Diario de Sesiones 66/2017, de fecha 8/3/2017 - Punto 19

9L/PPL-0007 DICTAMEN DE COMISIÓN. DE LA COMISIÓN DE GOBERNACIÓN, JUSTICIA, IGUALDAD Y SEGURIDAD, SOBRE LA PROPOSICIÓN DE LEY DE MODIFICACIÓN DE LA LEY 16/2003, DE 8 DE ABRIL, DE PREVENCIÓN Y PROTECCIÓN INTEGRAL DE LAS MUJERES CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO.

La señora PRESIDENTA: Vamos a la última iniciativa, las dos últimas que nos faltan, señorías: proposición de ley, dictamen de comisión -del Grupo Podemos-, de modificación de la Ley 16/2003, de 8 de abril, de prevención y protección integral de las mujeres contra la violencia de género.

Intervienen los grupos de menor a mayor: Grupo Mixto. Diez minutos, máximo.

La señora MENDOZA RODRÍGUEZ: Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías.

Hoy, 8 de marzo, en el Día Internacional de la Mujer, después de este debate, el Parlamento aprobará por unanimidad la modificación de la Ley canaria de Prevención y protección integral de las mujeres contra la violencia de género. (Aplausos). Y quiero subrayar este consenso, así como la continua colaboración que ha habido en todas las fases de la tramitación legislativa para alcanzar este logro del que me enorgullezco haber participado, como mujer y como diputada de esta Cámara.

Los cambios en la ley responden a una necesidad importante para combatir los múltiples tipos de violencia detectados no solo contra la mujer, sino también contra los hijos. La violencia de género adopta muchas formas hasta ahora no catalogadas ni contempladas en la legislación vigente. Conviene y resulta oportuna, por tanto, la actualización que traemos hoy al Parlamento, con el fin de dar una mejor respuesta y mayor cobertura a las víctimas de esta lacra social. La definición y la concreción de los tipos de violencia machista se han ampliado en foros internacionales, como el Convenio de Estambul de 2011, la Recomendación General 19 del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, e incluso el exhorto a los países que realizó la propia Organización de las Naciones Unidas en junio de 2015.

Hablamos del reconocimiento de una realidad y de nuestra obligación de cumplir con los compromisos internacionales adquiridos sobre la cuestión. No se trata, por tanto, de afrontar una modificación caprichosa, sino de mejorar la legislación, recogiendo los avances en materia de lucha contra la discriminación de la mujer y la violencia de género.

Hoy, desde Canarias y con esta modificación, damos respuesta a estos compromisos, porque si de verdad queremos dar una protección integral a las mujeres y a sus hijos e hijas tenemos que partir del reconocimiento de todos los tipos de violencia. De acuerdo con este propósito, incluso se han insertado concepciones cruciales para impedir que se trivialice con este grave problema social. Así, se aclara que la violencia puntual también es violencia y no se requiere una reiteración en el tiempo.

La modificación que nos ocupa es el resultado del trabajo desarrollado durante muchos meses hasta concluir con la elaboración de una ponencia y la unanimidad de todos los grupos. Este trabajo viene a dar respuesta a la urgente necesidad de dar una mayor implicación institucional frente a la violencia, a la que por desgracia no parece que estemos ganando la batalla. Solo es necesario observar los terribles datos de este inicio de año, con diecisiete mujeres muertas en apenas dos meses. Señorías, esta situación es insostenible, y no basta con mostrar nuestra repulsa: es necesario que arbitremos soluciones efectivas y que insistamos en reforzar la prevención.

Sinceramente, creo que esta modificación nos coloca en el buen camino para ampliar y mejorar la definición y el catálogo de formas de violencia de género, lo que no solo es necesario, sino que confío en que también será útil.

Pero debemos ir más allá. Debemos solicitar al Gobierno de forma unánime que mejore la dotación de medios materiales y recursos humanos destinados a dar cobertura a las mujeres que denuncian, a salvaguardar sus vidas y las de sus hijos y a conseguir que las ataduras de la dependencia económica no sean un impedimento para abandonar la espiral de la violencia. Y debemos también trabajar con una mayor coordinación, además de mejorar la información disponible.

Tal y como ya sugerimos en la comparecencia previa, el informe anual que se remite a esta Cámara debería incluir de aquí en adelante una evaluación del impacto de los planes, los programas y los servicios dependientes de la comunidad autónoma en materia de igualdad y prevención de violencia machista.

Aprovecho para recordar que queda mucho por hacer y que este paso adelante que damos en este día tan señalado para las mujeres debe traducirse en una cobertura efectiva para las mujeres, sus hijas y sus hijos. No solo se trata de que más mujeres se sientan protegidas por la Administración y por tanto aumenten las denuncias a sus maltratadores, conviene también insistir en que el Gobierno de Canarias debe poner los medios necesarios y suficientes para dar cumplimiento a esta modificación legal de manera efectiva.

Y, por supuesto, le pedimos a los miembros del Gobierno que no se conformen solo con dar cumplimiento a este avance. Como dije antes, también hay que prevenir: tenemos que esforzarnos en cambiar concepciones y estereotipos, y para ello se debe apostar por la educación en valores, sin duda la mejor fórmula para potenciar los instrumentos que tengamos y añadir los que se requiera. No solo hay que separar a los hijos del maltratador y darles el apoyo psicológico oportuno, también tenemos que educar a nuestros jóvenes, facilitando el empoderamiento de la mujer en la toma de decisiones y haciendo un control más efectivo de los contenidos sexistas con los que nos bombardean a diario.

Además, y dado que ahora se van a realizar trabajos de estudio a nivel nacional propiciados por la última Conferencia de Presidentes autonómicos, cabría la posibilidad de que el Ejecutivo regional analizara los cambios adicionales que conviene llevar a cabo para renovar sus actuaciones, propiciando la participación de todas las formaciones políticas y los colectivos de mujeres en los debates previos para, entre todos, consensuar posturas y lograr los mejores resultados, así como a la correspondiente contribución estatal a la financiación autonómica.

No dejemos que se pierda el impulso que nos brinda la unanimidad que hemos alcanzado para que todas las fuerzas políticas aportemos igualmente nuestro esfuerzo y dedicación en todo aquello que suponga la mejora y la mayor efectividad a la hora de proteger a las víctimas y acabar de una vez por todas con esta lacra social y que el día 8 de marzo, en unos años adelante, ya ni siquiera sea un día que tengamos que celebrar.

Muchas gracias.

(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Mendoza.

Turno ahora del Grupo Nueva Canarias, señora González.

La señora GONZÁLEZ GONZÁLEZ (doña María Esther): Gracias, presidenta.

Yo lo que quería hacer en primer lugar era felicitar al grupo proponente de esta proposición de ley y, además, felicitar a esta Cámara por la aprobación, que, tal como dijo la portavoz del Grupo Mixto, se va a aprobar por unanimidad. Y además felicitarnos porque vamos a ser de las primeras comunidades en adaptarnos al Convenio de Estambul y, además, de las primeras comunidades en adaptar nuestra legislación a la realidad de los tipos de violencia que padecen las mujeres, sus hijos y sus hijas; y eso que esta comunidad autónoma, Canarias, teníamos, o tenemos, una buena ley de prevención y protección integral de las mujeres víctimas de violencia de género. Una ley que, además de ser completa, en su momento fue incluso vanguardista, e incluso mucho mejor que la ley estatal también de medidas de protección integral contra la violencia, las víctimas de violencia de género. Pero en la lucha contra la violencia de género, contra la violencia machista todo lo que se haga, por lo menos en estos momentos y mientras las estadísticas sigan así, es poco porque, a pesar de tener una buena ley, Canarias sigue siendo la comunidad autónoma con más casos de víctimas de violencia de género, muy por encima de la media nacional, y, lo que es peor, año tras año las cifras se van elevando. Mientras las mujeres sigan muriendo, mientras los niños y las niñas sigan sufriendo maltrato, mientras haya huérfanos y huérfanas del maltrato, Nueva Canarias va a seguir al lado de aquellos que están en la búsqueda de soluciones para intentar erradicar esta lacra social, porque entiendo que ante la violencia de género no podemos ser indolentes, hay que hacer más, es más, hay que hacer mucho más.

En cualquier caso, yo quiero tener la posibilidad y no despreciar el volver a repetir una y otra vez que el problema de la violencia de género no se soluciona con una ley, ni con esta ni con cualquier otra que la mejore; que, además, el problema de la violencia de género es que hay violentos, y mientras haya violentos va a seguir habiendo violencia. Y que está claro que la violencia, para solucionarla o para intentar solucionarla, hay que prevenir los actos violentos, hay que inculcar la capacidad de transmitir habilidades de mediación de conflictos por la vía pacífica, hay que transmitir valores referidos a la igualdad, a la empatía, a la tolerancia pero con medidas que impidan que los niños desde que son pequeños, desde su más tierna edad interioricen como normales conductas que no son normales, conductas violentas, conductas machistas, conductas contrarias al respeto contra la igualdad y contra la diversidad.

Y, además, también entiendo que es necesario para aquellos que ya la tienen interiorizada fomentar programas, para las personas, en este caso, condenadas por violencia de género, dirigidos a modificar sus reglas de (ininteligible), y eso solo se hace desde la educación, desde la formación, desde la concienciación y desde la eliminación de esos estereotipos sexistas.

Muchas gracias.

(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora González.

Turno ahora para el Grupo Podemos, señora Del Río.

La señora DEL RÍO SÁNCHEZ: Buenas noches a todas y a todos. Poquita gente ya. Muchos creo que ya se han tenido que marchar, pero, bueno.

Realmente, es un orgullo que, un año después de haber presentado y registrado esta iniciativa, por fin, hoy, también en una fecha tan emblemática como el 8 de marzo, esta Cámara apruebe por fin esta ley y, además... A ver, lo de ser la tercera en hablar tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Una ventaja es que hay cosas que ya han dicho y no tenemos por qué repetir, las damos por dichas, no hace falta que salgan de nuestra boca; y otra cosa es que hay algunas en las que manifestamos la coincidencia, y es, en este caso, la de haber coincidido, haber trabajado también y haber hecho una ley sosegada, tranquilamente, con aportaciones de forma muy unitaria.

Voy a leer solamente los párrafos que me parecen más importantes porque ya de muchas cosas se han hablado y para no cansarles demasiado con repeticiones sobre el discurso que ya tuvimos también ayer. Me salto la exposición de motivos, ya la ha comentado la compañera Melodie: estamos cumpliendo con un mandato legal, hay convenios internacionales que tenemos que suscribir y Canarias está siendo una de las comunidades autónomas -creo que la segunda- que va adaptar su legislación al Convenio de Estambul y a las resoluciones de Naciones Unidas.

En las cosas que hemos cambiado, que son solamente dos artículos, pues es importante ver que en uno incluimos..., que quedan incluidas todas..., porque me parecen unas cosas más significativas: "se considera incluida la violencia ejercida sobre menores y personas dependientes de una mujer cuando se agreda a los mismos con ánimo de causar perjuicio a aquella, y se reconoce que las niñas y niños son víctimas de la violencia machista como testigos de la violencia dentro de la familia". Me parece que es una de las claves que incorpora, que no teníamos antes, y es reconocer el estatus de víctimas a los niños y niñas, incluso a los familiares que conviven con la persona, con la mujer maltratada, me parece que es un avance importante para dejarles después la cobertura necesaria.

"A efectos de la presente ley, y con independencia de que las mismas estén o no tipificadas como delito o falta penal, o infracción administrativa por la legislación vigente en cada momento, las violencias machistas pueden ejercerse de alguna de las siguientes formas -y esto lo voy a pasar muy de corrido-: violencia física, violencia psicológica, violencia sexual y abusos sexuales, violencia económica", que también me parece especialmente importante.

Pero vamos a ir al otro apartado donde creo que debemos detenernos, y, además, yo en este caso agradezco mucho la participación de nuestro compañero Emilio Moreno, el único hombre en el grupo, pero que ha sido muy enriquecedora. (Aplausos). Tener un jurista en un grupo, así da gusto, la verdad, porque siempre aprendemos cosas de él. Es el concepto de feminicidio, que dice: "Feminicidio: los homicidios o asesinatos cometidos en el ámbito de la pareja o expareja, así como otros crímenes que revelen que la base de la violencia es la discriminación por motivos de género, entendiendo por tales, entre otros -este "entre otros" también me parece importante-, los homicidios o asesinatos vinculados a la violencia sexual o ejecutados en el ámbito de la prostitución y la trata de mujeres así como aquellos relacionados con el infanticidio de niñas o efectuados por motivos de honor o de dote".

Y el punto j), que también me parece importante: "Así como cualquier otra forma de violencia que lesione o sea susceptible de lesionar la dignidad, la integridad o la libertad de las mujeres que se halle prevista en los tratados internacionales, en el Código Penal español o en la normativa estatal".

Creo que son importantes porque con esto empezamos a reconocer que no solamente son feminicidios, asesinatos de mujeres los que hasta ahora recogía nuestra ley, cuando se dan en el ámbito de la pareja o expareja; ampliamos y vamos a dar el estatus de feminicidio a todas las mujeres asesinadas víctimas de violencia machista, que no se nos quede fuera ninguna. Creo que es importante.

Y, por último, me parece también que una de las aportaciones más interesantes de la ley es la disposición adicional cuarta, que dice: "El Gobierno de Canarias remitirá al Parlamento un informe con carácter anual sobre la situación de la violencia de género en la Comunidad Autónoma de Canaria, así como una evaluación de impacto de los planes, programas y servicios dependientes de la comunidad autónoma en materia de igualdad y prevención de violencia machista". Superimportante. Porque tenemos un problema grande: desgraciadamente, lejos de ir recortando los incidentes de violencia, los asesinatos, estos han ido creciendo no solamente no se han (ininteligible), sino que están creciendo, y este año con datos espeluznantes, como son esos diecisiete reconocidos oficialmente, veinticuatro extraoficiales.

Nos parece muy importante, por tanto, que se haga un buen diagnóstico, porque tenemos que saber qué es lo que está pasando, por qué hay más violencia machista, por qué hay más desigualdad en nuestra sociedad cuando creíamos que habíamos conseguido una serie de cosas, y para esto tenemos que hacer estudios serios.

El otro día, el día 6 de marzo, en el acto oficial que hubo para conmemorar el Día de la Mujer, se nos ofreció, y me pareció muy interesante, la profesora de la Universidad de La Laguna María José Guerra se ofreció para hacer estudios de investigación. Creo que tenemos que tender la mano a las universidades, a los movimientos feministas, a las organizaciones feministas porque en este momento son necesarios todos los saberes: tenemos que saber qué es lo que está pasando y por qué está pasando.

Hablaba también hoy con compañeras, porque hoy hemos estado hablando mucho del 8 de marzo, qué es lo que pasa con la juventud, con nuestras chicas más jóvenes. ¿Qué es lo que ha ocurrido? Pues lo que ha ocurrido es que interiorizamos, a partir de los años ochenta, cuando conseguimos la igualdad jurídica, interpretamos todos que ya la igualdad real existía. De hecho, si a cualquier adolescente -yo he sido profesora de niñas de 14 y 15 años- le preguntamos si consideran que viven en un mundo igualitario te dicen que sí. ¿Ellas se consideran discriminadas? No; les hablas de machismo y de feminismo, y dicen: "Eso era de antes, eso era cosa de ustedes, de ese trabajo que hicieron nuestras abuelas, nuestras madres y muchas de nosotras para conseguir". De hecho, la palabra feminismo no saben ni lo que es ni lo que significa siquiera, porque entienden que ya no es algo que les interese, que forma parte del pasado, una lucha de conquistas que ya están hechas. No es verdad.

Y nos pasó algo: que nos olvidamos, bajamos la guardia, pensábamos que la igualdad jurídica era la misma que la igualdad real y ahora nos estamos encontrando con que no es así, y con que tenemos a esas niñas de 14 y 15 años que no son ni conscientes de lo que les está pasando. No son conscientes de cómo dependen emocionalmente, que ya es bastante, este tema del que hablamos continuamente de cómo los móviles son requisados, las claves de Facebook. ¿Qué es lo que está pasando? Como ese concepto de amor romántico, que algunas tenemos ya un poco superado; que no estamos en contra de los amores, para nada, pero sí de determinados tipos de amores: si te hace daño, si te duele, no es amor. O sea, esta justificación de los celos, este ir hacia atrás es muy significativo y tiene que ver con ese haber bajado la guardia. Mi experiencia como profesora ha sido esa, después de años de estar sin contacto con la gente joven, volver a dar clase y decir qué ha pasado aquí, qué ha pasado en veinte años, qué ocurrió. Pues ha ocurrido esto. Y, como decía Gloria Poyatos, que ayer la cité, voy a volverla a citar porque me gustan mucho sus frases, el machismo es una enfermedad de transmisión social, y la vacuna se llama educación.

Entonces, creo que desde ahí es desde donde tenemos que trabajar, utilizando todos los recursos, todos los saberes, uniendo todas las fuerzas. Es la única manera para no tener que poner medidas de reparación a las víctimas, es la manera de que de verdad no tengamos víctimas, es la manera de acabar con el machismo y con la violencia machista, cuyo sustrato, como sabemos, es la desigualdad y, por lo tanto, es donde tenemos que trabajar.

Quería terminar diciéndoles que ha sido un placer trabajar con el equipo de mujeres y el hombre que hemos tenido en este grupo de trabajo, y que para mí hay tres palabras clave que nos han unido a todas en el trabajo de esta ley, que han sido unidad, solidaridad y sororidad. Y yo quiero agradecerles pública y sinceramente la actitud y la buena disposición a todas las compañeras, a las de todos los grupos, a nuestro único compañero, como ya dije antes, Emilio Moreno, cuyas aportaciones han sumado y han enriquecido tanto el texto. Y ojalá que siempre en todas las acciones por la igualdad y contra las violencias machistas tengamos la misma unidad y buena predisposición. A mí me gustaría que así fuera y que espectáculos como el de esta mañana de descoordinación no se repitieran. Me habría gustado que hubiésemos salido todas las mujeres, ¡todas las mujeres!, no solamente las parlamentarias, todas las trabajadoras hubiésemos estado hoy ahí fuera haciendo el paro del 8 de marzo.

Nada más. Muchísimas gracias a todas.

(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Del Río.

Turno ahora para el Grupo Popular, señor Moreno.

El señor MORENO BRAVO: Muchas gracias, señora presidenta. Señorías.

Doña María del Río, esta es su proposición de ley. A mí me hubiese gustado, tal vez -de mí no depende-, que se hubiese interpretado el Reglamento de otra manera y usted hubiese sido la que hubiese empezado en primer lugar, que, con toda seguridad, todos los grupos nos habríamos aquietado a esa posibilidad. Es más, hubiese querido ponerme algo de morado, pero no lo he encontrado. (Risas y aplausos en la sala.) Pero que sepa, sepa, que aquí estamos, el Partido Popular y todos los partidos políticos, apoyando su proposición de ley.

Y con la satisfacción más absoluta, porque partimos de la unanimidad para reformar los artículos 2 y 3 de la Ley canaria 16/2003, de 8 de abril, de prevención y protección integral a las mujeres víctimas de violencia de género en Canarias. Y lo repito: gracias otra vez, doña María del Río, por ser usted la que ha defendido esta proposición de ley de su Grupo Parlamentario Podemos. Gracias también a las restantes diputadas, a las que he acompañado, creo que dócilmente y humildemente, en este debate, en esta tramitación. Personalizadas: a doña Melodie Mendoza, del Grupo Mixto; a doña Esther González, del Grupo Nueva Canarias; a doña Ventura del Carmen Rodríguez, del Grupo Socialista; y a doña Guadalupe González Taño, del Grupo Nacionalista. Y por supuesto también a los servicios de la Cámara, a través del letrado don Manuel Aznar. (Aplausos).

En la tramitación de esta iniciativa hemos conseguido, siguiendo las líneas marcadas por la proposición de ley de Podemos, tanto en la redacción de la exposición de motivos como en la redacción que quedará definitivamente en los artículos 2 y 3 de este texto legal, alcanzar por consenso una redacción, de todos los intervinientes. Y esta es tal vez la mejor noticia, la que debería marcar todas y cada una de las acciones políticas e iniciativas que se desarrollen en la lucha y en la erradicación de los delitos y, en general, de todas las conductas antisociales entendidas como violencia de género, y en defensa, cómo no, de la igualdad de trato y oportunidades de mujeres y hombres. Lo dije ayer y lo reitero: todos queremos derechos, libertad e igualdad para todas las mujeres y estamos en la obligación de remover y perseguir a todos aquellos hombres, a todos aquellos indeseables que quieran someterlas.

Señorías, con fecha de 18 de marzo del 2014 España ratificó el Convenio de Estambul -del que aquí ya se ha dado cuenta sobradamente-, que fundamenta parte de la reforma actual. La proposición de ley, ya hemos dicho, pretendía la modificación de esos artículos 2 y 3, además de... (ininteligible) la disposición a la que se ha hecho referencia, la disposición final cuarta de la que se ha hecho referencia por parte de doña María del Río, y creo que acogemos también toda la normativa que ya ha sido aprobada de las diversas Cámaras autonómicas sobre particular. Así, la ley andaluza 13/2007, mamamos y nos empapamos de su concepto el artículo 3, cuando se define qué debe de considerarse violencia de género; también de la ley catalana, la 5/2008, cuando en su artículo 5 nos delimita qué debe entenderse por los ámbitos de violencia machista, y en especial el ámbito que se amplía, en el ámbito laboral, donde se distinguía expresamente dos tipologías, que creo que se ha recogido, el acoso por razón de sexo y el acoso sexual, y cómo no también la definición de feminicidio y las aportaciones que se hicieron durante todo este debate, y que recoge también la novedosa -o parte- redacción de la ley foral navarra, la 14/2015. Todo eso pese a las puntualizaciones que se hicieron por parte del informe del Consejo Consultivo de Canarias. Claro está, nosotros no vamos a legislar lo que compete exclusivamente al Estado a través de una ley orgánica, que es la legislación penal, pero sí podemos, por supuesto, establecer modificaciones, actualizaciones y referencias de toda esta visión desde el Convenio de Estambul en nuestra legislación social sectorial autonómica.

Termino. Agradecer, además, que se incluyese la modificación a la definición de feminicidio, ampliando el término genérico, que había solo el amplio de asesinato, e incluir el genérico de homicidio, pues entiendo que ahí incluimos tanto los homicidios simples como los agravados. Y nada más. Como empecé ayer, cuando hablábamos de la comparecencia con el señor consejero, de violencia de género: yo estoy encantado de haber participado en esta modificación de esa ley, tal vez la que más me ha hecho ilusión junto con la ponencia de la Ley de Transparencia, amén de otras intervenciones que he tenido, pero que en esta sí que se produce la continuación en política -porque también se puede hacer- de la lucha contra la violencia de género, como llevo haciendo laboralmente, o anteriormente, en los penales 3 y 4 de esta capital y en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife.

Nada más, y muchas gracias.

(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Moreno.

Turno ahora para el Grupo Socialista, señora Rodríguez.

La señora RODRÍGUEZ HERRERA: Gracias. Buenas noches, ya a esta hora...

Bueno, yo creo que ya se ha dicho todo, y yo lamento igual introducir un aspecto quizás no tan integrador, pero tengo que decirlo, también igual como decía la compañera Victoria antes en la comisión de cultura.

El 8 de marzo desde luego que es un día que está en el calendario para rememorar o para recordar, para reivindicar, desde nuestro punto de vista, que toca reafirmarnos en la voluntad de seguir luchando y poner el foco, además, en las reivindicaciones que tenemos pendientes las mujeres. Alegrarnos, evidentemente, por lo conseguido, cosas como esta en la que estamos trabajando hoy, son un avance que ayuda a que podamos eliminar o tachar de una vez este día del calendario.

Pero debemos ser exigentes también, y no ayuda, no ayuda para nada que el presidente del Gobierno hoy, pues, felicitara a las mujeres, o en su discurso, en su intervención se limite a felicitar a las mujeres. Lo que se espera de un presidente de Gobierno, sea hombre o sea mujer, es que se sume a las reivindicaciones de los derechos de las mujeres y, además, que se comprometa claramente, que se comprometa con mejorar los recursos, con ampliar los servicios, con escuchar, conocer y saber cuáles son los derechos y los retos que todavía quedan por cumplir. Pero, además, decir que lo que protege a las mujeres de la violencia de género es tener un empleo es simplificar el discurso, es limitarlo a una parte mínima de lo que es el problema de la violencia de género. Esperamos, como digo, de un presidente un compromiso mayor, un compromiso real. Es cuestión de convicción, es cuestión de sentirlo y saberlo y no simplemente de hacer unas declaraciones, pues, muy simples, y, como digo, con un discurso muy simple.

Pero, bueno, lo que está claro es que desde el Partido Socialista sí que nos comprometemos, y la mayoría -además, lo estamos viendo aquí, sobre el papel- de los partidos políticos, y este es un objetivo que se alcanza, nos ponemos de acuerdo en que hay que modificar dos artículos de una ley, y además adaptarla al Convenio de Estambul, porque ese es un avance en la lucha contra la violencia de género. Y esa violencia sigue siendo una asignatura pendiente; en esta asignatura seguimos sacando un cero, un suspenso, terrible.

Como digo, desde el Partido Socialista sí nos hemos comprometido desde hace muchísimo tiempo en priorizar en esta lucha, aprobando importantes leyes en el Estado, con necesidad de mejoras, probablemente, y con necesidades de reformas también, pero importantes leyes que han dado los mejores avances y los mejores cambios en este país en cuanto a la lucha contra la violencia de género y a la igualdad. La Ley Orgánica, del 2007, para la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, o la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Pero en Canarias contamos, hemos contado, con esta Ley -aprobada en 2003- de Prevención y protección integral de las mujeres contra la violencia de género, que ha sido una buena ley. Ha sido una ley que ha permitido tener en marcha una red de recursos en todas las islas implicando a todas las administraciones, una red de recursos que responde y que protege a las víctimas, a las mujeres, y a los menores que están a su cargo y que han sufrido esa violencia de género.

Esa ley se aprobó hace catorce años y desde luego que se ha hecho necesaria esa adaptación a las normas europeas, la adaptación al convenio de Europa, aprobado por el Consejo de Europa en Estambul en 2011 por los Estados miembros y ratificado por España en 2014.

Con este convenio se adopta por primera vez en Europa en un tratado internacional el carácter vinculante en materia de violencia de género para hacer frente a lo que se considera una grave violación de los derechos humanos, de los derechos de las mujeres. Ningún tratado de ámbito europeo había identificado y expresado textualmente que la violencia contra las mujeres es un atentado a los derechos humanos. En los artículos 1 y 2 del propio convenio ya se establece cuáles son los criterios y los objetivos que deben cumplirse en las normas europeas, que son la lucha, el proteger a las mujeres contra todas las formas de violencia, prevenir, perseguir y eliminar la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica. Y, como se ha dicho ya aquí, se trata de modificar los artículos 1 y 2 de la ley canaria, como además se ha explicado, ampliando el concepto de violencia de género. Pero no solo ampliándolo en el sentido de las formas de violencia y la definición, la definición de violencia de género y el ámbito de aplicación, sino, además, las formas de violencia, ampliándolo en la definición que planteaba don Emilio, además del feminicidio, independientemente de que el Código Penal lo recoja como delito o que las leyes estatales tengan que regular una tipificación de estos delitos.

Pero, en definitiva, lo que hoy tenemos que tener desde esta Cámara es que se produce la aprobación, la modificación de estos dos artículos. Agradecer, además, y destacar el trabajo que se ha hecho, efectivamente, de consenso amplio. Ha sido hasta fácil, por decirlo de alguna manera, esa adaptación de la ley, el trabajo que se ha realizado de estos dos artículos porque ha habido consenso, lo teníamos claro. Pero es verdad que también debemos ser responsables a la hora de hacer manifestaciones públicas, de tirar del carro, porque en este caso el cambio social se producirá si todos tiramos del carro, no solo le podemos exigir o le debemos exigir a los adolescentes en los institutos o a nuestros hijos, a nuestros familiares, sino desde los distintos ámbitos, y el referente es el Gobierno, la Administración pública, este Parlamento, los diputados y diputadas.

Por tanto, para terminar, seguimos trabajando, seguiremos trabajando para eliminar el 8 de marzo como un día para conmemorar la igualdad entre hombres y mujeres.

(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Rodríguez.

Turno ahora de la señora González Taño, por el Grupo Nacionalista Canario.

La señora GONZÁLEZ TAÑO: Señora presidenta, señorías.

Señor Moreno, lo bueno de ser mujer es que yo sí que puedo venir vestida de lila, cómprese una chaqueta o un suéter, que seguro que lo guarda en el armario y para este día será estupendo.

Bueno, en primer lugar, decir que, como intervengo la última, muchas cosas ya están dichas; voy a intentar no repetirme. Pero, en todo caso, por supuesto, unirnos desde nuestro grupo a los agradecimientos tanto a la proponente de la iniciativa, a doña María del Río, como a todos los participantes. La verdad es que, como se ha dicho aquí, ha sido un enorme placer trabajar en esta modificación, que, además, como se ha dicho, también es de esas cosas que hacemos en el Parlamento que luego queremos contarles a nuestros hijos con gran orgullo, y sobre todo a nuestras hijas.

Hoy estamos aquí, decía, treinta y una diputadas en un Parlamento paritario gracias a la lucha de muchas mujeres de todos los partidos políticos y todas las ideologías. La defensa de la igualdad en la lucha contra la violencia de género no puede ni debe ser patrimonio de nadie porque pierden las mujeres.

Los grandes logros en esta materia, en este y en otros parlamentos, se han alcanzado cuando hemos aparcado nuestras siglas y hemos luchado juntas. Este Parlamento fue pionero aprobando una ley contra la violencia de género en el año 2003, antes que la ley estatal. Canarias ha sido pionera en medidas como el teléfono de atención a víctimas de violencia a través del 1-1-2, que empezó aquí mucho antes de que se plantease a nivel estatal, y muchas otras medidas: los recursos de ayuda se implantaron con mucha rapidez y con gran eficacia. Pero nos preguntamos, después de catorce años, ¿qué ha pasado para que hoy tengamos esa sensación de frustración, esa sensación de que las cosas no mejoran? La sensación de frustración no puede paralizarnos ni puede llevarnos a no lograr que se sitúe este tema, como se ha planteado aquí, de forma prioritaria en las agendas de todas las administraciones y de todos los gobiernos, y por eso nos alegramos de que sea uno de los temas prioritarios que se haya planteado por parte de la Conferencia de Presidentes y, desde luego, ahí nos tendrán.

Hoy, como decía, somos treinta y una mujeres en este Parlamento. Tenemos mayoría absoluta, por cierto, cuando nos queramos organizar tenemos la posibilidad de tomar medidas sin problema, pero tenemos que hacerlo todas juntas para lograr los avances que, como he dicho, se han logrado en otras etapas. No voy a entrar en el planteamiento que ha hecho la señora Ventura del Carmen sobre el tema del presidente del Gobierno -sinceramente, me parece aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid-, pero sí le voy a decir una cosa: en Coalición Canaria, en el Partido Nacionalista Canario, afortunadamente, no necesitamos que el presidente del Gobierno diga o haga. Nosotros hace muchos años... Le voy a contar una anécdota -está la señora Allende aquí-: cuando el señor Román Rodríguez era presidente del Gobierno de nuestro partido, hizo un gobierno en el que no había mujeres -¡no había ninguna mujer!-, y entonces se le planteó desde nuestra formación política por qué no había mujeres en ese Gobierno y dijo que no teníamos mujeres preparadas. Desde entonces, en Coalición Canaria tenemos un lobby de mujeres, una mujer por isla, y nosotros luchamos internamente -aquí está la señora Allende que lo recordará, hay muchas otras-, pero tenemos un lobby interno: no se preocupe que si el señor presidente del Gobierno o cualquier persona de nuestro partido no cumple con su obligación en esta materia, somos nosotras las que le vamos a tirar de las orejas en todas las reuniones, y le aseguro que desde que haga falta reactivaremos el lobby interno de mujeres que tenemos.

Esta, decía, es una buena reforma, lo han dicho todos los grupos y nos vamos a unir a esto. Es una buena reforma y la hemos apoyado y la vamos a apoyar, y lo vamos a hacer por una cosa. Miren, lo vamos a hacer por esas mujeres que en Canarias murieron misteriosamente cayéndose por unas escaleras a lo largo de la historia. Por esas mujeres que a lo largo de la historia de Canarias se han suicidado de las formas más extrañas y que aparecen en sus certificados defunción. Por todas las que sufrieron años y años en silencio malos tratos físicos y psíquicos mientras todos miraban para otro lado. Por nuestras hijas, por todas las hijas a las que tenemos que proteger. Por todos esos niños y niñas que viven todavía hoy en un ambiente violento en una familia. Por todas esas mujeres que vienen engañadas a nuestro país creyendo que vienen a trabajar y, sin embargo, son vilmente tratadas y prostituidas, para que puedan tomarse medidas desde el inicio del maltrato y no cuando es tarde.

En esta modificación -no la voy a volver a contar porque ya se ha dicho- se amplían, se catalogan las formas de violencia, se reflejan las condiciones que deben darse para arbitrar fórmulas de apoyo y ayudas más eficaces. Y como decía el otro día -lo comentaba aquí la señora María del Río también-, el interesante diálogo que tuvimos en estos días con motivo del Día de la Mujer, la profesora Ángeles Guerra decía un dato, que a mí no se me había ocurrido, pero que quizás tiene, como se ha dicho aquí, que inducir a la reflexión: el 93 % de los reclusos en España son hombres, de las personas que están en las cárceles, el 93 % son hombres, luego la violencia está interiorizada; no solo la violencia contra las mujeres, sino la violencia en general está interiorizada y asociada a los estereotipos masculinos. Era un planteamiento que ella hacía y a mí la verdad es que me indujo a la reflexión y quería aportarlo hoy aquí porque me parece muy interesante. Más allá de la violencia contra las mujeres, tenemos también que pensar qué pasa cuando una sociedad tiene un porcentaje de la población con esos índices de violencia. Y decía que esta reforma, por tanto, y todas esas iniciativas que se han planteado, todos esos estudios que hay que hacer, tienen que unirse en iniciativas transversales. Y ya lo he dicho aquí en todas las ocasiones en las que me ha correspondido: esta tiene que ser una materia transversal no solo dentro del Gobierno de Canarias, no solo en todas las consejería, no solo en todas las direcciones generales, desde arriba hasta abajo en todas las decisiones que se tomen en el Gobierno de Canarias, sino en los cabildos, en los ayuntamientos. Todas la formaciones políticas tenemos concejales, tenemos consejeros de cabildo, tanto en el Gobierno como en la Oposición, y esto tiene que ser una lucha de todos que deber permeabilizar a nuestra sociedad, y es, ojalá lo logremos, no sé si con eso lo lograremos, y ojalá, como decía antes, esa sensación de frustración no nos lleve a paralizarnos y a pensar que esto no tiene remedio, porque tiene que tenerlo. Y me gustaría..., porque decía que esta es una lucha social que no puede llevarnos a la frustración por la sensación que tenemos de que la vamos perdiendo, creo que todas lo tenemos y todos lo tenemos.

Me gustaría terminar con el testimonio de María. Buscaba cómo terminar esta intervención y me pareció que era interesante buscar el testimonio de alguien, de una mujer llamada María, evidentemente, es un nombre ficticio, pero bueno. Una mujer que cada mañana se levantaba y rezaba para que ese día su marido no le pegara y no la abandonara, porque no tenía recursos para poder marcharse de su casa. María rezó día a día durante veinte años por estas dos cosas. Pasados veinte años, su marido la abandonó por una mujer más joven, a la que suponemos -no conocemos su historia- siguió maltratando. Por todas esas Marías, por todas esas mujeres que han sufrido a lo largo de la historia, sufren hoy y siguen sufriendo violencia, por todas esas que desgraciadamente sufrirán violencia en el futuro, tenemos que seguir luchando. Las cifras dicen que en España hay alrededor de setecientas mil mujeres que sufren violencia en algún momento de su vida: por todas esas mujeres, por todas las canarias que hoy viven en la agonía de no saber si su vida corre peligro, por todas ellas tenemos que seguir luchando.

Enhorabuena por esta iniciativa y, desde luego, cuenten con nosotros -hablo en nombre de nuestro grupo parlamentario-, tanto con las mujeres como los hombres de Coalición Canaria, del Grupo Nacionalista, con el Partido Nacionalista Canario, para hacer que esta lucha siga adelante y que logremos que algún día estas iniciativas no tengan que venir al Parlamento de Canarias.

Muchas gracias.

(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora González Taño.

Señorías, llamo a votación de esta proposición de ley. (La señora presidenta hace sonar el timbre de llamada a votación. Pausa).

Ocupen sus escaños, señorías. Señorías, iniciamos la votación. (Pausa).

41 votos emitidos: 41 síes, ningún no, ninguna abstención.

(Sus señorías, puestas en pie, prorrumpen en aplausos).

Más información
Otros formatos
Iniciativas tratadas
  • 9L/PPL-0007 Sobre De modificación de la Ley 16/2003, de 8 de abril, de prevención y protección integral de las mujeres contra la violencia de género.


Parlamento de Canarias · C/Teobaldo Power, 7 · 38002 S/C de Tenerife · Mapa · Tel: 922 473 300 Fax: 922 473 400
Glosario de términos · Mapa de contenidos · Aviso jurídico