Diario de Sesiones 24/2020, de fecha 11/2/2020
Punto 24

10L/PO/P-0352 PREGUNTA DEL SEÑOR DIPUTADO DON MANUEL JESÚS ABRANTE BRITO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA CANARIO, SOBRE MEDIDAS PARA FRENAR Y/O SANCIONAR EL ABANDONO DE LOS INVERNADEROS COMO UNO DE LOS AGENTES MÁS CONTAMINANTES DE NUESTRO MEDIO NATURAL, DIRIGIDA AL SEÑOR CONSEJERO DE TRANSICIÓN ECOLÓGICA, LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO Y PLANIFICACIÓN TERRITORIAL.

El señor PRESIDENTE: Siguiente pregunta. Del diputado don Manuel Abrante Brito, del Grupo Parlamentario Socialista Canario, sobre medidas para frenar y/o sancionar el abandono de los invernaderos como uno de los agentes más contaminantes en nuestro medio natural, dirigida al señor consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial.

El señor ABRANTE BRITO (desde su escaño): Gracias, señor presidente.

Señorías, consejero, la mayoría de los plásticos que conocemos se desarrollan a partir de la década de 1940. Su introducción en el transporte y la agricultura, entre otros sectores, supuso una revolución y su utilización masiva permitió reducir costes, facilitó el transporte, las telecomunicaciones y el cultivo bajo condiciones adversas para obtener varias cosechas al año.

A pesar de su inestimable ayuda, también suponen una gran problemática medioambiental. Su condición de usar y tirar, su lenta degradación -que puede alcanzar los centenares de años- y las dificultades para su reciclaje y reutilización, son algunos ejemplos. Aunque apenas supone un 4 % de la cuota de mercado, un gran consumidor de plástico es el sector agrícola, en el que, en muchos casos, no se recicla bien o acaba a la intemperie sobre los suelos agrícolas. La descomposición de los plásticos que cubren los invernaderos abandonados y su dispersión por el efecto del viento suponen una fuente de contaminación en el entorno que afecta tanto a los océanos -de hecho, en Canarias es el principal origen de los microplásticos que llegan al mar- como a los terrenos cercanos al infiltrarse en el subsuelo. Estos microplásticos acaban formando parte de la dieta de la fauna marina, entrando a formar parte de las cadenas tróficas alimentarias, incluso la humana.

Por tanto, los plásticos de los invernaderos abandonados son una amenaza para los ecosistemas y, además, se han convertido en la primera imagen que ven los turistas desde el avión al llegar a alguna de las islas. Toneladas de plástico, sobre todo polietileno y PVC, que dan la bienvenida a nuestros visitantes y que liberan gases de efecto invernadero al degradarse, influyen directamente en el cambio climático y causan daño a la imagen de las islas como destino turístico.

No podemos evitar que los microplásticos, vía corrientes marinas, lleguen a nuestras costas sin una política medioambiental global que mitigue su uso y la contaminación que producen. Aun así, sí podemos implementar medidas para que en nuestras islas, en nuestro territorio, no se den las condiciones para aumentar esta problemática. No solo debemos quedarnos satisfechos con que la población tome conciencia sobre la importancia de reducir el consumo de plásticos, especialmente los de un solo uso, y de aportar un estilo de vida más sostenible con el medio ambiente. Debemos trabajar para eliminar conductas incívicas que repercutan negativamente en nuestra salud y en la de las generaciones futuras.

Por todo ello, señor consejero, mi pregunta es: ¿qué medidas pretende llevar a cabo para atacar esta problemática?

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

Señor consejero.

El señor CONSEJERO DE TRANSICIÓN ECOLÓGICA, LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO Y PLANIFICACIÓN TERRITORIAL (Valbuena Alonso) (desde su escaño): Señor Abrante, este es un problema que realmente es complejo en cuanto a su enfoque, porque afecta a distintas administraciones.

En primer lugar, a las administraciones locales, a los ayuntamientos, que son los responsables a la hora de exigir la retirada de esos plásticos, de ese residuo que actualmente está en unas condiciones poco recomendables. Y, en segundo lugar, a los cabildos, que son los que tendrían que recoger ese residuo, tanto en cuanto podamos tener un sistema para la valorización material o energética de dicho producto. Pero también al Gobierno de Canarias, que no puede dejar solos ni a cabildos ni a ayuntamientos.

Y también a la actividad agrícola perteneciente al sector primario: hay que tener presente que cada vez que vemos un invernadero abandonado, cada vez que vemos un problema de plástico, detrás se esconde una actividad que está cayendo en desuso, es decir, unos invernaderos, una actividad que ha dejado de estar explotada. Y, por lo tanto, deberían de ser los propietarios de esa actividad los que directamente tienen que solventar el problema, pero no debemos de ocultar que muchas veces exigir a un particular, que actualmente a lo mejor ni existe, o que son actividades que están en una situación realmente lamentable desde el punto de vista económico, es asumir un fracaso y dejar solo, tal vez, una parte de la actividad económica que más problemas tiene para salir adelante.

En esa línea, el próximo lunes tendremos una reunión con la consejería, con la Fecam, para abordar, específicamente, entre otras materias, este tema y ver qué líneas de acción podemos hacer para desarrollar. En primer lugar, el problema ambiental, pero seguidamente también los problemas de tipo social que se pueden esconder si realmente decimos, pues, que lo resuelvan los propietarios de los invernaderos y que se carguen bajo sus hombros todos los costes que viene a suponer.

Eso este Gobierno no lo va a permitir y lo que quiere conseguir el Gobierno es que sepan ayuntamientos y cabildos que este Gobierno va a estar al lado de ellos, al lado de ellos en todos los sentidos, no solo en el sentido de las palmaditas en la espalda, sino también desde el punto de vista presupuestario y entre las tres administraciones diseñar un mecanismo, pero sabiendo que son, precisamente, ayuntamientos y cabildos los primeros que tienen que dar el paso. El Gobierno de Canarias lo que va a hacer es facilitar y hacer esas tareas de coordinación y apoyar para resolver ese problema que, en mayor o menor medida, afecta a los municipios de forma desigual.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor consejero.