Diario de Sesiones 33/2016, de fecha 27/4/2016 - Punto 8

9L/PNL-0159 PROPOSICIÓN NO DE LEY DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR, SOBRE TRASTORNOS DEL COMPORTAMIENTO ALIMENTARIO.

La señora PRESIDENTA: Vamos ahora, señorías, por favor, vamos ahora a la PNL-159 -señorías, señorías, PNL-159-, que ya hay colectivos aquí, sobre el trastorno del comportamiento alimentario. El proponente es el Grupo Popular.

Señor Díaz, cuando quiera.

El señor DÍAZ GUERRA: Gracias, presidenta. Buenos días.

Me gustaría dar la bienvenida a los miembros de las asociaciones que trabajan en esta materia del trastorno de la conducta alimentaria. No están todos los que son ni son todos los que están, pero sí me gustaría nombrar especialmente a aquellos que han colaborado en la elaboración de esta proposición no de ley, como son la Asociación Alabente, Sofía y Gull-Lasègue.

Esta propuesta tiene una doble lectura. Por un lado queremos poner en valor la labor que están haciendo las asociaciones profesionales sin ánimo de lucro en esta materia, también arrojar luz sobre lo que es esta patología y también, lógicamente, pedir al Gobierno, a todos los gobiernos, que trabajen a favor de las personas afectadas por esta enfermedad.

Estamos tratando de arrojar luz sobre un problema que en Canarias puede estar afectando a 80 000 personas. Las asociaciones que trabajan en esta materia están ofreciendo hoy en día información, orientación y asesoramiento, están aportando tratamientos, terapias psicológicas y consultas nutricionales, realizan talleres de conducta, talleres de cocina y juegan un papel fundamental en la prevención y en la información de la información, están desarrollando charlas a la población de riesgo y también desarrollando campañas de información a través de los medios de comunicación. Solo los padres de los enfermos y algunas personas que han padecido la enfermedad son los que están llevando hoy en día la iniciativa, los que están trabajando en el día a día de la enfermedad. Junto a ellos, están los profesionales, tanto de la red sanitaria pública como los que trabajan en las asociaciones, y como siempre en materia sanitaria los recursos no son los suficientes.

Tenemos hoy aquí la responsabilidad de adoptar un acuerdo que suponga un punto de inflexión en esta materia: un punto de inflexión para las asociaciones, para los profesionales y, por supuesto, para los enfermos. Los trastornos de la conducta alimentaria son unos trastornos mentales, caracterizados por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria. Anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, trastorno por atracón, trastornos no especificados son algunas de las patologías más frecuentes y más conocidas por todos nosotros, con unas consecuencias físicas y mentales que no somos capaces de llegar a imaginar al extremo al que pueden llegar. Solo quienes las han vivido y las han sufrido en su entorno las conocen.

En España y en Canarias, después del asma y la obesidad, los trastornos de la conducta alimentaria son ya la tercera enfermedad más frecuente en los adolescentes. Nos estamos acercando, nos hemos acercado ya a la media europea y el problema es, la tendencia es que esto siga incrementándose.

Las estadísticas son muy variadas según la fuente que consultemos. Podemos hablar desde un 1 % de anorexia en adolescentes hasta un 2,5 % de bulimia también en este mismo colectivo. La prevalencia, decía, desgraciadamente se está incrementando en los últimos años y nos está situando en un problema social para nuestros jóvenes.

Decía que en Canarias aproximadamente 80 000 personas pueden estar sufriendo alguna de estas afecciones. La mayor parte de los casos de anorexia se inicia entre los 12 y los 15 años; en la bulimia la edad prevalente del inicio de la enfermedad es posterior, entre los 16 y los 25. Sin embargo, la demanda asistencial se retrasa entre uno y tres años desde el inicio de la patología.

Los factores de aparición son múltiples: puede haber predisposición por motivos familiares, puede haber predisposición por motivos culturales, aunque se puede precipitar por una crisis emocional, por el inicio de una dieta o por propia insatisfacción con su propio cuerpo.

Respecto al pronóstico, no podemos hablar de una curación hasta al menos transcurridos cuatro años desde el inicio del tratamiento.

La prevención de los trastornos de conducta alimentaria es necesaria y dificultosa. Se trata de adolescentes, a los que es muy fácil crear necesidades e inducirlos al consumo. Es muy difícil diferenciar entre información preventiva y propagación de las conductas.

Los esfuerzos realizados en prevención primaria en diferentes grupos de la población de riesgo deben tener como base de actuación considerar los factores de desarrollo a lo largo de diferentes etapas de la vida, de manera que desde una edad temprana se promueva la aceptación, tolerancia, propia y ajena, y también el fomento de las dietas saludables y el ejercicio. Más adelante tendremos que informar sobre los cambios corporales en la pubertad, fomentar una actitud asertiva y el manejo de las conductas inadecuadas, y a partir de la adolescencia la objetivación de los físicos de referencia o la habilidad para manejar las emociones.

En el segundo nivel de prevención debemos trabajar sobre la formación adecuada de los diferentes colectivos profesionales que intervienen en esta población de riesgo y también en los elementos de detección de los trastornos, una formación adecuada de médicos de Atención Primaria y de los profesionales que trabajan en las asociaciones.

También tenemos, lógicamente, el tercer nivel, cuando llegamos a la hospitalización, donde hace falta identificar y fomentar el trabajo de los grupos conformados por médicos de cabecera, pediatras, psiquiatras, psicólogos y unidades de hospitalización.

Al margen de los recursos públicos, las asociaciones y ONG desarrollan un papel fundamental, tanto en la labor de información para la prevención como para la tutela y seguimiento de las personas afectadas por esta patología.

Por ello traemos esta propuesta hoy a este Parlamento con la esperanza de que todos los grupos políticos se sumen, la enriquezcan y voten a favor. Proponemos que este Parlamento inste al Gobierno de Canarias para que revise las dotaciones de recursos humanos y material de las unidades especializadas, dotándolas de los medios necesarios.

Proponemos también que se realice una estrategia de prevención de la enfermedad, que incorpore la comunidad sanitaria y la educativa, así como los medios de comunicación y, en concreto, aquellos que tengan titularidad pública de esta comunidad autónoma.

Y, por último, proponemos también al Gobierno de Canarias que potencie las organizaciones sin ánimo de lucro existentes en esta comunidad autónoma, dotándolas de un instrumento de colaboración que facilite y asegure su viabilidad financiera, seguridad jurídica y sus protocolos de relación con la sanidad pública.

Para todo lo anterior, señorías, si les he convencido, pido el apoyo de sus grupos políticos.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Díaz.

Esta PNL tiene tres enmiendas, vamos a ver cada una de ellas.

Por el Grupo Parlamentario Socialista Canario, señora Cruz.

La señora CRUZ OVAL: Buenos días, señora presidenta. Señorías.

El Grupo Parlamentario Socialista decide plantear... Disculpen. Bienvenidas a esta Cámara a las distintas entidades que trabajan con los colectivos con trastornos del comportamiento alimentario.

El Partido Socialista presenta enmiendas a esta proposición no de ley fundamentalmente por cuatro razones.

La primera porque este trastorno requiere abordarlo con rigor y responsabilidad, dado que genera un gran impacto a nivel sociosanitario en nuestra sociedad.

En el segundo nivel porque los trastornos del comportamiento alimentario no pueden ni deben simplificarse exclusivamente a lo que plantea en la proposición no de ley, a la anorexia y a la bulimia. Nosotros considerábamos desde el Partido Socialista que es necesario incorporar como trastorno del comportamiento alimentario la amplia gama a la que estaba haciendo referencia en su intervención, no en su proposición no de ley, el proponente don Guillermo Díaz Guerra, en el sentido de que es necesario incorporar los trastornos por atracón, la vigorexia, que es menos conocida pero también es común, que es la obsesión por el ejercicio físico; y la ortorexia, que es la obsesión, que también empieza a ser muy común, que es la obsesión por la alimentación sana. Estos son los más frecuentes, hay otros pero estos son los más frecuentes.

En tercer lugar, porque consideramos fundamental la prevención. Sanidad y prevención forman un tándem muy bien avenido.

Sin embargo, la prevención en este ámbito no se puede centrar exclusivamente en lo que se plantea, que es la educación, los medios de comunicación y la sanidad. Aquí faltan dos elementos fundamentales, que son el ámbito sociocultural y la familia, en la prevención. ¿Por qué?, porque estamos hablando de algo elemental en los trastornos del comportamiento alimentario, que es que se inicia en la etapa de la adolescencia. En ese inicio los agentes naturales de prevención y protección es la familia, y por eso no la podemos obviar. Y, por otra parte, los adolescentes, los niños, pasan gran parte de su tiempo no solo en la familia y en la escuela sino también en el entorno comunitario, entre iguales, en los centros culturales, en las casas de la juventud, y es en ese ambiente también donde hay que emprender acciones preventivas.

En cuarto lugar, nosotros consideramos que los trastornos del comportamiento alimentario son algo bastante socorrido en el ámbito político, y quiero hacer un recorrido. En Canarias, desde el 2008, se elaboró el primer documento para abordar los trastornos del comportamiento alimentario, documento que nunca fue aprobado. Desde el 2011 se han aprobado en el ámbito nacional, curiosamente a veces unidos a procesos electorales, distintas guías prácticas, clínicas, manuales de protección, protocolos, que no se les ha hecho una evaluación y un seguimiento de cuál ha sido el impacto en la sociedad. Por eso nosotros consideramos que ante esa situación nos veíamos en la obligación de presentar enmiendas.

No podemos obviar el impacto que tiene en nuestro sistema sanitario abordar los trastornos del comportamiento alimentario. ¿Por qué?, porque es muy difícil establecer un diagnóstico certero. Sin un diagnóstico certero evidentemente no vamos a poder hacer el tratamiento específico que necesita, que requiere esta patología.

Por otra parte, ya hacía referencia el señor Guerra a la necesidad, a la prevalencia que tiene este trastorno.

Y entonces, como ya no me queda tiempo, voy a decir las cuatro enmiendas. Dos de ellas se tienen que centrar específicamente en evaluar los protocolos que hay, tanto en el ámbito nacional como a nivel regional, y las otras dos que planteamos es, en el plan de salud de Canarias y en el plan de salud mental de Canarias, en los futuros planes que esta atención sea un pilar fundamental en la atención.

Y vamos a reconvertir la enmienda de...

La señora PRESIDENTA: Se acaba el tiempo, señora Cruz, pero, disculpe, ¿entiendo que toda la presenta como enmienda de sustitución? Toda en el texto aparece como enmienda de sustitución: ¿pasa a ser ahora de adición, las cuatro que plantea, los cuatro puntos?

Muy bien. Muchas gracias.

Continuamos, señorías.

Grupo Nacionalista, señora García.

La señora GARCÍA MARTÍNEZ: Gracias, señora presidenta.

Dar la bienvenida a las distintas asociaciones que nos acompañan.

Desde el Grupo Nacionalista Canario queremos subrayar la importancia de esta proposición no de ley, porque no solo estamos hablando de la alimentación de nuestros jóvenes y de su desarrollo personal, sino porque es la base sobre la que se va a sustentar nuestra sociedad durante las próximas generaciones.

Con la enmienda que presentamos hemos querido ir un poco más allá, implicando a más áreas del Gobierno y hasta otras administraciones, porque es una problemática que requiere de un trabajo transversal y minucioso.

Todos coincidimos en que los trastornos de comportamiento alimentario están generando cada vez más atención y preocupación, precisamente por su extensión, hasta el punto de que los especialistas indican que actualmente constituye la tercera enfermedad crónica más común entre los adolescentes. Teniendo en cuenta los síndromes parciales, los trastornos de comportamiento alimentario alcanzarían al menos al 4,7 % de las mujeres y al 0,9 % de los varones.

La malnutrición provoca una serie de trastornos físicos y psíquicos que alteran el rendimiento intelectual y escolar y la capacidad para relacionarse socialmente. Para algunos, dietas, atracones y purgas pueden convertirse en una manera de hacer frente a emociones dolorosas y de alguna manera para sentir que son capaces de controlar su propia vida, aunque en realidad estén provocando graves daños a su bienestar físico, emocional, a su salud, autoestima y al sentido de la competencia y el control.

En síntesis, al referirnos a los trastornos de comportamiento alimentario, en realidad estamos englobando a una serie de alteraciones, entre las que podemos destacar, por su frecuencia y gravedad, la anorexia nerviosa y la bulimia. Quizá deberíamos comenzar a plantearnos qué pautas o qué perfiles de adultos se están transmitiendo continuamente a nuestros jóvenes a través de los medios de comunicación social, cuál es el modelo de éxito entre nuestros jóvenes y qué perfil de comportamiento alimentario y hasta de desarrollo físico se asocia al éxito, y en qué medida desde el Parlamento podemos impulsar o contribuir a orientar este tipo de perfiles hacia un camino lógico. ¿Por qué no insistir o regular contenidos en los que se informen y difundan hábitos de vida saludables? Insistamos en el trabajo en torno a la autoestima y a la valoración personal.

También desde aquí hay forma de trasladar propuestas en el ámbito cultural y hasta deportivo, que tanta influencia tienen entre nuestros jóvenes.

Es cierto que desde distintas instancias, como la Dirección General de Salud Pública, el Servicio Canario de Salud, en coordinación con la Consejería de Educación, se ha venido trabajando ya en la denominada Estrategia de promoción de la salud y prevención de enfermedades no transmisibles, con el objetivo de promover la salud a través de intervenciones educativas, en el ámbito comunitario, en las áreas del tabaco, alimentación, actividad física, alcohol y estrés. También se ha venido trabajando en el Proyecto Delta, de educación nutricional, para mejorar la calidad de la dieta de las personas, prevenir los trastornos alimentarios, tanto por exceso como por defecto, y sus consecuencias.

En definitiva, hay toda una serie de herramientas y programas en los que se viene trabajando pero que seguramente serán aún insuficientes para abordar esta problemática en una sociedad como la nuestra, que confunde el deporte sano con el culto al cuerpo, porque lo que no podemos aceptar como norma es que nuestra sociedad pero especialmente nuestros jóvenes y muy especialmente nuestras adolescentes estén sufriendo trastornos de comportamiento alimentario de esta forma cada vez más extensa y hasta permisiva.

La enmienda que presentamos es sustituir el punto 3 por el siguiente: "reforzar el trabajo que se viene haciendo con las organizaciones sin ánimo de lucro, dotándolas de instrumentos de colaboración que contribuyan a su viabilidad, así como de protocolos de colaboración en las distintas instancias del Gobierno de Canarias -sanidad, educación, juventud, consumo, etcétera-, abiertos a la incorporación de otras entidades y administraciones de las islas".

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora García.

Y, por último, el Grupo Parlamentario Podemos, señora Del Río.

La señora DEL RÍO SÁNCHEZ: Buenas casi tardes ya, presidenta. Señorías y sobre todo bienvenidas las personas representantes de las dos asociaciones que tenemos aquí presentes, creo, Alabente y Sofía, si no me confundo. En cualquier caso, bienvenidas todas las asociaciones de Canarias, las que están presentes y las que no, porque creemos que su trabajo es imprescindible, y parte de mi pequeña exposición va a ir centrada en la importancia, en la visibilidad de estas asociaciones y reivindicar que tengan mayor apoyo de cara a su futuro.

Con respecto a lo que han leído y hablado y comentado previamente las tres señorías que han intervenido con anterioridad, decir que prácticamente estamos de acuerdo en todo. O sea, no hay nada de lo que hayan dicho que no suscriba. Creo que es un tema en el que podemos llegar a ponernos de acuerdo, que es realmente un tema muy importante, que afecta a una población, más de 80 000 personas en las islas Canarias, que tiene una implicación social, cultural, muy fuerte y que hay que abordarlo, efectivamente, desde distintos ángulos, de forma transversal y desde distintos puntos de vista.

Culturalmente, y desgraciadamente, afecta más a las mujeres que a los chicos, especialmente a los adolescentes, y esto también tiene que ver con la cultura y con la sociedad en la que vivimos, relacionada con imágenes estereotipadas de la mujer, del cuerpo y de esa obsesión de modelos perfectos, imposibles, que implican también la no aceptación de los cuerpos reales, ¿no? Frente a eso también tendremos que trabajar mucho y en serio con respecto a la igualdad.

Y como a mí lo que me gustaría es que hubiese alguien aquí que hubiese vivido la enfermedad y que lo contase, y no hemos podido hacerlo, voy a leer pequeños testimonios, porque tenemos muy poco tiempo, para expresar esto. "La anorexia se comió parte de mi adolescencia", así es como recuerda la tinerfeña María Domínguez que padeció durante diez años este trastorno. Afirma que una de las partes más duras de esta patología es el aislamiento social al que se someten quienes la padecen, ya que huyen de todas las reuniones de amigos y familiares en las que la comida está presente. "Me fui encerrando en mí misma, toda mi vida giraba en torno a lo que no tenía que comer". Someterse a una dieta en plena operación bikini fue el desencadenante de este trastorno de la conducta alimentaria. "Tenía 13 años, mi régimen comenzó a ser cada vez más restrictivo, llegando a comer tan solo un vaso de leche y un yogur al día". Recuerda que llegaba a ponerse metas muy estrictas sobre los kilos que debía bajar en una semana o en un mes; "si no lo conseguía, era un fracaso para mí". "El entorno familiar me decía que estaba muy flaca y yo me sentía orgullosa -señala-, pero también se daban cuenta del mínimo peso que cogiera o eso percibía yo". Importante lo del entorno familiar, que a veces perjudica más que ayuda. Recuerda con especial desafección el aislamiento que le producía la enfermedad: "siempre estaba deprimida, si me veía algún pliegue en la piel no salía, sufría mucho".

Cuando María comienza a experimentar ese trastorno a mediados de la década de los 90, la anorexia nerviosa no era tan conocida como lo es en la actualidad. "Mi madre no sabía qué hacer, me llevó un par de veces al psicólogo pero era demasiado caro y no nos lo podíamos permitir". No fue hasta que entró en contacto con una asociación de anorexia y bulimia en Tenerife cuando comenzó a tener un tratamiento psicológico y dietético continuado. "Me salvaron la vida", asegura. La psicóloga de esta asociación mantiene que el tratamiento psicológico es esencial para resolver este tipo de patologías. Además esta profesional recomienda que las familias se involucren en el proceso. Está demostrado que las personas que tienen apoyo familiar se recuperan antes y mejor, pero con la formación también adecuada. Tenemos asociaciones en Canarias que ofrecen terapia individual y grupal a las jóvenes, la mayoría chicas, que se ven afectadas por este problema y también un lugar aquí, en Tenerife, al que pueden acudir diariamente a comer para normalizar su relación con la alimentación. "Fui durante dos años a almorzar al comedor de la asociación y me ayudó, porque yo sola era incapaz de comer". María asegura que gracias a la asociación y al resto de las personas que también estaban tratándose en el centro comenzó a abrirse de nuevo a los demás. "Ahora, completamente recuperada, salgo a comer fuera, disfruto cocinando y he vuelto a ir al supermercado, algo que me tenía prohibido cuando estaba enferma", explica. Ella continúa colaborando con esta asociación, adonde acude a dar charlas a quienes todavía están recuperándose. "Cuando estaba curándome, vino una chica que se había curado a visitarnos, me animó mucho saber que lo había conseguido", explica. Por eso ella ha decidido contar su historia y colaborar con las jóvenes que actualmente están pasando por su misma situación. Es triste porque es una enfermedad muy cruel que genera la sociedad porque se promueven valores artificiales. La obsesión por la perfección nos crea la necesidad de ser quien no somos, pero sin salud no hay belleza.

María recomienda a quienes estén pasando actualmente por alguna de estas enfermedades que no dejen que se apoderen de su vida y que pidan ayuda, porque solas es muy difícil salir.

Las enmiendas no me da tiempo de leerlas pero ya las tienen.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Del Río.

Por el grupo proponente, para que fije posición respecto de las enmiendas presentadas, señor Díaz.

El señor DÍAZ GUERRA (Desde su escaño): Gracias, presidenta.

Bueno, esta proposición no pretendía en absoluto hacer una disertación sobre lo que es el trastorno, las conductas del trastorno alimentario y, por lo tanto, no se ha hecho un listado exhaustivo de todas las patologías que entran dentro de esta definición. Pretendíamos únicamente arrojar luz...

La señora PRESIDENTA: Señor Díaz, señor Díaz, solo le pido que me fije posición de si acepta o no, con la motivación que usted quiera, pero no intente reabrir el debate otra vez, de contestación a las intervenciones, sino siga... Por favor, le ruego que me fije posición respecto de las enmiendas presentadas, señor Díaz.

El señor DÍAZ GUERRA (Desde su escaño): Gracias, presidenta.

Trataré de fijar posición sin justificar cómo me posiciono.

Creo que todas las propuestas enriquecen la proposición no de ley. Estoy convencido de que las asociaciones, los profesionales y sobre todo los enfermos estarían de acuerdo en que esta proposición se enriquezca con las aportaciones de todos los grupos políticos. Por lo tanto, las aceptamos y votaremos a favor de ellas, junto con nuestro propio texto.

La señora PRESIDENTA: ¿Acepta las tres de los tres grupos, en los términos que están, se van adicionando a los puntos que su grupo presentó?

El señor DÍAZ GUERRA (Desde su escaño): Efectivamente, con la salvedad hecha in voce de que la propuesta del Grupo Socialista no se trata de una enmienda de sustitución sino de adición.

La señora PRESIDENTA: Bien. Muchas gracias, señor Díaz.

El señor DÍAZ GUERRA (Desde su escaño): Gracias, presidenta.

La señora PRESIDENTA: Continuamos, señorías. Grupo Mixto, señora Mendoza.

La señora MENDOZA RODRÍGUEZ (Desde su escaño): Gracias, señora presidenta.

Dar la bienvenida a los representantes de las diferentes asociaciones.

Señorías, los trastornos de la conducta alimentaria y de la ingesta de alimentos se caracterizan por una alteración persistente en la alimentación o el comportamiento, causando un deterioro significativo de la salud física o psicológica del paciente.

La Organización Mundial de la Salud ha ubicado a los TCA entre las enfermedades mentales de prioridad, tanto para niños y niñas como para adolescentes, dado el riesgo que implican para la salud.

Para conocer los tipos de TCA y su diagnóstico, contamos con el DSM-5, que es la quinta versión del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, así como con la Clasificación Internacional de Enfermedades -CIE-10.º-, que incluye nada menos que siete categorías.

La anorexia y la bulimia nerviosa son los trastornos más frecuentes. Recordemos además que estas son precisamente las que más tasa de suicidio o muerte por fallo cardíaco tienen.

Tengamos en cuenta, asimismo, que hay muchos pacientes que no cumplen los criterios de estos trastornos especificados. De ahí que en ocasiones el DSM agregue un apartado denominado "no especificado" y de ahí también la importancia de la prevención en este tipo de enfermedades y la derivación oportuna a un equipo especializado, con más razón cuando nos referimos a adolescentes o a infato-juveniles.

En Canarias contamos con varias asociaciones plenamente implicadas en este grave problema, entre las que es posible citar a Gull-Lasègue o Alabante, que mantienen un convenio con el Gobierno de Canarias y que realizan una labor encomiable en la sociedad para tratar esta patología.

Por todo ello, la Agrupación Socialista Gomera apoya la presente PNL y destacamos que, tratándose de un grupo de enfermedades de difícil diagnóstico en edades tempranas y con consecuencias gravísimas a nivel físico y psicológico, cuyo tratamiento es complejo y requiere un abordaje multidisciplinar, precoz e intensivo, se hace necesaria la revisión de dotaciones de recursos humanos, materiales y económicos de las unidades especializadas, la realización de estrategias de prevención en la comunidad universitaria y educativa, así como en los medios de comunicación, y la potencialización de las organizaciones sin ánimo de lucro existentes en nuestro archipiélago.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Mendoza.

Y, por último, por el Grupo de Nueva Canarias, señor Rodríguez.

El señor RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ (Desde su escaño): Señora presidenta, señorías: muy buenos días.

Un saludo a las organizaciones que se ocupan de esta problemática.

Me parece que todo lo que se ha dicho es razonable, pero el valor quizás de la iniciativa es que se debata en este Parlamento un problema de salud muy asociado a las sociedades como la nuestra, a nuestro nivel de desarrollo, a nuestro nivel de consumo y a nuestras exigencias estéticas, que son, como casi siempre, muy superficiales.

Pero lo que hay que decir es que estamos ante una enfermedad de alta prevalencia, de notable gravedad, con tendencia a la cronicidad, que precisa una intervención programada con medios. Por eso yo creo que la propuesta original de la PNL y las enmiendas aceptadas enriquecen el proceso, porque la clave está en revisar los protocolos, la clave está en incorporar estas patologías en los planes de salud y en las estrategias de salud, la clave está en implicar al conjunto de la sociedad y especialmente al sistema educativo y al sistema sanitario en los procesos de cambio de comportamiento, de educación y de prevención, y es absolutamente vital mejorar los medios. Esta es una exigencia en este problema de salud y en todos, tenemos menos recursos que los que demanda la ciudadanía para atender sus derechos de salud. Y yo diría que en este caso tiene una especial relevancia el papel de las familias y de las asociaciones, y por eso creo que es una de las claves también de la intervención frente a este grave problema, implicar a las familias, implicar a las asociaciones, que han adquirido un nivel de adiestramiento y compromiso que hay que incorporar al proceso de respuesta a este tipo de problemas de salud.

En cualquier caso, felicitar al proponente y reconocer que el conjunto de enmiendas contribuyen a cualificar la posición del Parlamento y ahora toca que los actores principales -el sistema sanitario, el sistema educativo, los medios de comunicación-, pues, también contribuyan, con esa estrategia que pongan en marcha desde el sector público, a paliar el origen del problema.

Insisto, estamos en un modo de sociedad...; esta es una de las típicas enfermedades propias de las sociedades del primer mundo. Hay otras pero esta es una de ellas, sin duda ninguna, y necesitamos estrategias inteligentes y autocríticas para combatirla.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Rodríguez.

Señorías, en los términos expresados en la proposición no de ley y con las enmiendas presentadas y aceptadas por el grupo proponente, vamos a votar, señorías. (La señora presidenta hace sonar el timbre de llamada a la votación). (Pausa).

Señorías, comienza la votación. (Pausa).

Señorías, 47 votos emitidos: 47 síes, ningún no y ninguna abstención.

Queda aprobada por unanimidad, señorías.

(Aplausos).

(Ocupa un escaño en la sala la señora vicepresidenta segunda, Tavío Ascanio).

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  • 9L/PNL-0159 Sobre trastornos del comportamiento alimentario.


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