Diario de Sesiones 27, de fecha 13/3/2024
Punto 1

10L/DGEN-0001 Debate general sobre el estado de la nacionalidad canaria (continuación)

La señora presidenta: Pues muy bien, tiene la palabra el Grupo Nacionalista Canario para la intervención. Señor Barragán, cuando quiera.

El señor Barragán Cabrera: Y aquí estamos, señor presidente, de vuelta, haciendo trizas los augurios, marcando una nueva ruta de progreso y futuro para Canarias, con serios y preocupantes desafíos, pero con la ilusión renovada de seguir mejorando, conscientes de que tropezaremos en más de una ocasión, pero con el espíritu de levantarnos una y otra vez, de corregir rumbo y seguir avanzando.

Señora presidenta, señor presidente, miembros del Gobierno, señorías.

El Reglamento de la Cámara define que este debate se hace sobre la orientación política general del Gobierno de Canarias, aunque la tradición ha incluido también dar cuenta, hacer balance de lo hecho, sin perjuicio de esa orientación política sobre cómo se piensan afrontar los desafíos que tiene nuestra comunidad.

Y esa orientación política no la podemos examinar sin contemplar el contexto actual en el que nos encontramos.

Y, señorías, este momento, a nivel mundial y particularmente en España, afronta graves preocupaciones e incertidumbres que no dejan nada claras algunas de las salidas. El mundo ha cambiado y sigue en constante y acelerado cambio tras la gran pandemia de la COVID-19, y no solo por sus consecuencias sociales y económicas o por el resurgimiento de populismos de extrema izquierda o derecha o por la proliferación de liderazgos mesiánicos, sino también por la enorme conflictividad en muchas partes del planeta, tanto en Europa como en Asia, Oriente Próximo y África, que amenaza con globalizar alguno de esos conflictos en el plano bélico. Y nuestra posición geoestratégica en el Atlántico, nuestra condición archipelágica como región ultraperiférica y nuestra dependencia exterior en lo económico y en la política de abastecimiento o el turismo son tremendamente sensibles a esos cambios o amenazas de cambio.

De puertas para adentro, la política española tampoco ayuda, con la creciente división para afrontar los problemas de Estado. El traslado de la crispación política a la población, el aumento de las noticias falsas y su uso a través de las redes, que multiplican sus efectos perversos, la amnistía, los recientes casos de presunta corrupción que se investigan en torno a la gestión de la COVID-19 en el país son solo algunos ejemplos que, sin duda, no suman al necesario sosiego que debe imperar para afrontar con éxito algunos problemas que sí preocupan, que sí están en la agenda de la ciudadanía, como la carestía de la cesta de la compra, la vivienda, una mejor regulación de la inmigración, avanzar en la innovación, la investigación y su desarrollo, la lucha contra la pobreza, la reducción de los tiempos de espera en la sanidad o la mejora de nuestros datos educativos, entre otras tantas prioridades.

Eso no implica, señorías, que también mostremos nuestra preocupación y queramos averiguar la verdad sobre la gestión de la COVID-19 en Canarias a la vista de la sombra de supuesta corrupción que se cierne sobre algunas actuaciones. Pero sobre esto debatiremos la próxima semana en el Parlamento cuando se plantee la creación de una comisión de investigación al respecto y será entonces el momento de hablar de este asunto. Pero sí le voy a decir hoy dos cosas a raíz de la intervención del señor Franquis en la sesión de ayer. Ayer faltó usted a la verdad, intentó justificar la actuación de su Gobierno con una explicación nada creíble y, como siga en ese camino, seguirán restando credibilidad a su relato. Ustedes nunca, en la pasada legislatura, estuvieron a favor de que se averiguara ninguna responsabilidad política ni en el caso Mascarillas ni en el caso Tito Berni, en Agricultura. Y le digo más, en el caso de las mascarillas, les recuerdo que se negaron a que se creara una comisión de investigación en este Parlamento, y no solo hurtaron el debate, el debate, señoría, sino que tampoco dejaron que se leyeran los argumentos por los que solicitábamos aquella comisión. Y ahora nos les queda otra, arrastrados por la marea informativa del caso Koldo.

Mire, hasta ayer por la mañana yo creía en la posibilidad de que el Gobierno al que usted pertenecía pudiera haber sido engañado, hasta ayer por la mañana, pero, señor Franquis, después de su intervención de ayer creo más firmemente en la necesidad de que pongamos en marcha la comisión de investigación. (Aplausos y palmoteos).

En este escenario, en este contexto, debemos afrontar importantes retos para Canarias. Es fundamental no darle la espalda a la realidad. Por ello, exponer las incertidumbres, vislumbrar las debilidades y las amenazas nos debe ayudar a saber en qué momento estamos y cómo mejorar nuestros pasos para dar solución a los problemas que tenemos por delante.

Señorías, nuestra visión en este debate de la nacionalidad canaria es de oportunidad, ¡de oportunidad!, con los pies en el suelo, basada en nuestra experiencia en gestión y en las buenas prácticas y los logros alcanzados ante anteriores adversidades. Y con la vista puesta en una de las claves que mencionó usted, señor presidente, en su investidura: trabajar por una Canarias de islas iguales en la que tu lugar de nacimiento no marque ni condicione tu futuro vital o laboral.

Señorías, hablando en clave de oportunidad, ahora la oportunidad es nuestra responsabilidad, por lo menos una parte importante de ella, como también la experiencia de este Gobierno en gestión, auspiciado por Coalición Canaria, el Partido Popular, la Agrupación Socialista Gomera y la Agrupación Herreña Independiente, una experiencia real que le sirve como aval para trabajar por nuestras ocho islas, en cada uno de los ochenta y ocho municipios, y para toda la ciudadanía, pero también conscientes de la importancia de las relaciones institucionales, partiendo de los lazos estrechos que se deben mantener con nuestros cabildos y ayuntamientos y de las imprescindibles relaciones de Canarias con el Estado, donde la agenda canaria de Coalición Canaria, rubricada por el Partido Popular y por el Partido Socialista, marca la hoja de ruta.

Señorías, si miramos con la óptica que nuestra sociedad merece, apreciamos el trabajo de quienes construyeron con tesón y mucha dedicación la sociedad en la que hoy vivimos, nuestros mayores. Mujeres y hombres que enfrentaron otros tiempos y dificultades y que sortearon infinidad de obstáculos para llegar a la sociedad que somos hoy. A ellos les debemos todo y esta premisa ha inspirado la creación, por primera vez, por parte de este Gobierno, de la Dirección General del Mayor, con un objetivo claro: sentar las bases para ofrecer a los mayores de Canarias una mejor calidad de vida y mantener su autonomía.

Afrontar el reto demográfico, como explicaba usted ayer, también nos obliga a priorizar políticas destinadas a la población mayor de 65 años en el archipiélago. Nuestra pirámide poblacional se invierte y con una sociedad cada vez mayor es necesario que se trabaje en el fomento del envejecimiento activo y en garantizar sus cuidados, con especial mención al papel que puede jugar la teleasistencia como fórmula eficaz para garantizar el envejecimiento activo en casa. Los mayores son parte esencial de nuestro motor social, son nuestros referentes y atesoran un saber de incalculable valor para el presente y futuro de Canarias. Por eso nos alegra que el Gobierno de Canarias lo tenga claro visibilizando su presencia en la estructura administrativa, pasando de las palabras a los hechos. También con objetivos a medio plazo como la creación del consejo del mayor de Canarias o la implementación del programa de atención integral a los mayores de las islas.

En una sociedad global, señorías, lo esencial cobra especial valor. Tener referentes es necesario y nuestros jóvenes lo necesitan. Por suerte, cada vez se generan más espacios para que mayores y jóvenes compartan sus experiencias e inquietudes. De esto saben mucho las sociedades orientales, expertas en darle importancia al rol social, a la edad, a la experiencia. Estamos en el camino, por eso este Gobierno está trabajando en ofrecer a la juventud de las islas políticas que la orienten y la arropen, ofreciéndole oportunidades para formarse, apostando por el Plan Integral de Empleo de Canarias y, tal y como usted, presidente, destacó en su mensaje, creyendo firmemente en la Estrategia Canaria de Formación Profesional Dual, como fórmula para garantizar vínculos entre la formación y la empresa. También garantizando su movilidad y sus posibilidades de estar conectados gracias a la bonificación del transporte, un reflejo más de la importancia del voto de Coalición Canaria en Madrid y de que este Gobierno de Canarias apuesta por los jóvenes.

Nuestra sociedad avanzará si somos capaces de ofrecer oportunidades para su presente y un futuro esperanzador a nuestra juventud y este Gobierno está dando los pasos adecuados.

Y, hablando de futuro, quién le iba a decir a Agustín de Betancourt, el canario que en 1783 lanzó el primer globo aerostático en España, que Canarias lanzaría, en el siglo XXI, su primer satélite a la órbita terrestre. Y así fue, el pasado mes de diciembre se lanzó al espacio el Alisio-1, así se llama, y será clave para la elaboración de planes y prevención y actuación ante catástrofes naturales, como incendios y otras circunstancias vinculadas al cambio climático. Este es el futuro, señorías, y Canarias tiene capital humano y técnico para potenciarlo.

La apuesta por las nuevas tecnologías y el conocimiento nos abre las puertas hacia la diversificación económica y la mejora del empleo. El sector aeroespacial, la industria del cine, la economía azul, la Estrategia CanaryChip, nuestras universidades, parques tecnológicos y centros de investigación científica son elementos claves en la producción de ese conocimiento que debe transformarse hasta llegar al tejido productivo de nuestras islas. Así estamos dando más oportunidades al crecimiento de nuestra economía, evitamos la tan temida fuga de cerebros y afianzamos el desarrollo de nuestra I+D+i, porque, señorías, innovar puede suponer un riesgo, pero a largo plazo el mayor riesgo es no innovar. No perdamos ni un segundo. Esta es la senda a seguir y el programa Innovar en Canarias es un buen ejemplo de ello, como foro para evaluar el trabajo y el camino a recorrer en clave innovadora.

No esperemos a que nadie venga de fuera para descubrir un potencial que tenemos y que ya teníamos siglos atrás. Sirva como ejemplo el canario Agustín de Betancourt, del que antes les hablaba. Fue considerado el máximo responsable de la tecnología española y de la ingeniería civil en el siglo XVIII. ¿Por qué no atrevernos?, ¿por qué no liderar desde Canarias el desarrollo de soluciones basadas en la inteligencia artificial en el siglo XXI? Podemos contribuir desde aquí a ser uno de los referentes mundiales en el uso responsable y ético de la inteligencia artificial y seguro que tenemos profesionales para hacerlo.

Incorporemos esta modernidad, la cultura del conocimiento, de la innovación a nuestras señas de identidad, sin complejos.

Señorías, toda sociedad que se precie debe construirse sobre unos valores y, sin duda, la solidaridad es la que marca la diferencia. Por suerte esta comunidad autónoma lo ha demostrado con creces volcando más esfuerzos de los que teníamos en ayudar a la población migrante, en trabajar sin descanso garantizando los derechos humanos, porque la sociedad canaria también se ha construido con historias de idas y venidas, de sequías, de búsqueda de nuevos horizontes, con un claro objetivo: prosperar.

Que se lo digan a esos canarios que se subieron al Telémaco para emigrar de forma clandestina a América en agosto de 1950, afrontando aquella dura travesía; o a las mujeres y hombres que se subieron al vapor Valbanera en 1919 con destino a Cuba. ¿Quién no tiene derecho a prosperar?, ¿a buscar un futuro? ¿Vamos los canarios a negar esa oportunidad a otras personas?

Y es aquí donde la solidaridad marca la diferencia y la historia ha demostrado que no todas las comunidades lo son. El criterio de solidaridad aplicado por el Gobierno de España en la acogida de menores migrantes no ha resultado efectivo y Canarias no puede soportar en exclusiva el peso de ser frontera sur de Europa. No podemos ignorar esa realidad. Por eso también firmamos la Agenda Canaria en Madrid, porque necesitamos soluciones y la legislación de extranjería y el Código Civil deben ser modificados para actuar frente a este fenómeno con mecanismos eficaces, dejando atrás la buena voluntad para dar pie a la corresponsabilidad entre las comunidades autónomas.

Necesitamos hechos, no olvidemos que estamos hablando de personas, muchas de ellas menores, razón por la que también los grupos parlamentarios de esta Cámara, a excepción de VOX, firmamos el Pacto Canario por la Inmigración para que tanto el Estado como la Unión Europea se impliquen más y respondan cumpliendo sus competencias en materia migratoria. No podemos dejar a estas personas, pero tampoco que a nuestra comunidad la dejen sola frente a esta realidad que no cesa. Por ello es fundamental que se agilice el trámite legislativo y que se haga con el máximo consenso político, aquí y en el Congreso de los Diputados. Por eso nos congratulamos de que este Parlamento haya sabido estar a la altura de las circunstancias aprobando en el pasado pleno una comunicación que apueste por una fórmula más rápida y que implicaría la modificación del artículo 172.1 del Código Civil. Un llamamiento al Gobierno estatal y a todos los grupos parlamentarios representados en las Cortes para que escuchen la voz del archipiélago y sean atendidas sus justas demandas, sin olvidarnos de que es necesario también, con la misma fuerza y empuje, una política eficaz que ayude al desarrollo social y económico de los países de origen para que su población no tenga la necesidad de emigrar.

Y hablando de humanidad, señorías, una sociedad no caminará nunca en positivo si no da la mano y ayuda a quienes más lo necesitan y las personas con discapacidad necesitan mecanismos legales y administrativos que las protejan y las incentiven. Esa es la mano amiga que garantiza sus derechos y que, unida al trabajo solidario de nuestra población, permitirá a este colectivo alcanzar el objetivo de la plena integración. De ahí que consideremos un acierto la creación, por parte del actual Gobierno de Canarias, de la nueva Dirección General de Discapacidad. Creemos que es un eslabón crucial en la Administración que debe contribuir a visibilizar a este colectivo en nuestra sociedad, resolver sus problemas e inquietudes y, lo más importante, potenciar su plena integración, con medidas como el anuncio hecho por usted, señor presidente, de la Tarjeta Digital de Grado de Discapacidad, que también coincide con el planteamiento unánime de este Parlamento.

Y, hablando de eslabones, qué importante y necesaria es la labor del tercer sector para ser capaces de atender sus necesidades, basándonos en la realidad que vive el colectivo y el archipiélago. Debemos partir de la premisa de que la discapacidad no es un asunto exclusivo de las áreas sociales o sociosanitarias, caemos muchas veces en ese error. El empleo, la educación, la economía, la vivienda, la industria o la justicia también deben estar orientados a contemplar en sus proyectos y programas las necesidades de este colectivo. Hechos así demuestran que para el actual Gobierno de Canarias todas las personas cuentan.

Señorías, afrontar los retos con ilusión no implica vivir de espaldas a la realidad. Somos conscientes de que nuestra sociedad se enfrenta a importantes desafíos, la escasez de vivienda es uno de ellos y toca emplearse a fondo para resolver este asunto. ¿Les suena eso de "dijimos e hicimos"? Pues de los compromisos de este Gobierno para estos cuatro años algunos empiezan a materializarse o tomar forma ya en estos primeros meses. Les voy a poner algunos ejemplos.

Este Gobierno, en tan solo siete meses, hizo lo que tenía que hacer: ponerse a trabajar para impulsar un plan de choque e impulsar un decreto ley de medidas urgentes en materia de vivienda para hacer frente a la emergencia habitacional del archipiélago. Un ejemplo de lo que dijimos y hemos hecho.

Más ejemplos. Este Gobierno dijo que no se quedaría de brazos cruzados y que aprobaría un presupuesto para el presente año, a pesar de la incertidumbre a la que estábamos sometidos, tanto a nivel estatal como internacional. Podríamos haber hecho lo fácil, prorrogar los anteriores presupuestos, pero hicimos lo que debía hacerse: aprobar un presupuesto ajustado y orientado a las necesidades y objetivos reales de nuestras islas. Un ejemplo de lo que dijimos e hicimos.

Otro ejemplo. Dijimos que teníamos que ponernos manos a la obra para mejorar la crisis energética e hídrica de Canarias y el pasado mes de octubre este Parlamento ratificó la comunicación del Gobierno de declaración de emergencia energética que lleva consigo contar con generadores que tengan la condición de gestionables, en la categoría A, y provean la suficiente inercia al sistema para evitar que se produzcan interrupciones en el suministro, a la par que se siguen desarrollando las energías renovables y los sistemas de almacenamiento. Dijimos e hicimos.

Como también dijimos que haríamos frente a la crisis del agua que atraviesa Canarias, destinando casi cincuenta y cuatro millones de euros del presupuesto a combatir esta situación. También haciendo frente a desafíos como la sequía y el riesgo de incendios, adelantando la campaña anual de prevención para este año, como anunció usted ayer.

Y seguimos. Porque el Gobierno dijo que bajaría las listas de espera quirúrgicas y lo hizo, en un 7,26 %, a finales del 2023; o las listas de espera en atención a la dependencia. Cifras que, como ayer se decía, son mejorables, pero que demuestran que vamos avanzando, y como una muestra más el anuncio de su intervención de ayer, señor presidente, de que la historia clínica única digital será una realidad. O en atención primaria, transformando su modelo asistencial con la estrategia Más Atención Primaria, que hemos recuperado después del olvido de estos últimos cuatro años, incrementado los presupuestos en esta área en un 15,67 %.

Un Gobierno que aseguró que no soltaría la mano de las mujeres que se encuentren en situación de riesgo o vulnerabilidad y que contribuye con medidas encaminadas a protegerlas y a proyectar las políticas igualitarias desde todas sus áreas de acción y de la mano de los siete cabildos, con una importante red de atención a víctimas en cada una de las islas.

También este Gobierno dijo que iba a volcar todos sus esfuerzos en ayudar a la población palmera tras las crueles consecuencias que trajo consigo la erupción volcánica, sin mirar atrás a la gestión del anterior Gobierno, y lo hizo, convalidando el decreto urbanístico de reconstrucción de la isla de La Palma, sin duda un importante y vital precedente normativo para futuras erupciones y que blinda los derechos de los afectados. Y todo esto sin olvidar el decreto agrícola que ya ha presentado este Gobierno para recuperar el 75 % de las fincas sepultadas bajo la lava o el decreto de medidas urgentes en materia de vivienda protegida específico para la recuperación de La Palma. Se dijo y se hizo.

Como también dijimos que trabajaríamos para la defensa común de Canarias proponiendo matizar y precisar la regla de gasto para que las comunidades autónomas que cumplan con el equilibrio financiero y de deuda puedan hacer uso del superávit. Hemos hecho propuestas y seguimos en el intento de que por parte del Estado se acepte esta justa decisión.

Otra de las metas que dijo este Gobierno que se iba a trazar, y ya está en ello, es la de la mejora de la productividad. De su aumento depende la subida de los salarios y la renta disponible de las familias. De ahí que el Ejecutivo propusiera en el mes de noviembre un gran acuerdo para frenar el descenso de la renta media de las islas y volver cuanto antes a la senda del crecimiento mediante la colaboración público-privada, y a la que reconocemos también el interés mostrado por el principal partido de la oposición en este año.

Una sugerencia, señor presidente. En este asunto usted también ha propuesto para esta legislatura un pacto que despliegue acuerdos en las políticas de educación y empleo, ambos también con incidencia en la productividad y en la cultura del esfuerzo. Quizás se pudiera plantear un acuerdo que diera una visión de conjunto de estos tres retos: la educación, el empleo y la productividad. Sin duda, señor presidente, un trinomio clave en la lucha contra la pobreza.

En el sector primario, este Gobierno dijo a los productores canarios que no los dejaría solos en sus reivindicaciones, y cumplió: trasladando al Gobierno de España y a Europa la necesidad de que contemple las singularidades de Canarias como RUP, adoptando en sus primeras semanas de mandato una modificación del REA para ayudas a piensos y forrajes para el ganado, a la que se suma la destinada a la papa de semilla para asegurar la cosecha del 2024.

Es un Gobierno que sabe de las dificultades que atraviesa el sector ganadero por los sobrecostes que generó la COVID y está generando el conflicto de Ucrania y por eso abonó una ayuda directa de 12,3 millones de euros a 966 ganaderos, destinada a paliar esos sobrecostes y a cubrir con fondos propios el 20 % del Posei adicional en las ayudas a la ganadería.

También este Gobierno logró que el ministerio adelante la campaña del atún rojo a enero, lo que se traduce en más tiempo para la pesca y para comercializar las capturas.

Y, además, volvemos a relanzar el programa Crecer Juntos, donde el sector turístico y la producción local se unen en pro de la recuperación del sector primario.

Y seguimos en clave de se dijo y se hizo, porque también este Gobierno respondió a la reivindicación de las islas de El Hierro, La Gomera y La Palma para la unificación del precio del combustible. Como también se dijo que no se dejaría de lado a las islas de Lanzarote y Fuerteventura y, a instancias de una proposición no de ley impulsada por este grupo parlamentario, se realizará un estudio de mercado que respalde la necesidad y hasta dónde puede llegar la bonificación del combustible en Lanzarote y Fuerteventura.

Y me paro en esta cuestión, porque ustedes saben lo que este grupo peleó, por este asunto, en la pasada legislatura. (Palmoteos). Y les vuelvo a recordar: se negaron una y otra vez a poner en marcha la medida con el pretexto de que tenían informes que desechaban la reducción del precio del combustible -ahí están los diarios de sesiones-, metiendo por medio a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Insisto, una y otra vez nos pusieron impedimentos. E incluso el Gobierno de aquel entonces vetó expresamente el debate de la proposición de ley que presentamos para que se hiciera realidad. (Palmoteos). Y ahora que lo hemos puesto en marcha resulta que el PSOE nos saca supuestos informes que manejaba el Gobierno en los que incluso avalaban la medida para Lanzarote y Fuerteventura. Señorías, si para ustedes la verdad tiene valor, tengan vergüenza y no mientan más sobre este asunto. (Palmoteos).

Y les aseguro que podría seguir con mi listado de objetivos cumplidos o de dichos y hechos, pero el tiempo apremia. No en vano este grupo consideraba muy necesario ponerlos en valor hoy, porque nuestro relato, el relato de Canarias, siempre debe estar apuntalado en hechos reales y, sin duda, el nuestro, en estos ocho meses de Gobierno, lo es, porque está construido sobre compromisos cumplidos. Hechos, señorías, frente a las políticas, sí, señor Franquis, de anuncios, anuncios y anuncios del pasado reciente.

Señorías, tenemos hombres y mujeres, canarias y canarios, que han escrito su nombre en la historia de la humanidad y eso nos obliga a reflexionar sobre la importancia de poner en valor a nuestra gente, a nuestra tierra. La tradición no debe estar reñida con la modernidad. La historia del pasado debe darse la mano con la del presente. ¿Cómo vamos a saber a dónde vamos si no sabemos de dónde venimos? Igual que nuestros mayores se han sumergido en la tecnología para no quedarse atrás, nuestros jóvenes deben sumergirse en nuestro pasado para comprender mejor las oportunidades que les brinda el presente.

La fuerza de una tierra se construye desde el orgullo de pertenencia. De ahí que celebremos proyectos como Identitaria, puesto en marcha por el actual Gobierno de Canarias y destinado a fortalecer la cultura y reivindicar la memoria y la identidad canaria como forma de construir nuestro territorio. Los canarios hemos forjado una identidad que se nutre de nuestra historia y de nuestras tradiciones. Somos el resultado de un crisol de culturas, un puente que conecta Europa, África y América, y esto es lo que nos hace singulares. La investigación, la innovación, el talento, la historia, nuestros oficios tradicionales, el habla canaria, el patrimonio, la cultura, el deporte, todo cabe en este universo identitario que cimenta nuestra esencia, porque de esa fuerza que nos da pertenecer es de la que nace el impulso de trabajar por nuestra tierra.

Valoramos y abrazamos nuestra tradición, por supuesto, pero no tememos a la modernidad. Somos canarios orgullosos de nuestra identidad y dispuestos a enfrentar cualquier desafío que se presente. Juntos podemos construir un futuro brillante para nuestras islas, donde la fuerza de nuestra historia se encuentre con la promesa de una mañana mejor, y es aquí donde quiero detenerme para dirigirme a los jóvenes de Canarias, aquellos que representan ya el presente y el futuro de nuestras islas y que se encuentran en la encrucijada de una nueva era. Ustedes son la fuerza impulsora que lleva nuestra identidad hacia el futuro, los guardianes de este legado que nos hace únicos.

Señorías, el filósofo griego Diógenes nos decía que el movimiento se demuestra andando y sabemos que este Gobierno si algo tuvo claro desde el principio es que la única forma de responder a los desafíos es trabajando y estando en movimiento. Quienes habitamos en esta tierra somos portadores de un espíritu audaz y dinámico, somos una comunidad que abre sus brazos a la modernidad y al progreso sin perder de vista nuestra esencia. Los canarios hemos demostrado ser innovadores, emprendedores, creativos, adaptables a los tiempos cambiantes sin perder nuestra raíz, y así también lo está demostrando el actual Gobierno.

Tenemos importantes desafíos y no debemos entenderlos en clave de desventaja. Este debate es una oportunidad. Desde este grupo parlamentario somos conscientes de que tenemos condiciones que nos hacen fuertes ante los grandes retos. El primero de ellos y el más importante, el espíritu de lucha ante las adversidades que ha demostrado durante siglos nuestro pueblo; el segundo es que, en un mundo cada vez más intercomunicado, con nuevas posibilidades de avance en la tecnología y la inteligencia artificial, nuestra posición geoestratégica en el Atlántico medio puede ofrecernos nuevas oportunidades de desarrollo, sociales y económicas, como lo están demostrando los centros de investigación de nuestras universidades, la Plataforma Oceánica de Canarias, el Instituto de Astrofísica de Canarias, la próxima lanzadera de HAPS o pseudosatélites en Fuerteventura, o los avances que estamos obteniendo en la instalación de energías alternativas en el archipiélago, o las múltiples iniciativas de las que se hacía eco usted ayer, señor presidente, de las empresas canarias con sus productos y servicios en el campo de la innovación. Este es el camino, no exento de dificultades, cierto, pero ese es el camino que nos debe conducir a una Canarias mejor.

Señorías, contamos con un Gobierno capaz, con experiencia en gestión, concentrado en los objetivos del presente, pero que ya planifica algunos de los asuntos claves de la Canarias del futuro. Un Ejecutivo que no gobierna a golpe de inmediatez y titulares, que da la mano a sus mayores y construye eslabones para llegar a quienes más nos necesitan. Una Canarias que no es fruto de la improvisación, sino del trabajo y el legado que nos dejaron las generaciones que nos precedieron y de una gestión que hoy nos permite hablar en clave de bienestar, a pesar de las estrecheces que nos han provocado crisis como la del 2008 o la de la COVID-19.

Vivimos en un territorio insular y fragmentado, un territorio que nos hace diferentes pero también especiales; separados por el mar, pero unidos en sentimiento. Preparados para bregar ante cualquier adversidad, pero también para celebrar nuestros avances y éxitos. Luchar por lo que nos corresponde también implica dejar atrás cualquier tipo de complejo, porque vivir alejados del territorio peninsular no significa que seamos menos, es simplemente que estamos más lejos. Recuerden, señorías, una Canarias de ocho islas iguales que aspiran a tener las mismas oportunidades y un Gobierno que en estos ocho meses de gestión nos ha demostrado que el mejor relato es el que se respalda con hechos.

Señorías, la Canarias de hoy no pierde la perspectiva de su pasado y mira con ilusión hacia adelante, y lo hace a través de la mirada de nuestros mayores y de nuestros jóvenes. Legado, experiencia, constancia, avance, identidad como pueblo, presente y futuro, porque es la ilusión, es la esperanza, es la planificación sobre ideas claras, es la gestión basada en hechos lo que nos permite construir entre todos y todas una Canarias mejor, enfocándonos hacia lo importante, aislándonos de la crispación que se vive actualmente en España, diciendo sí al modo canario de hacer las cosas que usted explicaba ayer, señor presidente. Pero con una premisa, una premisa además clara: frente a la división, frente a esa división, unión y frente a ese ruido, trabajo.

Muchas gracias.

(Aplausos y palmoteos).

La señora presidenta: Gracias, señor Barragán.

Tiempo de intervención ahora para el Grupo Parlamentario Popular. Señor García Casañas, tiene la palabra.

El señor García Casañas: Gracias, presidenta. Señorías, buenos días. Buenos días, señor presidente del Gobierno de Canarias, señor vicepresidente, consejeros. Buenos días también al personal de la Cámara, a los medios de comunicación que están aquí trabajando a destajo para poder informar a la ciudadanía de Canarias y buenos días a toda la ciudadanía de Canarias.

Señorías, afrontamos este primer debate del estado de la nacionalidad, el primero de esta legislatura cargada de retos, de muchos retos, pero también de oportunidades. Oportunidades para hablar de las fortalezas y debilidades también que tienen nuestras ocho islas Canarias, y no solo desde la visión de los partidos que hasta hace poco ostentaban el Gobierno y que ahora están en la oposición, sino desde la perspectiva también de estos grupos de este Gobierno que dirigen actualmente el Gobierno de Canarias y que nos toca valorar el trabajo realizado, y sobre todo marcar la hoja de ruta en las políticas importantes para la ciudadanía de Canarias.

Uno de los principios básicos en los que seguramente todos coincidimos es en que los canarios vivan donde vivan tienen que tener las mismas oportunidades, los mismos derechos, sin importar las cuotas, sin importar los tamaños, porque esa es la Canarias que queremos y esa es la Canarias en la que nosotros creemos, que un ciudadano de La Graciosa o de El Hierro pueda tener los mismos derechos y las mismas oportunidades que cualquier ciudadano del resto de Canarias. Una Canarias igualitaria, una Canarias acogedora, una Canarias cargada también de oportunidades para todos, independientemente de donde vivan, una Canarias que no se olvida de sus vínculos con Latinoamérica y con las personas que, efectivamente, principalmente en Cuba, Uruguay, Argentina y Venezuela, viven también con nosotros y están pendientes también de lo que pasa aquí, en esta tierra.

Hoy, día 13 de marzo, después de ocho meses, después de 244 días desde el inicio de la legislatura, ya el Gobierno de Canarias ha dado los primeros pasos para que los herreños, los palmeros y los gomeros podamos obtener esa devolución de lo que se pagaba de más por el coste del combustible en estas islas. Un problema que también se sufre en Lanzarote y Fuerteventura, pero que era y es grave sobre todo en la isla de El Hierro, donde se llegan a alcanzar hasta 50 céntimos por litro de más en el coste del combustible. Y aquí, aquí es donde ha dejado la impronta este Gobierno de Canarias, aquí es donde han dejado la impronta estas consejerías de Hacienda y de Economía, también lideradas por el Partido Popular, que en tan solo ocho meses han dado solución a lo que ustedes no supieron dar en cuatro años y todavía tienen la caradura de venir a hablar de Lanzarote y Fuerteventura y de los costes del combustible. ¡Vaya cara, por Dios!

Miren, durante los cuatro años del pacto de las flores, principalmente, por el Gobierno dirigido por Torres, Partido Socialista, Podemos y Nueva Canarias, nos decían constantemente que este problema no se podía arreglar, hasta el punto de que a los herreños nos salía más barato comprar un billete de barco, trasladarnos a Tenerife, hacer la compra, llenar el tanque de combustible y volver a casa. ¡Esa era la realidad de los herreños!

Señorías, este ejemplo que acabo de poner, y que ya el Gobierno de Canarias ha dado los pasos para que se pueda solucionar, son las cosas que me hacen tener esperanza, pero no a mí como herreño, también a los gomeros, a los palmeros, a los de Lanzarote y Fuerteventura también, y también al resto de canarios. Y por ello me gustaría trasladar un mensaje claro a la ciudadanía de Canarias: tenemos que trabajar juntos por las ocho islas, tenemos que luchar y construir una Canarias mejor, porque cuando nos digan que no es posible contar con servicios sanitarios como puede ser una ambulancia en un centro rural en un pueblo de Canarias, como puede pasar en el norte de Gran Canaria o en El Pinar, en El Hierro, tenemos que unirnos, reivindicarlo y lucharlo; porque cuando nos digan que la residencia de tu pueblo, que esas infraestructuras para mayores no pueden estar listas porque resulta que no se ha ejecutado ni el 50 % del Plan de Infraestructuras Sociosanitarias, tenemos que luchar, unirnos y no resignarnos; porque cuando nos digan que no hay solución a la conectividad en Canarias, aérea o marítima, como sufrimos en muchas islas, cuando nos digan que no hay posibilidad de solucionar las colas en las autopistas que sufren aquí muchos tinerfeños, cuando nos digan que no hay solución para las listas de espera de un hospital en la sanidad, en la dependencia, tenemos que unirnos, luchar y no resignarnos.

Y esa llamada a la ciudadanía es para que sean exigentes con ellos mismos, con sus trabajos, el día a día, pero también con sus gobernantes, porque efectivamente las soluciones de Canarias no las va a dar un partido político, no las va a dar un Gobierno de Canarias específico, nos las va a dar una consejera específica, las vamos a aportar entre todos los canarios, porque esta tierra, esta tierra se construye entre todos y, si queremos una Canarias mejor, tenemos que trabajar todos desde los diferentes ámbitos de los que formamos parte.

A los canarios que han tenido dificultades, un mensaje también claro a nuestros hermanos de la isla de La Palma: vamos a centrar y a seguir centrados en aunar esfuerzos para superar juntos las consecuencias de la erupción volcánica de la isla de La Palma, con esas ayudas a la reconstrucción, con esos decretos agrícolas o habitacionales y también con esos decretos y medidas que se van a seguir adoptando para que quieran volver, para que puedan recuperar su vida, para que puedan recuperar sus rentas. También para esas personas que han sufrido también las consecuencias de los incendios forestales, seguiremos en coordinación con las instituciones locales, seguiremos en coordinación con las instituciones insulares para poder superar y restaurar las zonas afectadas por los incendios, porque los gobernantes estamos aquí para buscar soluciones, no para crear problemas.

En estos días Canarias ha cerrado sus cifras con menos parados, un dato que mejora y que nos hace ser optimistas porque reduce las cifras con respecto a las cifras que teníamos anteriormente, pero no puede dejarnos satisfechos, no puede dejarnos satisfechos mientras un canario no tenga trabajo y hoy hay muchos que siguen buscando empleo.

Canarias tiene que ganar en competitividad, Canarias tiene que conseguir su nivel adquisitivo, mejorarlo, y Canarias tiene que tener mejores salarios. Y eso no se consigue con un discurso o con una ley, eso se consigue con políticas económicas de inversión, con atracción empresarial, con innovación, con alivio fiscal y sobre todo con planes que ayuden a la competitividad y a la diversificación económica.

Señorías, la mejora en los planes y convenios con el Estado, una mayor agilidad administrativa y sobre todo mejorar esas condiciones laborales en cuestiones claves, en sectores estratégicos, es fundamental. Y por ello desde del Gobierno de Canarias se han puesto en marcha medidas, porque entendemos que esa es la solución a los grandes problemas que tiene Canarias, y por eso hemos, sobre la marcha, bonificado al 99 % ese impuesto de las herencias. Un impuesto del que hablan de que solo pagan los ricos, pero que en el año 2019 se recaudaron 29 millones y en el año 2023 se recaudaron casi sesenta millones. El mejor ejemplo, porque esto quiere decir dos cosas: o que solo se morían los ricos o que hay más canarios que también pagan ese impuesto aquí, en Canarias. Y por eso este Gobierno, en estos ocho meses, ha impulsado medidas para que ni los hijos ni los nietos tengan que pagar por lo que les dejan sus padres y sus abuelos.

Miren, además, en estos presupuestos del 2024 hemos iniciado un plan de alivio fiscal con más de doscientos cincuenta millones de ahorro para familias y para empresas: 0 % en IGIC a medicamentos veterinarios, que antes eran del 3 %; 0 % en equipos médicos, en instrumental, en pañales para bebés, en empapadores también para personas con problemas físicos, mentales y sensoriales, que antes eran de un 3 % y ahora son de un 0 %; gafas graduadas, lentes de contacto, monturas, que antes eran de un 3 % y ahora están en el 0 %; también se ha prorrogado el tipo cero a determinados bienes también destinados a la alimentación animal; se han prorrogado las deducciones y el ajuste de esa tarifa del IRPF que venía también del Gobierno anterior, porque lo que funciona también lo mantenemos, sin sectarismos; y también hemos incluido esa bonificación de esos 20 céntimos, que también va a influir en las familias de muchas islas -El Hierro, La Gomera, La Palma- y estoy seguro de que también, también habrá solución para esos canarios que demandan este tipo de cuestiones.

Miren, y en tan solo ocho meses de legislatura, nos queda todavía un largo camino por recorrer.

Y sí, sí hemos bajado el IGIC, como les he comprobado, y de manera progresiva. Y hay quien viene aquí y habla de fraude porque no hemos cumplido aún, en ocho meses, el programa electoral previsto para los próximos cuatro años. ¿Pero saben lo que yo sí les puedo decir que es un fraude?, ¿cómo llamaríamos a tener cuatro años a los herreños, a los palmeros, a los gomeros, a los de Lanzarote y Fuerteventura esperando por combustible? ¡Eso sí que es un fraude!

Pero, miren, ¿cómo llamaríamos a que de las 25 000 solicitudes de vivienda se hayan resuelto 112 para los canarios o las canarias que tienen problemas de vivienda? ¡Eso sí que es un fraude!

Pero, miren, ¿cómo llamaríamos prometer en campaña electoral que se iniciarían las obras del muelle de La Restinga y que aún, todavía este Gobierno esté empujando? ¡Eso sí que es un fraude!

Pero, es más, ¿alguien sabe qué palabra podríamos decir a esos 1196 niños y niñas a los que el Gobierno del Partido Socialista matriculó sin tener previstas las aulas, ni siquiera construidas?. Eso no es un fraude, eso es una mentira, una mentira electoral. No lo vuelvan a hacer.

Y, miren, sé que en muchas materias no coincidiremos, pero también sé que trabajarán, juntos, porque sé que les interesa el bienestar de los canarios y las canarias, en conseguir que el Estado también acepte esas reivindicaciones de la regla de gasto, para que también ayude en esa financiación de la Policía Canaria, para que también se ayude en la mejora de esos servicios públicos que están en esa Agenda Canaria, que espero que cumplan.

Y, sí, nuestro principal objetivo es crear empleo y desde luego mejorar la situación de las familias. Y por eso queremos impulsar desde la Administración planes de empleo con incidencia en esos jóvenes cualificados que tenemos en Canarias y también en las personas vulnerables, pero también queremos impulsar que las empresas, aquellas que estén preparadas para salir a competir fuera, tengan los recursos para poder hacerlo; también favorecer los planes para la creación de viveros de empresas y autónomos y ayudar también a las pymes que operan en nuestras islas para ser mucho más competitivas, con esas figuras que tenemos en las zonas francas de Tenerife o Gran Canaria o con esa Zona Especial Canaria que también está presente en las ocho islas.

Y en ese empeño de crear empleo hemos querido dar voz a esos más de ciento cuarenta mil autónomos que tiene esta tierra y por eso se ha creado esta Dirección General de Autónomos, y por eso hemos implementado esa cuota cero para que con dos millones y medio puedan tener esos autónomos, no solo del año 2024, sino también con carácter retroactivo al año 2023, puedan disponer de recursos para ampliar su negocio, para contratar personas y poder crear y generar más ingresos y más empleo.

La apuesta por nuestras industrias, mejorando la competitividad, su digitalización y la inyección de recursos es vital. Y aquí es donde hemos también tenido en cuenta a nuestros artesanos, a nuestros comercios de proximidad y también a las grandes industrias de Canarias, que son referentes en todo el mundo, escuchándolos y dándoles voz.

Y por eso no solo es importante dotar de recursos, también es importante ejecutarlos y que los recursos lleguen donde hacen falta. Porque esa, señorías, es la mejor fábrica de populismos que tenemos, ir reivindicando que hay recursos y recursos y recursos y después no ejecutarlos ni plasmarlos y que lleguen a donde la gente los necesita. Por eso desde el primer momento hemos actuado sobre los problemas que han impedido que los recursos lleguen. Los canarios saben que la ejecución de esos fondos que se les prometieron, a muchos no les han llegado. Y tampoco esos fondos que venían de Europa, esos fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, en los que el Gobierno del Partido Socialista tiene un auténtico suspenso.

Aquí el mejor ejemplo lo hemos visto con la Consejería de Transición Ecológica, donde de esos fondos de recuperación tan solo se había ejecutado un 8 % de los más de quinientos millones de fondos que había y que hoy, en apenas ocho meses, se ha dado la vuelta a la situación con más de cuatrocientos millones destinados a eficiencia energética.

Pero es que el Gobierno anterior no solo no ejecutó, es que el Gobierno anterior tampoco sentó las bases administrativas, organizativas, operativas para que pudieran ejecutarse y se pudiera funcionar. Y en este punto también la Consejería de Hacienda lo ha hecho posible, la misma Consejería de Hacienda que ha hecho posible lo del combustible ha trabajado para hacer los cambios que permitan simplificar, coordinar e incrementar esa ejecución de los fondos.

Todos hablamos de una Canarias más cohesionada, sin barreras, igualitaria, y ahí está nuestro REF, que recoge nuestras peculiaridades, que recoge esa doble insularidad, que recoge las singularidades y esa lejanía continental, y por eso hemos puesto en marcha el Comisionado del REF, para proteger esas singularidades y hacerlas llegar a cada rincón de Canarias, acercándolo a sus empresarios y a la sociedad en general.

Y hoy podríamos decir que todo va bien en Canarias, pero desde luego no es así. Tenemos problemas que influyen en el día a día de los canarios y de las canarias, de nuestra gente, problemas básicos, problemas importantes y desde luego no reconocerlos sí que sería un error.

Canarias tiene un tercio de su población en riesgo de pobreza y exclusión social, y es un dato que incrementó el último Gobierno de Canarias, formado por el Partido Socialista, por Nueva Canarias y por Podemos. Y es que este hecho tiene que hacernos reflexionar, y no me refiero, señorías, que sé que están reflexionando, al hecho de que cada vez que gobierna la izquierda se incrementan los pobres, no, no me refiero a esa reflexión porque los canarios y los españoles lo tenemos muy claro, me refiero a la reflexión de por qué ha aumentado la pobreza en Canarias; me refiero a la reflexión de por qué nuestro producto interior bruto ha bajado con respecto a otras regiones ultraperiféricas; me refiero también a por qué el salario medio en Canarias se ha acercado más al mínimo interprofesional que a la media en Canarias y en Europa.

Y por eso la insistencia de este Gobierno en mejorar las condiciones para atraer a empresas, para que haya una mayor protección a los autónomos, para que haya una mayor eficiencia en la gestión de los recursos públicos. Pero también un mayor sistema de protección social y, sin dudarlo, mejores oportunidades para la formación, porque la mejor protección a las familias vulnerables no solo es atenderlas, sino también sacarlas de ese círculo vicioso que las hace caer constantemente en los servicios sociales y en la pobreza. Y por eso tenemos que ampliar esos planes estratégicos sociales y, sobre todo, luchar por esas políticas de igualdad.

Miren, en los últimos años hemos visto como el 57 % de las bajas en las listas de la dependencia fue, lamentablemente, por fallecimiento. Son cifras duras, pero es que en el año 2021 fallecieron 1500 personas en las listas de espera. En el año 2022, fallecieron cerca de tres mil doscientas personas en las listas de espera. Pero es que en el año, hasta mayo del 2023 se dieron de baja por fallecimiento 1200 personas. Tenían reconocimiento, tenían el derecho, pero no tuvieron la prestación. En este último medio año de Gobierno se ha reducido esa lista de espera en casi seis meses, se ha pasado de los 800 días a 600 días. ¿Es un dato positivo?, claro que sí. ¿Tenemos que estar orgullosos de eso?, no tenemos que estar orgullosos de eso mientras tengamos a personas esperando más de un año y medio por una prestación de dependencia.

Pero es que en Canarias había un total de 5800 personas en el limbo de la dependencia, que ya tenían reconocido el grado de dependencia, que tenían aprobada la prestación pero que no la recibían. Incluso estaban paralizadas esas revisiones de reconocimiento de grado, que ya con este Gobierno se han reconocido más de mil de ellas, el triple de lo que ustedes hicieron en la legislatura pasada.

Miren, se ha creado una Dirección General de Discapacidad también para poder atender a esos más de treinta mil canarios, a esos más de treinta mil expedientes que estaban pendientes sin darles respuesta. Y hay que darles respuesta no solo atendiendo a las solicitudes, sino también poniendo en marcha inversiones, poniendo en marcha infraestructuras, como esos planes de infraestructuras sociosanitarias que hasta mayo del 2023 ustedes solo habían ejecutado el 50 %.

Todos los canarios recuerdan los más de quinientos pacientes que vivían en los hospitales, con alta médica pero sin posibilidad también de derivarlos a recursos sociosanitarios. Y este Gobierno ha adoptado medidas y está trabajando para poder resolverlo, porque nosotros no venimos a pasar aquí de perfil, venimos a resolver los problemas de Canarias.

Señorías, pero si los problemas en los servicios sociales han sido complicados y este Gobierno ha querido ponerles solución, la sanidad también dista mucho de lo que este Gobierno quiere. La situación de las listas de espera, conocida por todos, los colapsos en las urgencias, la falta de especialistas, las instalaciones pendientes en todas y cada una de las islas y todos los episodios que hemos vivido en estos últimos tiempos desde luego guardan relación con la gestión de ir y venir de los consejeros y directores generales durante el mandato del señor Torres. Un auténtico descontrol como así simula y saca constantemente la prensa (mostrando un documento a la Cámara). ¿Quién estaba al mando de la sanidad canaria?, ¿quién estaba al mando de este Gobierno de Canarias? Y esto es un ejemplo de los titulares que ejemplifican lo que ha pasado en sanidad en estos últimos años. Y este Gobierno ha incrementado los presupuestos en sanidad y ha impulsado mejoras en los centros de salud. También invirtiendo en sus hospitales, en su personal, en el equipamiento y se ha logrado reducir las listas de espera quirúrgicas.

Señor Franquis, mire, esta es la lista de espera de 154 días que su Gobierno dejó (mostrando sendos documentos a la Cámara). Esta es la reducción que ha logrado este Gobierno en tan solo ocho meses. Pero, mire, en el Negrín, en el Negrín, se la voy a dejar para que la cuelgue en el despacho y la tenga ahí disponible para cuando tenga alguna duda.

Mire, el cambio de tendencia es positivo, pero desde luego tenemos que seguir trabajando y estar vigilantes, y tenemos que seguir, por supuesto, avanzando en las compensaciones a los pacientes que tienen que trasladarse desde islas no capitalinas, como la isla de El Hierro, la isla de La Gomera, la isla de La Palma, Lanzarote, Fuerteventura o La Graciosa a sus centros de referencia, y tenemos que seguir trabajando en las ocho islas.

En definitiva, señorías, mejoras en todas las islas que se están haciendo y en las que queremos seguir avanzando a base de invertir en nuestro personal, en nuestro capital humano.

Señorías, hablábamos antes de la importancia de la educación como pilar fundamental y vertebrador de la sociedad. Solo con educación podemos generar esas sinergias que creen riqueza y que creen bienestar social. Debemos incentivar, por supuesto, mejoras educativas e ir juntos para exigir una mejor financiación autonómica y ser exquisitos, por supuesto, con el uso de los recursos públicos. Esa es la mejor herencia que podemos dejarles a nuestros hijos, a las generaciones futuras, y por eso en estos ocho meses, con una mayor dotación económica en políticas educativas, este Gobierno ha trabajado, está trabajando y seguirá trabajando por las mejoras en la educación en Canarias, con actuaciones ajustadas y demandadas en cada una de las islas y también en materia deportiva, impulsando aquellos proyectos que estaban en marcha y también desbloqueando aquellos que se habían quedado atrás, con especial atención a nuestros deportes autóctonos y a nuestros deportistas de alto nivel.

Y en este sentido hay que destacar la difícil situación con la que se inició la legislatura con las escuelas infantiles. Aquí el Gobierno del Partido Socialista, de Nueva Canarias y de Podemos matriculó a 1196 niños sin tener ni siquiera las infraestructuras preparadas para poder acogerlos, engañando a los niños, a las niñas, a sus padres, a sus madres, y todo esto, y en diciembre del 2023, en diciembre de 2023, esta consejería ya había dado solución a casi seiscientos niños en la Comunidad Autónoma de Canarias y sigue trabajando para resolver un problema que ustedes dejaron simplemente por una política electoral.

Este Gobierno seguirá con la mejora educativa y por supuesto trabajando y potenciando la FP, con la puesta en marcha de esa FP Dual, llegando a acuerdos con empresas y con los agentes sociales, mejorando también todo tipo de instalaciones y, sobre todo, escuchando a la comunidad educativa. También en el ámbito universitario, reconociendo el papel fundamental de las universidades, como así se ha materializado en los presupuestos con un apoyo de más de siete millones de euros.

Y si hablamos de una Canarias más cohesionada, con sistemas de protección a los más vulnerables, el acceso a la educación y a la cultura debe ser equitativo en todas y cada una de las islas, pero también el acceso a cuestiones tan básicas como la vivienda. Un problema que los canarios asumen desde hace años y que el anterior Ejecutivo no supo darle solución, como así puso de manifiesto el propio diputado del común, donde hablaba de más de veinticinco mil solicitudes y solamente en estos cuatro años 112 viviendas, sin contar los más de cincuenta millones de euros anuales destinados a construcción de viviendas que no se usaron. Y esto hay que trasladarlo a la ciudadanía, pero no trasladarlo para que pierdan la esperanza, sino para que sepan que hay un Gobierno que está trabajando para adoptar medidas. ¿Alguien se ha preguntado por qué en Canarias hay más de doscientas once mil viviendas privadas vacías? Pues mucho tiene que ver la inacción del Gobierno de ustedes, señorías, pero también mucho tiene que ver esa ley estatal de vivienda que lo que ha hecho es crear enrollos e inseguridad a los propietarios.

Y ante esto, en estos ocho meses, el Gobierno de Canarias ha dado una respuesta rápida para buscar soluciones y resolver una problemática que afecta a muchísimos canarios, buscando en todas las islas no solamente soluciones a la oferta de vivienda pública, sino también atajando esa falta de oferta privada y esos altos precios que pagan los canarios.

Y este Gobierno ha podido pasar de perfil, como hicieron ustedes, ante los problemas de vivienda, pero no hemos querido y por eso desde Turismo en menos de seis meses ya estaban trabajando para regular el alquiler vacacional. ¿Nos crea conflictos? Claro que sí, pero no vamos a pasar de perfil y por eso también el Gobierno de Canarias, desde Obras Públicas, también está trabajando con ese decreto ley de viviendas que debatimos recientemente también con los cabildos y que pretende también dar un mayor acceso a la vivienda. Buscando la colaboración entre el sector público y el privado, claro que sí, porque aquí, señorías, pasamos de hablar de problemas y estamos empezando a hablar de soluciones. Y eso dice mucho porque problemas siempre tendremos, la cuestión está en cómo se afrontan esos problemas y darle la espalda a la ciudadanía no los va a resolver. Como tampoco los resolvió en las listas de espera en la sanidad, en la dependencia o en política general de dio este Gobierno.

Miren, el turismo es nuestro principal motor económico y desde luego tenemos que cuidarlo. Somos un caso de éxito en el mundo y tenemos que hacerlo compatible con nuestro territorio. Y por eso claro que estamos de acuerdo en que hay que trabajar para potenciarlo y adaptarlo a los criterios de sostenibilidad, como también están haciendo ya los empresarios y como también está haciendo este Gobierno de Canarias, creando sinergias también con otros sectores estratégicos de Canarias y fomentando, por ejemplo, más turismo rural, más turismo deportivo e impulsando la renovación de las infraestructuras turísticas y, sobre todo, esa calidad en la oferta alojativa.

No conozco a ningún turista que sea culpable de que nosotros no arreglemos nuestras redes de agua, no conozco a ningún turista que sea culpable de que nosotros no hayamos hecho nuestro papel en materia de gestión de aguas, no conozco a ningún turista que sea responsable de que no hayamos hecho los deberes en materia de vertidos, vertederos y tantas cuestiones que afectan a Canarias. Por eso el llamamiento a todos los partidos, el turismo es una fuente de riqueza, compatible con nuestra actividad, que tira de la economía y tenemos que protegerlo y no mentirle a la ciudadanía diciendo que los problemas que los canarios no hemos sabido solucionar son problemas de ellos. (Aplausos).

Señorías, hablábamos del turismo como esa cabeza tractora, conocemos el programa Crecer Juntos, que se puso en marcha para vincular ese tirón turístico con el sector primario. Un sector primario que lo hemos visto en los últimos meses manifestándose en toda España y también aquí, en Canarias, pero que se manifestaban ahora por lo mismo por lo que se manifestaban hace cuatro años, por ese incremento de los costes de producción, por ese incremento de los costes eléctricos, por ese incremento de la alimentación del ganado, fertilizantes, por ese incremento de impuestos, señorías, por ese incremento también de los costes laborales. Todo eso les hace difícil competir con esas producciones que llegan de terceros países y por eso la necesidad de que se exija en Europa, que se exija a nivel nacional ese cumplimiento de las cláusulas espejo y que garantice también que puedan tener esa competitividad. Que se trabaje también para que esas normativas medioambientales que se han vinculado a la PAC o con el propio Pacto Verde Europeo, que están cargadas de burocracia, sean también compatibles con la actividad de un sector primario en Canarias que lo está pasando realmente mal.

Pero estas cuestiones tenemos que lucharlas en Europa o tenemos que lucharlas a nivel nacional, pero hay cuestiones que dependen de nosotros, exclusivamente en esta tierra, y que en estos últimos cuatro años tampoco hemos podido ni querido afrontar.

Hablamos de que el problema del agua es muy grave, se pierde más del cincuenta por ciento del agua de la producción en nuestros pueblos y en nuestras ciudades y estos recursos también se detraen del sector agrícola. Por eso tenemos que invertir en la reparación, en la mejora de las redes en los pueblos y en las ciudades. Esto no es un problema de un ayuntamiento o de un cabildo, esto es un problema de todos, porque si gastamos, si perdemos menos agua tenemos más agua. No tenemos un problema de producción, tenemos un problema de pérdida y tenemos que afrontarlo todos, desde el Gobierno autonómico hasta el ayuntamiento más pequeño de Canarias.

Y también tenemos que facilitar la materia en gestión de residuos, nuestras granjas, para que puedan producir productos en Canarias, productos de kilómetro cero, que también demandan nuestras grandes superficies, nuestros comercios, que demandan productos de kilómetro cero, nuestros propios turistas y que muchas veces aquí les impedimos con tanta burocracia y con tanta normativa poder hacerlo.

La protección a nuestros productos también de exportación, los importantes, el plátano, la piña tropical de la isla de El Hierro tienen que contar, tienen que contar con la atención de la Administración, de las instituciones, y garantizar, junto al resto de producciones del sector agrícola y ganadero, unos precios justos que les garanticen los costes de producción.

Y por eso insistir en la ley de cadena alimentaria. Una ley de cadena alimentaria que se puso en marcha hace cuatro años y que hasta este Gobierno, hasta que no ha llegado, no había ni equipo inspector ni régimen sancionador. Ya este Gobierno ha puesto en marcha equipo inspector y régimen sancionador y ha adoptado medidas para garantizar el cumplimiento de la ley de cadena alimentaria.

Agilidad administrativa también para poner en marcha cualquier otra actividad. Eso es un suplicio aquí, en Canarias, eso no nos lo podemos permitir. Y esto estamos abordándolo con materias en simplificación administrativa, las propias DOSA -las directrices de ordenación del suelo agrario-, también se está trabajando, se iniciaron en el 2017 y han pasado cuatro años sin pena ni gloria por la Consejería de Agricultura. Este Gobierno tiene que aprobarlas y está trabajando y poniendo para poder sacarlas adelante. Y el ejemplo de este tipo de normativas la tenemos con la ley de islas verdes en la isla de El Hierro, La Gomera o La Palma, una ley que se hizo también para que el sector primario pudiera también tener otro implemento, otro complemento a su economía y vemos como en la isla de El Hierro ni una sola licencia se ha dado en los últimos cuatro años. ¿Qué ha hecho este Gobierno de Ángel Víctor Torres, del Partido Socialista, de Nueva Canarias, de Podemos, para resolver en los cuatro años el problema de la ley de las islas verdes?

Señorías, tenemos que darles valor a los productos, a nuestro sector primario, a los agricultores, a los ganaderos, a los pescadores, a esas personas que hacen economía productiva, y este Gobierno tiene claro que, si queremos impulsar el sector, tenemos que impulsar también la formación y también, en el sector primario, un sistema de subvenciones también que vaya acompañado de tutores que puedan garantizar también esa ejecución, que garantice esa renta digna, atrayendo a nuevas generaciones. Porque si queremos convertir a Canarias en un archipiélago sostenible, propio de una economía verde y descarbonizada, si queremos resolver los problemas graves de residuos, de planificación forestal, de saneamiento, de depuración y reutilización, tenemos que aplicar soluciones reales.

Antes hablábamos de las pérdidas de agua, pero es que con el saneamiento también tenemos el mismo problema, con un total de 434 puntos de vertidos al mar, de los que el 72 % carecía de autorización. Una situación que ha derivado en sanciones de la propia Unión Europea, de las que el 75 % son a las propias administraciones públicas, y por eso el trabajo desde Transición Ecológica, por eso la puesta en marcha del ciclo integral del agua o de una ley también de economía circular.

Pero el problema con el agua, el problema con el saneamiento también lo tenemos con los vertederos o con los propios sistemas de generación energética. Teniendo en cuenta en Canarias más de seis ceros energéticos y, a pesar de las numerosas advertencias, el Gobierno de Canarias apenas desarrolló actuaciones en este sentido, con una falta de inversión de más de dos mil quinientos millones de euros en los últimos diez años. Muchos planes pero poca seguridad para garantizar que no haya más ceros energéticos, de hecho en esta última década solo uno de cada cuatro megavatios instalados en Canarias procede de renovables. Y esto sitúa a Canarias en el pelotón de cola de las comunidades autónomas en generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables, donde apenas superamos el diecinueve por ciento frente al 46 de la media nacional.

Y estas deficiencias que vemos en materia de energía, de medio ambiente o de las que hemos hablado en materia de vivienda, de sanidad, del sector primario, también la estamos viviendo en diferentes ámbitos.

Señorías, no me gustaría acabar sin hablar de uno de los problemas graves a los que nos hemos enfrentado sin tregua en los últimos años: el problema de la inmigración. Un problema grave, no solo por su dimensión, sino por el número de muertos que está dejando en nuestras costas, por el número de llegadas que se viven y se han vivido en muchas islas canarias. En los últimos años las cifras de muertes han sido durísimas. Un drama social y humanitario que no ha contado con la atención necesaria.

Desde que gobierna Pedro Sánchez han llegado a Canarias más de cien mil personas, lo repito, han llegado a Canarias más de cien mil personas, con más de seis mil muertos. En el año 2020 llegaron a Canarias 23 000 inmigrantes, pero es que cerramos el año 2023 con más de cuarenta mil, de los que 14 000 habían llegado a la isla de El Hierro. Pero es que en 2024 han llegado ya, en tan solo dos meses, 9000 personas. Y ante esta crisis humanitaria, con más de seis mil muertos -dieciocho diarios, señorías-, el Gobierno de Pedro Sánchez ha ignorado a Canarias.

Y no nos vale a los canarios esa excusa de tirar balones fuera, de que, bueno, esto es un problema que tiene que abordarlo Europa, es que en África la cuestión está complicada, es que resulta que las comunidades autónomas -salvo las del PP, que son las que lo han asumido- son insolidarias... No nos valen, señorías. No nos valen porque aquí todos hemos comprobado cómo el Partido Socialista y el señor Pedro Sánchez ha hecho lo que ha querido, cuando ha querido y como ha querido, porque, cuando cambió su postura oficial y tradicional con el Sáhara, creando esa crisis diplomática sin precedentes, con Marruecos, no le importó. Aún debe explicarnos esas conexiones con Marruecos -no sé qué pensarán los señores de Nueva Canarias cuando lo apoyaron en el 2018, si pensaban lo que iba a hacer con sus amigos saharauis-. También cuando cambió de opinión con esa ley para aministiar a los corruptos, a los corruptos del Partido Socialista -Chaves, Griñán-, a los independentistas, que tuvieron en jaque a todo un país, en contra de la opinión de jueces, fiscales y de la mayoría de la sociedad, tampoco le importó; tampoco le importó saltarse las prohibiciones de la Unión Europea cuando dejó aterrizar a la vicepresidenta del Gobierno de Venezuela en Madrid-Barajas, que aún no sabemos si siguen descargando maletas. (Aplausos). Señorías, todas estas cuestiones, todas estas cuestiones que hemos visto, en definitiva, a los canarios lo que nos hacen es decir que somos de segunda, porque en un problema tan grave como es la inmigración y viendo cómo él ha hecho lo que ha querido, como ha querido y cuando ha querido, es lo que a nosotros nos pone en alerta y, sobre todo, nos quita la esperanza de ver cómo un Gobierno de Canarias asume y resuelve una... (ininteligible).

Y después, después, criticamos que el Gobierno de Canarias convoque a las comunidades autónomas... ¿Vamos a seguir esperando, tenemos que seguir esperando desde el Gobierno de Canarias a que el Gobierno de España mire para acá? A lo mejor habría que preguntarles a ustedes a quién deberíamos llamar para que, a lo mejor, las cosas se hagan mucho más rápido, a lo mejor pueden poner algún mediador. (Aplausos).

Señorías, la esperanza en recuperar nuestra economía, la esperanza para poder abandonar ese pelotón de cola del empleo, la esperanza para poder revertir las desastrosas listas de espera, en dependencia, en sanidad, o para poder superar la pobreza, las han querido liquidar con ese discurso del estado de la nacionalidad desde el Partido Socialista y desde los grupos de la oposición, pero, señorías, este Gobierno tiene la firme convicción de trabajar por todos y cada uno de los canarios con una política más limpia y desde luego pegada a la realidad.

Señorías, ustedes empezaron el discurso del debate de la nacionalidad hablando de corrupción, no hemos sido nosotros. Cuando el año pasado impidieron y votaron en contra de una comisión de investigación e impidieron también que los informes de la Audiencia de Cuentas viesen la luz, ahí, como tenían mayoría, ahí sí que votaron en contra de la creación; hoy se posicionan, como saben que no tienen mayoría, para aprobar esa comisión de investigación, que se debatirá próximamente aquí, en este Parlamento. (Aplausos).

Una época oscura, señorías, en la que los canarios estaban con miedo, encerrados en sus casas, y ustedes se dedicaron a gestionar fondos con total impunidad, ligereza y arbitrariedad. En pandemia, señorías, y haciendo caja. Esos son también otros titulares de la vergüenza que nos dejan aquí muchos medios de comunicación.

Y, miren, dejando al margen las posibles responsabilidades judiciales que pudieran derivarse de las investigaciones en curso, y de las que no duden de que hablaremos si las hubiere, lo que estamos conociendo lo que revela es una falta de rigor y opacidad con la que el Gobierno de Ángel Víctor Torres, del Partido Socialista, gestionó los fondos públicos. Y de aquellos polvos, estos lodos, señorías del PSOE. Ustedes son el partido de los Ábalos, de los Koldos y de Tito Berni, son el partido de los ERE de Andalucía y es el partido que rebajó los delitos de malversación, el partido de los comisionistas y de las mascarillas fake. Por cierto, miren, esto es una mascarilla de las de esos 4 millones de euros que perdieron los canarios (mostrando una mascarilla a la Cámara) que pone claramente "no medical" -léanlo para que no vuelva a pasar otra vez-, "no medical". (Aplausos). Intentaremos que la usen en algún taller mecánico y que les den utilidad, señorías.

Miren, gracias a ustedes, Canarias es, junto a Baleares, la única comunidad autónoma que se dejó, en el mejor de los casos, estafar por la trama del caso Koldo y el resultado es un partido asediado por los escándalos de corrupción y la diferencia es que ahora sí que van a tener que dar explicaciones oportunas, si las tuvieren.

Y termino ya, señorías del Partido Socialista, no vamos a hacerles pasar más apuros. Han tenido años para pasar y explicar a los ciudadanos lo que estaba pasando, han tenido tiempo para actuar con humildad, reconocer los hechos, pedir perdón, colaborar con la justicia y asumir las responsabilidades políticas, porque mientras las familias sufrían una crisis, otros se hacían millonarios. Esto no es una frase mía, es una frase del señor Ábalos en el 2018, cuando justificaba la moción de censura. (Aplausos). Señorías del PSOE, no justifiquen lo injustificable. Ha llegado la hora de que se apliquen sus propios consejos y desde luego de que dejen de esconderse. Ha llegado la hora de que su jefe, Ángel Víctor Torres, dé las explicaciones oportunas, dé la cara, como dice el presidente Sánchez, caiga quien caiga.

Muchas gracias.

(Aplausos).

La señora presidenta: Gracias, señor García.

Tiempo de intervención ahora para la Agrupación Socialista Gomera. Señor Casimiro Curbelo, su tiempo.

El señor Curbelo Curbelo: Gracias, presidenta. Señor presidente del Gobierno, señor vicepresidente, miembros del Gobierno, portavoces de los grupos parlamentarios, señorías.

Yo voy a empezar por el final, acogiéndome a la última frase del portavoz del Grupo Popular, porque a mí me gustaría que, cuando hablen de los que estuvieron en el pacto de las flores, hablaran de ASG también. (Palmoteos). Les voy a decir por qué, pero... Se lo voy a explicar, les voy a decir por qué y por eso quiero empezar.

Ni a mí ni a Jesús Ramos ni a Melodie Mendoza nos habéis escuchado nunca decir "y el tú más", y aquí lo que se vende siempre es el "tú más". Nosotros venimos aquí a trabajar por los ciudadanos canarios y los ciudadanos gomeros y no por el "tú más". Por tanto, nómbrenme en el Gobierno de las flores y nómbrenme ahora, que estoy muy a gusto, en el Gobierno de Fernando Clavijo. Háganlo, que no hay ningún problema. (Aplausos).

Y, miren, esta mañana, hace pocas horas, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, le pedía la dimisión a Díaz Ayuso, a la presidenta de la Comunidad de Madrid, y por si fuera poco el portavoz del Partido Popular le pedía la dimisión al ministro Ángel Víctor Torres. "Y el tú más", "el tú más". No, no quiero esa política, porque esa política... Quedan bien cuando lo dicen aquí, se van satisfechos a sus escaños y eso no sirve para nada. A los ciudadanos eso no les sirve para nada.

Por tanto, presidente, que sepa que voy a hacer una intervención apoyando claramente la gestión del Gobierno, pero quiero hacerlo también para ser útil, porque aquí hemos hablado del "tú más", "y el tú más", pero no he escuchado a nadie hacer una reflexión diciendo "Canarias lleva perdiendo, los canarios, riqueza, desde hace veinticinco años" y que yo sepa en veinticinco años han gobernado todos los partidos políticos que están aquí sentados en el arco parlamentario salvo VOX, porque llegó hace muy poco, llegó en esta XI Legislatura. Y hemos perdido renta. Fíjense si hemos perdido renta que en el año 2003 se situaba la renta, renta media per cápita, de los ciudadanos canarios a la media de un ciudadano peninsular o europeo. En el año 2023 estamos en el 61 %. Hemos perdido renta de forma extraordinaria.

Por tanto, yo voy a hablar hoy de cosas útiles que nos permita usted, presidente del Gobierno, estimado Fernando, ya que han tendido la mano todos... Y usted, portavoz del Grupo Socialista, tiene una relevancia capital en la política durante estos cuatro años, no nos engañemos, porque usted es miembro del partido que tiene mayoría parlamentaria en el Congreso, del mismo modo que el Partido Popular, que tiene mayoría parlamentaria en el Senado, y tenemos que ser útiles. Y, por tanto, yo lo que voy a hacer es responder a la pregunta de en qué Canarias vivimos y qué Canarias queremos, si la queremos construir entre todos, porque yo no soy de los que van predicando "doy la mano para la cooperación y cuando pase el minuto siguiente le hago la zancadilla". No, tenemos que ocuparnos de los canarios de verdad. Y créanme que, salvo, salvo, insisto, el Partido Popular, que está en cogobierno ahora, el resto de fuerzas parlamentarias hoy aquí presentes han gobernado todas.

Por tanto, nuevas formas de entender la política, nuevas políticas. Y la nueva forma de entender la política pasa necesariamente por que la oposición en nuestro país, en esta Cámara, en un ayuntamiento y en un cabildo, tiene que ejercer un papel importante, y no lo estamos ejerciendo. Y tenemos que pedirle desde el ámbito del Gobierno, "oiga, quiero pactar con ustedes las grandes políticas", y no nos engañemos, las políticas no las pactan solo los políticos y los partidos políticos, las cambian también con el ámbito social. Los sindicatos, los sindicatos y los empresarios son claves. Sin ellos no podríamos hacer las grandes políticas que necesita esta comunidad autónoma, no las podríamos hacer y tenemos que hacerlas de verdad. Yo he escuchado lo de los 20 céntimos para el combustible de las islas verdes. Es verdad que batallamos en el Gobierno anterior y no salió. Pero yo tampoco creo que deba ser la solución esa, tenemos que ir a la fiscalidad, si de verdad queremos tratar a los ciudadanos de La Palma, La Gomera y El Hierro como se merecen, porque tienen unos déficits estructurales extraordinarios. Y también, indudablemente, Lanzarote y Fuerteventura, pero están a otro nivel. Pero, sin embargo, es el "tú más". No, no, a lo mejor, presidente, lo que hay que hacer es buscar puntos de encuentro para que esas políticas sean reales, porque esa es la clave, porque, de lo contrario, cuando termine el año 2027, estaremos también hablando de los mismos déficits estructurales que tiene hoy Canarias.

La pobreza y la exclusión social. La llevo escuchando desde que el presidente del Gobierno era Román Rodríguez, año 1999, y hoy tenemos 787 000 pobres o excluidos socialmente. Es una pena, es una vergüenza para todos aquellos que tenemos responsabilidades políticas y tenemos que cambiarlo, pero es verdad que no lo puede cambiar una persona, un presidente, un Gobierno, tienen que cambiarlo también los representantes sociales, que a veces los empresarios... Hay que decir alto y claro, presidente, que hay que subir los salarios en esta comunidad autónoma, guste o no guste, tenemos que ir de la mano en ese sentido también.

Llevar a cabo las reformas en la Administración pública. Hacemos parchecitos, pero no hacemos una reforma en condiciones. Y lo digo porque también la tiene que hacer el Estado. ¿Ustedes creen que es razonable que en un centro público pueda existir en este momento el 61 % de absentismo de los trabajadores? ¿Quién paga eso? Lo público, y no pasa nada. Ya está empezando a ocurrir esto en la iniciativa privada.

Por tanto, yo creo que hay que hacer la reforma de la Administración pública, mejorar la riqueza, mejorar los salarios, hacer una revisión fiscal. No se reprochen, claro que hay que bajar el IGIC, teniendo en cuenta lo que ocurre con ayuntamientos y cabildos, pero hay que bajarlo, porque tenemos una presión fiscal que es de las más altas del país y si queremos dinamizar la economía, si queremos que haya inversión productiva. Todas estas cosas tenemos que hacerlas, pero si después venimos aquí "y el tú más" y no nos centramos en la realidad del problema sería malo. Por tanto, presidente, creo que es muy importante lo que estoy diciendo en este momento.

Por tanto, la primera conclusión que debe sacar cualquier diputado que represente a los ciudadanos de Canarias en esta Cámara es que los años pasan, los gobiernos cambian, la sociedad crece, pero los problemas que padecen nuestras islas se perpetúan, y eso no es bueno.

Si hace algunos años lo que nos preocupaba eran las cifras de la pobreza -como dije antes- y exclusión social, los bajos salarios, la falta de productividad, la mala financiación de los servicios públicos, la inmigración irregular, las altas tasas de desempleo, la mala distribución de la riqueza y la burocracia administrativa, hoy seguimos enfrentados, casi casi seguimos enfrentados a las mismas incertidumbres. Parece que en Canarias se hace buena esa frase de que es necesario que todo cambie para que no cambie nada. Nuestras islas se están descolocando o descabalgando del tren de la prosperidad, nuestra productividad está cayendo, como decía antes, en relación con otros territorios, la renta familiar se está alejando de la media española y europea, y todo esto está ocurriendo mientras funciona razonablemente bien, razonablemente bien, la venta de los servicios turísticos.

Hace ya bastante tiempo que todos somos conscientes de que algo no termina de funcionar, que se hace necesario que instituciones, empresarios y sindicatos afronten con mentalidad crítica la necesidad de impulsar grandes reformas en nuestra economía que acaben con una dependencia cada vez mayor que nos hace vulnerables. Todo esto, como decía, parte desde el Gobierno, desde el año 1999, de Román Rodríguez, pasando por todos hasta hoy.

La existencia de los más de dos millones doscientos mil ciudadanos residentes en Canarias no lo pone fácil, es verdad. El coste de la vida en el archipiélago es mayor que en el territorio continental, la cesta de la compra se encareció en 2023 en un 12,6 % y las familias canarias son conscientes de todo esto. El catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, Rivero Ceballos, se refirió hace poco tiempo al indicador de calidad de vida de Canarias elaborado por el Instituto Nacional de Estadística con una frase que resume la realidad que les estoy comentando, decía: La economía de Canarias es persistentemente divergente respecto a la economía española y europea, no solo porque la población ha crecido rápidamente, sino también porque las tasas de variación del PIB son ahora más bajas que en la segunda mitad del siglo XX. Persistentemente divergente quiere decir, señorías, que la riqueza produce un aumento en las rentas medias de las familias en el resto de España y en el resto de Europa, mientras que en Canarias ese crecimiento es notablemente menor. La brecha entre nuestras islas y el resto de la sociedad europea a la que pertenecemos se amplía y se hace cada vez más grande. El problema de estas islas es que ni sus dirigentes y la sociedad, especialmente la sociedad, parece que no son capaces de entender que deben producir cambios, y cambios radicales, si se pretende transformar realmente la sociedad en la que vivimos. Como decía Einstein, la locura consiste en hacer lo mismo una y otra vez y esperar que los resultados sean diferentes. No va a ser posible. La política se ha convertido en los últimos tiempos en un territorio de la sinrazón, como antes decía. Una exhibición pública del enfrentamiento sin más objetivo que el deterioro del prójimo. Eso que alguna vez le escuché a Felipe González decir, que lo definió como, aquella frase de "y dos huevos duros".

En este pleno se trató la promesa de la rebaja del IGIC que hicieron los partidos que hoy gobiernan Canarias y el reproche de que no han cumplido lo hacen los portavoces de los partidos..., que se han despachado en el incumplimiento de tal realidad con sus propias promesas electorales diciendo que han sido cambios de opinión. Todo ocurre a unos o a otros, no pasa nada por cambiar de opinión. Unos y otros acabarán, como decía antes, en "y tú más" y los huevos duros de Felipe, y al final cada uno terminará satisfecho con lo que dice, con lo que ha dicho, pero nada será útil para los ciudadanos, como decía antes.

Señorías, la política útil es la que se aleja de la demagogia y se acerca al consenso y a las soluciones reales y posibles. Por eso nosotros, como decía antes, la Agrupación Socialista Gomera, agradecemos al presidente Clavijo que cuando haya problemas mayúsculos, ya sé que usted se reunió para tratar algunos asuntos con el portavoz socialista, pero cuando los haya, en fenómenos migratorios, en presupuestos -los presupuestos generales del Estado que tan importante son para Canarias-, la sequía, la energía eléctrica, nos llame a todos para reunirnos y consensuar una propuesta común, porque juntos, si todos ponemos como referente a los ciudadanos, habrá una respuesta positiva. Y como siempre pasa en política a veces te toca tener más protagonismo y a veces menos, y no pasa nada porque de las dos maneras se puede trabajar por el bien común, se lo comentaba antes, señor Franquis. Y esa es una sana costumbre que, sin ánimo de darle lecciones a nadie, lógicamente la tenemos que asumir todos, desde el Gobierno y desde la oposición.

Quiero empezar también recordándoles a los partidos que formamos el pacto de Gobierno que nosotros apoyamos la necesidad de revisar la fiscalidad existente, no solo la bajada del IGIC, sino algo mucho más ambicioso, como es plantear un debate en profundidad de nuestro actual modelo fiscal para determinar si es la herramienta más adecuada para el modelo de desarrollo que queremos para Canarias. La presión fiscal que soportan las familias y empresas en Canarias alcanzó en 2023 un máximo en términos de PIB. La recaudación de impuestos -lo sabe la señora consejera- se disparó a consecuencia de la inflación, que llegó hasta cerca de mil millones y las arcas públicas de la comunidad recaudaron en torno a cinco mil, un 30 % más que en los años previos a la pandemia. Y, por tanto, no es exagerado decir que buena parte de la mejora de la inversión pública y del aumento del gasto de los servicios públicos en la sanidad, en la educación o en las políticas sociales está recayendo sobre el esfuerzo fiscal de los propios canarios y, mientras tanto, señor Franquis, el sistema de financiación autonómica, del que se nutren fundamentalmente los servicios públicos esenciales, firmado en el año 2009 y caduco ya porque está infrafinanciado para atender estas necesidades. Ahí es donde hay que intentar el esfuerzo compartido para hacer políticas comunes que beneficien a Canarias. Por eso, señorías, nos enfrentamos a un problema que no es solo una cuestión de recursos, el presupuesto de Canarias va ya por algo más de once mil millones de euros y casi una cuarta parte del PIB de las islas y, a pesar de que se aumentan los esfuerzos fiscales para dotar de más recursos a los servicios, las cosas en los servicios públicos, por mucho que quiera la consejera de Sanidad, por mucho que quiera la consejera de Bienestar Social, tendrán que apechugar con una realidad compleja, difícil. El sistema de financiación es fundamental.

Yo he dicho en más de una ocasión que las administraciones públicas necesitan un cambio de organización y de modelo de funcionamiento, la sanidad indudablemente también. Tenemos que acabar con una burocracia que se ha convertido en un lastre para los ciudadanos, que sustentamos a la Administración pública. Somos nosotros, los ciudadanos, los que estamos al servicio de la sociedad y no al revés. Pero esa reforma no llega, señorías, ni puede llegar porque no nace desde el pacto que tiene que existir entre todos. Tenemos que simplificar los procedimientos administrativos, tenemos que aumentar y controlar la productividad de los organismos e instituciones públicas. Hay que monitorizar los servicios que se prestan e identificar dónde estamos siendo ineficaces. Y todo eso está de nuestra, está de la mano nuestra si renunciamos al oportunismo, si nos elevamos por encima de la coyuntura de estar en el Gobierno o estar en la oposición y nos comprometemos en una gran reforma, que debe ser tarea de todos porque es una responsabilidad de todos.

Cada vez que nos enfrentamos a situaciones extraordinarias en la comunidad autónoma tenemos que acudir a procedimientos extraordinarios. Ya ocurrió con las ayudas a pymes y autónomos durante la pandemia, ahora va a ocurrir para justificar los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia que ya usted anunció. Los ayuntamientos y cabildos están haciendo encargos a las empresas públicas, ya las empresas públicas están saturadas. ¿A qué esperamos?, ¿a qué esperamos?, ¿a que se paralice la Administración? Yo he dicho en alguna ocasión, y lo reitero hoy, que no pasarán cinco años y la Administración ya no responde.

Pero es que no solo somos inoperantes para gestionar lo excepcional, es que tampoco podemos funcionar con eficacia y eficiencia en lo normal y ordinario. Y cada año nos topamos con la misma realidad y la sensación de que se dan los mismos o peores servicios, que nuestros servicios de salud están colapsados y nuestra educación se encuentra a la cola de los sistemas de valoración.

Nuestra Administración no funciona como debe y es necesario que la reformemos, es urgente. Que se apliquen criterios de productividad y que se mejore la calidad de los servicios que se ofrecen a los ciudadanos que pagan, que son los que tienen el interés o deben tener el interés de todo; que se reduzca el absentismo y que se recorte drásticamente la burocracia, que se está convirtiendo en un lastre para nuestra tierra. Y esta gran reforma no se puede posponer por más tiempo porque se está convirtiendo en un serio hándicap para el desarrollo económico y el progreso de Canarias.

Ahora en esta Cámara estamos impulsando dos comisiones de estudio que deben ser claves por su importancia estratégica. Les hablo de la comisión del reto demográfico y la del Régimen Económico y Fiscal canario. Y lo digo porque para mejorar las compensaciones del REF y dar respuesta al reto demográfico tenemos que descender a la realidad de los canarios de las distintas islas y observar qué resultados tienen las políticas fiscales y económicas que activamos y cómo podemos mejorarlas. Los fondos derivados del REF de Canarias están dedicados a igualar la vida de nuestras islas con la de los ciudadanos del territorio peninsular, pero podríamos también corregir las desigualdades entre canarios. Si no es con el REF, activemos políticas fiscales que hagan esas correcciones, como decía antes. Las podemos hacer. Ya hay algún ejemplo en la isla de La Palma. Una vez nivelados a través de estos mecanismos es cuando se debe considerar la financiación que realmente se destina a las islas. La única forma de corregirlo, en tanto no se reforme el sistema de financiación autonómica, señor portavoz socialista, es a través -y señor presidente del Gobierno-, es a través de los presupuestos generales del Estado. Hay claves en los presupuestos generales del Estado para Canarias que se tienen que producir sí o sí, y ya no me refiero solo a compensar la deuda o al nuevo sistema de financiación autonómica, sino a cumplir con la Agenda Canaria y otros objetivos que tenemos marcados.

A este respecto tengo que decir que ASG no es contraria a la utilización del superávit para mejor las políticas fiscales, a pesar de la controversia planteada por la oposición, pero hay que hacerlo con cabeza, de forma planificada y con objetivos claros, si queremos pensar en dinamizar la actividad económica. Hay margen. En el año 2022, la presión fiscal que soportaron los isleños se situó del orden del 16 % sobre el PIB, pero si se le suman a esta cifra las cotizaciones a la Seguridad Social la presión fiscal se colocó en casi un treinta y dos por ciento. Y eso es en unas islas cuya cesta de la compra y cuyo coste de vida se encuentran entre los más altos de España. Por tanto, cómo no vamos a estar nosotros en la reducción de la fiscalidad, cómo no vamos a estar nosotros en un pacto para la fiscalidad. Otra cosa distinta es que alguien lo haya dicho en las elecciones y le haya bien, pero eso no tiene que ver con el interés de todos los ciudadanos. Para ello pedimos, sinceramente, la excepción de Canarias y la flexibilidad de la regla de gasto. Recordemos, señorías, que estamos dedicando a los servicios de salud y educación cifras jamás vistas, del presupuesto de once mil y algo millones, 4400 a sanidad y 2100 a educación, y seguiremos, si no tomamos alguna decisión respecto del reto demográfico y del sistema de financiación, seguiremos incrementando. Por tanto, creo que es necesario un pacto en el que se pueda afrontar el reto demográfico y apoyar la regla de inversión en el tejido productivo para las familias necesitadas.

Tengo la esperanza de que en los próximos presupuestos generales del Estado, señorías, Canarias sea atendida y me gustaría que todos los diputados y senadores representantes de los canarios sean capaces de trabajar, de empujar y de influir tanto en el Congreso como en el Senado. Yo sé que esto no es fácil, porque siempre tendemos más a las directrices políticas de los partidos que a la necesidad de los ciudadanos, pero creo que tenemos que aplicarnos un poco. Me gustaría sinceramente que todos los diputados hicieran esta tarea. Hemos visto cómo se falta a la obligación de la inversión media estatal que se debe dar a Canarias, hemos padecido la desaparición o baja de dotaciones presupuestarias que se han tenido que luchar, y aquí no hay colores políticos en el Estado, da igual, se ha tenido que hacer para defender los intereses de esta tierra, pero yo creo que si eso se hace de forma pactada sería mucho mejor.

Esta vez podemos lograr que sean conscientes de las especiales circunstancias por las que atraviesa Canarias y la presencia, entiendo yo, no solo del presidente del Gobierno y el vicepresidente, sino también la de un canario que conoce Canarias, que es Ángel Víctor Torres, podría facilitarlo. De lo contrario, señorías, para mí sería una desilusión absolutamente grande que no entendería jamás. Me gustaría no equivocarme, he abogado siempre por el mantenimiento y el entendimiento con la Administración como el mejor camino para obtener una financiación para Canarias.

He creído siempre en la política del entendimiento. Por esa razón... Hay demasiados conflictos que tenemos que ir desterrando y tenemos que apostar por el diálogo y el cumplimiento de las leyes canarias, no solo nuestro REF, sino también el conjunto de leyes que ya conocemos y que a veces incumplimos. Han pasado dos años, señorías, o han pasado años, y en algunos asuntos como la Agenda Canaria, señor presidente, todavía no han avanzado, mientras no estemos unidos. No sé si realmente la política nacional tiene que bajar la crispación para que eso ocurra, pero en cualquier caso creo que sería bueno que usted nos mantuviera informados de cómo evoluciona la Agenda Canaria y la negociación correspondiente.

Hay gente que gobierna sin corazón y hay otra que lo hace sin cerebro y las dos maneras son nefastas para los ciudadanos. Nosotros no tendríamos corazón y desde luego tendríamos poco cerebro si no estuviéramos seriamente preocupados por la situación de la migración irregular. El pasado año... y Canarias sigue estando a cargo de los cinco mil, más de cinco mil quinientos migrantes, una cifra que tensiona el sistema de acogida y pone en peligro la adecuada atención que se merecen nuestros niños y jóvenes que están a nuestro cargo. La situación de esta crisis humanitaria no ha desplegado la solidaridad deseada, aunque, efectivamente, el propio vicepresidente llamaba a la cordura para que se produjera la misma. Y hay servicios públicos desbordados, la isla de El Hierro está desbordada, el nuevo Gobierno ha sido y está siendo coherente al no convertir la inmigración irregular en un espacio de confrontación con Madrid. En Canarias hemos sido prudentes, muy prudentes, a la hora de quejarnos de la lentitud de las respuestas de la Administración central ante situaciones urgentes.

La migración es un problema de Estado y de Europa, y se ha desentendido en muchísimas ocasiones. Ya no podemos estar más tiempo en esta situación. Compartimos, de verdad, estimado presidente, compartimos la petición de convocar urgentemente o pedir la convocatoria de la Conferencia de Presidentes autonómicos. De ninguna manera podemos consentir que Canarias se convierta en siete grandes centros de internamiento. Hasta el momento la derivación de migrantes hacia otras comunidades ha funcionado con cierta normalidad, excepto en lo relativo a los menores migrantes no acompañados. Debemos impulsar y exigir la solución normativa que hemos acordado entre todos, esa la hemos acordado entre todos, estimado presidente, y ese es el camino a seguir, creo, con el resto de cosas y cada cual que se retrate y que diga lo que quiere en cada momento, que los ciudadanos lo sabrán. Debemos impulsar y exigir la solución normativa que hemos acordado todos y que hemos remitido al Gobierno de España. Queremos ya una estrategia que mejore la protección de los menores, un plan integral con medidas sociales, económicas y culturales para personas migrantes y medidas legislativas que promuevan un reparto vinculante y solidario de los niños que hoy tenemos en Canarias. Espero, sinceramente, que las palabras de la señora ministra de Juventud e Infancia se puedan cumplir.

Hace ya algunos años defendí unos presupuestos en los que se tomaban decisiones fiscales que suponían mayor sacrificio para los canarios, y lo hice porque era necesario salvar los servicios públicos, era presidente Paulino Rivero. Acordamos subir del 5 al 7 % el IGIC y, además, que la subida se utilizara por el Gobierno para atender los servicios esenciales. Y lo hicimos, y era necesario, por salvar los servicios públicos que, en momentos de crisis económica, sirven para proteger a las familias vulnerables, frente a quienes sostienen que, cuando la sociedad se enfrenta a grandes dificultades económicas, es necesario aliviar las cargas. En la Agrupación Socialista Gomera nos pusimos del lado de los más débiles y lo explicamos, incluso lo defendimos ante el Partido Popular recordándoles, cuando subieron los impuestos en España unos 20 000 millones de euros en los años que siguieron a la primera crisis financiera, lo hicieron a pesar de que iba en contra de sus propias promesas electorales, y me parece bien, lo hicieron a pesar de esa realidad, porque cuando uno se enfrenta a la propia realidad, señorías, pesa más que las promesas y las mejores intenciones. Es coherente y responsabilidad, señor presidente y señor vicepresidente.

Lo único bueno de tener bastantes años, señorías, es que me ha permitido ver pasar por las responsabilidades de gobierno a muchísimos presidentes y yo no conozco a ningún político de los que ha pasado por el Gobierno de Canarias y ha tenido alguna responsabilidad en el mismo que haya llegado al poder con la intención de hacerlo mal. Todos lo queremos hacer bien. Al contrario: todos han llegado con el mejor ánimo y la mejor disposición para hacer las cosas de la mejor manera. Y ocurre que los gobiernos van pasando, haciendo las cosas lo mejor que pueden, pero los grandes problemas canarios siguen estando ahí sin resolver, pasando como un testigo de mano en mano, porque esos problemas trascienden a los ciclos de una legislatura o de dos legislaturas y tenemos que pactar cosas que van más allá de todo eso.

Hay un discurso apocalíptico que dice que todo va mal, hay gente que en la sanidad solo ve listas de espera y no a los miles de pacientes que se atienden y que sanan, que en las grandes autopistas solo ve colas y no el volumen de tráfico que canalizan, denuncian que hacen falta viviendas públicas y residencias de mayores. Todo eso es verdad. Es tanta verdad como que otras cosas que nadie dice, como que hay colas porque tenemos el mayor número de vehículos privados de nuestra historia, en razón de que las familias tienen mayor capacidad adquisitiva; nadie dice que la esperanza de vida de los canarios está entre las mayores de Occidente, precisamente porque tenemos unos sistemas de salud que se encuentran al mayor nivel europeo y donde ya van cambiando de tendencia las listas -como ya se ha señalado esta mañana- de espera en sanidad y en dependencia. Por lo que hay que reconocer el esfuerzo de todos los profesionales, a todos, siempre, porque hacen un trabajo extraordinario, de todos los servicios públicos, y también a todos los profesionales del tercer sector.

Es verdad que tenemos más personas al borde de la pobreza y de la exclusión social porque existe una mala distribución de la riqueza en nuestra comunidad autónoma. Tenemos que conseguir la subida de los salarios de los trabajadores en Canarias. Yo sé que este mensaje no le gusta escucharlo a mucha gente, a muchos empresarios, pero tienen que pensar que se encuentran -nosotros-, los salarios en Canarias se encuentran a la cola del Estado. Tenemos que impulsar un gran pacto para que mejore la productividad y la eficiencia de nuestras actividades empresariales, pero a cambio de una mejora sustancial de los sueldos.Hay cosas que se tienen que mejorar para un nuevo desarrollo económico en Canarias que proporcione a nuestros ciudadanos un trabajo y un salario dignos.

Lo único que puede acabar con la pobreza, señor presidente del Gobierno, es la riqueza, lo único que puede acabar con la necesidad es el desarrollo económico y social y nuestro papel de árbitros para que esa riqueza se reparta de manera más justa entre todos los ciudadanos.

En el año pasado la población de las islas creció con más veinticinco mil extranjeros y ese ritmo de crecimiento se viene repitiendo desde hace algunos años. Ahora mismo alrededor del dieciséis por ciento de la población canaria, que son 330 000 ciudadanos, turistas extranjeros... Y este dato demuestra varias cosas: que somos una tierra de progreso, de paz y de calidad de vida, que atrae a personas, que atrae a turistas de otros países, y también demuestra que algo no está funcionando porque tenemos un paro del orden de doscientas mil personas pero seguimos importando mano de obra. Hay expertos que dicen que todo tiene que ver con la economía sumergida, que se estima del orden de entre el 25 y el 30 % del valor del PIB de Canarias. Es una cifra que asusta. Hay gente que está en ese mundo opaco a la que no le compensa cobrar un salario, son muy bajos, que se encuentra a la cola de toda de España, y hay otras personas que explican el problema argumentando que hemos creado tal cantidad de ayudas y subsidios que se ha creado una población a la que hemos desincentivado para trabajar, porque también, debido al bajo nivel de salarios, les sale a cuenta recibir ayudas y trabajar ocasionalmente en el mercado negro.

Canarias no tiene un problema de riqueza, hay pocas comunidades de España que hayan logrado el crecimiento del PIB que tenemos en Canarias. Nuestro problema viene derivado del reparto de la riqueza y del crecimiento poblacional que se está produciendo de manera desequilibrada en algunas zonas de Canarias, mientras que en otras islas -ya las ha mencionado el portavoz de Coalición- se padece un estancamiento y un envejecimiento de la población.

El debate que hoy -se da en una parte de la sociedad- es si debemos poner freno al crecimiento turístico de Canarias, ¡semejante barbaridad!, lo que es lo mismo que decir si tenemos que poner freno al futuro crecimiento económico de las islas, y ni el Gobierno de Canarias ni este Parlamento pueden ser ajenos a ese incipiente debate que es muy peligroso para el futuro. Reducir los ingresos turísticos, reducir el número de camas o limitar el crecimiento turístico -es verdad que hay que mejorarlo en destino- supone topar la riqueza de nuestras islas. Hoy por hoy no vivimos de otra cosa que no sea el turismo fundamentalmente; por tanto, hasta que no haya una nueva planificación, una nueva diversificación económica de las nuevas políticas que tengan efecto en la ciudadanía canaria tenemos que pensar en el turismo de una forma ineludible.

Me alegra saber que haya anunciado la activación del artículo o que pretenda activar lo del artículo 74 del Estatuto, me alegra. Esto se tenía que haber hecho hace muchísimos años, porque son los cabildos canarios los que tienen competencias en la planificación territorial. Cada uno hace la suya en su isla, pero no hay nadie que piense en nombre de todas las islas. Me alegra, porque esa es la clave para la planificación demográfica y la planificación territorial, si queremos de verdad crecer, crecer, para ser sostenibles desde el punto de vista ambiental, económico y social. Y, miren, la agenda Gomera 36 va en esa dirección, va en esa dirección. Me alegra que la vayamos a poner en marcha en El Hierro, en La Palma y en todas las islas, me alegra enormemente, señor presidente del Gobierno.

Ya lo he dicho en otras ocasiones y aprovecho este debate para volverlo a repetir: hacen mal, señorías, en hacer oídos sordos al virus de la turismofobia. Hay mucho ecologista barato que no entiende las cosas, pero sí entiende de querer obstaculizar, y nosotros no tenemos que tener ningún tipo de reparo de descubrirlo, porque esa es nuestra actividad, porque cada vez está surgiendo más esta tesis de la turismofobia. En la actualidad hay voces que sostienen que los 16 millones de turistas que vienen a Canarias, que nos visitan cada año, son una fuente de contaminación y de un impacto ambiental a la que debemos poner freno. Hay que explicarles a todos ellos que solo son 330 000 residentes temporales que tiene Canarias que están cada día en las islas y tienen un impacto en el medio ambiente mucho menor que los 2 200 000 ciudadanos canarios que vivimos aquí. Es una regla de Perogrullo y, sin embargo, con nuestra mayor fuente de prosperidad... Ese es el turismo porque el pasado año ingresamos nada más y nada menos que más de veintidós mil millones de euros. El turismo es fuente tractora a su vez de otros sectores económicos, del comercio, de la industria, del ocio, especialmente del ocio, de la agricultura.

Nuestro futuro, de la misma forma que nuestro presente, se basa especialmente en la única actividad económica para Canarias que está plenamente dotada. No es más rico el que más recursos naturales tiene, sino el que mejor aprovecha sus escasos recursos. Eso es lo que estamos haciendo nosotros en Canarias, señor presidente, y lo que está haciendo el Gobierno, el que lo hace con mayor inteligencia. Canarias tiene presente, por tanto, y futuro en el turismo y en el terreno de las nuevas tecnologías, de fuentes de energías renovables, en la producción de hidrógeno verde, tiene futuro en el terreno del comercio internacional, en la prestación de servicios de interconexión y logística en el transporte aéreo y marítimo, el sector de las industrias tecnológicas, en la economía circular, en la industria aeroespacial y la digitalización, Canarias tiene futuro en el papel que Europa y España le quieran dar en el desarrollo que se va a producir en los vecinos países del continente africano. Apoyándonos siempre en el conocimiento científico de nuestras universidades y en la investigación y el desarrollo y/e innovación.

Nuestro reto, señorías, es abandonar el vuelo gallináceo de los últimos años y elevarnos a las alturas, señor presidente, para mirar a mayor distancia. Nuestro reto es soñar y poner los medios para hacer realidad esos sueños, para planificar de verdad, ser solidarios con los que mandan cuando no estamos en el poder y ser generosos con los que quieren colaborar desde la oposición cuando estemos en el Gobierno. Aplicar el sentido común y pensar que estemos donde estemos hay un espacio en el que debemos encontrarnos cuando lo que está en juego es el bienestar de nuestra gente, el futuro de nuestra tierra.

Quiero aprovechar también esta intervención para felicitar al portavoz socialista y al de Nueva Canarias por haber participado en esas llamadas, porque no deben ser teóricas, en esas llamadas que hizo el presidente del Gobierno para esa mesa de diálogo que se debe repetir en el futuro para los grandes asuntos de Canarias.

Yo creo que este es el camino, no hay otro. Lo que usted llama, me parece que en su discurso de ayer llamó "el modo canario de hacer política". Como dije al comienzo de estas palabras, no podemos seguir pasándonos el testigo de los grandes problemas de Canarias de unos a otros, sino afrontarlos. Canarias es una comunidad con una productividad muy baja, está a la cola del país. Tenemos que ponernos las pilas, señor presidente, primero en el sector de las administraciones públicas, donde se encuentran los trabajadores mejor pagados y con mayor estabilidad laboral, a los que tenemos que pedir un mayor compromiso y esfuerzo; y después en el sector privado, donde debemos conseguir la mejora de unos salarios inaceptables que nos sitúan a la cola de España.

Tenemos perfectamente claro que hay demasiadas normas a veces que contradicen y se contradicen entre sí y que han creado una burocracia y una inseguridad jurídica para la inversión, en donde ya es casi imposible moverse. Está ocurriendo en todas las administraciones públicas, está ocurriendo en las consejerías del Gobierno, en los cabildos, en los ayuntamientos. Si un ciudadano pretende pedir una licencia para construir una vivienda, tiene que esperar no se sabe cuánto tiempo. No están actualizados los planes generales de ordenación urbana. En fin, qué les voy a decir.

Ha llegado el momento de tomar decisiones trascendentales que afectarán al presente y al futuro de nuestro archipiélago, pero no las podemos tomar solos, presidente, vicepresidente; tenemos que adoptarlas con el beneplácito y el consenso también, no solo por la posición política que se tiene, sino creo que debemos cambiar la forma de hacer política. Hay que hacer una nueva forma de hacer política, la oposición hay que mirarla -y quizás yo también tenga que mejorar en ese sentido-, a la oposición hay que mirarla a los ojos para dialogar, para acordar y no para aniquilar, que es lo que se percibe en los debates políticos a otros niveles... (Corte automático del sonido. La Presidencia le concede tiempo adicional).

Tenemos una juventud mejor formada que nunca, tenemos talento en el deporte, en la cultura, tenemos seguridad ciudadana, tenemos conectividad en el mundo, tenemos el sol, el viento, el mar, que son una fuente ilimitada de energías renovables. Tenemos todo lo necesario para escribir el futuro de nuestra tierra, de una nueva manera, más justa y próspera. Nos necesitamos todos. Quiero creer, señorías, quiero creer que en estos años decisivos que estamos enfrentando seremos capaces de ponernos de acuerdo para provocar los cambios que necesita Canarias. Si no nos ponemos de acuerdo en los grandes cambios que necesita Canarias, recuerden, yo me he equivocado alguna vez desde esta tribuna respecto del voto del emigrante, me equivoqué, pero recuerden que si en el año 2027 no hemos compartido, no hemos acordado los grandes asuntos que hoy tiene Canarias, que heredamos durante vinticinco años, pasando por todos los gobiernos, en el año 2027 volveremos a tener que hacer el debate de la pérdida de riqueza de los ciudadanos canarios.

Creamos y estemos convencidos de nosotros mismos. Hagamos ese esfuerzo. Presidente, le toca a usted. Le podía haber tocado a otro, pero le tocó a usted, y yo me alegro de que le haya tocado a usted de forma compartida con el señor Domínguez y los que estamos aquí. ¡Ah!, bueno, y con Agrupación Socialista Gomera, a ver si se acuerdan de ella de cuando en cuando para algunas cosas, no para todas. No tengan inconveniente. Estuve en el Gobierno anterior, estuvimos y estamos en este Gobierno y lo hacemos con orgullo porque lo que queremos de verdad es lo mejor para los canarios.

Muchas gracias.

La señora presidenta: Gracias, señor Curbelo.

Finaliza el debate de los grupos parlamentarios que apoyan al Gobierno el Grupo Mixto, Agrupación Herreña Independiente.

El señor Acosta Armas: Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, medios de comunicación que están hoy cubriendo este día tan importante y los compañeros del partido que han venido.

Señorías, antes que nada quiero expresarle desde esta tribuna, en nombre de mi partido y en el mío propio, el profundo agradecimiento al pueblo herreño, mi pueblo, por su admirable y ejemplar comportamiento durante todos estos últimos meses, porque está manejando una situación muy delicada con sensibilidad, empatía y respeto, porque es un pueblo que está convencido de la dignidad que merecen todas las personas que están llegando a El Hierro. Una isla que no es la puerta de atrás de Europa, que justamente es lo contrario, es la puerta de delante, la de la fachada, la puerta a la que están tocando miles de seres humanos que se juegan la vida para salvar la vida, que allí estaba amenazada por el hambre, la guerra, la persecución política y el clima, o simplemente porque aspiran a disfrutar aquí, entre nosotros, de condiciones más benévolas de las que les ofrece un continente cada vez más belicoso. Ni una sola de estas motivaciones es censurable. No tenemos derecho desde esta loma de bienestar a la que rendirnos... críticas a quienes ponen en riesgo su propia vida y la de sus hijos para intentar, no ya un futuro, sino una mera oportunidad de futuro. Los canarios y, particularmente, los herreños sabemos de eso, de cruzar el mar buscando una oportunidad, de billetes de ida sin vuelta. Los herreños sabemos lo de llevarnos la casa a cuestas, lo hacemos desde siempre, incluso dentro de la misma isla con las mudadas, que no son otra cosa que una migración chiquitita marcada por las estaciones del año, de las zonas altas a las zonas bajas, o la emigración golondrina, que se produjo a finales del siglo XIX y principios del XX con las zafras a Cuba. Sabemos, por tanto, lo que es ir por la vida y estar en la vida ligeros de equipaje y hoy me siento más que nunca orgulloso de llamarme herreño y de poder representarlos a todos y a todas en esta Cámara. (Palmoteos).

Y, aunque no me sorprende el comportamiento de mis paisanos y mis paisanas en estos meses, sí creo que se merecen un reconocimiento público y no veo mejor ocasión ni mejor escenario que este para agradecer su enorme trabajo, al personal de Salvamar, al Servicio Canario de Salud, a los cuerpos y fuerzas de seguridad, al cabildo, a los tres ayuntamientos, a Cruz Roja y especialmente a Protección Civil del valle del Golfo, que con su dedicación altruista, desinteresada, han evitado que esta tragedia sea mayor. Y, cómo no, a los vecinos y vecinas de La Restinga, Taibique, Las Casas, Isora, San Andrés, Tiñor, El Tamaduste, La Caleta, El Puerto, Timijiraque, Echedo, El Pozo, El Mocanal, Erese, Guarazoca, Las Puntas, Los Mocanes, Merese, Tigaday, Los Llanillos, Sabinosa o el Pozo de la Salud, en definitiva, a todos los que viven en El Hierro porque nos congracian con nuestra propia especie. Y esto, señorías, no es buenísimo, esto ante todo es humanidad. Y también egoísmo, sí, egoísmo, porque todos sabemos que Europa necesita de los migrantes para garantizar su propio bienestar y mantener su economía en dígitos verdes. Fíjense qué paradoja: si no les damos un futuro a los migrantes, ellos dejarán sin futuro a Europa. Pero tenemos que hacerlo mejor, es decir, tenemos que hacerlo bien. Europa debe dar una respuesta adecuada a estos movimientos migratorios con el establecimiento de flujos legales y regulares que permitan dos cosas fundamentales: primero, evitar miles de muertes en estas rutas diabólicas; y, segundo, generar un diálogo respetuoso de igual a igual con los países receptores y los países emisores para que puedan beneficiarse conjuntamente de este proceso tan consustancial a la propia humanidad.

Y, volviendo al caso concreto de El Hierro, creo que la isla merece el apoyo explícito también de la comunidad autónoma, desde todos los puntos de vista, y también desde el económico, de modo que se pueda reparar..., alguna medida que pueda arreglar la distorsión de la normal actividad económica que se está produciendo desde la continua llegada de cayucos al muelle de La Restinga y creo que se puede perfectamente articular un plan para compensar a aquellos sectores económicos y para volver a promocionar la isla en el exterior, como el gran destino turístico que es, en contraposición con las imágenes que desgraciadamente desde hace un año se están repitiendo en todos los medios de comunicación y más adelante me referiré, en particular, a la situación de los menores.

Señorías, hace ocho meses subí a esta tribuna por primera vez gracias a la confianza de la Agrupación Herreña Independiente y al apoyo de la ciudadanía a esta opción política que defiende El Hierro construyendo Canarias y que defiende Canarias fortaleciendo a El Hierro y en aquel momento dije que ambas cosas, además de compatibles, eran exigibles. La defensa y promoción de la isla de El Hierro no es excluyente con la mejora de las condiciones de vida de todos los canarios y las canarias y hoy, ocho meses después de aquello y después de presentar más de trescientas iniciativas parlamentarias, no solo sigo pensando lo mismo, sino que además he llegado a comprender profundamente el principal planteamiento ideológico de mi partido: Canarias se construye a partir de la isla porque solo atendiendo adecuadamente las necesidades insulares podremos aspirar a una Canarias equilibrada, a una Canarias justa y a una Canarias solidaria; a una Canarias que haya eliminado definitivamente de sus entrañas la desconfianza sobre la que se cimentó su actual realidad política, administrativa y parlamentaria y que entienda a sus ocho islas como entidades constructoras de una realidad social y emocional, como constructoras de país, porque este país no se puede construir de otra forma que a partir de ellas mismas.

Estos ocho meses me han dado la oportunidad de ver, de escuchar y de aprender mucho de Canarias, de presentar propuestas relacionadas directamente con la cobertura de las necesidades de mi isla, pero también muchas otras de alcance nacional canario y estos ocho meses me han permitido dialogar y debatir con muchos compañeros de esta Cámara, desde el respeto personal y desde la máxima consideración a su dignidad como representantes de la ciudadanía y de sus territorios respectivos, pero tengo que decir que en este tiempo he advertido, y también ayer, algunos síntomas que me parecen preocupantes desde el punto de vista de la solidaridad entre las islas, solidaridad que debe ser entendida en el primer mandamiento y pegamiento de esta canariedad. El Hierro, La Palma y La Gomera tienen determinadas necesidades específicas -ya lo recordaba el señor Curbelo- que hay que atender adecuadamente, lo mismo que Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa y lo mismo que Tenerife y que Gran Canaria. Somos ocho territorios diversos, necesitados de soluciones, algunas de ellas comunes, otras adaptadas a su realidad física, ambiental o económica, o social. Nadie protestó cuando en la pandemia se le dio más a Lanzarote y a Fuerteventura por la caída del turismo, lo vimos lógico, al igual que nadie hoy discute que la solución, los trenes en Tenerife y Gran Canaria puedan ser una solución. Divergir en esos temas es enfrentar a Canarias y Canarias tiene que estar unida. (Aplausos).

Las medidas que se pongan en práctica en algunas islas nunca deben ser entendidas por las otras como privilegios porque no lo son; son solo el resultado de una política útil para el ciudadano. Se puede hablar, se puede discutir, se pueden matizar todas esas iniciativas, pero si alguien desde aquí tiene la tentación de abanderar el discurso de la desigualdad o la discriminación de unas islas contra las otras creo, humildemente, que se equivoca. No se defiende mejor a tu isla atacando a otras. Esa lección que nos costó siglos aprender ya la tenemos felizmente aprobada. No volvamos a levantar muros entre nosotros, ni por el combustible ni por cualquier otro asunto. Si lo hacemos, pondremos en riesgo este proyecto común que es Canarias, debilitando aún más nuestra posición ante España y ante la Unión Europea y el resto del mundo.

Hoy más que nunca necesitamos reforzar esa canariedad y reunir toda la energía posible para enfrentar los desafíos que hasta hace poco creíamos que eran cosa del pasado o de la ficción. Pensábamos que las democracias europeas, aunque lo fueran formalmente, no se iban a declarar la guerra, pensábamos que la amenaza nuclear había acabado con al Guerra Fría, pensábamos que los derechos humanos eran la Biblia laica de occidente, pensábamos que Marruecos no volvería a reclamar ante la ONU la descolonización de Canarias, pensábamos que España nunca apoyaría la solución marroquí para el Sáhara Occidental, pensábamos que Canarias no contaba con materias primas valiosas y todo eso está ahora en barbecho. Muchos analistas ven en los acontecimientos actuales el proceso de germinación de un nuevo orden mundial, un nuevo orden que no sabemos aún cómo se conformará, pero podemos sospecharlo. La situación geográfica y geopolítica de Canarias siempre se ha considerado como estratégica y casi siempre entendida como una ventana de oportunidad.

No sabemos si las cosas seguirán siendo así, es evidente que existen tensiones a nuestro alrededor. La primera, la virulencia del fenómeno migratorio, que no tiene visos de disminuir, sino todo lo contrario; la inestabilidad política de muchísimos países africanos que contribuye a la huida del continente, pero también a las grandes sequías o las hambrunas. La segunda, la compleja relación con nuestro vecino continental, relación que abarca desde la delimitación de los espacios marítimos, la competencia sobre los espacios aéreos del Sáhara Occidental, la explotación de los recursos naturales y ahora de nuevo la tradicional reivindicación marroquí de la soberanía de Canarias. Y hablamos de todo esto cuando sabemos también que Argelia ofrece ayuda y respalda la causa saharaui junto con Rusia como aliado de referencia. África siempre fue un tablero de juego para las potencias europeas occidentales, hoy también lo es para Rusia y para China, pero también Estados Unidos tiene turno de tirada extra.

Y, mientras Europa y la Unión Europea, que no son la misma cosa, están en plena transformación, los riesgos de expansión del extremismo islámico en el Sahel son altos. Necesitamos aclarar qué queremos hacer con nuestras aguas o con nuestras materias primas, preguntarnos en suma si es preciso articular nuevas medidas para fortalecer esta situación geoestratégica y cómo hacerlo: ¿desde la economía y el comercio?, ¿desde la ciencia o la investigación?, ¿puede Canarias aprovechar sus actuales condiciones para ofrecerse como un factor de estabilización en la región o debemos forjar con los gobiernos de España y de la Unión Europea nuevos acuerdos que refuercen nuestra protección ante terceros? Por poner solo un ejemplo, garantizando un corredor aéreo Canarias-península que permita a la isla que no quede bajo el control aéreo de un tercer país que no pertenece a la Unión Europea, tal y como planteó nuestro senador Javier Armas en el Senado. En todo caso, hoy más que nunca deberíamos estar todos de acuerdo en que nada que afecte a Canarias pueda hacerse sin tener en cuenta la opinión de Canarias. Una Canarias con voz propia pero consciente de que su futuro solo es posible si está incardinada en estructuras políticas estatales, supranacionales que sintonicen con los valores de la libertad, la democracia, la justicia y el respeto a los derechos humanos.

Señorías, todo lo anterior está ocurriendo mientras a nivel estatal la política se ha adueñado casi por completo de la conversación y del espacio público y algo que en teoría suena tremendamente maduro desde el punto de vista democrático realmente no lo es. La polarización política conduce a las trincheras ideológicas y, cuando eso ocurre, cuando el espectáculo sustituye a la palabra, la defensa del interés general es casi imposible, porque ni siquiera es posible determinar qué es el interés general. El descrédito de la política está llegando a puntos de no retorno, con enfrentamientos directos entre poderes del Estado que desgastan a las propias instituciones. Si las normas que a todos nos conciernen porque a todos nos amparan se ponen al servicio exclusivo de un interés partidista y se saltan a discreción, solo tenemos por delante la ley del oeste o de la jungla.

La corrupción echa más leña al fuego y no contribuye precisamente a la recuperación de la confianza ciudadana y a la templanza política. La corrupción en todas sus formas pero especialmente la que aflora en medio de la desgracia. No hay mayores sinvergüenzas que los que aprovechan estas situaciones tan dolorosas para ganar dinero ilícitamente. ¿O es que no nos acordamos de los miles de personas que murieron durante la pandemia, que casi no había ataúdes para enterrarlos, o los muertos que se fueron sin que nadie los pudiera velar?

Por si fuera poco, cuando la sensibilidad del Estado con sus territorios se retuerce de manera directamente proporcional al rédito político que puede obtener el Gobierno de turno, aunque para ello tenga que renunciar a sus propios principios, es difícil que haya sitio para las justas reclamaciones de otros o para articular mecanismos de solidaridad. ¿Por qué un Gobierno que impulsa una ley de amnistía, que pacta una quita de la deuda de miles de millones con una comunidad autónoma, por ejemplo, no puede propiciar una modificación normativa que permita un reparto obligatorio de los menores y de los niños y niñas que llegan a Canarias? Menores a los que les debemos ofrecer, como ha dicho muchas veces nuestro presidente, una atención digna, una formación y un proyecto de vida junto a nosotros. Es incomprensible cómo después de tantos años de que llegara la primera patera a las islas la política sigue siendo incapaz de darle una solución a esta situación. Y quiero agradecer en este punto el trabajo que ha desarrollado el Gobierno de Canarias, con su presidente a la cabeza, por alimentar un consenso entre todos los partidos y los agentes sociales, de manera que las islas tengan una voz única a la hora de demandar al Estado la habilitación de los mecanismos legales que sean necesarios para esta distribución de los menores. No nos podíamos quedar quietos en este asunto y no lo hemos hecho, además hemos propuesto y hemos sido resolutivos.

En esta misma línea de cooperación política e institucional, también espero que podamos defender una posición conjunta ante el Gobierno de España en dos puntos de carácter económico y financiero muy importantes: la cuantificación de la quita de la deuda de Canarias y la modificación normativa que permita destinar el superávit de la comunidad autónoma a los servicios públicos y no a la reducción de la deuda o también a la crisis hídrica que tenemos, como precisamente se abordó en la mesa del agua.

Aunque es verdad que todos sabemos que el partido más importante de esta liga de las finanzas se juega en la modificación del sistema de financiación autonómica y ahí también sería bastante aconsejable acudir con un posicionamiento de partida consensuado en Canarias, de modo que la comunidad autónoma no quede debilitada por la emulación de la confrontación política que existe a nivel estatal, sobre todo porque necesitamos seguir manteniendo muy arriba la bandera del REF y la desvinculación del sistema para la financiación de los servicios públicos. En Canarias tenemos muy claro que una cosa es costear la sanidad, la educación o las políticas sociales y otra, compensar las desventajas estructurales que tenemos con respecto a nuestra insularidad y lejanía; en la península por desgracia no lo tienen tan claro. Por eso me parece muy acertada la creación de la figura del Comisionado del REF, no solo como guardián o cancerbero de nuestro particular REF, sino también como promotor y dinamizador del mismo para mejoras futuras. Mejoras que son necesarias y que siempre han de ir acompasadas a los cambios que la propia sociedad experimenta, que cada vez son mayores y más disruptivos, por ejemplo, con un REF diferenciado en las islas capitalinas y no capitalinas, de modo que muchos de sus incentivos económicos y fiscales sean un verdadero revulsivo también dentro de las propias singularidades de Canarias.

Señorías, es habitual que en los debates sobre el estado de la nacionalidad se compare la situación de esa nacionalidad con su estado en el año inmediatamente anterior. Esa lógica explica que se celebren año a año, salvo cuando se cuenta con convocatoria electoral. Es una manera de testar los avances que se hayan podido producir en los últimos doce meses, cosa que suele corresponder a los grupos que apoyan al Gobierno, o los retrocesos, cosa que sucede a los grupos de la oposición; sin embargo, cuando se celebra el primer debate de la nacionalidad en un Gobierno entrante, el espejo retrovisor se amplía a toda la legislatura anterior y está bien que así sea, aunque yo, quizás condicionado por que esta sea mi primera intervención en un debate de política general, ampliaré un poco más este espejo hasta el inicio del presente siglo.

En el año 2000 yo tenía unos 8 años -no voy a pedir perdón por eso, el actual primer ministro de Francia tenía 11-, vivía en una Canarias de 1,7 millones de habitantes, que tenía 44 600 hectáreas cultivadas; hoy somos 2,2 millones de habitantes y tenemos 40 211 hectáreas. La población se ha incrementado en casi un treinta por ciento y nuestro agro se ha reducido en un 10 %. Producíamos unos 6,1 millones de megavatios/hora de electricidad, hoy producimos 8,7 y vamos apurados desde hace mucho tiempo, como se produjo recientemente el cero de La Gomera. El precio del metro cuadrado de la vivienda libre era de 1016; hoy es de 1741, ha subido un 71,3. El salario medio de entonces era de 1020, mientras que hoy es de 1568, un 53 % más; es decir, la vivienda ha subido veinte puntos porcentuales más que los salarios. Había unos 600 vehículos por cada 1000 habitantes y hoy vamos por 800 y cada vez nos acercamos más a la fatídica cifra de un habitante-un coche.

Desgraciadamente, los datos más dolorosos son los que nos deja la macroeconomía en este primer cuarto de siglo del nuevo milenio. Teníamos, en el 2000, una tasa de paro del 13,5, que era inferior a la del Estado, que era un 14,1, incluso en ese año habíamos estado en un 10. Nuestro PIB se situaba en 97,4 del PIB del Estado y en el año 2022 ese porcentaje cayó al 79 %, casi veinte puntos menos.

Igual suerte hemos corrido en términos de convergencia con la media de la Unión Europea, donde estamos ahora en un 68 % del PIB. Podemos decir que hemos, en el Estado, hemos bajado en estos años a segunda división y en Europa, donde hace unos años ascendimos al grupo de regiones en transición, hemos vuelto al furgón de la cola de las regiones desfavorecidas. En definitiva, hoy vivimos peor que hace un cuarto de siglo en comparación con el resto de Europa en términos macroeconómicos. La divergencia con el Estado y con la Unión Europea es progresiva y tiene que ver con el impacto de las dos grandes crisis que hemos padecido, pero sobre todo tiene que ver con lo que los expertos denominan la trampa del desarrollo. La trampa se produce cuando una región que antes había experimentado un crecimiento que la acercó a la media nacional y europea se estanca o sufre un declive económico. Es un círculo vicioso en el que caen aquellas regiones donde los costes tienden a ser demasiado altos para competir con otros territorios menos desarrollados, aquellos que vienen de donde veníamos nosotros y contra los que no podemos competir porque la estructura económica adolece de competitividad.

La comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo en el 2022, sobre la cohesión europea del año 2050, dice textualmente: Varias regiones de renta medida y menos desarrolladas, especialmente en el sur de la Unión Europea, han sufrido un estancamiento, declive económico, lo que hace pensar que están en una trampa del desarrollo. Es decir, la receta de la Unión Europea es reducir burocracia, mejorar la formación y diversificar la economía. Es la misma medicina de la que vinimos hablando en Canarias desde hace también más de dos décadas sin que hasta ahora hayamos podido aprobar esta asignatura, y coincido con lo que decía el señor Curbelo en este sentido.

He repasado el Diario de Sesiones de los discursos pronunciados por los presidentes a los inicios de cada una de las tres décadas del presente siglo, en el año 2000, en el 2010, en el 2020 no hubo por el COVID, se traspasó al 2021, y, por ejemplo, en el año 2000 el señor Román Rodríguez hablaba en esta tribuna de la diversificación de la economía, de sostenibilidad, de la revisión del Plan Energético de Canarias, que entre sus objetivos tiene atender el crecimiento de la demanda y consolidar el uso de energías renovables. Ya entonces, según sus palabras y en relación con la vivienda, el Gobierno se había encontrado con dificultades por los problemas de carencia de suelo por parte de los ayuntamientos para ejecutar los planes. Diez años después, el señor Paulino Rivero decía textualmente: "Cuando hablamos de ganar en competitividad, de ser más productivos, una pata importante es la educación y otra pata importante para ganar en competitividad tiene que ver con la innovación"; y también, textualmente: "En el tema energético es vital para nosotros resolverlo de cara a este horizonte del que estoy hablando. Hay cosas que tenemos que resolver con carácter inmediato, cosas que no pueden repetirse en Canarias, cosas que tienen que ver, situaciones que tienen que ver con caídas del suministro energético a unos niveles intolerables de una sociedad del siglo XXI". Años después, el señor Ángel Víctor Torres decía: Un propósito fundamental es abandonar, tan pronto como se pueda, los combustibles fósiles y dar respuesta a una necesidad, la de energías limpias, con quince o veinte años de retraso, sí, pero con el convencimiento de que en esta ocasión no hay pausa ni marcha atrás; o también: queremos seguir potenciando estas políticas después de diez años sin que se haya creado en Canarias ni una sola vivienda social.

Todo lo apuntado son retos importantes, qué duda cabe, pero siguen en la gaveta de las tareas pendientes después de tantos años, como también la lista de espera, la gestión de la dependencia, el reto demográfico, la movilidad, los malos datos del informe PISA o los elevados índices de exclusión social. Señorías, algo habremos hecho mal en Canarias para estar ahora mismo en los mismos problemas que hace tantos años, es decir, para tener sobre la mesa básicamente los mismos problemas que hace un cuarto de siglo. Hoy los niños de 8 años tienen por delante los retos de una nueva era, pero arrastran muchos de los mismos que yo tenía a esa misma edad. Y permítanme un apunte: en enero del 2024, según el Istac, el 10,4 de la producción de energía en Canarias fue renovable. No hemos sabido o podido dar desde la política, pero tampoco desde otros ámbitos de la sociedad, porque esto es una responsabilidad compartida, una ventana de oportunidad a nuestro pueblo y una ventaja competitiva perdurable y sostenible a nuestra propia economía, de modo que cuanto antes nos pongamos manos a la obra, mejor.

Estoy completamente de acuerdo con lo que dijo usted, señor presidente, en política del pasado. Es verdad que podemos extraer lecciones y por eso, señor Clavijo, le agradezco el liderazgo y las iniciativas que ha puesto en marcha su Gobierno en estos meses y que pretenden atacar con decisión algunos de estos problemas enquistados en el tiempo; y también al vicepresidente, el señor Domínguez, por su afán de voltear la situación efectivamente y dinamizar la economía canaria. Me refiero básicamente a las declaraciones de emergencia energética y habitacional que han liderado, con sus desarrollos normativos o su canalización a través de las vías políticas oportunas; o la aplicación de medidas paliativas en materia de listas de espera, sanitaria o la gestión de la dependencia; y para articular específicamente las medidas a cada isla, como podría ser, por ejemplo, facilitar la urbanización del suelo urbanizable, para también así poder tener más suelo a disposición para poder ser construido y que un ayuntamiento pueda conceder la construcción de una licencia. Y también hay otras que ya parecía que iban a tomar el camino de la misma gaveta, como el decreto para la reconstrucción de La Palma, la bonificación al combustible de las islas de El Hierro, La Palma, La Gomera o incluso la regulación del alquiler vacacional, que sin duda son temas bastante complejos que llevarán mucha conflictividad, como decía el señor Casañas, pero que este Gobierno no va a dejar de lado. Desde la legalidad y la ética, la política se puede ejercer de muchas maneras, pero solo hay una que es inadmisible: la inacción.

Desde esta perspectiva, señor presidente, las cosas están marchando razonablemente y le agradezco, además, su implicación personal y el compromiso con la situación que se está atravesando en las islas, particularmente en El Hierro.

Hace ocho meses mi partido tenía como objetivo prioritario recuperar la máxima visibilidad para El Hierro con el objetivo de atacar las debilidades y ofrecer una respuesta de futuro a la ciudadanía, hoy vemos como uno de los grandes compromisos de la legislatura se ha concretado en estos primeros meses.La bonificación al combustible es importante en sí misma, nadie lo ha hecho antes, pero sobre todo es importante porque marca una estrategia de mi partido que considera irrenunciable y que creo que también comparten los otros grupos de gobierno, especialmente ASG. La adopción de medidas específicas para paliar las desventajas de la doble o la triple insularidad y no, como han dicho otros, generar una doble insularidad en otra isla. Ayudar a uno no puede entenderse como el perjuicio de otro, eso es sembrar la semilla del odio entre los canarios. No podemos permitir enfrentamiento entre islas hermanas, las divisiones y las mociones cainitas se las dejamos a otros. En la conectividad, en la cesta de la compra, en la debilidad del tejido productivo, en la necesidad de fijar población, en la cartera de servicios sanitarios o sociosanitarios, en la definición de un mapa insular de FP, como aboga el consejero Poli Suárez... Con ocasión del debate de investidura ya comenté que si en Canarias hemos sido capaces de convencer a Europa de que los territorios con mayores dificultades, debido a su aislamiento, lejanía, insularidad o dependencia económica, factores que caracterizan a la ultraperiferia, necesitan medidas particulares que favorezcan su desarrollo, por qué no aplicamos ese mismo rasero, puertas para adentro, con aquellas islas que están en esta situación, por qué no una suerte de REF chico que permita a los territorios con mayores trabas de carácter estructural equipararse al resto en cuanto a oportunidades y a servicios. No renunciamos a ello porque creemos que no solo es posible, sino que es imprescindible para garantizar el futuro de Canarias a una sola velocidad. Islas iguales, ciudadanos igual, como dijo usted mismo ayer.

Y, repito, esta solución no iría en contra de nadie ni en detrimento de los intereses de otras islas, como tampoco la defensa de las singularidades de Canarias ante España o ante la Unión Europea es un descrédito o perjudica a otros territorios.

Señor presidente, desde la AHI consideramos que el Gobierno de Canarias está trabajando en la dirección correcta, tanto en lo que concierne a las decisiones de alcance autonómico como en aquellas otras de carácter territorializado, y también, especialmente, en la búsqueda de consenso en asuntos de calado, como la inmigración irregular, las demandas económico-financieras o la mejora de la competitividad y la productividad laboral. En el caso de las acciones concretas para El Hierro, vemos como se ha avanzado en la bonificación al combustible o en la dotación de medios para la sanidad, efectivamente, y esperamos nuevos desarrollos de proyectos como la mejora de los centros educativos, especialmente el colegio de Valverde, o las infraestructuras de obras públicas, tanto terrestres, como el túnel de Pie de Bascos, o portuarias, como las mejoras en el muelle de La Restinga. Y estoy seguro de que en los próximos meses podremos seguir avanzando en la cobertura de esas necesidades e impulsar también proyectos de carácter estratégico para la isla que, desgraciadamente, otras administraciones no están haciendo. Por ejemplo, vemos con tristeza cómo El Hierro va a retroceder veinte años en materia energética, fuimos pioneros con Gorona del Viento y hoy nos hemos quedado atrás. La desidia del cabildo, que como gobierno de la isla no tiene más rumbo que el de aguantarse en sus sillones a costa de convertirse en un circo, va a colocar a una isla pionera en la generación de energías renovables en el furgón de cola de Canarias. No ha habido ni trabajo ni ganas de aprovechar la ingente cantidad de fondos europeos gracias a los MRR e impulsar proyectos como el de la geotermia o avanzar en la descarbonización.

Precisamente hace unos días hemos conocido los resultados de un estudio, donde precisamente también colaboraba un herreño, de investigación, liderado por el instituto español oceanográfico, en el que se concluye que el volcán submarino Tagoro, que tiene una superficie hidrotermal de 7600 m2 -lo que equivale más o menos a un estadio olímpico-, es el mayor campo hidrotermal registrado en volcanes submarinos de intraplaca del mundo. Además, mediante la colocación de sensores, se ha determinado que la energía que libera ese volcán hidrotermal es de más de doscientos megavatios, lo que equivale al 16 % del consumo energético de Canarias o lo que equivale a más del veinte de lo que producen los aerogeneradores de la isla de El Hierro. Y hemos visto desde AHI, con rechinar de dientes y también con envidia sana, cómo otras islas sí han podido articular alianzas para la explotación de las nuevas fuentes, mientras la dirección política de Gorona del Viento sigue adormecida por un alisio que además es menos intenso y frecuente y con un proyecto de planta fotovoltaica que, tal y como está concebido en el pueblo de Frontera, es un disparate desde el punto de vista paisajístico, ambiental y del aprovechamiento agrícola. Ahí nos van a encontrar enfrente. Señor presidente, le rogaría que, en la medida de las competencias del Gobierno de Canarias, se estudiara la posibilidad de impulsar alguna iniciativa que permita a los herreños aprovechar el potencial de la geotermia u otras fuentes y no quedar al margen de este estratégico asunto y evitar volver veinte años atrás.

No podía terminar esta intervención sin referirme a otro de los asuntos sobre los que también hemos presentado diferentes iniciativas: el sector primario. Ni El Hierro ni Canarias pueden permitirse perder el cultivo de la piña tropical, porque eso supondría perder la ventaja en un cultivo que, gracias a la orden de 1987, tiene una capacidad competitiva como casi ningún otro cultivo en nuestras islas. Es un sector que, como ha dicho muchas veces nuestro consejero de Agricultura, puede generar más economía que el propio presupuesto del Ayuntamiento de La Frontera. Y en muchos casos no puede haber agricultura sin ganadería, no hace falta recordar que sin estiércol no se puede conseguir una agricultura con una productividad óptima y que la ganadería existe en cierto modo porque se pueden procesar, entre otros productos, la leche, con la cual sacar quesos o también las famosas quesadillas.

En definitiva, el sector primario debe entenderse como un círculo que debe cerrarse para que pueda ser viable, porque en Canarias, si aunamos nuestro mar y los productos que ofrece y los maridamos con un malvasía de Lanzarote, mientras nos comemos un poco de queso majorero y nos endulzamos con un bienmesabe palmero, nos daremos cuenta de la boutique gourmet que es Canarias, donde turismo y sector primario deben coexistir, como defiende el proyecto de Crecer Juntos liderado por Narvay Quintero, para seguir siendo el paraíso del que vivir y no la tierra que sobreexplotar.

Señorías, los problemas enquistados en un territorio y en una sociedad, es decir, las debilidades estructurales, son difíciles de resolver, pero hay que trabajar, y trabajar mucho, para mitigar sus consecuencias en todos los órdenes. Estoy convencido de que este Gobierno y el carácter tremendamente ejecutivo que le imprime el señor Clavijo a sus gabinetes nos permitirán seguir avanzando en la resolución de estos problemas pendientes y, además, fijarnos metas realistas, realizables, sensatas para navegar a un futuro que nunca antes en la historia de nuestra autonomía había sido tan incierto. Lo que no podemos permitirnos es que, dentro de otros veintitrés años, un niño que juega hoy en el patio del colegio nos recuerde, quizás como diputado o como diputada dentro de esta tribuna, todo lo que hemos dejado de hacer.

Muchas gracias.

(Aplausos).

La señora presidenta: Gracias, señor Acosta.

Tiempo de intervención ahora, de respuesta, para el señor presidente del Gobierno.

Tiene la palabra.

El señor presidente de Canarias (Clavijo Batlle): Muchas gracias, señora presidenta. Muy buenos días a todas y a todos.

Quiero comenzar esta jornada de hoy, en primer lugar, agradeciéndoles a los grupos que apoyan y soportan a este Gobierno la apuesta decidida que hicieron por hacer las cosas de una manera distinta. Somos, en el Gobierno que tengo el honor de presidir, muy conscientes de que estamos aquí gracias a que hay unos grupos políticos, de hombres y de mujeres de las cuatro formaciones -Partido Popular, Agrupación Socialista Gomera, Agrupación Herreña Independiente y Coalición Canaria- que decidieron apostar por un cambio de rumbo en la comunidad autónoma y que decidieron apostar por ese modo canario de hacer las cosas. A la vez somos perfectamente conscientes también, desde el Gobierno, de que el hecho de apoyar con esta mayoría a un Gobierno de Canarias no significa que sean menos exigentes, que sean menos fiscalizadores con el Gobierno y, si aún cabe, hasta más exigentes aún, exigiendo a todos los miembros del Ejecutivo diligencia, respuestas y trabajo. Luego, gracias de verdad a todos los grupos por ese gesto de confianza y no sé si estaremos a la altura o no de la confianza depositada, pero que lo vamos a intentar y que la pasividad en la brega no va a ser una seña de identidad de este Gobierno, más bien todo lo contrario.

Comienzo por el portavoz de Coalición Canaria, con el discurso que ha hecho. Querido portavoz, me parece un acierto totalmente el reto que nos ha lanzado hoy aquí de un pacto que aúne educación, empleo y productividad, así como pobreza, porque todos los efectos de la pobreza, que es lo que queremos erradicar, en una Canarias mucho más justa, tienen que ver con los ingredientes que usted ha puesto aquí: la educación, el empleo, la empleabilidad, una productividad que haga que el empleo sea más productivo y que incremente los salarios y, por supuesto, eso va a ir directamente a una reducción de todas esas familias que se encuentran en estos momentos o bien en exclusión social o en riesgo de exclusión social. Por lo tanto, aceptamos gustosamente la iniciativa que nos ha propuesto aquí, señor Barragán, y por supuesto que nos pondremos manos a la obra.

Ha hablado también de altura de miras y de generosidad, y no puedo estar más de acuerdo con usted. Creo que ha sido un denominador común de todas las intervenciones, que somos perfectamente conscientes de que nos toca o nos está tocando vivir uno de esos asuntos o días o momentos históricos donde hay que hacer un cambio de rumbo, donde parece que todo se nos cae -la crispación, el enfrentamiento, toda la credibilidad de nuestras instituciones, de la democracia, del poder ejecutivo, del legislativo...-, todo se desmorona, y son esos momentos donde -y con orgullo lo digo- los hombres y mujeres que integran este Parlamento de Canarias paran y dicen: no podemos seguir a la mayoría en este camino, tenemos que reflexionar, tenemos que parar, tenemos que tener altura de miras e incluso, desde la diferencia, poner por encima el interés general de Canarias.

Estoy totalmente de acuerdo con esa reflexión que usted ha hecho aquí de esa altura de miras y estoy convencido de que ya, en estos primeros ocho meses, todas las fuerzas políticas en este Parlamento han dado muestras de ello, y estoy convencido de que en los próximos años, en esta legislatura, vamos a ser capaces de alcanzar grandes acuerdos por el interés general de Canarias.

También estoy de acuerdo, al pasado -lo decía ahora el diputado de AHI aquí, en la tribuna-, al pasado hay que mirar para aprender, para sacar lecciones, pero no nos puede obstaculizar que miremos hacia el futuro y que alcancemos acuerdos. Seguro que en el pasado podemos encontrar todas las excusas del mundo para seguir en ese clima de enfrentamiento y de crispación, pero estoy más convencido aún de que en el pasado vamos a encontrar elementos de unión que nos van a permitir crear ese futuro, que es el que queremos para Canarias. Y no vamos a resolver los grandes problemas de Canarias en estos cuatro años, requiere mucho esfuerzo, mucho trabajo y una continuidad en las medidas, pero sí podemos empezar a poner los cimientos de esas soluciones. No vamos a resolver en cuatro años la pobreza, somos conscientes desde el Gobierno, pero sí podemos aliviarla; no vamos a resolver los problemas de productividad en cuatro años, pero sí podemos poner los mimbres para mejorarla en los siguientes años. Luego, ese es el trabajo y esa es la responsabilidad, querido portavoz, que usted nos lanzaba el guante y el reto en su intervención y que nosotros desde el Gobierno cogemos con mucha ilusión.

Porque hablábamos, usted y luego el portavoz del Partido Popular, hablaba de hechos y de gestión, no hablaba de anuncios, y hablaba efectivamente de que el Gobierno en los primeros meses se ha puesto a cumplir con la tarea, y que son cuatro años y que evidentemente tenemos un programa de gestión, porque este Gobierno se sustentó con el apoyo de los grupos políticos en un programa de gestión, en una hoja de ruta para Canarias, en un modo canario de hacer las cosas, y ese modo canario nos gustaría que fuese con carácter general para toda la sociedad.

Hablaba el portavoz de ASG de que no era solo imprescindible el acuerdo de esta Cámara, que lo es, sino que tenemos que hacer partícipe de ello a los sindicatos, a las patronales, al tercer sector, porque solo así podremos acometer las grandes transformaciones que necesita esta tierra.

Nos pedía el portavoz del Partido Popular que no nos resignásemos. Por supuesto que no nos vamos a resignar, no nos vamos a rendir. Probablemente lo intentaremos y no acertaremos a la primera y acertaremos en la segunda o en la tercera, en la cuarta, pero lo que no va a hacer este Gobierno es rendirse nunca, porque solo fracasamos cuando nos rendimos. Podremos, insisto, cometer errores y seguramente ya los hemos cometido y cometeremos otros, pero el error de quedarnos paralizados ante los sucesos y no hacer nada, que es un error grave, ese no lo vamos a cometer.

Hablaba de los datos de empleo. Estamos contentos de los datos de empleo, pero es un acierto lo que usted decía, no nos debe preocupar solo la estadística, sino la calidad de ese empleo, esa calidad, esas retribuciones, que es lo que tenemos que conseguir mejorar para que nuestra gente sea más próspera.

Y hablaba también de los fondos Next Generation y aquí tengo que decir que estamos preocupados por la gestión de los fondos, y estamos preocupados porque la situación que nos encontramos no era la deseable y vamos a tener que correr. Pero el final del 2026 está ahí al lado, vamos a pedir ayuda también a esta Cámara y seremos transparentes con la misma para aquello en lo que no lleguemos que nos ayuden también desde todas las ópticas y desde todos los espacios para poder, tratar de ejecutar el mayor número de fondos Next Generation, pero sabemos que va a ser difícil y desde luego lo queremos transparentar aquí con total honestidad, porque su ejecución es el futuro o es el bienestar de todos los canarios, y ahí, sin críticas al anterior Ejecutivo porque la situación es compleja cuando llegamos, pero tampoco queremos ocultar que nosotros vamos a hacer todo lo que podamos, pero no tenemos las garantías de llegar.

Y hablaba también el portavoz del Partido Popular del inconformismo. Somos inconformistas, claro que somos inconformistas y estamos orgullosos de nuestra identidad como canarios, y vamos a seguir estándolo y vamos a poner en valor aquellos ejemplos de éxito, porque tenemos muchos ejemplos de éxito en nuestra tierra, en nuestras ocho islas.

Nos hacía un análisis el portavoz de la Agrupación Socialista Gomera económico muy acertado. Muy acertado porque tenemos que conocer la realidad y lo que ha ocurrido en los últimos años si la queremos transformar. Y eso es algo que nos ha preocupado en estos últimos años, sin colores políticos y sin gobiernos, que los ha habido de todos los colores, con todos los partidos prácticamente, menos el de VOX, insisto -para que no digan que no los nombro, señor Galván-, en el Ejecutivo.

Se ha ido produciendo en los últimos años una divergencia de Canarias respecto a Europa y a la media de España, y muchas son las causas. Es cierto que dejamos de ser Objetivo número 1 de la Unión Europea, es cierto que España, con la integración de otros países en el seno de la Unión Europea, de aquella que éramos 13 y que ahora somos 27, evidentemente ha dejado de recibir recursos y es cierto que ha habido también incumplimientos sistemáticos por parte de los distintos gobiernos de España de nuestro Régimen Económico y Fiscal. Y eso -que también tenemos que hacer pedagogía para que lo entienda la ciudadanía, de ahí ese Comisionado del Régimen Económico y Fiscal, de defensa de nuestro REF- al final se traduce con el tiempo en una sociedad más pobre, en una sociedad con menos oportunidades y, evidentemente, con perjuicios para nuestra gente. Luego, cuando defendamos nuestro Régimen Económico y Fiscal, hagámoslos todos, con firmeza y con convicción. Cuando tengamos que ir a negociar la regla de gasto o los presupuestos generales del Estado, hagámoslos todos y apoyemos todos, y pongamos el interés general de Canarias por encima incluso de los intereses de los partidos, porque de eso depende el futuro de nuestra gente. Vamos a tener que trabajar mucho, que crecer mucho, que desarrollarnos económicamente, de manera respetuosa, mucho si queremos volver a converger con España y Europa. Vamos a tener que correr más que España y Europa, porque si vamos a la misma velocidad mantendremos esos veinticinco puntos de diferencia. Luego, el esfuerzo y el reto que tiene esta tierra es superior, en los próximos años, al que debe tener España y Europa y estamos convencidos de que lo podemos conseguir, desde la unidad, desde el esfuerzo, desde el compromiso, desde la honestidad y desde la transparencia. Y ese es el reto, que no lo vamos a conseguir, insisto, en estos próximos cuatro años, pero sí es el reto en el que nos podemos... Y en lo que sí nos podemos comprometer es en poner todos los recursos y los esfuerzos para crecer en estos cuatro años más que el resto de la media de España.

Hablaba también el portavoz de AHI -al que le quiero agradecer siempre su compromiso, su lealtad, pero sobre todo también su serenidad con los momentos que ha vivido la isla de El Hierro en los últimos años, y sobre todo en los últimos meses, especialmente, con la inmigración-, hablaba de desterrar esa división entre canarios. No puedo estar más de acuerdo con usted, no podemos empezar a mirarnos otra vez las islas de reojo. No por resolver un problema histórico del combustible en las islas verdes vamos a tener que perjudicar o estar en contra de otras islas. Ni debemos fomentar desde esta Cámara que unas islas se miren a otras, porque solo un territorio alejado, fragmentado, como es el nuestro, solo desde la unidad vamos a poder afrontar los retos. Desde la división, desde el enfrentamiento, desde la sospecha lo único que vamos a hacernos es más débiles y, por supuesto, perjudicar a nuestra ciudadanía. Por eso la madurez con la que ha venido a hablar, ese niño que hace ocho años -y que me hizo sentir mayor desde el escaño-, que hace ocho años jugaba a la pelota ha venido hoy aquí también a recordarnos que esos niños que tienen 8 años ahora tienen derecho a un futuro mejor, al igual que esos migrantes que deberían estar jugando a la pelota en vez de salir en pateras llenas de agujeros, asustados. (Aplausos).

Yo quiero terminar. Insisto, en un momento donde parece que la división de poderes en este país está llena de una nebulosa extraña, quiero reivindicar el poder que tiene esta Cámara en su conjunto para ayudar al Ejecutivo y al Gobierno de Canarias a conseguir los objetivos que nos marcamos. Estamos empeñados desde el Ejecutivo, el vicepresidente, mis compañeras, mis compañeros y yo, en que esta Cámara tenga un papel principal en los retos de Canarias. Van a ser muchos los acuerdos que vamos a necesitar traer a esta Cámara para abordar los retos. No sabemos lo que va a ocurrir en noviembre con las elecciones de Estados Unidos, no sabemos qué efecto va a tener en la guerra de Ucrania ni en la Franja de Gaza y el conflicto palestino. Estamos viendo, con preocupación, que se alcanzan acuerdos -o no porque no lo sabemos- con el Reino de Marruecos, porque nadie nos da explicaciones, y estamos en un contexto donde estamos viendo -y es una muy mala noticia para esta tierra- que se van a hacer públicas las balanzas fiscales y que eso va a generar división, crispación dentro de España. Por eso, ante todas estas amenazas que tenemos, que no son pocas, más los retos que tenemos en nuestra propia casa, necesitamos la unidad de las fuerzas políticas, necesitamos tranquilidad, serenidad, debates sosegados y profundos, no quedarnos en la superficie, no quedarnos en el Twitter -que ahora es X-, no quedarnos en las frases y en los titulares, necesitamos profundizar. Y hoy aquí, que terminamos este primer debate del estado de la nacionalidad de Canarias, a pesar, insisto, de las diferencias, a pesar de los chascarrillos y a pesar del debate, que considero que con carácter general ha sido sosegado, tengo que decir y tengo que agradecer, a todos los portavoces de los grupos políticos, que en estos primeros ocho meses ha habido generosidad, ha habido compromiso y ha habido lealtad.

Nuestro deseo es que dentro de un año, cuando vengamos al debate, tengamos ya acuerdos avanzados; nuestro deseo es poder ir unidos, juntos, a la negociación de estos presupuestos generales del Estado para que se cumpla con Canarias, para que se cumpla con la regla de gasto, tal y como pedimos; para que se cumpla que la condonación de la deuda no discrimine a los canarios y sea una modificación del sistema de financiación por la puerta de atrás; con el compromiso de que podamos hacer el cambio normativo de la ley de extranjería o del Código Civil para que la distribución de los menores, de los niños y las niñas inmigrantes sea con carácter inmediato y podamos garantizarles un futuro y dejar de vulnerar los derechos humanos y que les podamos dar, como primer mundo, una oportunidad. Nuestro objetivo, en definitiva, yo creo que es el de todos los canarios y las canarias.

Compromiso, por nuestra parte propiciarlo, trabajar en esa dirección, y estoy convencido de que solo así Canarias va a poder afrontar los retos, que no son pocos e importantes, a los que se enfrenta en los próximos años.

Muchas gracias y buenos días.

(Aplausos).

La señora presidenta: Gracias, presidente.

Muchísimas gracias.

Suspendemos la sesión y la iniciamos mañana a las nueve de la mañana para la intervención y el debate de las propuestas de resolución.

Muchas gracias. Buenos días.

(Se suspende la sesión a las once horas y cuarenta y nueve minutos).