El Estatuto de Canarias, como sus señorías conocen, tuvo una pequeña, pequeñísima, leve modificación en el año 1996.

Pero otras cosas han ocurrido a lo largo de este tiempo, desde ya más de treinta años, otras cosas han ocurrido que son muy importantes y que tienen que ver, están de alguna manera relacionadas con nuestro Estatuto o deben relacionarse con nuestro Estatuto. Por ejemplo, ha sucedido que la Unión Europea, la Comisión Europea, la Unión Europea en este caso, ha hecho un reconocimiento, en el año 1997, de la condición de ultraperiferia, el reconocimiento de la ultraperiferia, es decir, el reconocimiento del concepto de la lejanía. El concepto de lejanía que no está transpuesto ni en el ámbito de la Constitución española ni en el Estatuto de Autonomía de Canarias y que es un concepto muy importante porque permite diferenciar las políticas tanto legislativas como económicas, en el caso de la Unión Europea, que se aplican a Canarias, que se aplican de una forma diferenciada de las que se aplican en el ámbito del continente. Por lo tanto, este es un concepto muy importante a introducir en nuestro Estatuto de Autonomía.

Ha ocurrido que en el año 2003 se ha producido una sentencia del Tribunal Constitucional que echa por tierra uno de los instrumentos más importantes o uno de nuestros fueros, el REF. La sentencia del año 2003 dice claramente que para poder garantizar, desde el punto de vista jurídico, el cumplimiento del REF tiene que estar recogido en nuestro Estatuto de Autonomía.

Ha ocurrido que en el año 2013 hay otra sentencia del Tribunal Constitucional donde dice que precisamente la ley de aguas canaria, esa ley que reconoce los espacios marítimos de Canarias y reconoce el mar de Canarias, para que tenga virtualidad, tiene que ser recogida en el Estatuto de Autonomía. Es un elemento importante.

Ha ocurrido que, a lo largo de los últimos años, la financiación autonómica ha evolucionado de una forma anómala y que Canarias -y esto tiene que ver de una forma muy directa con la atención a los servicios públicos y al bienestar de los canarios-, esa financiación, en esa evolución anómala, estaba produciendo graves perjuicios para Canarias y que en otras comunidades autónomas esa financiación, incorporada en las reformas estatutarias, en los estatutos de segunda generación, está permitiéndoles corregir, corregir, ese sistema de financiación con un sistema mucho más equitativo y mucho más justo.

Ha ocurrido que el mundo ha cambiado, mucho, muchísimo. En la última década, la globalización ha hecho que se produzca un deslizamiento de los poderes políticos, económicos, de Europa hacia el Asia del este, que hayan surgido países emergentes y que tengamos, a un lado y otro de nuestras costas, mirando a África, un continente que en estos momentos se desarrolla desde el punto de vista económico, social, de una forma sostenible y que genera una serie de oportunidades muy importantes; y ha ocurrido que, mirando hacia América Latina, se está fraguando un gran poder político, económico, en todo el continente americano, que da otro tipo de juegos importantes que Canarias tiene que observar y que tiene que aprovechar esas oportunidades que se producen en estos momentos. Porque, en ese nuevo marco que se está produciendo, Canarias, hay cuestiones que dependen exclusivamente de nosotros y otras cuestiones que son muy importantes que tienen que irse cerrando en el ámbito de las relaciones con el Estado y con la Unión Europea.

En el ámbito de Canarias, Canarias, el archipiélago canario, necesita una transformación de su sistema económico, una transformación para afianzar una economía mucho más competitiva y mucho más diversificada, y ya hemos impulsado un gran consenso en este Parlamento y un gran consenso social: la estrategia de crecimiento económico de Canarias con ese horizonte del año 2020.

Es necesario, en esta nueva etapa, en este nuevo periodo, la reforma y ajustar la Administración y los servicios públicos a la nueva realidad que estamos viviendo, de tal manera que esa reforma permita mantener los niveles de calidad o mejorar la calidad de esos servicios, pero ajustándolos a la nueva realidad que estamos viviendo. En Canarias hemos avanzado muchísimo, no está culminado, pero hemos avanzado muchísimo en la reforma de los servicios públicos, ajustándolos a los nuevos tiempos, hemos avanzado muchísimo en nuestras reformas institucionales que nos permiten encarar el futuro con más garantías.

Pero es necesario otro tipo de instrumentos. Es necesaria una financiación justa, es necesario profundizar en el artículo 349 del tratado europeo, todas las posibilidades que da ese artículo, es decir, el reconocimiento de ese estatus especial de Canarias en el seno de la Unión Europea y, por lo tanto, que las medidas tanto legislativas como económicas se apliquen de una forma diferenciada, tiene mucho más recorrido del que se está aplicando. Tenemos que seguir trabajando, hay que seguir intensificando el trabajo con la Unión Europea, porque, desde el punto de vista jurídico, a ese artículo se le puede aplicar una mayor intensidad.

Es necesario para encarar nuestro futuro un Régimen Económico-Fiscal. La parte fiscal del REF ha sido consensuada y se ha aprobado. Tenemos un buen REF fiscal y espero que seamos capaces de presentar, también con un amplio consenso de la sociedad canaria, y espero también que político, un documento para después de veinte años actualizar nuestro Régimen Económico-Fiscal en la parte económica.

Y necesitamos un nuevo estatus político, necesitamos un nuevo Estatuto de Autonomía. Entre otras cosas, entre otras cosas porque los tres conceptos anteriores, sean el desarrollo del artículo 349, es decir, el concepto de la lejanía en Europa, cuando hablamos de la financiación y cuando hablamos del REF, son piezas muy importantes a recoger en el Estatuto para darle la seguridad jurídica que en estos momentos no tiene. Ni la tiene, ni tiene toda esa intensidad ni ha sido transpuesto a nuestro Estatuto de Autonomía el concepto de la lejanía ni está afianzado, de acuerdo con las sentencias del Tribunal Constitucional del año 2003 y del año 2013, el asunto relacionado con el REF y, en el caso del 2013, el reconocimiento del territorio de Canarias. Por lo tanto, necesitamos un nuevo Estatuto de Autonomía.

Necesitamos un Estatuto de Autonomía del que, además, se puede discutir la oportunidad. Vamos a hablar de la oportunidad pero no del contenido. Un Estatuto que, en su contenido, ha sido pactado entre las tres grandes fuerzas políticas que están hoy aquí, en este Parlamento. El Estatuto del 2006, pactado inicialmente por Coalición Canaria y el Partido Socialista, sobre la base de ese pacto, sobre la base de ese acuerdo entre el Partido Socialista y Coalición Canaria, se incorporaron las enmiendas pactadas en Madrid con la hoy vicepresidenta del Gobierno y con el hoy embajador de España en el Reino Unido, fueron pactadas e incorporadas a ese texto. Es decir, en los temas de fondo, tema de fondo del Estatuto, no hay diferencias; ni en el reconocimiento de las aguas ni en el reconocimiento de otros conceptos que, pues, desde el punto de vista personal pudiéramos considerar que se producen diferencias, pero desde el punto de vista del acuerdo político existe un acuerdo político sobre las bases de la reforma del Estatuto.

Y la oportunidad: ¿es oportuno ahora o no? Bien. Yo creo que es oportunísimo, oportunísimo, porque, si bien el señor Rodríguez decía que Canarias debe aspirar a algo más y tiene que aspirar a algo más, que es a una reforma constitucional, el proceso y las mayorías necesarias para abordar una reforma constitucional llevan unos tiempos que se nos escapan a nosotros de las manos. Los tiempos para abordar la necesaria reforma de la Constitución, la actualización de la Constitución y el reconocimiento expreso a esa España pluriterritorial, asimétrica, que en el caso de Canarias tenemos que aspirar a que se recojan de una manera clara y rotunda nuestras especificidades, es un tiempo que se nos va, se nos escapa a nosotros en estos momentos. Y estamos hablando de temas muy importantes. Miren, hemos tenido un conflicto sobre nuestro territorio, hemos tenido un conflicto, un debate, una discusión, una diferencia importantísima con respecto a las autorizaciones a llevar a cabo en aguas canarias, en este caso para llevar a cabo prospecciones petrolíferas. Si tuviéramos reconocido nuestro territorio, esa discusión, esas diferencias no tienen por qué darse. Y aspiramos, aspiramos, una mayoría de los canarios se encuentra claramente, una mayoría social, se encuentra perfectamente encajada, se siente, de la misma manera que se siente canario se siente parte del Estado español y la Unión Europea y tenemos la responsabilidad de que ese encaje sea cómodo y no generar tensiones, y las tensiones disminuyen cuando a las cosas se les buscan soluciones. El reconocimiento de nuestro territorio es un elemento clave y está en nuestro Estatuto, y no debe esperar, de futuro.

El afianzamiento de la financiación, el tener una financiación justa, no podemos, no debemos diferirlo en el tiempo, porque eso tiene una incidencia muy directa en la prestación de los servicios públicos en Canarias.

El asegurar el REF... Quienes dicen -y he oído en más de una ocasión, no solamente hoy aquí, en este debate, sino he oído en muchas ocasiones- que nadie pregunta por el Estatuto de Autonomía. Hombre, hay pronunciamientos claros de las universidades, de las organizaciones empresariales, con respecto a la modificación del Estatuto para darle cobertura jurídica al REF. Aunque fuera solamente para eso, merecía la pena la reforma del Estatuto de Autonomía; aunque fuera para mejorar, para garantizar una financiación justa para Canarias y para garantizar, con seguridad jurídica y solvencia jurídica, nuestro Régimen Económico y Fiscal. Por lo tanto, si en el tema de fondo estamos de acuerdo -y estamos de acuerdo, excepto que alguno de los partidos que apoyaba este texto en diferentes etapas, pues, haya cambiado a una posición más recentralizadora, a una visión más recentralizadora del Estado-, si estamos de acuerdo en el fondo del asunto, la oportunidad política. Y la oportunidad política, estamos en un periodo de culminar una legislatura en Canarias y en un horizonte donde pronto también culmina la legislatura en el ámbito del Estado. Y en el ámbito del Estado hay dos posibilidades: una, que el actual Gobierno, con su mayoría absoluta, la mayoría parlamentaria que lo apoya, absoluta, se pronuncie sobre este texto, o cabe la posibilidad, que es la más que probable en el tiempo en que estamos, de que no se aborde por parte del actual Gobierno este tema, que quede en espera, porque no decae el Estatuto, y se producirán los cambios que tengan que producirse cuando hablen los ciudadanos en el mes de noviembre -si las elecciones se celebran en noviembre-, y tendremos la posibilidad de tener un texto en el Congreso de los Diputados donde las mayorías, las nuevas mayorías parlamentarias que se produzcan tengan una base sobre la que poder pronunciarse en las Cortes Generales.

Por lo tanto, cuando hablamos de financiación, cuando hablamos de seguridad jurídica de nuestro REF, cuando hablamos de competencias en sanidad exterior, en relaciones con nuestro entorno geográfico, cuando hablamos de competencias en costas, cuando hablamos de estas cosas, estamos hablando de cuestiones que tienen que ver con el bienestar de la gente en Canarias. El Estatuto, el autogobierno, no son fuegos artificiales, es un tema de fondo muy importante, muy importante, y que beneficia indiscutiblemente a nuestro pueblo. Y ese instrumento, esa herramienta, está en manos de nuestro pueblo, no está en manos de un determinado partido político, de un determinado presidente o consejero, es un elemento que refuerza, refuerza, la capacidad de decisión de nuestro pueblo. Y Canarias necesita de esa herramienta, tenemos que caminar dependiendo más de la capacidad de decisión que tengamos nosotros, de nuestras decisiones, que no mirando permanentemente a ver qué es lo que ocurre fuera y las decisiones que otros toman por nosotros.

Por lo tanto, entiendo que es oportuna la aprobación de este texto que se ha remitido a las Cortes Generales y espero que en un futuro inmediato Canarias pueda tener una nueva herramienta que nos permita tomar decisiones que puedan beneficiar a nuestro pueblo.

En cualquier caso, quiero agradecer a todos el tono en que se ha llevado a cabo este debate en un asunto que, es verdad, indicaba también el señor Rodríguez que no está metido en el máximo interés de los ciudadanos ni probablemente en los medios de comunicación, pero de eso, de que la gente, los ciudadanos no muestren todo el interés y todo el entusiasmo por fortalecer nuestro autogobierno probablemente parte de los culpables somos nosotros mismos.

Muchas gracias.

(Aplausos.)

(El señor presidente hace sonar el timbre de llamada a la votación.) (Pausa.)

El señor PRESIDENTE: Señorías, vamos a proceder a la votación de la reforma del Estatuto de Autonomía.

Los servicios jurídicos de la Cámara han detectado un error estrictamente técnico, que les quiero informar que, si lo incorporamos al texto, pues, lo votamos conjunto. Artículo 198, punto 1, donde dice: "Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas" debe decir "Tribunal de Justicia de la Unión Europea". Se cambia "Comunidades Europeas" por "Unión Europea", que el último tratado estableció el nombre, las Comunidades Europeas era mucho más al principio. Si estamos de acuerdo todos los grupos, pues, ya se incorpora una corrección estrictamente al texto y cuando votemos el texto queda incluida esta modificación. (Asentimiento.) (Pausa.)

Señorías, antes de proceder a iniciar la votación, recordarles que debe contar con mayoría absoluta de la Cámara, no de los miembros presentes, sino de la Cámara, que son 31 votos, esta votación.

Bueno, pues, iniciamos la votación de la reforma del Estatuto de Autonomía de Canarias. Comienza la votación. (Pausa.)

Resultado: 54 presentes; 33 a favor, 18 en contra y 3 abstenciones.

Al haber obtenido la mayoría exigida por el Reglamento, queda aprobada y continúa su trámite, evidentemente, a las Cortes Generales.

(Aplausos.)

Muchas gracias, señorías.

Recordarles, para poner un poquito de orden en la continuación de esta sesión, que es muy intensa y de muchos asuntos, en primer lugar, quería recordarle a la señora portavoz, anunciarle a la señora portavoz y a los señores portavoces, si son tan amables, cuando acabe la sesión por la mañana, vernos un momento, que serán cinco minutos. La señora portavoz y los señores portavoces y el miembro del Gobierno que quiera asistir a la Junta de Portavoces, cuando acabe, va a ser muy breve, cuando acabe la mañana, cinco minutos va a ser, sí, está relacionado con un asunto que necesitamos aclarar.

Y ahora por la mañana vamos a ver si vemos las dos proposiciones no de ley pendientes: una que había que haber visto ayer y se cambió por otra y la que queda.

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