Diario de Sesiones 81/2017, de fecha 11/7/2017 - Punto 46

9L/C-1167 COMPARECENCIA DEL GOBIERNO -GOBIERNO-, INSTADA POR EL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA CANARIO, SOBRE ACTUACIÓN EN MATERIA DE TRANSPARENCIA, CALIDAD DEMOCRÁTICA Y BUEN GOBIERNO.

La señora PRESIDENTA: Pasamos a la siguiente: la 1167, a instancias del Grupo Parlamentario Socialista Canario, sobre actuación en materia de transparencia, calidad democrática y buen gobierno.

Para su defensa, el señor Lavandera.

El señor ÁLVARO LAVANDERA: Gracias, señora presidenta. Buenos días. Qué digo buenos días, buenas tardes ya, señor Barragán.

Hoy hemos querido traer al pleno un debate que los socialistas entendemos fundamental: la transparencia, la calidad democrática y el buen gobierno. Conceptos íntimamente relacionados con la estrategia que usted acaba de mencionar y que se podrían resumir en la imprescindible rendición de cuentas que todo gobierno debe promover activamente. Pleno tras pleno, comisión tras comisión, los diferentes grupos parlamentarios traen a debate asuntos que consideran importantes y que afectan de una forma u otra a la ciudadanía: sanidad, educación, políticas sociales, empleo, turismo, carreteras, etcétera; asuntos que sin duda generan interés y debate sobre cómo se gestionan por parte del Gobierno.

Mediante esta comparecencia, desde el Grupo Socialista queremos traer a debate los fundamentos de un buen gobierno, los principios sobre los que debe actuar un gobierno que aspire en verdad a ser un buen gobierno para la ciudadanía. Hablar de transparencia, calidad democrática y buen gobierno es hablar de instituciones que fomentan la imparcialidad, la transparencia y la redición de cuentas, porque son la mejor inversión de una comunidad para su futuro económico y su justicia social.

Estos conceptos básicos y que deben ser promovidos por un gobierno que aspire a ser un buen gobierno, lejos de ser practicados por su Gobierno, son objeto de resistencias propias de derivas autoritarias donde la voluntad popular está siendo secuestrada por élites de poder político y económico opacas que no responden y que no permiten que surjan alternativas. Este es el pan de cada día de la transparencia y rendición de cuentas de un gobierno en minoría, legitimado en un sistema electoral que ofrece resultados perversos como que la tercera fuerza en votos sea la primera en escaños, con un partido, el suyo, Coalición Canaria, que después de más de un cuarto de siglo con el sillón presidencial evidencia en sus políticas el abuso de poder, la arbitrariedad en la toma de decisiones y la falta de transparencia.

Señor Barragán, la legitimidad democrática requiere de las elecciones pero no acaba en ellas. Ganar las elecciones no da derecho a hacer a cada uno lo que le dé la gana. Convertir la democracia en un autoritarismo con cuatro años de duración, el abuso de poder y el uso partidista de los recursos públicos no dejan de ser una especie de dictadura que toma decisiones, con el único fin de evitar el recambio de gobernantes.

Por todo ello, señor Barragán, queremos poner en valor la imparcialidad, la transparencia y la rendición de cuentas, elementos imprescindibles para obtener calidad democrática, buen gobierno y evitar la corrupción.

Dicho esto, señor Barragán, hablemos de transparencia y rendición de cuentas. Desde el 23 de diciembre del año pasado, el Partido Socialista ha tenido que empujar al presidente y a su Gobierno a comparecer en la Cámara sobre asuntos vitales para Canarias, de esos para los que se pide consenso. Lo hemos tenido que hacer porque el señor Clavijo prefería esconderse. Informar a iniciativa propia sobre la crisis de gobierno, sobre los avances del REF o sobre los acuerdos de la Conferencia de Presidentes no entraba dentro de los parámetros de calidad democrática del Gobierno.

Este es el Gobierno que en las nueve legislaturas de historia autonómica más ha comparecido como consecuencia de no trasladar la información en tiempo y forma a los grupos de la oposición y, cuando se les hace comparecer, piden perdón con la boca chica y a seguir obstruyendo. En este pleno hemos tenido algunos ejemplos. Si a este Gobierno le cuesta responder cuando tiene un procedimiento que le obliga a ello, ¿qué no hará o, mejor, qué no está haciendo cuando el procedimiento no existe?

Señor Barragán, ¿puede usted decirnos por qué valían hasta diciembre del 2016 los datos de dependencia que publicaba el Imserso y por qué, tras la salida del Partido Socialista del Gobierno, esos datos ya no le valen a la señora Valido? ¿Puede explicarnos por qué mientras estuvo el Partido Socialista en el Gobierno se publicaron las listas de espera sanitaria mes a mes y con más datos que nunca y desde que su jefe nos echó del Gobierno no han sido capaces de publicarlas ni una sola vez? Algo que hasta el propio Comisionado de Transparencia ha calificado como oscurantismo en su informe relativo al 2016 y estamos hablando de hechos acaecidos en el 2017.

En resumen, señor Barragán, ¿tiene voluntad este Gobierno de apostar por la transparencia, la calidad democrática y el bueno gobierno?

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Álvaro Lavandera.

Señor consejero.

El señor CONSEJERO DE PRESIDENCIA, JUSTICIA E IGUALDAD (Barragán Cabrera): Gracias, señora presidenta. Buenas tardes de nuevo.

¿Dónde estoy? Estoy en el Parlamento de Canarias. Muy bien. Pregunto -yo he estado aquí veinte años-: ¿en este tiempo, que algunos llevan, algunos más tiempo o los que son nuevos ahora, a alguno se le ha cortado, se le ha impedido aquí ejercer el derecho a la palabra, el control al Gobierno, cuando ha estado en el Gobierno o en la oposición?, ¿hay alguien al que se le haya dicho: "no se le admite esta comparecencia, cállese y siéntese"?

Estamos en un Estado democrático. Usted ha tenido el derecho hoy aquí de decirnos lo que ha creído conveniente, como otros se lo decían a otros consejeros del PSOE cuando estaban aquí, subidos a esta tribuna.

¿De verdad que quiere hablar de transparencia y de democracia? ¿Cree usted que no estamos en una democracia? ¿Cree usted que porque haya un sistema electoral que nos da a nosotros dieciocho diputados, por una cuestión desde el punto de vista de las islas donde ganamos, y eso le preocupó a usted cuando salió del Gobierno? ¿No le preocupó en el año 2011 cuando gobernaba con nosotros?, ¿no le preocupó en el año 2015 cuando formaba parte y quería estar en el Gobierno?, ¿cuando eso no éramos la tercera fuerza política?, le vino a preocupar ahora, ahora, ahora es que descubrió usted la pólvora? ¡No, señoría, no vale ese tipo de juegos! De hecho, ha querido usted jugar con el tema de que ha venido empujando. Si es normal, es que estamos en el Parlamento. ¿Para qué está el Parlamento, esta casa?: para el debate político, y se lo ha dicho el señor Román anteriormente. Claro que tiene usted derecho a pedir que venga el Gobierno, ya lo traiga usted con una soga o telepáticamente. Cuantas veces quiera traerlo. Está usted ahora en la oposición, claro que tiene el derecho de pedirlo, y claro que el Gobierno tiene también el derecho de solicitar venir aquí cuantas veces crea conveniente. Pero, dígame, de las veces en que lo ha traído usted, como dice, con una soga por aquí por el pasillo o de las veces en que ha venido el Gobierno de forma voluntaria, ¿ha tenido usted algún problema?, ¿ha habido aquí algún debate en el que usted no ha podido expresar sus ideas con el Gobierno y confrontar su posición? ¿No ha habido transparencia?, ¿es que esto ha sido a puerta cerrada? ¿Es que no nos están escuchando los ciudadanos?, ¿no están viéndose por internet ahora estos debates?

Cuando usted habla de esa transparencia, ¿a qué se refiere? Y si está hablando de la transparencia del Gobierno, el Gobierno viene funcionando con el portal de la transparencia igual que venía haciendo antes. ¿O usted me puede demostrar que yo he dado alguna instrucción de que efectivamente en los temas de transparencia se cambie algo? No lo puede decir, todo lo contrario. Lo que encontrará, si habla desde con un funcionario hasta un director general mío, es todo lo contrario; sigamos haciendo lo que se estaba haciendo porque se estaba haciendo bien. Yo no soy de esos, de que porque simplemente la otra persona se llame Aarón Afonso y sea del PSOE tengo que hacer las cosas distintas. Eso no quiere decir que podamos evolucionar y mejorar. Pero no por esa razón, no por una razón partidaria tan mezquina como usted la ha querido plantear aquí. De verdad que no.

Y me habla y me viene a comentar los temas del Gobierno que no ha contestado aquí, en el Parlamento. Permítame darle algún dato de cómo están funcionando las cosas. Mire, por ejemplo, ¿sabe lo que va a pasar ahora, a finales de este mes de julio, cuando acabe el periodo de sesiones, ampliado? Pues seguramente vamos a tener en el Gobierno, del taponazo, es decir, a finales del 31 de julio, 570 preguntas que no se han contestado. Me refiero a preguntas orales en comisión que pasan, por lo tanto, a escritas para que las conteste el Gobierno. Y de las preguntas orales en Pleno pasarán 237. Y pasará el mes de agosto y usted me dirá, en septiembre, me dirá que por qué el Gobierno no ha contestado 800 preguntas, que ha pasado el mes. Pero van a entrar 800 preguntas, salvo que usted las suyas, por ejemplo, las convierta otra vez en preguntas orales, de pleno y de comisiones, y las vuelva a recuperar. Pero ya sabe que, si no ocurre así, pasa de esa manera.

Ya le he reconocido y he dado instrucciones en la parte que me toca, y hemos mejorado bastante, en la contestación de las preguntas, en las solicitudes de documentación, y efectivamente no le voy a dar excusas al respecto. No le voy a poner un "es que", porque he estado en esta parte y sé que el Gobierno tiene que responder a esas solicitudes de documentación y a esas preguntas en tiempo y forma. Pero eso no lo confunda con la falta de transparencia. Al final ha llegado la información. Al final hay otras formas de tener esta información. Afortunadamente en esta comunidad autónoma no tenemos un problema de que no se pueda acceder a la información. ¿O es que aquí ha estado usted pidiendo algún documento meses y meses porque se consideraba que era una información semioculta y que no se le quiere dar? No creo que debamos estar en ese ámbito.

Si nos quiere acusar de algo, de que no está de acuerdo con nuestra gestión, de que podemos tener incluso algún problema de transparencia en nuestro portal, de que no estamos contestando a las preguntas adecuadamente, me parece correcto y legítimo, pero pasar de ahí a intentar hacer una especie de oscurantismo, de que porque exista la triple paridad... -que no la inventamos nosotros, que estamos de acuerdo, por lo menos somos los únicos en esta Cámara que tenemos una propuesta del sistema electoral, ya veremos si se cambia, pero somos los únicos que la hemos presentado, en el Estatuto de Autonomía-, me diga usted ahora mismo y mezcle transparencia, triple paridad, resultados electorales, para terminar diciendo que nosotros somos unos oscurantistas en la forma de gobernar...

Y le vuelvo a insistir: ¿esto lo descubrió cuándo, el 23 de diciembre? Es decir, ¿en la pasada legislatura y esta qué éramos? Dígame, qué éramos. ¿Éramos malos y ruines pero nos tenían que soportar ustedes, que eran limpios y pulcros?

Señoría, si quiere mantener un debate sobre transparencia que le interese a todos los ciudadanos, si quiere mantener un debate de cómo podemos mejorar -y lo estaba diciendo antes, no lo quiero hacer de forma partidaria; la estrategia marco debería ser de todos-, si tenemos que mejorar en alguna de las actuaciones del Gobierno, completamente dispuesto a dialogar, a hablar y a resolver esos problemas. Si está usted en la campaña de estos días, yo le digo, si quiere usted que le ayude, me dice qué quiere que le diga ahora, si le beneficia para algo de la campaña esa, pero si no, este es un debate en este caso con usted perdido.

Gracias.

(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor consejero.

Turno ahora para el Grupo Mixto. La señora Mendoza.

Ruego silencio a sus señorías. Por favor.

La señora MENDOZA RODRÍGUEZ (Desde su escaño): Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías. Buenas tardes de nuevo, señor consejero.

No es ningún secreto que en los últimos años, y probablemente fomentado por los duros años de profunda crisis económica que han vivido nuestras familias, se ha producido la pérdida generalizada de confianza en el sistema político de nuestro país.

Tal fue la evidencia de la necesidad de un cambio en la gestión que precisamente, a través de las leyes estatal y canaria sobre transparencia y acceso a la información pública, se instituyó la transparencia, el acceso a la información pública y las normas de buen gobierno como ejes fundamentales de toda acción política.

Y es que solo cuando la acción de los responsables públicos se somete a escrutinio es cuando los ciudadanos pueden conocer cómo se toman las decisiones que les afectan, cómo se manejan los fondos públicos o bajo qué criterios actúan nuestras instituciones. Ahí podremos hablar del inicio de un proceso en el que los poderes públicos comienzan a responder a una sociedad que es crítica, exigente y que demanda participación en los poderes públicos.

Y, lo que es más, los países con mayor nivel en materia de transparencia y normas de buen gobierno cuentan con instituciones más fuertes, que favorecen el crecimiento económico y el desarrollo social. El Parlamento es el lugar de la publicidad por antonomasia, publicidad que debe completarse con una democracia más participativa en la que los ciudadanos puedan acceder a la información y controlarla.

En consecuencia, la transparencia no solo es esencial para iniciar la reconciliación entre las instituciones y la ciudadanía, no solo es vital para recobrar su confianza; es que además es un instrumento fundamental para lograr que los poderes públicos actúen de manera eficaz y eficiente.

El pasado mes de septiembre se publicaba el Índice de Transparencia de las Comunidades Autónomas, según el cual nuestras islas pasaron del puesto número 15 en el 2014 al puesto número 8, obteniendo una puntuación por encima de la media nacional, un 94 de un máximo de 100, e incluso obteniendo en primera posición, con una puntuación de 100, en aspectos como la transparencia activa e información sobre la comunidad autónoma, la página web o las relaciones con los ciudadanos.

No obstante, señorías, haber mejorado los resultados no debe hacer bajar la guardia. El informe del Comisionado de Transparencia, que recibimos hace escasas semanas, nos ha hecho meditar y nuestro grupo recoge el guante como compromiso de mejorar la situación en las instituciones donde tengamos responsabilidad de gobierno.

Hemos visto que la semana pasada se aprobó la Estrategia marco de gobierno abierto 2017-2019, basada en la transparencia, la participación y la colaboración ciudadana, así como la innovación y la mejora de los servicios públicos.

De este tema, nada más, pero, miren, señorías, creo que es un poco peligroso a veces cuando mandamos el mensaje de si vivimos en democracia o no vivimos en democracia. Creo que siempre tener a la clase política como que todo lo que nos rodea es oscuro, poco transparente, poco favor hacemos y poco favor nos estamos haciendo. Yo tengo 29 años y considero que 29 años he podido vivir en democracia.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Mendoza.

Turno ahora para el Grupo Nueva Canarias. Señora González.

La señora GONZÁLEZ GONZÁLEZ (doña María Esther): Gracias, presidenta.

Señor consejero, vamos por partes. Yo voy a hablar de transparencia y este Gobierno no es transparente, me diga usted lo que me diga, porque es que, para empezar a hablar, cuando la transparencia, o sea, la información que se debe transparentar no es meter un montón de documentación en una web y ya está; no, la información, por de pronto, tiene que ser completa y además tiene que ser correcta. Y yo le invito a que entre usted en el Portal de Transparencia del Gobierno de Canarias y revise los datos que están publicados. Verá que muchísimos de ellos están obsoletos, no se corresponden con la realidad actual. Resulta que en el momento en que hay información que no se corresponde con la actual, con la realidad actual, pues, no es transparente; al revés, no estamos informando sino estamos desinformando.

Con respecto a la estrategia de gobierno abierto, y en referencia a su extrañeza sobre que sabe bien que yo sé que los procesos, las estrategias, requieren para su implantación tiempo, estoy de acuerdo con usted, lo sé, pero usted también debería saber que este Gobierno, o sea, desde el 2008, está implantando una estrategia tras otra estrategia. Habrá cogido cosas de la estrategia anterior, no lo pongo en duda, pero ha desistido de muchas y no ha justificado en ninguno de los casos por qué ha desistido de ellas. En el caso que le comentaba del Pemac, la evaluación final del Pemac, donde desiste de muchísimas de las actuaciones, es posterior a la estrategia de reducción de las cargas burocráticas y simplificación administrativa. Por transparencia, por calidad democrática y por buen gobierno, lo razonable es que primero justifique en qué grado quedó la estrategia anterior, qué se hizo, qué no se hizo y lo que ni siquiera se inició, por qué se ha desistido de ello. Eso es buen gobierno, eso es calidad democrática y eso es transparencia, y en este momento eso no ocurre.

Insisto, sé que hace falta tiempo. Si no ocurriera como hasta ahora, que cada vez que viene un gobierno lo cambia, su planteamiento sobre que esto sea apartidista a mí me parece muy bien, pero los hechos hasta este momento demuestran otra cosa totalmente distinta. Si usted la cambia y de aquí a dos años lo demuestra, bueno, pues, a lo mejor cambio yo de opinión. Mientras tanto, después de nueve años, sigo manteniendo esta opinión al día de hoy.

Y respecto a la transparencia, con la actitud del Gobierno con los diputados de esta Cámara, le digo: sí, yo no he recibido documentación que he pedido hace nueve meses, que he denunciado en este pleno y en particular a usted, en una pregunta a usted, sobre el seguimiento, los contratos de seguimiento de medios, y al día de hoy sigo sin recibirla.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora González.

Turno ahora para el Grupo Podemos. Señora Monzón.

La señora MONZÓN NAVARRO: Buenas tardes de nuevo.

Desde nuestro grupo parlamentario creemos firmemente en el principio de transparencia, señor consejero. Es el eje fundamental de la relación de los ciudadanos con las distintas administraciones públicas y que forma parte de lo que llamamos el gobierno abierto, que estaría formado por una verdadera transparencia, por la participación ciudadana y por la colaboración ciudadana.

Y sí le podemos decir que en este Parlamento a nuestro grupo parlamentario también se le han denegado comparecencias, en este caso de expertos, en algunas ocasiones, en más de una se nos ha denegado; y también se nos ha denegado la visita a centros, por ejemplo, de menores. Creemos que eso no es transparencia, señor consejero.

Debemos valorar si las leyes actuales que tenemos realmente defienden el derecho de los ciudadanos al acceso a la información y realmente a lo que nos estamos acostumbrando cada vez más es a la escasa rendición de cuentas por parte de los miembros de todas las administraciones, de los gobiernos de todas las administraciones. Entendemos que no está en la cultura de la gestión de lo público.

Muchas veces esta transparencia es solo declarativa pero no es activa. En el último informe del Comisionado de Transparencia, que ya tendremos tiempo para valorarlo cuando venga, pero en esos datos que ya se han avanzado el 27,47 % de las reclamaciones corresponden a su Gobierno, señor consejero, a la opacidad del Gobierno de Canarias, a la falta de transparencia, y en algunos municipios o cabildos ya la situación es alarmante. Es verdad que hay falta de medios pero no son estas las causas únicas de la falta de transparencia o la falta de información. A todos los servicios, las políticas austericidas, a los medios de personal, que son los garantes precisamente de los servicios, los que salvaguardan esa neutralidad... Vemos que no se defienden los servicios públicos. Esto dificulta la transparencia, pero también es cierto que aquellos servicios que se externalizan, y son decisiones políticas, son los menos transparentes, porque en el caso de las empresas instrumentales del Gobierno de Canarias son las más incumplidoras, evidenciado también en el último informe de transparencia. La soberanía de los datos debería estar y debería recaer en todos los ciudadanos y nuestros servicios públicos deberían ser la fábrica de igualdad, de equidad y ser transparentes. Esto depende de la voluntad política.

A pesar de la vinculación de la falta de transparencia con la reducción de la confianza de la ciudadanía, en todas las instituciones públicas se detecta, en todos los estudios sociológicos, que el Estado no presenta, en la agenda mediática y pública, este tema de transparencia, porque medios y políticos han entendido que, una vez aprobadas las leyes y una vez arrancados los portales de transparencia, ya éramos transparentes y los problemas derivados de la opacidad de la Administración en su conjunto no se resuelven por sí solos. Estamos empezando en este medio de transparencia; por tanto, tenemos que estar en un punto de inflexión.

Yo solamente comentarle que, dentro de esos casos que usted dice de opacidad -yo lo he comentado muchas veces en comisión y lo vuelvo a reiterar-, están los acuerdos de gobierno, que no se publican, no están en la web de transparencia del Gobierno de Canarias. Algo que entendemos que la ciudadanía tiene derecho a conocer, cuáles son las actuaciones del Gobierno cada vez que llega a un acuerdo de gobierno.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Monzón.

Grupo Popular, señor Moreno, que viene ya enfilado para la tribuna.

El señor MORENO BRAVO: Muchas gracias, señora presidenta. Señorías. Señor consejero.

Si no lo veo, no lo creo. La verdad es que el Partido Socialista Obrero Español y que don Iñaki Álvaro Lavandera esté hablando hoy de transparencia, calidad democrática y buen gobierno es impresionante. Y es tan impresionante porque el informe que hace poco conocimos del Comisionado de Transparencia hablaba de oscurantismo respecto del Servicio Canario de Salud del año 2016. ¿Y quién detentaba la Consejería de Sanidad en el año 2016?, ¿quién detentaba la dirección del Servicio Canario de Salud?: ¡el Partido Socialista Obrero Español! Y los oscurantistas eran ustedes. Y, fíjese, le voy a decir una cosa más: si no tenemos ley de buen gobierno en Canarias es porque ustedes no quisieron; el Gobierno de Coalición Canaria y el Partido Socialista Obrero Español no quiso tramitar la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública con el buen gobierno, como sí hizo la ley nacional. Pero no se preocupen ustedes: la imparcialidad, la transparencia, la diligencia debida, todo, todo, todo eso está en la ley nacional que aprobó el Partido Popular con su voto en contra. Y eso está, si lo quiere usted saber, en el artículo 26, principios éticos y de actuación.

Fíjese que en su Servicio Canario de Salud no había ni portal de transparencia. Fíjese que no cumplían ustedes las obligaciones de publicidad activa en la red, y lo decía el comisionado de Transparencia, en la rueda de prensa, que tenían un sistema de publicidad activa caótico. Por tanto, si ustedes gestionaban con el Servicio Canario de Salud un presupuesto cercano al tercio total del presupuesto de la comunidad autónoma, los oscurantistas han sido, y hasta que no lo demuestren, siguen siendo ustedes. Fíjese, votaron también en contra, con Coalición Canaria, a la proposición de ley que presentó Podemos sobre la ley de cuentas claras y abiertas, que votó a favor el Partido Popular.

Por tanto, don Ignacio, yo creo que lo suyo es postureo contra toda lógica, porque la actitud del Partido Socialista, antes, ahora y después, no ha sido en ningún momento transparente.

Nada más. Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Moreno.

Turno para el Grupo Nacionalista. La señora Beato.

La señora BEATO CASTELLANO: Gracias, señora presidenta. Señorías.

No compartimos que haya razones políticas ni intención de ocultar información ni ánimo alguno de obstaculizar o entorpecer la labor de este Parlamento. El Gobierno está comprometido con la transparencia, con la apertura de datos públicos, con fortalecer los mecanismos para la rendición de cuentas, con regular el Estatuto de los Altos Cargos con el objetivo del gobierno abierto -antes veíamos la comparecencia anterior-. Y ustedes no son ajenos a ello, porque es la misma línea de trabajo iniciada por el anterior equipo.

Decía usted: "voluntad popular secuestrada", "políticas opacas", "sistema electoral perverso", "abuso de poder y arbitrariedad". Apocalíptico. ¿Pero no son ustedes los que presumen de que son los que están marcando la agenda al Gobierno? ¿En qué quedamos, en qué quedamos?

Mire, han creado un relato de oscurantismo ficticio que no se sostiene, no se sostiene. Hay una mayor actividad de esta Cámara como consecuencia de que nunca ha habido tantos grupos en esta Cámara como en esta legislatura, y eso se traduce en más iniciativas, en más solicitudes de documentación, en más preguntas orales que se transforman en escritas. Más iniciativas que los servicios del Gobierno de Canarias tienen que tramitar con menos personal. ¿O es que vamos a obviar cómo está la Administración como consecuencia de las tasas de reposición?, ¿o es que vamos a obviar que están mermadas las plantillas?

Mire, señora Monzón, la negativa a visitar los centros de menores vino de manos de la fiscalía general de Canarias, porque, a petición de informe de esta Cámara, informó que son los lugares el hogar de los menores y, por lo tanto, hay una intimidad que proteger sobre esos menores. No ha sido el Gobierno el que se ha opuesto a ello.

Mire, no vamos a contribuir a debates que no se ajusten a la realidad, porque no está bien utilizar la transparencia como excusa para desgastar al Gobierno, porque la transparencia es algo muy serio y se degrada y se menosprecia cuando se invoca solo y exclusivamente para hacer espectáculo.

Mire, en esta Cámara ha habido consensos, grandes consensos, en torno a la transparencia. En la legislatura pasada con la ley de transparencia, con la Ley de Cabildos, con la Ley de Municipios. No rompan ustedes ese consenso, queda mucho por hacer. No rompan ese consenso con actitudes cortoplacistas para solo abarcar titulares, que duran lo que duran, señorías, duran lo que duran. Queda mucho trabajo y tenemos un Estatuto de Altos Cargos, tenemos una estrategia marco que hay que afrontar, que decía el consejero que hay que afrontarla desde la unidad de todos los partidos, para mejorar esta Administración. Por lo tanto, reflexionen y no utilicen la transparencia como excusa para...

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Beato. Se acabó su tiempo. Muchas gracias.

Grupo proponente, el señor Álvaro Lavandera.

El señor ÁLVARO LAVANDERA: Gracias, presidenta.

Quiero empezar respondiéndole al señor Moreno que un buen pacto no le haga leer mal los informes. Si el Servicio Canario de Salud dejó de publicar las listas de espera fue precisamente tras la salida del Gobierno del Partido Socialista.

Señor Barragán, esto no tiene nada que ver ni con las primarias ni con su "me voy pero me quedo en la Secretaría General de Coalición Canaria". No tiene nada que ver con eso. Esto es algo más serio, estamos en el Parlamento de Canarias. Y esta comparecencia va en el sentido que apuntaba la portavoz del Grupo Mixto: el problema que tenemos con la desafección de la ciudadanía con respecto a las instituciones públicas, y por eso hay que contar la realidad de lo que está pasando y no maquillarla y decir que por decir la verdad se puede acabar con el consenso.

Claro que tenemos derecho a reclamar, a hacer oposición, tiene razón, y también tiene derecho a no contestar. No ha contestado ni a una sola de las preguntas que le hice y eso es democráticamente inaceptable, aunque tenga derecho.

Y quieran o no aceptarlo el nivel de transparencia de este Gobierno es manifiestamente mejorable, por no decir opaco, y créame que lo lamentamos profundamente. Y no es una cuestión de enviar o no un documento en una fecha determinada; la transparencia no es un fin en sí misma, es una herramienta básica para luchar contra la corrupción.

Mire, no ha hecho usted referencia al informe de transparencia del comisionado. Un informe al que podemos calificar de amable. Al fin y al cabo no es su función corregir los comportamientos poco democráticos de su Gobierno, pero aun así reconoce que en ese informe no se han tenido en cuenta las entidades públicas dependientes del Gobierno y que, de haberlo tenido en cuenta, el resultado hubiese sido mucho peor.

La transparencia es fundamental, señor Barragán, porque cuanto más te observan, mejor te comportas. Lo opacidad es un síntoma de enfermedad más grave: la corrupción, la mala gestión y la falta de confianza.

Ante esto, los socialistas apostamos -y espero que sea así y que la estrategia salga adelante- por una gobernanza pública inteligente mediante la creación de valor público. La transparencia y los datos abiertos posibilitan el empoderamiento de la ciudadanía. Datos abiertos que unidos a la cocreación son el futuro a donde deben caminar las democracias avanzadas. Por el contrario, su Gobierno habla de participación y colaboración como un mero proceso de exposición pública de acuerdos y textos elaborados desde el oscurantismo y el sesgo partidista, desde el despacho del consultor de turno de Coalición Canaria, y esa es la realidad de esta comunidad autónoma.

No son conscientes del valor público y económico de la transparencia y la colaboración. Los datos, la información y el conocimiento están en la sociedad, no solo en el Gobierno, por lo que necesitamos de la colaboración ciudadana. Es un deber del Gobierno buscar la colaboración ciudadana, hacer partícipe a la ciudadanía de las decisiones del Gobierno, es lo que se conoce como cocreación; aprovechar el talento de la ciudadanía, compartir conocimiento, enriquecer las políticas públicas con la sociedad y no enriquecer a sus consultores y juristas de cabecera, que elaboran informes a la carta.

Pero hablemos de más dimensiones que afectan a la calidad democrática y al buen gobierno, que no es solo la transparencia, algo que todos deberíamos de tomar como cuestión crítica cuando las encuestas nos dicen que el 80 % de la población no confía en las instituciones. Y es malo decirlo en el Parlamento. Como dice el profesor Villoria, la opción por una democracia de calidad es una opción ética y exige una difícil renuncia al ejercicio de poder discrecional por parte de los políticos. De ahí la importancia de aprender que un buen gobierno es un gobierno democrático que sabe autolimitar su poder. Para ello, señor Barragán, es imprescindible un gobierno que desarrolle instituciones que promuevan la imparcialidad, la transparencia y la rendición de cuentas. Y le vuelvo a decir: su Gobierno está lejos de esa actitud.

Hablemos de ética e integridad. En el eje segundo de la estrategia de gobierno abierto, la que presentó en la comparecencia anterior, habla, en su segundo objetivo, de "fortalecer la integridad de los servidores públicos". Mala cosa es que su Gobierno, su partido, usted, sean los encargados de lograr ese objetivo, porque, mire, señor Barragán, la corrupción no son solo los delitos penales, no acaba en los casos Arona, Atlante, Carreteras, Corredor, El Trompo, Fórum Filatélico, Las Teresitas, mamotreto, Siliuto o Sinpromi; corrupción política es también el nepotismo, la arbitrariedad, el clientelismo y el tráfico de influencias. Todas ellas sellos de identidad de la forma de entender política de su partido.

Nepotismo como trato de favor hacia familiares o amigos a los que se otorgan cargos o empleos públicos por el mero hecho de serlo, sin tener en cuenta otros méritos. Algo que usted y el señor Clavijo practican intensamente y que tantos problemas, por cierto, les está dando para lograr un pacto con el Partido Popular.

Clientelismo como patrimonialización de lo público y arbitrariedad como abuso de poder. No se extrañe, señor Barragán, de que el Partido Socialista se haya rebelado ante decisiones corruptas, por clientelistas y arbitrarias, como el reparto del Fdcan. Rechazar ser partícipes de una decisión en un órgano colegiado donde los acuerdos tienen que ser asumidos por todos los miembros, como es un Consejo de Gobierno, es un acto de integridad y de defensa del interés general ante una decisión corrupta de su partido, que todavía lamenta la sociedad civil, como la semana pasada nos lo recordaron los rectores de las universidades canarias públicas.

Clientelismo y arbitrariedad que explican que después de dos años no hayan sido capaces de iniciar procedimiento alguno para la revisión del decreto de vivienda vacacional. Eso sí, gastar presupuesto en informes sí que lo han hecho, y varios a los de siempre.

Clientelismo y arbitrariedad que explican que, de la información remitida a través de la solicitud de documentación número 1034 -que hemos tenido que leer con una lupa-, concluyamos que la consejera de Turismo, a través de Promotur, haya financiado de forma directa doce eventos deportivos en la isla de Lanzarote frente a cuatro en Gran Canaria, uno en Tenerife, uno en La Gomera y ninguno en el resto de las islas.

Clientelismo y arbitrariedad que explican el nefasto resultado del Festival Internacional de Música de Canarias.

Clientelismo y arbitrariedad que explican que la consejera de Educación haya priorizado la construcción del colegio en la localidad donde vive y no en el de Morro Jable, donde es mucho más urgente y necesario, en la misma isla pero con un alcalde socialista.

Clientelismo y arbitrariedad que excluyeron al Ayuntamiento de Alajeró de los recursos del Fdcan, con un alcalde socialista, pero que incluyeron recursos directos a los municipios de Gran Canaria que pudieran prestarse a resucitar el difunto proyecto político de Coalición Canaria en Gran Canaria.

Clientelismo y arbitrariedad que hacen de la radiotelevisión pública canaria un instrumento de propaganda al servicio de Coalición Canaria y que, lejos de explorar nuevas fórmulas para reforzar su independencia, escuchamos con estupor desde las filas del Grupo Nacionalista Canario su apuesta por que vuelva a depender del Gobierno.

Clientelismo y arbitrariedad que invierten 130 millones de euros en puertos como los de Tazacorte o Garachico, esperando todavía un barco que justifique la inversión, mientras puertos como Corralejo y Playa Blanca, los que generan más tráfico de vehículos y pasajeros de toda Canarias, esperan con resignación la mejora de sus infraestructuras.

Clientelismo y arbitrariedad que pagan todos los canarios cuando desde el sistema sanitario se mantienen conciertos de dudosa legalidad sin voluntad de revisión y ajuste a la legalidad vigente; prestaciones sanitarias como la medicina nuclear en el Hospital Doctor Negrín, gestionada por la empresa de origen del hoy consejero de Sanidad, a pesar de los informes internos que muestran que sería más eficaz y económico gestionarlo de forma directa y pública.

Clientelismo y arbitrariedad, señor Barragán, sin límites que, por falta de tiempo, no puedo seguir detallando, pero podíamos estar horas y horas después de tantos lustros de gobierno de Coalición Canaria. De esos que provocan la desafección de la ciudadanía y hacen ver la política como un problema.

Un Gobierno en minoría, de nula calidad democrática, cuando hace oídos sordos a las resoluciones aprobadas en este Parlamento, ya sea para reactivar la carrera profesional en el Servicio Canario de Salud, que no está incluida en la Ley de Crédito Extraordinario que se pretende aprobar la semana que viene, o implantar la educación pública y gratuita de 0 a 3 años.

Un Gobierno incapaz de evaluar las políticas que desarrolla, porque la rectificación, la objetividad y la imparcialidad no forman parte de su vocabulario. Como sigue ocurriendo con el comercio electrónico, cuestión por la que hoy no podemos preguntar directamente a la consejera de Hacienda, porque a pesar de ser público el calendario de sesiones desde el pasado 10 de mayo la consejera de Hacienda prefiere estar de vacaciones fuera de Canarias.

Pero más, señor Barragán, poco más se puede esperar de un Gobierno que se construye bajo la base de cuotas territoriales partidistas y no puede ofrecer soluciones a la ciudadanía.

En resumen, señor Barragán, un Gobierno opaco en el que las malas formas, el nepotismo, la arbitrariedad y el clientelismo son su sello de identidad no puede ser otra cosa que un mal gobierno, un gobierno de muy baja calidad democrática y que no cree en la transparencia. Decía James Madison que si los hombres fueran ángeles...

La señora PRESIDENTA: Un minuto y concluya, señor Lavandera.

El señor ÁLVARO LAVANDERA: Decía que si los hombres fueran ángeles el Estado no sería necesario; si los ángeles gobernaran a los hombres, ningún control al Estado externo o interno sería necesario. Tal vez, señor Barragán, esto explique por qué, después de tantos años de gobierno de Coalición Canaria, esta tierra sigue siendo un infierno de desigualdad.

Y, por último, permítame que le dé un consejo: no se centre tanto en matar al mensajero. No se trata de culpar a la persona que trae las malas noticias, se trata de evaluar al autor de las mismas, en este caso la forma de entender el gobierno que tiene su partido, ese que después de tantos años pisando la misma moqueta la confunde como si fuera la de su casa.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Lavandera.

Turno ahora para el Gobierno. Dije turno para el Gobierno, señor consejero.

El señor CONSEJERO DE PRESIDENCIA, JUSTICIA E IGUALDAD (Barragán Cabrera): Muy bien.

Agradezco al resto de los portavoces parlamentarios que no hayan entrado al trapo y no hayan entrado en el fango en el que ha participado la intervención del portavoz del Partido Socialista. Y en ese sentido me dirijo ahora a los distintos portavoces en el sentido siguiente.

Efectivamente estamos en un proceso donde España, las comunidades autónomas, las corporaciones locales, estamos intentando que cada vez haya mejor transparencia, que cada vez todos los mecanismos en los que participan las administraciones públicas se conozca mejor por parte de los ciudadanos y, como están esos índices de participación, los propios controles en este caso de las administraciones públicas, en sus ayuntamientos, en sus cabildos, en este caso en este Parlamento de Canarias, lo lógico es que cada vez, a raíz de la crítica, de la mejora, de la crítica constructiva y del análisis y de la evaluación de los procesos de transparencia, consigamos que efectivamente nos acerquemos cada vez más a los ciudadanos; es decir, que la transparencia que practicamos sea efectivamente útil a los ciudadanos. Por lo tanto, ni este Gobierno ni creo que el que venga posteriormente ni el que ha sido nuestro antecesor puede dar en este caso una posición de que ya está todo conseguido y de que todo lo que hemos conseguido es lo que más se puede hacer, ¿no? En ese sentido, insisto, todas las observaciones que nos han hecho los grupos parlamentarios que han intervenido constructivamente en este apartado creo que hay que recogerlas, ¿no?, todo lo que sea posible mejorar, toda esa crítica constructiva para que nuestra página web, nuestra forma de actuar, la documentación que entregamos al Parlamento se entregue en tiempo y forma, todo esto es constructivo y, por lo tanto, tenemos que aceptar ese reto en buena lid. Incluidos los análisis que hacen los informes de transparencia, ya sean los internacionales, que también evalúan nuestra actividad como fuerzas políticas, ya sean los propios privados y públicos de las administraciones públicas, todos ellos tenemos que recogerlos en positivo.

El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista ha aprovechado hoy, en una inusual carga de negatividad... Que usted dice que no mate al mensajero, pero es usted, es decir, yo cuando miro al resto de los socialistas no lo veo a usted, no veo al resto de sus compañeros, ni siquiera cuando hablo con ellos de política y que podemos tener discrepancias, con la carga negativa con que lo ha hecho usted hoy. No le hemos hecho nada. Además dice usted de estos años que llevamos gobernando, ¿y qué pasa con los seis años que gobernamos juntos? ¿En esa etapa, ni siquiera en esa etapa? Es decir, ¿estaban ustedes con nosotros a regañadientes o era usted solo el que tenía esa inquina, esa forma de pensar?

De todas formas me siento muy triste, ¿no? No pensé que usted fuera a ser una persona que pensara así, ¿no?, y que diera ese discurso aquí. Y, por lo tanto, no me voy a meter en ese fango en el que usted ha querido que yo entrara hoy. Ahora represento al Gobierno, no soy el portavoz del grupo parlamentario, y no me voy a meter en ese fango.

En la parte -que se puede recoger con una pinza- de lo que usted ha dicho de forma positiva la recojo, recojo todo lo que sea positivo en el sentido de las propuestas para mejorar en el Portal de Transparencia, en la forma de hacer la gestión pública; en todo ese emponzoñamiento en el que usted ha querido meter lo que es el Grupo de Coalición Canaria y demás, quédeselo usted, me sobran seis minutos para contestarle.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor consejero.

(Rumores en la sala).

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  • 9L/C-1167 Sobre -Gobierno-, sobre actuación en materia de transparencia, calidad democrática y buen gobierno.

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