Diario de Sesiones 11/2019, de fecha 15/10/2019 - Punto 34

10L/C/P-0120 COMPARECENCIA DE LA SEÑORA CONSEJERA DE ECONOMÍA, CONOCIMIENTO Y EMPLEO, SOBRE PROPUESTAS Y PLANES DE IMPULSO AL DIÁLOGO SOCIAL ENTRE LOS AGENTES DEL ÁREA DE EMPLEO, A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO SÍ PODEMOS CANARIAS.

El señor PRESIDENTE: Vamos con la última comparecencia de la sesión de hoy. Comparecencia de la señora consejera de Economía, Conocimiento y Empleo, sobre propuestas y planes de impulso al diálogo social entre los agentes del área de empleo, proponente el Grupo Parlamentario Sí Podemos Canarias.

Por un turno de cinco minutos.

Señor Marrero, tiene la palabra.

Señorías, por favor, sé que es la última, que es un poquito de esfuerzo para que mañana podamos poder terminar a una hora razonable, les pido un último esfuerzo y atención a la comparecencia.

Tiene la palabra el señor Marrero.

El señor MARRERO MORALES: A esta hora de la tarde tiene uno la sensación, después de cuarenta años trabajando en la enseñanza, de que es la hora, de una a dos de la tarde de un viernes, cuando todo el mundo quiere marcharse. Pero, bueno, vamos a intentar hacer el esfuerzo para que, de alguna manera, abordemos el asunto que nos traía hoy aquí, que era que habláramos sobre esa necesidad imperiosa del diálogo social entre los agentes de la economía en Canarias.

Es evidente que el diálogo social como fórmulas para acercar posiciones encontradas y llegar a acuerdos es una absoluta necesidad. Pero, también, yo soy consciente, y creo que muchos somos conscientes de que nos hace falta cultura de diálogo y de entendimiento. No suele ser muy habitual, desgraciadamente.

Generalmente apelamos al diálogo en los momentos de conflicto, para intentar acallar la movilización, y entonces solemos recurrir in extremis a la mediación entre las partes. Es decir, cuando... yo he formado parte del mundo sindical, y sé que cuando llegamos a un conflicto, y no hay salida, apelamos a que hay que buscar que alguien actúe de árbitro a ver si salimos del lío en el que nos hemos metido todos, porque no hay posibilidad de encuentro entre las partes.

El diálogo debiera ser una constante en las relaciones entre los agentes sociales. Se torna imposible, en muchos casos, ¿por qué?, porque hay intereses de clase. Las clases sociales siguen existiendo, y cuando hay intereses económicos, y unos son los empleadores y otros los empleados, normalmente hay intereses de clase. Eso no lo podemos eludir ni obviar.

Por tanto, hay sectores del empresariado que se comportan con responsabilidad, y tratan bien a sus trabajadores, etcétera, y hay otros que su interés supremo es obtener el máximo de beneficios a toda costa, ¿no? Y la representación sindical de los trabajadores y trabajadoras intenta arañar algunas mejoras económicas, laborales y sociales para sus afiliados. No exentas, muchas de estas relaciones, también, y de exigencias, en algunos casos, de corporativismo, donde hay que luchar, a veces, si lo que se está es en las instituciones públicas, por el interés general, frente a las exigencias corporativistas.

Hay un juego difícil, hay un desequilibrio en esas fuerzas desiguales, y la parte más débil siempre suele ser la clase trabajadora, pero siempre hay un tercer agente, que son los poderes públicos. Ese tercer agente, que son los poderes públicos, podemos ver, examinar de alguna manera qué papel juega cada uno.

El legislativo, que crea los marcos y las relaciones laborales, inclinándonos en una o en otra dirección según los grupos de presión, la ideología, las sensibilidades de las mayorías en cada momento, etcétera, según la normativa que se vaya dando en función de quienes sean las mayorías en esos momentos en los legislativos. Hemos podido contemplar en los últimos tiempos como las conquistas de un siglo de la clase trabajadora, en cuestión de una legislatura, se han ido al traste. Es decir... y retrocedimos casi cincuenta años en materia de derechos laborales. Es decir, las cosas parece que no permanecen para siempre, siempre hay que estarlas manteniendo vigilantes para que se concluyan.

Recuerdo cuando, no con bisturí, sino con una podona, se produjo la primera reforma laboral del señor Zapatero, o cuando el señor Rajoy, ya ni con un bisturí ni con una podona, entró con un hacha para hacer una reforma laboral mucho peor. Es decir, de alguna manera nos hemos encontrado con horas extra sin control, recortes salariales, despidos a bajo coste, contratos en precario, inestabilidad laboral, dificultades para el ejercicio del sindicalismo... en resumen, pérdida de derechos y libertades.

Estos asuntos son los que marcan las actuales relaciones en el mundo laboral, y desde Sí Podemos Canarias, y desde Unidas Podemos a nivel de Estado, estamos empeñados en que esas reformas laborales que marcan las relaciones se deroguen. Es decir, es que, si no, no podemos avanzar. Se imposibilita una parte del diálogo social mientras sigan estando las normas laborales que implican esa desigualdad tan grande entre las partes.

Pretendemos, lógicamente, que haya medidas como que el salario mínimo interprofesional pase de los 900 actuales a los 1200, ¿por qué? porque es otra de las posibles conquistas para que se beneficien muchas, cientos de personas, en estas islas, por ejemplo.

Ya en la siguiente intervención continuaré hablando sobre el poder ejecutivo y el judicial, porque creo que también tienen que ver mucho en esta situación del posible diálogo social y las consecuencias de lo que aparezca.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Marrero.

Turno para la señora consejera, doña Carolina Darias, por tiempo de siete minutos.

La señora CONSEJERA DE ECONOMÍA, CONOCIMIENTO Y EMPLEO (Darias San Sebastián): Señorías, señor presidente, miembros de la Mesa, buenas tardes, buenas noches ya.

No voy a decir eso de que quiero que sea viernes, de una a dos de la tarde. Creo que es el momento en que tengo que y, además, lo hago con sumo gusto, intentar dar respuesta a las cuestiones planteadas. Y lo hago a petición, en esta ocasión, del Grupo Parlamentario Sí Podemos, para compartir las propuestas y los planes de la consejería sobre impulso al diálogo social.

Y quisiera hacerlo comenzando por un reconocimiento histórico, que viene marcado también en parte en la presentación que ha hecho el proponente. Y es la creación del Estado del bienestar. No se sorprendan si lo traigo aquí, a colación, porque lo que hoy conocemos como el Estado del bienestar es fruto, entre otras cosas, del diálogo, y de la voluntad de entendimiento de los agentes económicos, sociales y políticos.

Coincidimos, sí, coincido, señor Marrero, en que el diálogo social es fundamental. Es fundamental construir el consenso necesario que nos exige a todos y a todas un compromiso esencial, y que esta consejera y este Gobierno quiere compartir con ustedes, y es una política con fundamento. (Ininteligible) una expresión canaria que muchas abuelas y abuelos nos los decían, ¿verdad?, actúa con fundamento.

Y este el marco en el que también quiero marcar este espacio de relaciones imprescindibles y necesarias para avanzar, porque todo aquello que nos permita avanzar va a venir necesariamente del consenso, o principalmente del consenso. Tenemos que recuperar, evidentemente, el terreno perdido.

Además, ustedes saben que la economía está sujeta a ciclos económicos, que a veces vienen mejores, a veces no vienen tan buenas, ¿verdad?, y que también en todo momento y circunstancia el diálogo social, la posibilidad de llegar a acuerdos y entendimientos entre agentes económicos y sociales y la Administración pública es imprescindible, y en momentos de incertidumbre política, también.

Quiero precisar el marco de lo que estamos hablando, cuando lo hacemos de diálogo social, estamos hablando de todo tipo de negociaciones, de consultas, de relaciones, por un lado, entre representantes de los trabajadores y trabajadoras, de los agentes empresariales, pero, también, por parte de la Administración pública para propiciar que ese diálogo se produzca. En propios términos de la OIT, cuando habla de un trabajo decente habla de cuatro pilares para que este tenga tal consideración, esto es, creación de empleo, protección social, derechos en el trabajo, pero sobre todo, sobre todo, diálogo social como elemento fundamental del ODS 8 de la Agenda 2030, que es un trabajo decente y sostenible.

Por lo tanto, cuando hablamos de diálogo social lo que estamos buscando es la promoción del consenso, estamos hablando de la implicación democrática de todas las personas que actúan, que participan en ese avance de búsqueda de nada más y nada menos que el bien común, señorías, y poder, así, dar solución a muchos temas, especialmente, estabilidad laboral e impulsar, cómo no, el progreso económico.

Yo no me voy a detener entre la diferencia entre el diálogo social y negociación colectiva, creo que lo tenemos claro, en uno hay un acuerdo tripartito y en otro hay un acuerdo bipartito, entre los agentes económicos y sociales. Pero sí quiero marcar la diferencia en el sentido de que diálogo social sí, pero negociación colectiva también, como elementos que están interrelacionados y que tenemos, tienen, que ir necesariamente de la mano, señorías.

Yo he comparecido ya en diferentes ocasiones, tanto, aquí, en sede plenaria, como en la comisión, y he establecido las líneas estratégicas de mi departamento. Y me habrán escuchado decir, señorías, que uno de los objetivos prioritarios no puede ser otro que la de la consolidación de la concertación social y el diálogo social como eje central del diseño, de la planificación y la ejecución de las políticas de empleo. Es lo que nos va a permitir, y estoy convencida, un empleo estable y de calidad.

Saben, señorías, que soy una convencida y una apasionada del diálogo, del encuentro, del acuerdo y del consenso. Y, desde luego, este Gobierno lo va a practicar. Ya lo hace, ya lo hacen los agentes económicos y sociales, pero, desde luego, coincidirán conmigo que el diálogo social no se puede dejar a una cuestión voluntarista de ningún gobierno, antes, al contrario, es una obligación política y moral que tenemos entre todos, entre todos nosotros. Y eso nos exige grandes o importantes acuerdos de los que sí ya les avanzo que ya estamos trabajando.

Miren, en Canarias ha habido un antes y un después, creo que eso lo podemos compartir, con la Ley canaria de participación institucional, creo que ha sido un importante avance, que hasta ahí había dificultades y ausencia de diálogo hasta ese momento, y creo que esa ley canaria, de 2014, de participación, propició y estabilizó el diálogo social, yo creo que eso es importante, y que ha permitido a lo largo de estos años pues desarrollar el último, el VI Acuerdo de concertación social, que tuvo lugar en enero de 2018 y, desde luego, que tiene una importante panoplia de acciones que desarrollar en el mismo.

La idea, si les parece, es que en la segunda intervención pueda desarrollar todas y cada una de las acciones, algunas ya me las habrán escuchado sus señorías, pero sí quiero incidir en algo que me parece fundamental, y es que el acuerdo no llega solo, el consenso hay que buscarlo y, desde luego, esta consejera, este Gobierno, y estoy convencida que los agentes económicos y sociales, así me lo han transmitido en las distintas reuniones que ya, en este tiempo, que llevo al frente del departamento, lo vamos a buscar, de hecho, ya nos hemos sentado, en varias ocasiones, y el acuerdo no solo ha sido posible sino que ha sido real.

Por tanto, señor Marrero, señorías, el consenso es parte fundamental del trabajo del Gobierno, pero, especialmente, de este departamento. Sin consenso difícilmente podremos caminar, con el consenso no tendremos límites hacia donde queramos llegar, y sobre todo practicando una política con fundamento, señorías.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora consejera.

Turno para el Grupo Mixto.

Tres minutos, señor Fernández de la Puente.

El señor FERNÁNDEZ DE LA PUENTE ARMAS: Gracias, señor presidente.

Señora consejera.

El diálogo social ha sido pieza básica en las relaciones laborales desde la transición. Los agentes económicos, empresarios y sindicatos más representativos han llegado a acuerdos en los malos y en los buenos momentos junto a la Administración desde el consenso y el acuerdo, donde la función del Gobierno ha sido y debe ser la de árbitro y moderador para conseguir los acuerdos necesarios, diálogo social, concertación social o la negociación colectiva son partes importantes en las relaciones que deben regir las relaciones laborales y el devenir de nuestra economía y de nuestra sociedad.

Yo soy un firme defensor del convenio colectivo, de la negociación colectiva. La negociación colectiva ha demostrado su utilidad para poder fijar unos mínimos, unos que, luego, han sido mejorados por los pactos en las empresas, adaptando la realidad del negocio a lo marcado en los convenios colectivos, una misma categoría profesional no gana lo mismo si está en una empresa o en otra, ni los beneficios que puede tener el trabajador estar trabajando en un sitio o en otro son los mismos. Por ejemplo, los créditos o las condiciones preferentes que pueden tener los empresarios en la banca o las personas que trabajan en las compañías aéreas, que tienen billetes prácticamente gratis para ellos y sus familias. Son beneficios que se llevan en el marco de las empresas. Potenciar la negociación colectiva como instrumento de flexibilidad capaz de dar satisfacción a las necesidades de las empresas y los trabajadores a los nuevos retos este debe ser un objeto a conseguir.

Se deben buscar, también, herramientas necesarias para abordar la mejora del empleo joven, como demandaba recientemente en el foro mundial de empleo de la OIT un representante de la UGT, y también la mejora del emprendimiento con un asesoramiento que eleve el índice de vida de muchas empresas jóvenes que no llegan a los dos años mediante estudios de habilidad de empresa.

También ha puesto de manifiesto la CEOE que se deben atender a los retos que comportan la globalización, la digitalización, las nuevas formas de trabajo y los cambios demográficos y familiares, que permitan dotarnos de un marco normativo que facilite el desarrollo de las relaciones laborales contribuyendo a la creación y al mantenimiento del empleo.

En mi opinión, ese debe ser uno de los grandes objetivos del diálogo social, la creación y el mantenimiento de empleo de seguridad, que dé seguridad y calidad a los ciudadanos. Por nuestra parte, todo lo que sea fruto del consenso, a través de las partes dentro de un proceso negociador, seguro que lleva a avances sólidos y duraderos. Y en esta línea, señora consejera, nuestra colaboración y todo nuestro apoyo.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor Fernández de la Puente.

Turno ahora para el Grupo Parlamento de Agrupación Socialista Gomera, Ramos Chinea.

El señor RAMOS CHINEA: Gracias, señor presidente. Buenas tardes, señorías. Buenas tardes, señora consejera.

En nuestro grupo no entendemos un diálogo social sin una nueva reforma laboral que quite todos aquellos impedimentos a la negociación colectiva. Está claro que esta es una asignatura pendiente de todos aquellos que han gobernado en la nación en los últimos años. Y desde nuestro grupo esperamos que, si se confirma de una vez por todas un nuevo gobierno de España, este tenga claro que esta reforma debe ser una prioridad, y es esencial para recuperar bienestar social, la calidad de vida de los trabajadores y terminar con la precariedad laboral y la excesiva temporalidad, que permita la legislación laboral de nuestro país.

Un problema de precariedad y temporalidad que se ceba especialmente con Canarias. Tenemos muchos isleños encuadrados en los llamados trabajos pobres, hay sectores económicos en donde se abusa de la figura del falso autónomo y otros donde, en vez de consolidar las plantillas de trabajadores como estructurales, se les sigue encadenando contratos temporales. Sin una legislación adecuada y sin que impulsemos el diálogo social para aprobar los distintos convenios que están pendientes desde hace ya varios años, los trabajadores seguirán sin un marco laboral estable que vele por sus derechos laborales. Seguirán sin recibir ofertas formativas por parte de las empresas, sin recibir una tabla salarial acorde a las funciones que desempeñan y sin tener el reconocimiento de una categoría profesional real.

Por eso, compartimos la importancia de esta comparecencia, señora consejera, para pedirle que el Gobierno de Canarias impulse el diálogo social en todos los ámbitos de los sectores económicos de la esfera privada. De hecho, deberíamos hacer un estudio sobre cuáles son los convenios actualmente en vigor, cuáles están próximos a agotarse, cuáles se están prorrogando y cuáles ni siquiera aún están aprobados. Además, hablamos de distintos convenios a niveles provinciales y hay diferencias notables entre unos y otros, aunque versen sobre la misma actividad, algo que es comprensible debido a que es lo marca la ley, pero que en una región como Canarias provoca comparativas evidentes.

Señora consejera, usted sabe qué hay que hacer. Tiene, entre su equipo, a figuras provenientes del ámbito sindical que podrían asesorarla en los convenios pendientes. Primero, hacer reuniones con los empresarios y con los sindicatos, el fomento de un buen clima para el inicio de las negociaciones y reuniones entre ellos, ejercer la mediación en los procesos que se inicien, pero sin llegar a la injerencia y darle apoyo a la continuidad, al proceso hasta su finalización.

Y, por supuesto, estoy seguro que el Gobierno de Canarias va a contribuir activamente en todo lo que favorezca el diálogo social para generar seguridad, estabilidad y trabajos de calidad.

En definitiva, señora consejera, lo que le pedimos a un gobierno social es que apoye la negociación colectiva para asegurar un empleo estable y de calidad a nuestros ciudadanos.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Ramos Chinea.

Turno para el Grupo Parlamentario de Nueva Canarias, tres minutos.

El señor CAMPOS JIMÉNEZ (desde su escaño): Gracias, señor presidente.

Señora consejera, decía en su intervención que el diálogo social ha sido una piedra angular en el Estado del bienestar. Yo creo que ese era el origen. Hoy en día, desde mi punto de vista, el diálogo social es una cuestión que cualquier sociedad avanzada debe de tener como elemento de referencia, cualquier sociedad inteligente debe tener como elemento de referencia. Y lo digo porque, siendo cierto el arranque, el origen, de ese inicio de Estado de bienestar, el diálogo social fue una piedra angular, desgraciadamente quebrada aproximadamente hace unos cinco o seis años, cuando determinadas decisiones como una reforma laboral rompe el equilibrio fundamental para que el diálogo social sea efectivo. Cuando se rompe ese equilibrio, uno de los dos sectores, empresa y trabajadores, y adivine por dónde se rompió el mismo, desaparecen desgraciadamente, a partir de ahí, los avances conquistados durante décadas. Hemos visto cómo volvían al punto de partida, en algunos casos, en apenas unos años.

Por tanto, ese debe ser uno de los elementos esenciales que todos los grupos políticos aquí presentes debemos de marcarnos como elemento de referencia, cierto es que no en este Parlamento sino en el Congreso, pero es un elemento fundamental, y ese sí debe ser una piedra angular para recuperar un diálogo social real y efectivo. Cierto es que no hablamos de convenios colectivos, pero forma parte fundamental para hablar de empleo de calidad, de empleo estable. Pero creo que hay distintas estrategias que sí competen a este Gobierno para impulsar el diálogo social. No es lo mismo un gobierno que otro gobierno, el signo de los mismos, no es lo mismo un gobierno conservador que un gobierno progresista a la hora de impulsar determinadas medidas.

Por tanto, una estrategia de empleo clara donde la estabilidad sea un elemento fundamental y la calidad del mismo esté presente, donde la formación también esté presente dentro de ese diálogo social, el reciclaje continuo de muchas personas que, a partir de una determinada edad, y por lo volátil que es ya el mercado de trabajo, enormemente variable, necesitan de una recualificación constante. Pero también en el marco de la formación profesional empresas, trabajadores y administraciones públicas están obligados a desarrollar un trabajo importante.

La prevención de los riesgos laborales. Ese debe ser otro elemento esencial dentro del diálogo social impulsado por un gobierno progresista, pero también la igualdad en el empleo, ese debe ser otro eje fundamental dentro del diálogo social y, por supuesto, en esta materia, que debiera ser para todos, pero sabemos que, desgraciadamente, fundamentalmente, quienes lo necesitan más, a día de hoy, siguen siendo las mujeres, la conciliación entre empleo y familia.

Por tanto, hay muchísima tarea por delante dentro de un gobierno como el que actualmente usted, en su consejería, lleva a cabo en materia de diálogo social.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.

Turno ahora para Grupo Parlamentario Popular, señora Reverón.

La señora REVERÓN GONZÁLEZ: Gracias, presidente. Buenas noches ya, señorías. Buenas noches, señora consejera.

A ver, a mí me gustaría hablar de consenso y sí es verdad que yo creo que mi formación política, el Partido Popular, creo que en esta sede parlamentaria siempre ha tendido la mano al consenso, porque creemos que así es como se consiguen los mejores éxitos, sobre todo para esta tierra, para Canarias.

Pero las personas que me han precedido en la palabra me obligan a hablar de esas reformas que se han dicho, que hizo Mariano Rajoy y, además, también el proponente hizo mención a la reforma que se hizo del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y de que realmente fueron malas reformas.

Yo simplemente me quiero centrar en número y en datos. Sí me gustaría que aquí se reconociera que, independientemente de que algunos no están a favor de esa reforma laboral que hizo mi partido, que hizo el Partido Popular, evidentemente las listas de desempleo no aumentaron, y nosotros creamos empleo. Yo creo que si algo se puede decir del Partido Popular es que nuestro ADN es la generación de empleo. Y digo esto porque, claro, ahora, si tenemos en cuenta cuáles son los indicadores económicos que estamos viviendo a nivel nacional, y también a nivel de Canarias, tengo la sensación de que vamos otra vez a liderar esa tasa de desempleo, y hoy se ha visto, y en muchas comparecencias hemos hablado mucho de la relación de que hay que generar empleo para la exclusión social. Por tanto, creo que todo va de la mano.

Por tanto, yo le pido a la señora consejera que, bueno, que copie las cosas buenas que se han hecho en el Gobierno central, porque algo, como digo yo, algo bueno se habrá hecho.

Pero sí es verdad que la consejera hacía también mención a los acuerdos de concertación social, y sí me gustaría hacer referencia a esos acuerdos. Creo que han sido unos acuerdos exitosos, pero exitosos porque siempre se fundamentaron en la unanimidad de todas las personas que participaron en esos acuerdos, tanto la parte sindical como la parte empresarial, y ahí se consiguieron acordar medidas, en el último acuerdo de concertación social del 25 de enero del 2018, se acordó fijar veinticinco medidas para políticas activas de empleo. Entonces a mí sí me gustaría -me imagino que ahora en su segunda intervención la señora consejera nos ilustrará con cuáles son algunas de las medidas, porque somos conscientes que no da tiempo-, pero sí me gustaría que hiciera hincapié en las siguientes, en:

Adaptar la formación a las necesidades de las necesidades de las empresas. Todos sabemos que es importantísimo. En estos momentos nos encontramos con muchas empresas y no hay personal cualificado. Por tanto, creemos que eso tiene que ser una de sus metas. Y promover la teleformación y la movilidad internacional, así como acciones dirigidas a fomentar el emprendimiento como generador de la actividad económica.

En definitiva, señora consejera, desde mi grupo parlamentario le deseamos el mayor de los éxitos, ya se lo dije en mi primera intervención cuando hablé con usted, porque creo que ese será el éxito de toda Canarias y que en todas las medidas que usted ponga en marcha va a contar con nuestro consenso con nuestro apoyo.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Reverón.

Turno para el Grupo Parlamentario Nacionalista.

La señora CALZADA OJEDA (desde su escaño): Gracias, presidente.

Señora consejera, (ininteligible) ninguna duda, este grupo político va a apoyar siempre el diálogo social y todas las medidas que conlleven a mejorar ese diálogo social. Afortunadamente, para el nuevo equipo que usted lidera ya hay un camino hecho, y nosotros lo que queremos es que continúe con ese camino.

Efectivamente, como usted dijo, en enero del 2018 se firmaron los sextos acuerdos de concertación social de Canarias, fruto del diálogo del consenso entre los sindicatos y las patronales. Temas como competitividad, absentismo, economía sumergida, políticas activas de empleo, protección social o participación institucional forman parte del contenido de esos acuerdos.

Pero es que, además, en mayo del 2019, ya se presentaron, también, el contenido de los séptimos acuerdos, presentados por los sindicatos y por los empresarios. Temas que aquí ya se han comentado, servicios públicos y fiscalidad, simplificación administrativa, formación profesional dual, igualdad y brecha salarial. Todo esto forma parte de esos séptimos acuerdos, esta documentación ya está, ya está trabajada y consensuada.

En este sentido, le repito, siempre va a contar con el apoyo de este grupo político. Lo que le pedimos es que no pierda la sinergia que se ha creado. Nos ha permitido, el trabajo que se ha hecho desde enero del 2018, realmente desde el año 2017, donde se acaba con dos años de inacción absoluta respecto a lo que es la concertación social, se ha creado una sinergia entre los sindicatos y los empresarios que ha permitido poner sobre la mesa estos dos acuerdos, los sextos y los séptimos que, evidentemente, falta porque este nuevo Gobierno los cierra.

¿Qué es lo que creemos nosotros que hace falta?, por supuesto crear esa evaluación, llevar a cabo la evaluación de todas las acciones que se presentaron en los sextos acuerdos, porque si no, evidentemente, no se garantizan no sirve de nada cualquier cosa que se ponga sobre el papel y, por supuesto, empezar a ejecutar esos séptimos acuerdos, el contenido de los séptimos acuerdos hay que empezar a ejecutarlos.

Respecto a otro tema que realmente me tenía un poco despistada, pero que entiendo que es de suma importancia, de lo que se ha hablado aquí, que sacó el señor Marrero, legislación laboral, por supuesto, este grupo político siempre ha pedido, ha solicitado, ha instado a que se lleve a cabo ya una modificación de la legislación laboral para devolver, entre otras cosas, la negociación colectiva donde tiene que estar y, desde luego, que los trabajadores puedan estar en situación de igualdad respecto al empresario.

Lo que no entendemos, seguimos sin entender, y por más que preguntamos nadie nos responde, es cómo posible que en los años en los que ha gobernado el Partido Socialista, con el apoyo del partido Podemos, en Madrid, ni siquiera se ha movido una coma de esa legislación laboral que hay que reformar.

Como le digo, en todo esto va a contar siempre con nuestro apoyo, y lo que le pedimos, por favor, es que no pierda las sinergias... (corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Calzada Ojeda.

Turno ahora para el Grupo Parlamentario Socialista, doña Yolanda Mendoza, tiene turno por tres minutos.

La señora MENDOZA REYES: Gracias, presidente. Buenas noches, señorías.

Como todos y todas saben, la concertación social es el compromiso al que se llega por la negociación voluntaria entre los agentes sociales, económicos y el propio Gobierno. Su finalidad, la de llegar a un acuerdo con consenso de las condiciones laborales aplicables a la generalidad de los trabajadores y las trabajadoras. La concertación social, señorías, no es más que una manifestación particular del diálogo social, que se considera como un derecho fundamental y básico de las políticas de empleo.

El diálogo social -y leo textualmente- es la relación de comunicación, consulta y negociación entre gobiernos, empleadores y sindicatos sobre cuestiones de interés común. En resumen, señorías, el diálogo social es el que se utiliza para referirse a las relaciones horizontales entre el Gobierno y las organizaciones de la sociedad civil, empresas, sindicatos o administraciones públicas, con el fin de abordar, conjuntamente, los problemas sociales y contribuir a elaborar soluciones fundadas en el consenso. Y eso es, precisamente, lo que debería ser el objetivo común de esta Cámara, abordar conjuntamente los problemas sociales y contribuir a elaborar soluciones fundadas en el consenso. Y nos congratulamos, señora consejera, que esto haya sido un mantra en sus últimas intervenciones.

En un entorno cambiante, globalizado e interrelacionado como el actual, el impulso del diálogo social debe tener como finalidad la cohesión social, el progreso y el bienestar de las islas. Debe dar respuesta a las múltiples cuestiones que preocupan, y mucho, a la hora de crear un empleo digno y de calidad para Canarias. El diálogo social creemos que debe ir encaminado, entre otras cosas, a impulsar las políticas activas de empleo, a impulsar el asesoramiento a agentes sociales y económicos para la buena fe de la negociación colectiva, impulsar la seguridad y salud en el trabajo y prevención de riesgos laborales, impulsar la conciliación de la vida personal familiar y laboral, impulsar los planes de formación en materia de acción social, impulsar la responsabilidad social y el fomento a la igualdad y no discriminación de los trabajadores y las trabajadoras, impulsar las actuaciones frente al acoso laboral, acoso sexual y violencia de género, impulsar la inspección de trabajo o impulsar el tribunal laboral canario.

Para llegar a la concertación social es necesaria la escucha activa y la predisposición, que nos consta que este Gobierno tiene. Esto, sin ninguna duda, repercutirá de manera muy positiva en la vida de las canarias y los canarios. Pero todo esto solo es posible por medio de la escucha y el intercambio de opiniones resultantes del propio diálogo social. Y, desde esta visión, dialogada y compartida, hemos visto que se encuentran sus políticas de fomento al mismo.

Señora consejera, muchísimas gracias por la explicación, gracias, señorías.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Mendoza.

Grupo... eh, perdón, turno para el grupo proponente, señor Marrero. Siete minutos.

El señor MARRERO MORALES: En la primera intervención hablaba de la importancia que tiene el tercer factor interviniente en el diálogo social, es decir, el empresariado, trabajadores, y los poderes públicos, y el poder ejecutivo, del que hablábamos antes, y el poder legislativo.

Está claro que las leyes no son neutras, las leyes están en función de las ideologías, de quienes las impulsan, y pueden favorecer un empleo de calidad o pueden favorecer un empleo como el que tiene la mayoría de los trabajadores en estos momentos, desgraciadamente.

Y se crea empleo, efectivamente, porque se reparte la miseria, y se crea empleo porque se tiene empleo en precario y estamos asistiendo en estos momentos a tener trabajadores y trabajadoras pobres que, a pesar de estar trabajando todas las horas del día, no les alcanza para vivir con dignidad. Entonces, este es un asunto a tener en cuenta dentro de la justicia social, redistributiva de la riqueza en este país, y de las leyes laborales que habría que modificar, por lo menos.

El empleo no solo se crea con las leyes. Se crea porque la economía también vaya mejor y, normalmente, la macroeconomía refleja grandes cifras que después no se reflejan en la realidad de cada día, porque va más lento, esa situación va mucho más lento que el resto.

El poder ejecutivo no se puede inhibir, y yo recuerdo en algún debate de la legislatura pasada se decía prácticamente que se tenían que arreglar entre ellos, si había un conflicto entre partes, se tenía que arreglar entre ellos. El mercado no puede ser quien regule las relaciones, porque son unas relaciones de poder, y el poder tiene, el poder... el poder ejecutivo tiene que estar para preservar todos los intereses generales, y de manera especial, los de la mayoría social, que es la parte más débil cuando hay unas relaciones de poder enfrentadas.

Muchas veces, cuando no se tiene diálogo, cuando no se tiene posibilidad de llegar a acuerdos, se termina en los tribunales. Mal asunto. Desgraciadamente, suele ser un mal asunto cuando se termina en los tribunales de justicia. Y hay organizaciones sindicales que se han convertido prácticamente en eso, en despachos laboralistas que se dedican a lanzar juicios. Es una desgracia que eso sea así, pero ha ocurrido ya, y en Canarias tenemos claros ejemplos.

¿La Administración, para qué tiene que intervenir?, pues tiene servicios como los de mediación, arbitraje y conciliación, la autoridad laboral, las inspecciones de trabajo y, después, actuaciones preventivas también, como es el impulso del diálogo social, la acción formativa, el fomentar la corresponsabilidad entre las partes, porque, claro, si yo participo en la toma de decisiones soy corresponsable, si no, no lo soy.

El reconocimiento de los derechos y deberes, de las garantías de seguridad e higiene en el trabajo, con la consiguiente disminución de la siniestralidad laboral, que es un problema que tenemos en las islas, sin ir más lejos. Cumplimiento de los planes de igualdad, acuerdos razonables de reparto de la riqueza producida por el trabajo, que parece que eso nunca se debate, es decir, el que más gana, más sigue ganando, y los sueldos que sigan como estaban. Pues ese, también, es necesario, ese debate social aquí en nuestra sociedad.

La lucha contra la corrupción, por ejemplo, la transparencia en la contratación pública, el impulso a la información, son aspectos todos ellos que todo eso forma parte de lo que, al principio, hacía yo referencia, la creación de ese acervo cultural necesario entre las partes para avanzar en una sociedad de corresponsabilidades en el mundo del trabajo. Porque el mundo del trabajo no solo lo forman los empresarios, es que las empresas no existirían si no tuvieran trabajadores, en general. Las empresas existen en tanto en cuanto también tienen trabajadores y trabajadoras que están en ellas. Pero si hay posibilidad de corresponsabilidad es porque de una de las partes cede su poder en el sentido de reparto de la riqueza, de no esclavizar a la otra parte, etcétera. Esa es una situación en la que habría que entrar de alguna forma.

La representación de los trabajadores en este país pues está repartida, en general, en el mundo laboral. Está el sindicalismo denominado de clase, apenas aparece el sindicalismo corporativo, pero tengamos en cuenta que en Canarias la gran empresa de las islas es la Administración pública, las administraciones públicas son la gran empresa de las islas, y ahí el sindicalismo no es el mismo. Hay sindicalismo de clase, con sus ramas dentro de la empresa pública, pero hay un sindicalismo autodenominado independiente, que suele defender, en general, intereses más corporativos, y al que la gente también acude, porque considera, o que son... o que no son trabajadores y, por tanto, no tienen que estar en ese otro tipo de sindicato con los trabajadores, o porque, sencillamente, consideran que les defienden suficientemente sus intereses ese tipo de sindicatos. Por tanto, ese es otro factor que hay que tener en cuenta cuando las mesas de concertación, y todas las cuestiones estas a nivel de la Administración pública, porque es otro tipo de sindicalismo diferente y con diferentes objetivos y fines.

En Canarias hay un sector importante también, al que yo he pertenecido, que hemos reclamado descentralización del Estado, y en esa descentralización entra la reivindicación de un marco canario de relaciones laborales. Es decir, tener la posibilidad de competencias en las relaciones laborales dentro de Canarias, cosa que hoy en día pertenece al Estado. Por tanto, yo sí creo que esa es una línea que tendríamos que seguir de alguna manera, profundizando en ella en una futura reforma laboral.

Y, por otra parte, hay una cuestión fundamental. Hay un sector del empresariado en Canarias que está beneficiado de exenciones fiscales, del AIEM, de la RIC, del IGIC, etcétera, de la zona ZEC, hay una serie de beneficios, pero esos beneficios tienen que tener una contrapartida, tienen que tener un tipo de contrapartida, que es que hay que crear empleo decente, que hay que crear condiciones laborales suficientes para la gente, que no puedes estar beneficiado de lo público sin contribuir para el Estado del bienestar, que son nuestros derechos ciudadanos, y después, por otra parte, estar, pues, sin colaborar suficientemente en lo que significa la cuestión de la fiscalidad. Por eso, nosotros defendemos que toda aquella gente que reciba sus exenciones fiscales o beneplácitos por parte de los gobiernos, etcétera, en las leyes, tiene que contribuir de alguna forma a que en sus empresas, pues se tenga empleo decente, a que haya empleo estable, a que no haya salarios indignos, a que no haya horarios extras y, por tanto, la Administración tiene que velar de alguna forma porque se cumplan las normas. Y ahí viene la cuestión de la inspección, de la autoridad laboral, etcétera.

Y, por último, pues, yo creo que un gobierno como el gobierno del que usted forma parte, y al que nuestro grupo sustenta, tiene que apostar por el diálogo social, por el consenso y por la corresponsabilidad.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Marrero.

Para terminar esta comparecencia tiene la palabra la señora consejera, doña Carolina Darias.

La señora CONSEJERA DE ECONOMÍA, CONOCIMIENTO Y EMPLEO (Darias San Sebastián): Señorías.

Agradezco todas las intervenciones, el tono de las mismas, la aportación que hacen en todo en todas y cada una de las personas o señorías que han intervenido.

Son muchas las cuestiones planteadas, quiero contestarlas a todas, pero también lo que estamos haciendo ya, porque en este tiempo que llevamos al frente del Gobierno ya hemos empezado, primero, a desarrollar los sextos acuerdos de concertación social, que como bien ha dicho el representante del Grupo Nacionalista, eran sobre los ejes que antes ha mencionado, pero creemos que es importante hacer un seguimiento de las mismas, y creemos que en el Consejo de Relaciones Laborales canario, que se va a constituir ya en breve -en la próxima semana o la siguiente, estamos pendientes de fecha-, haga también un seguimiento de esos acuerdos alcanzados y acciones concretas sobre muchos de los aspectos de las veinticinco propuestas que contenía (ininteligible) referidas a digitalización, que también lo estamos haciendo ya, internacionalización, fomento del arbitraje, impulso a las pymes, economía azul, economía circular, es decir, un sinfín de acciones que estaré encantada de compartir con todos ustedes.

Los séptimos acuerdos no están trabajados, están las... están digamos las temáticas, pero ya les he dicho y les confirmo que hoy ya se han reunido las dos primeras mesas y mañana las siguientes. Por tanto, hoy ha sido servicios públicos y fiscalidad, y simplificación administrativa, y mañana formación profesional dual e igualdad.

Planes de igualdad en las empresas, debe ser un aspecto fundamental, en que estoy convencida de que sus señorías lo van a hacer.

Y, señorías, quiero compartir con ustedes algo que se ha hecho por primera vez en Canarias. Hemos sacado una convocatoria para financiar planes de formación dirigidos a diálogo social y a negociación colectiva, es decir, vamos desde el Servicio Canario de Empleo a formar a quienes tienen que dialogar y negociar. Era una cuestión reivindicada desde hace mucho tiempo, y que por fin cuenta con ficha financiera propia 381 000 euros para hacerlo. Creo que es un hito importante, y quiero compartirlo con sus señorías, que estoy convencida que también lo van a hacer, y también los agentes económicos y sociales lo han hecho.

Importante, estimular la negociación colectiva, señorías, muy importante, aunque es verdad que tiene un marco diferenciado del diálogo social, pero creo que deben caminar de la mano.

Y estoy totalmente de acuerdo con lo que usted decía, señor Marrero, de que la Administración pública no solo puede ser o servir de arbitraje, o de ver cómo actúan agentes económicos y sociales. Antes he dicho en mi primera intervención que era una obligación política y moral de quienes están al frente de la responsabilidad pública el propiciar ese acuerdo, que desde luego la Administración pública y este Parlamento también somos los garantes de un empleo de calidad, un empleo digno, o en términos de OIT, como a mí me gusta decir, un empleo decente, que incluye entre otras cuestiones el diálogo social.

Son muchas cuestiones que aquí se han mencionado. Es verdad que me decía la representante, la señora Reverón, que reconociera lo que el PP ha hecho. No tengo ningún inconveniente, solo que echo en falta que ustedes lo hagan con nosotros. Yo estoy encantada, ustedes lo saben que no me cuestan prendas, pero entenderá que en materia laboral a mí me cuesta, porque, desde luego, crisis financiera y reforma laboral ha sido un binomio fatal, mortífero para los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Por tanto, el principal objetivo, y lo he dicho en sede parlamentaria, es la recuperación de los derechos de las trabajadoras y trabajadores. Y le digo más, cuanto más mejoremos los derechos de las trabajadoras y los trabajadores, mejorará e incidirá en la competitividad de las empresas, porque el crecimiento económico no puede seguir siendo a costa del abaratamiento de la mano de obra. Tenemos que invertir en innovación, tenemos que invertir en investigación para transferir ese conocimiento y esa tecnología y poder hacerlo, señorías.

Me parece importante, además, una cuestión fundamental que ha tenido lugar en este tiempo de gobierno a nivel nacional y es el incremento del salario mínimo interprofesional, creo que el descuelgue de muchos convenios colectivos ha devaluado los salarios y que era una medida absolutamente social necesaria y laboral que ha sido el incremento del salario mínimo interprofesional a 900 euros como algo fundamental, en ese también marco acordado de incremento paulatino para llegar a la convergencia europea, señorías.

Yo creo que el diálogo social y la negociación colectiva tienen que ser señas de identidad de este Gobierno, y ya veo que también de esta Cámara, cosa que celebro y comparto. En este camino creo que nos vamos a encontrar, no creo que haya otro. Y los agentes económicos y sociales son las primeras que lo comparten y lo saben: avanzar con acuerdos con acciones en marcha que en escasos dos meses y medio, tres meses ya hemos puesto en marcha; las mesas de los séptimos acuerdos; la convocatoria sin precedentes de una formación específica para la negociación colectiva y el diálogo social, porque hay cosas que también hay que aprender, como es lógico y necesario hacerlo, de la mano de profesionales para poder hacerlo; combatir la economía sumergida con planes extraordinarios que también anunciaré brevemente de la inspección de trabajo, que nos parece una cuestión muy importante que ya se venía haciendo y que hay que seguir y continuar y potenciar.

Si queremos avanzar, señorías, en un modelo de desarrollo económico de Canarias que facilite un crecimiento con equidad, como me lo han dicho oír, y me lo dirán más, tenemos que hacerlo de mano de un crecimiento justo, un crecimiento equitativo y, sobre todo, de un empleo que aleje a los trabajadores de la precariedad.

Yo creo, señor Marrero, que podría tener también un debate interesante sobre lo que hay, quien ha llamado ya el precariado, esa nueva clase social que dice que aquellos trabajadores y trabajadoras que, aun teniendo un sueldo, no llegan, puede ser un elemento para el diálogo, para la reflexión, para ver cómo podemos aportar medidas. Creo que este Parlamento es un espacio para eso, para dialogar, para debatir y, sobre todo, para una herramienta como es el diálogo social que permita crear a las personas y tener un trabajo decente, no me cansaré de decirlo, un trabajo que sea respetuoso. Creo que tenemos que construir una estructura básica de la sociedad que sea principalmente justa y, desde luego, como un fundamento importante de la convivencia.

Y termino como empecé, señorías, el consenso no llega solo, el consenso se construye, usted ha sido un referente sindical importante y ha sido una persona que, a lo largo de su trayectoria, ha procurado el consenso y el diálogo en sus relaciones sindicales, y ahora también, ahora también, y yo lo celebro. Y por eso creo que es importante para llevar a buen puerto hoy la construcción de ese consenso practicar una política con fundamento, señorías, ese será el objetivo de este... (corte de sonido producido por el sistema automático de cómputo del tiempo).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora consejera.

Se suspende la sesión hasta mañana a las nueve de la mañana.

(Se suspende la sesión a las veintiuna horas y trece minutos).

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  • 10L/C/P-0120 Sobre De la Sra. consejera de Economía, Conocimiento y Empleo, sobre propuestas y planes de impulso al diálogo social entre los agentes del área de empleo.