Diario de Sesiones 38/2016, de fecha 7/6/2016
Punto 18

9L/PO/P-0702 PREGUNTA DEL SEÑOR DIPUTADO DON MARCOS FRANCISCO HERNÁNDEZ GUILLÉN, DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA CANARIO, SOBRE LOS RECORTES Y LA INFRAFINANCIACIÓN DE LA ASISTENCIA SANITARIA POR EL GOBIERNO DE ESPAÑA, DIRIGIDA AL SEÑOR CONSEJERO DE SANIDAD.

El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (De la Hoz Fernández): Siguiente pregunta. Del señor diputado don Marcos Francisco Hernández Guillén, del Grupo Socialista Canario, sobre los recortes y la infrafinanciación de la asistencia sanitaria por el Gobierno de España, dirigida al señor consejero de Sanidad.

Don Marcos.

El señor HERNÁNDEZ GUILLÉN (Desde su escaño): Señor presidente, señorías.

Señor consejero, cualquier gobernante sensato desea lo mejor para sus conciudadanos, eso es una aspiración moral y casi ética. Ofrecer mejores servicios públicos, por tanto, debe convertirse en una prioridad en la acción de gobierno. Cuando esa prioridad no se da, se inicia el proceso de recortes que tanto hemos padecido; conocemos sus consecuencias, afectando, básicamente, a los que más necesitan de estos servicios públicos. Esa es la primera parte de los recortes, que tiene la coartada teórica de la crisis económica, aunque por sí misma no justifica dichos recortes.

La segunda parte tiene que ver con la infrafinanciación, y eso solo se justifica desde una posición ideológica de debilitamiento del Estado del bienestar -exclusivamente se justifica de esa forma-, de todo aquello que suena a servicio público. Creo que estamos en la obligación de recordarlo, y recordarlo cuantas veces podamos, porque desde el Grupo Parlamentario Socialista nos negamos a darlo como válido.

No es una situación irremediable, como expresan desde el Gobierno central del Partido Popular, es una cuestión de prioridades. Sí que es remediable. Si no, no se entendería que un consejero socialista en Canarias en materia de sanidad haya mantenido el conjunto de servicios de la cartera de servicios del Servicio Canario de la Salud. Sí, un consejero socialista que hoy se sienta aquí entre nosotros. No sin dificultades, por todos conocido en este debate parlamentario, no sin dificultades. Porque además hay que atender a nuestra realidad de fragmentación insular, que genera un gasto sanitario mucho mayor que el resto de la media del Estado porque tiene que cubrir las demandas de cualquier canario viva donde viva, y es el compromiso que nos hemos dado entre todos. Esa realidad tampoco se ha tenido en consideración.

¿Acaso alguien duda de que las listas de espera, con una buena y adecuada financiación, no serían hoy objeto del debate parlamentario? Es más, ¿alguien duda de que ni siquiera serían objeto de los principales problemas que así esgrimen los usuarios del sistema canario de salud? Esas son las consecuencias de un Gobierno que no ha priorizado en esta materia, un Gobierno que no oculta sus verdaderas intenciones, un debilitamiento del Estado del bienestar que tanto tiempo y esfuerzo ha costado ir consolidando.

Señor Morera, atendiendo a esto, ¿cómo ha podido hacer frente a esta infrafinanciación por parte del Estado y cuáles son las consecuencias de una política regresiva sobre nuestro sistema sanitario?

El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (De la Hoz Fernández): Gracias, señor Hernández.

Para la respuesta, señor consejero.

El señor CONSEJERO DE SANIDAD (Morera Molina) (Desde su escaño): Gracias, señor presidente.

Señor Hernández, Canarias, como usted sabe, depende en un 65 % -algo más de un 65 % de su presupuesto- del Fondo de Financiación Autonómica procedente del Estado, y, con esa dependencia, somos la comunidad autónoma peor financiada por el Gobierno del Partido Popular para servicios públicos.

Canarias hace un esfuerzo importante para que con ingresos propios compensemos este déficit de financiación, pero en Canarias no es suficiente un gasto per cápita similar a la media de las otras comunidades. Canarias, por su singularidad, por su fragmentación territorial, requiere mayor gasto por habitante en servicios públicos, particularmente en sanidad. Porque tenemos que tener hospitales operativos y con una cartera de servicios digna en cada isla. Porque, así y todo, tenemos que desplazar pacientes diariamente entre islas y requerimos de un transporte urgente sanitario, costoso por nuestro hecho diferencial.

Los problemas de una mala financiación y los recortes presupuestarios que nos ha impuesto el Gobierno del Partido Popular, y que nosotros sí hemos cumplido, nos han supuesto tener que limitar nuestras actuaciones. En el capítulo de inversiones donde más. No nos hemos podido poner a la altura de otras comunidades autónomas en renovación de equipamientos de alta tecnología, se dejaron muchas infraestructuras a medio hacer. Si bien la cartera de servicios no se ha recortado, sí es cierto que no ha podido crecer en estos años previos. No se han podido poner en marcha planes de forma sostenida que ayuden a reducir las listas de espera o a paliar de forma estable los problemas en urgencias, como usted ha contado. Ejemplo de que no hemos recortado la cartera es que hemos tratado a todos los pacientes que teníamos que tratar con hepatitis C. En el año 2015 gastamos para ello 36 millones de euros sin el más mínimo apoyo del ministerio, que fue quien negoció los precios de los fármacos e impuso el protocolo.

Por otra parte, el efecto del repago impuesto por el Gobierno del Partido Popular sobre los medicamentos ha hecho que muchos pacientes abandonaran sus tratamientos, para lo cual nosotros no teníamos competencia.

Por último, los profesionales sanitarios han tenido que ver suspendidos derechos, como la carrera profesional, o sufrir reducciones de salarios que afectaron a los empleados públicos en general, con la consecuente desmotivación laboral.

En suma, señor Hernández, el déficit de financiación, la falta de respeto a los convenios y el ajuste presupuestario impuesto por el Gobierno del Partido Popular ¡por supuesto que han afectado al desarrollo de la asistencia sanitaria de Canarias! Lo peor, señor Hernández, es que quienes hemos respetado las reglas del juego y nos hemos apretado el cinturón no vemos ahora que eso signifique una justa compensación.

Gracias.

El señor VICEPRESIDENTE PRIMERO (De la Hoz Fernández): Gracias, señor consejero.