Diario de Sesiones 96/2021, de fecha 14/10/2021
Punto 2

10L/PO/P-1969 PREGUNTA DEL SEÑOR DIPUTADO DON MANUEL MARRERO MORALES, DEL GRUPO PARLAMENTARIO SÍ PODEMOS CANARIAS, SOBRE VALORACIÓN Y RECONOCIMIENTO QUE SE HACE RESPECTO A LA APORTACIÓN DE LA CIENCIA EN EL ACTUAL PROCESO DE ERUPCIÓN VOLCÁNICA DE LA PALMA, DIRIGIDA A LA PRESIDENCIA DEL GOBIERNO.

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (González González): Siguiente pregunta, del señor diputado Manuel Marrero Morales, del Grupo Sí Podemos Canarias, sobre valoración y reconocimiento que se hace respecto a la aportación de la ciencia en el actual proceso de erupción volcánica de La Palma, dirigida a la Presidencia del Gobierno.

Señor Marrero, tiene la palabra.

El señor MARRERO MORALES (desde su escaño): Buenos días, señorías, buenos días, señor presidente.

Ya llevamos, nos aproximamos a un mes de la erupción del volcán. Veintiséis días continuados donde el desastre sobre la geografía palmera está cada día avanzando más.

En estos momentos de crisis es cuando se destaca la importancia de la ciencia respecto a acompañar las decisiones políticas y respecto a acompañar a la sociedad. La ciencia ha intervenido localizando y haciendo prevención, casi acertando, prácticamente, el lugar donde iba a salir el volcán. Ha servido para garantizar la seguridad de las personas y de los animales, para, de alguna forma, hacer previsiones de todo tipo, para los desalojos, los realojos, los confinamientos... Por tanto, ha ofrecido garantías a la sociedad.

La ciencia normalmente suele ser una de las olvidadas en nuestra sociedad en muchos momentos por las políticas, sin apostar por ella, sin apostar por ese capital humano que conforma el grupo de científicos que en nuestras islas y en nuestro país, en momentos como este, adquieren especial relevancia. Por tanto, consideramos que este Gobierno ha valorado positivamente la intervención y la aportación de la ciencia, pero creemos que no es para que sea flor de un día exclusivamente, sino para que se apueste en el futuro por que se siga asentando, que nuestras dos universidades canarias, que nuestros grupos de científicos, a través del Involcan, del IGN, del Igme, del CSIC, de los oceanógrafos, de la gente dedicada a la meteorología, etcétera, estén suficientemente apoyados para que puedan continuar su labor de prevención, su labor de ofrecerle a la población la suficiente seguridad para que en momentos de crisis como estos estemos bien asesorados y se puedan tomar las decisiones oportunas. Consideramos que con los riesgos que existen actualmente en nuestra sociedad, que estamos asentados sobre un volcán, la posible pérdida de biodiversidad, la nueva repoblación de otras tierras y el crecimiento de las islas, pues, hay que tener en cuenta muy muy muy importante a la ciencia.

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA (González González): Presidente.

El señor PRESIDENTE DE CANARIAS (Torres Pérez) (desde su escaño): Creo, señor Marrero, que la única noticia buena que nos deja el volcán, después de veintiséis días, y que termine así, es que no tenemos que lamentar daños personales. Y eso ha sido fundamentalmente por dos cuestiones -luego habrá una comparecencia al respecto-. Una, el civismo y la respuesta responsable de la sociedad palmera, que ante los requerimientos de confinamiento y de evacuación ha respondido de manera responsable; y, dos, el papel de la ciencia. A diferencia de otros volcanes, como el de Guatemala, aquí no tenemos, por suerte, que lamentar daños personales. Ellos tuvieron esa desgracia.

El día 13 se convocó el Pevolca y hasta el día de hoy, cerca de un mes después, o más de un mes después, se sigue reuniendo todos los días, incluidos sábados y domingos. Y tenemos que estar orgullosos de ese órgano y de esos científicos, de quienes lo forman: del Instituto Geográfico Nacional, del Involcan, del Cecoes, de la Aemet, de las dos universidades canarias, del centro de investigaciones científicas, del Instituto de Oceanografía, también del de Minería, porque avanzan cuestiones claves, con metodologías modernas, que permiten, por ejemplo, saber, cuando hay un sismo, qué potencia tiene y en dónde se produce y a qué profundidad. Cuando tenemos que ver la evolución del aire, se adelantan así, el penacho va a llevar consigo, por ejemplo, el cierre de los aeropuertos. Tenemos dos buques oceanográficos para conocer lo que son las profundidades marinas y la afección del delta sobre el mar. Tenemos drones que han permitido, entre otras cosas, ayudar también a los animales que han quedado entre la lava y conocer la evolución justamente de esa lava, sobre la que se hace cada día un estudio matemático para ver cuál es su evolución, clave para poder prevenir y realizar evacuaciones como la que tuvimos que hacer en el día de ayer.

Por tanto, la ciencia ha sido, es y va a seguir siendo capital, básica, fundamental para controlar el que estos daños sean los menos posibles en lo material. Sabiendo que estamos ante un hecho impotentes, es que no hay mecanismo que pare el desarrollo de la lava. Estamos a merced de un volcán. Que precisamente por la ciencia son capaces de decir cuántas toneladas de azufre, de dióxido de azufre, se emiten a la atmósfera, que son 20 000 en el día de ayer, y tenemos que estar entre 100 y 500 para empezar a decir, 100 o 500 toneladas, que empieza a decaer el volcán. Por eso, cuando se afirma que estamos lejos del final del volcán, esa afirmación tremendamente dura es de rigor científico, y eso es clave.